Roto

—¡Naruto! —el moreno de máscara naranja se tomó la molestia de morderse la mejilla interior antes de decir un improperio, ¡ese maldito mocoso!

¿Por qué se tomaba tanto tiempo en bajar? En todas las cenas, hasta el momento, había bajado corriendo y ahora, ya lo había llamado más de cuatro veces y el niñato aun no bajaba… su maldita pierna ya se estaba moviendo por la impaciencia.

¡Iba a reprenderlo en cuanto bajará por esas escaleras!

—¿Todavía no baja? —inquirió Konan mientras salía de la cocina y detrás de ella, varias mujeres con bandejas de plata en las manos, repletas de comida humeante.

—Ese mocoso…

—No es normal en él… —susurró Konan mientras miraba insistente las escaleras, hacía algunas horas había pasado por la habitación y había visto a Tobi afilando sus kunais mientras Naruto jugaba con su extraño muñeco vestido de ninja.

Se veía de lo más normal mientras sonreía imaginando que el muñeco tenía vida y peleaba con los malos. Konan pasó por la puerta y al verlo, suspiro de dicha; entre tantos sirvientes que no hablaban, Pain con su cara de "poker face" y Nagato a quien veía cuando este se lo permitiera… era bastante agradable tener a un pequeño humano dependiente de las acciones de los demás que la mantuviera ocupada en horas que deberían ser sus descansos.

Ella en serio que lo agradecía.

—Iré a buscarlo.

—Dile que tiene menos de dos minutos para bajar a comer o si no lo castigaré —Konan volteó a ver a Madara sigilosamente, jamás en la vida se confió de ese tipo pero… verlo actuar tan paternal era… ni siquiera tenía palabras para explicar lo extraño que se veía que un tipo de aura tan amenazante y dura se comportara como un padre, si bien no muy ejemplar…

Konan no quería recordar cuando ellos llegaron y supo que el niño se había estado alimentando a base de agua de manantial, torta y pescado asado.

…de todas maneras, veía que Madara o Tobi, o quien fuese, trataba en lo posible de ser un personaje masculino en quien confiar y sabia que Naruto lo apreciaba mucho.

Konan subió los últimos peldaños de la escalera hasta chocar con la puerta perteneciente a la de Naruto y el enmascarado naranja. Cuando quiso abrir la puerta se dio cuenta, sorprendida, que estaba cerrada con llave, y encima por dentro de la habitación.

—¿Naruto chan? —preguntó Konan mientras tocaba la puerta ligeramente.

Nadie respondió.

Eso la termino preocupando peor.

Estaba a punto de llamar a Tobi cuando la puerta se abrió, muy despacio, dejando ver a un pequeño mocoso de cabellos rubios que acababa de cumplir cuatro años hacia tan solo dos meses. Tenía la mirada gacha como si se sintiera avergonzado de algo, la pregunta era, ¿de qué?

Konan suspiro de alivio antes de hablar con él—¿Naruto chan? ¿Por qué no bajas a comer? Tobi se va a molestar contigo.

El niño se estremeció al escuchar el nombre de Tobi y eso la hizo sospechar.

Naruto era un niño con varias características que cualquiera en Amegakure, en tan poco tiempo, ya podía reconocer; Naruto era curioso y travieso a rabiar, siempre que salía a jugar regresaba con la cara magullada, las piernas raspadas y una que otra vez regresaba con algunos padres preocupados que decían haberlo visto tratar de saltar de árbol en árbol.

Esa mirada vidriosa, la cabeza gacha… definitivamente había hecho una travesura.

—¿Naruto? —inquirió con un tono de voz que el niño pudo reconocer muy bien, era el tono que usaba Konan cuando le preguntaba qué era lo que había hecho; el rubio nunca lo hacía a propósito, eso podía asegurarlo, ¡es que era muy torpe y sus manos resbaladizas no le dejaban hacer lo que quería!

—E-Estaba jugando encima de la cama… con Bakakashi —Konan lo reconoció como el muñeco favorito de Naruto—, cuando se me… s-se me resbalo de la mano y Bakakashi se cayó y…

El niño dejo de hablar y abrió la puerta por completo para que Konan pudiera ver la escena del crimen.

Ahí en mitad del suelo estaba Bakakashi…

Sin cabeza.

Konan tuvo que morderse los labios antes de empezar a reírse, el muñeco era plegable y con piezas reemplazables, por ende la cabeza se podía poner muy fácilmente con un poco de presión.

—¡Y-Yo no quería! ¡No quiero que me lleven preso por matar a Bakakashi!

Konan quiso evitarlo pero no se aguantó.

—Naruto, lo que acabas de cometer es un crimen… mataste a un ninja honorable…

—¡No, por favor! ¡Señorita Konan! —le grito Naruto mientras se aferraba a sus piernas— ¡Si preguntan por mí en la puerta, dígales que no estoy! ¡Y si me encuentran, dígales que soy inocente!

—¿Qué está pasando aquí? —entonces apareció Tobi subiendo por las escaleras y con la panza gruñendo de hambre; estaba molesto porque ya habían pasado cinco minutos y ni Naruto, ni Konan habían bajado para comer y realmente se estaba muriendo de hambre, buscar por reclutas para su organización era agotador. Sin embargo, al subir no esperaba en lo absoluto ver la escena ante sus ojos, a Naruto llorando aferrado a las piernas de Konan.

—¡Oh! Tobi, justo a tiempo, lo que pas-

—¡No, señorita Konan! ¡No le diga que fui yo!

—¿Naruto, que has hecho ahora? —inquirió Tobi mientras se acercaba peligrosamente al menor, conocía todas las excusas al derecho y al revés del chiquillo y a él no lo iba a engañar tan fácilmente como a la inocente de Konan.

Konan solo sonrió—Ha cometido su primer asesinato.

Eso descolocó a Tobi mientras escuchaba chillar a Naruto que él era inocente y no quería estar tras las rejas, aun conservando sus brazos alrededor de las piernas de Konan. Entonces Tobi miro a la peli azul, interrogante. Ella solo le señalo el interior de la habitación con una sonrisa.

Cuando Tobi miró dentro tuvo que apretar fuertemente el arco de la puerta para no caer al suelo soltando carcajadas, ¿era en serio?

—Ah… Naruto, lo que acabas de hacer no está bien, ¿sabes?

—Tranquilo, Naruto chan —mencionó Konan mientras sobaba los cabellos rubios del niño buscando que se tranquilice, el niño hipaba incontrolablemente.

El pequeño se calmo ligeramente luego de los mimos de la peli azul pero cuando Naruto volteó a ver hacia la habitación nuevamente, puso los ojos en grande y casi se poner a chillar otra vez al ver como Tobi, con una tiza, estaba dibujando en el suelo el contorno de la figura de Bakakashi.

—No te preocupes, Naruto, vamos a protegerte. Vamos a llevarnos el cuerpo y lo enterraremos en el patio trasero.

—Tenemos varias palas en el sótano —agregó Konan con una sonrisa.

—Eso será de ayuda… pero para que no te atrapen será mejor que te vayas de aquí, de ahora en adelante te llamaras Meguta Ramen y naciste originariamente en el País de las Rocas.

—Yo preparare algo de comida para tu viaje.

—Perfecto —contestó Tobi al ofrecimiento de Konan mientras cargaba con una mano a Bakakashi y sacaba la maleta de debajo de la cama y metía la ropa de Naruto rápidamente—, cuando salgas de Amegakure, encontraras una cabaña donde hay un anciano que cosecha y vende rábanos.

—¡Si! El señor Terui, dile que te dé trabajo.

—Así trabajaras honrosamente sin necesidad de qu-

—¡AHHHHHHHHH!

Tobi no pudo continuar porque Naruto empezó a chillar mientras lloraba mas fuerte negando con la cabeza, gritaba moqueando que no quería irse.

Konan no se pudo aguantar y empezó a reírse ligeramente, al verla Tobi decidió dejar el teatro y reírse también ante la mirada incrédula de Naruto.

El rubio empezó a chocar entre la figura de Tobi quien se carcajeaba sonoramente, y la figura de la peli azul quien daba una que otra risita. El niño estaba confundido, pero no era idiota en lo absoluto, al menos la capacidad analítica de la situación de Minato si que había sido heredado por el niño. Solo le quedaba sumar dos más dos.

—Se… se han estado burlando de mi —dijo el niño haciendo que las risas aumenten.

—Lo siento, Naruto chan.

Tobi decidió distraer al niño al ver como el pequeño entrecejo empezaba a fruncirse.

—Bueno, ya hemos reído bastante, voy a dejar tu juguete aquí y vamos a comer.

—¡Se han burlado de la muerte de Bakakashi!

—No está muerto, Naruto, es un muñeco y encima se puede arreglar —para demostrar su punto Tobi junto la cabeza del muñeco a su cuerpo y con un poco de presión, la cabeza estaba en su sitio nuevamente, como si nada hubiese pasado, dejando al rubio anonado—, anda, vamos a cenar.

Konan avanzó fuera de la habitación mientras Tobi soltaba el muñeco en la cama y se acercaba al boquiabierto y pasmado Naruto, cargándolo en su hombro como un costal de papas.

—¡T-Tobi niisan! —exclamó el niño por la sorpresa, hasta que sintió unas grandes manos recorrer su pequeña espalda hasta su estómago y entonces explotó… de la risa— ¡Nooooo!

—¡Anda, ríete tu también, Naruto!

—¡Cosquillas nooooo! —gritó Naruto retorciéndose en el hombro de Tobi de la risa.

Al terminar de bajar las escaleras, Tobi siguió haciendo pequeñas cosquillas a Naruto con intervalos para que pueda respirar; luego lo cambió de posición para que se acostara en sus brazos, mientras este inhalaba grandes bocanadas de aire.

Finalmente Naruto rió ligeramente sin que Tobi le hiciera ninguna cosquilla.

—¡Tengo mucha hambre! ¡Ojala haya ramen!

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N/A: Muy bien pequeñas sanguijuelas, vengo a ofrecerles un trato del mal. Actualmente ya tengo el siguiente capítulo y pienso subirlo dentro de dos semanas cuando ya tenga por lo menos unos dos capítulos más, si me demoro mas pos me demorare xD

El caso es que, bueno, actualmente tengo 8 reviews, si de pronto encuentro que tengo 13 reviews subo el capitulo en ese mismo instante 7v7 son solo 5 comentarios los que pido :u son gratis y hacen a los demás felices. En fin, es solo un trato que pueden tomar o no, de todas formas los adoro uwu/

Hasta luego