Un Dios.
"Ahh!". El hombre gritó cuando abrió sus hermosos ojos. El hombre cuando abrió los ojos solo vio un espacio blanco y no entendía en donde estaba. Su último recuerdo era confuso y trataba más esfuerzo para recordar de como llego aquí.
"Umm... ¿Que gracioso?". Una voz burlona se escuchó detrás del hombre. El rubio asustado dar la media vuelta y ver una especie de humanoide que no posee rostro, cabello o algún otro rasgo distintivo que las personas normales poseen. Solo es una silueta blanca, con la capacidad de razonar. La única facción que posee es una boca.
"Tu... ¿quién eres? ¿Dónde estoy?". Pregunta el hombre con tono asustado, mientras intentaba levantarse del suelo.
"No sé, tu dime". El humanoide solo sonreía como si se trataba de un idiota.
El rubio con los pies tembloroso mirar a su alrededor sin comprender en donde mierda estaba. Lo único que recordaba que iba de regreso a su casa después de comprar los suministros para la cena de esta noche y de ahí no recuerda nada en lo absoluto.
"¡¿En donde mierda estoy?, Respóndeme!". Grita el hombre con furia y el humanoide solo sonríe como si no le importaba el enojo del Rubio.
El humanoide se levanta del suelo y camina hacia el rubio con enorme sonrisa y le responde con voz despreocupada: "Soy lo que ustedes los humanos llaman Dioses, Demonios, seres superiores y otras cosas más".
El hombre se congelo por un momento y baja la mirada hacia el suelo. "Eres Dios". Dice el hombre en voz baja.
"Eh... Si... Pero también tengo otros títulos, pero sí, soy Dios". El humanoide camina alrededor del hombre sin dejar de sonreír.
"Eso... quiere decir que... que Yo...". El hombre comenzó a llorar sin termina sus palabras.
"Muerto... Si estás muerto". Termino la oración el humanoide sin ninguna clase de emoción.
El hombre pierde fuerza de sus piernas y caer al suelo con lágrimas cayendo de sus hermosos ojos. Los llanto del hombre se escuchaba en el vacía blanca, mientras el humanoide solo lo miraba y esperando que el humano termine de llorar.
"Mi esposa, mis hijos, mis padres...". El hombre murmuraba sin descanso y tratando de recordar de cómo murió.
"Moriste en un accidente de tránsito y a la vez salvaste la vida de una niña... Te puedo regresar tu recuerdo de cómo moriste y ver cómo sucedió". La criatura hablo mirando el hombre que seguía llorando en el suelo.
"Yo... Mi esposa...". El hombre escuchó la sugerencia del humanoide, pero recordó que su esposa lo estaba esperando en su casa, para preparar la cena junto y disfrutar un momento íntimo ya que sus hijos estaban donde sus padres.
"Quiero ver ami esposa". Dice el hombre al supuesto Dios.
"Aun no... Primero tu juicio". Hablo el Humanoide y se acerca al hombre.
"Soy agnóstico... Yo no creo en Dios". El hombre fue sincero con el Humanoide.
"Lo sé, Crees que tu juicio se va a retrasar por no creer en los Dioses, es decir en Mi". Dijo el humanoide con una sonrisa burlona y mirando el hombre moribundo.
"Soy Omnipotente, omnisciente y omnipresente, mientras hablamos, también estoy con otras personas muertas como tú. Por eso soy llamada Dios. Se todo sobre ti que incluso tú no sabes". El humanoide habló con voz orgullosa delante del Mortal.
"Tú no debería morir en aquel accidente sino la niña". Dice el humanoide sin ninguna clase de emoción. El Rubio se asustó mucho cuando escucho a Dios reclamar la vida de una niña pequeña.
"Tu... Tu...". El hombre estaba algo enojado, pero viendo que puede enfadar a un Dios se quedo callado.
"Sé que se escucha cruel, pero es la realidad, así es el destino". El humanoide miró al humano por un momento y suspiro. "Como salvaste la vida de la niña y cambiaste su destino, había un espacio en blanco que se tenía que llena y ese eres tú. Tus años de vidas fueron transferida a la niña y tu muere en lugar de ella".
El hombre rubio escuchó cada palabra de Dios, mientras seguía mirando el suelo blanco.
"Como soy un ser magnánimo, te concederé dos deseos, menos que te regrese a la vida a la tierra", Comento el Humanoide al hombre.
El hombre con una mirada en blanco y en voz baja pide su primer deseo sin comentar porque un Dios le concedió tal regalo.
"Mi primer deseo, es que mi familia no tenga un problema de dinero en toda sus vida". El hombre era el sustento de la familia, sin él su familia no tendrás dinero para pagar su comida, los impuesto y su hijos no podrás ir a la universidad cuando salga de le escuela.
"Eso es fácil... Y tu segundo deseo". El humanoide sabía muy bien el amor del hombre a su familia en el mundo humano.
"Ah... Segundo deseo... No, no lo quiero con el primer es suficiente". El hombre habló con voz seria y se levanto del suelo.
"HaHa...". La risa del humanoide se escucho en el vacio blanco. "Sabe, muchos que les di deseos, pidieron poderes sobrenaturales o especiales y ser reencarnado en un mundo de Anime para tener un Harem y ser Un Dios como Yo. Incluso la mayoría piden un Sistema todo poderoso para viajar entre diferentes mundos y hacerse para quitarme mi puesto de Dios". El humanoide le parecía gracioso que los humanos que le concedió un poder especial, tendría la valentía de enfrentarle por tener algo de poder que el mismo concedió.
"Y que le pasaron a esas personas". El hombre aunque no era fanática mucho en el mundo de Manga y anime, si vio una buena serias para pasar el tiempo o ver con sus hijos que eran fanáticos de esa cultura de Anime y mangas.
"Todos murieron y sufriendo en mi patio trasero que es el infierno". Respondió el Humanoide con una cruel sonrisa.
"Sabes, me caíste bien. Te Reencarnare con sistema todo poderoso y te concederé cualquier poder que me pidas". El Humanoide estaba algo aburrido de ver muchos mundos y su único entrenamiento era los humanos que se reencarnan y hacen estupideces al mundo que pisan.
El hombre por otro lado no sabía como contesta a la propuesta de Dios. No había un juicio primero para ver nuevamente su esposa. Pero si decía que no quería reencarnar sufrirían en el infierno por miles de años y jamás podrás ver a su esposa o familia de nuevo.
"No te preocupe, de todo modo te iba para el paraíso. Toma tu reencarnación como un juego, el paraíso es aburrido y tus antepasadas entraron a la rueda de renacimiento así que tu estarás solo en el paraíso si nadie con quien hablar". El Dios sabía lo que estaba pensando el hombre y le habló en forma despreocupada.
"Pero... Qué pasa si me enamoro de otras mujeres y tenga otros hijos, mi esposa me matara si se entera de esto". El hombre no quería ser reencarnado y era mejor esperar a su esposa en el paraíso.
El Humanoide se escoge de hombro como si las palabras de hombre no le importarle: "Dime cuales poderes quieres y escoge el mundo al que quiere ir".
El hombre suspira cansado y no podía creer que este sujeto era el Dios que muchas religiones profesan y querían que él fuera como los protagonistas de esas novelas ligeras que leer su hijo mayor.
"Entonces quiero dos de las cuatro fuerzas fundamentales del Universo. Las gravedad, y la fuerza nuclear Fuerte". El hombre sabia que con estas dos habilidades seria casi un Dios para cualquier mundo que visite en su aventura.
"HaHa... Parece que por fin alguien pide poderes reales. La mayoría piden tener un cuerpo perfecto que absorber cualquier clase de energía o poderes que existen en Novelas Chinas". Dios ser burló de aquellos que usan sus deseos para pedir poderes ridículo que nunca usan.
"También quiero que me borre una la parte de la memoria en donde yo esté casado, con hijos y de mis padres y amigos y la única manera de recuperarlo es venir de nuevo aquí. Así que cuando me case con otra mujer en el otro mundo no recordarle a mi amada esposa. Y además así no caerle en la depresión recordando que mi esposa está vida en el orto mundo". El hombre tenía miedo de suicidarse en su nueva vida sin tener su esposa e hijos su lado.
"Y mis poderes aparezcan cuando tenga entre 12 a 14 años de edad... Yo creo que eso es todo". Dijo el Hombre a Dios.
"Y sobre el sistema, alguna modificación". Pregunta Dios acariciando su barbilla.
El hombre negó con la cabeza, pensando que el sistema seria de pocas ayuda ya que sus poderes era más que suficientes.
"Bien, te daré concederé esos poderes y las reglas o restricciones de tus sistemas de daré daba cuando sea reencarnado...". El Humanoide estaba esperando que comience el espectáculo cuando el humano se aventura por el multiverso.
"Bien... Sobre ver a mi esposa e hijo". El hombre quería ver por última vez a su familia.
El Humanoide chasqueo los dedos y una pantalla apareció en el vacio blanca. El hombre miró la pantalla con tristeza cuando ver una hermosa mujer llorando sobre un ataúd cerrado en donde estaba su cuerpo real. Sus hijos igual como su mujer estaban llorando a llanto.
Los gritos y los llantos de sus amigos y familiares, hicieron que el hombre también lloraba en tristeza por no estar al lado de su familia en este momento. El hombre con ojos lloroso miró a Dios y habló. "Espero que cumpla mi deseo".
El humanoide solo asiente con la cabeza y chasquea nuevamente sus dedos y la pantalla desaparece: "No te preocupe, tu familia será cuidada por mi poder divino. Ahora en que mundo quiere ir...". Dios solo sonríe como un idiota.
"Cualquiera...". Respondió el Hombre.
"Te voy a enviar al mundo Shinobi como todas las personas que quieren reencarnarse y si quieren acostar todas las mujeres de ese mundo... Espero que si quieres tener un harem solo escojas a tres mujeres en tu próxima vida. O sino tu mujer se enfada contigo cuando vuelta a aquí". Dios chasquea sus dedos y un remolino absorbió al hombre que lo estaba mirando con incredulidad.
"¿que? ¿Mi Esposa su enfadara conmigo?". El hombre no entendía de lo que estaba hablando el Humanoide cuando un remolino negro apareció debajo de él absorbiéndolo.
"Eh... Espera... Porque Naruto... No sería mejor un Anime que conocieran mejor como One piece o Hunter X Hunter... No quiero vivir en el mismo mundo de donde un idiota quiere ser Hokage y un Emo vengador...". El hombre no había terminado de ver Naruto solo lo dejo por el comienzo de la cuarta Shinobi y su hijo que le dijo que la final todo fue culpa de una marciana y la pelea final entre los dos protagonista era casi ridículo y forzado.
"Ahh". El hombre grito siendo absorbido por el remolino y Dios mirar hacia otro lado cuando aparece otro hombre acostado en el suelo.
"Espero que sea entretenido". Murmuró Dios mirando el hombre en el suelo.
