- Se ve muy animada, señorita Luthor – Maxwell recién llegaba a L Corp cuando se encontró de frente con Lena en la entrada

- Tengo algo importante que hacer y eso me anima, aunque voy algo tarde – Responde Lena mientras se acomoda su corbata

- ¿Junta mañanera? –

- Así es, por suerte ya acabo – Suspiro

- Bueno, venía a hablar con usted, pero por lo visto será luego, llámeme cuando tenga tiempo –

- Así lo haré Maxwell –

Ambos se despiden con un abrazo rápido y Lena corre hacia su auto, para dirigirse a su tan ansiada "cita" con Kara.

- ¿Cómo que no puedes acompañarnos a comer? Kara tienes días libres – Se quejó Winn mientras recogía algunas pertenencias – Sabes que ya es costumbre salir a comer James, Alex, tu y yo –

- Sí, pero me surgió algo y es más importante –

- ¿Más que nosotros? – El rostro sonrojado de Kara le dio una pista – Ah... Ya veo... - Sonrió perversamente su amigo

- ¿Qué ves? – La chica se puso nerviosa

- Irás a hacer "ejercicio" con Lena – Se burló su amigo – Solo tienes que decir que saldrás con ella Kara, no hay problema – Dijo riendo

- Sabes, a veces no sé si abrazarte o golpearte – Le dio a su amigo una última sonrisa antes de salir deprisa del lugar.

Ahora era Kara la que se encontraba sentada en el mismo sillón en el que Lena se había mantenido aferrada mientras ella le modelaba lencería. Por un segundo creyó que haría lo mismo y ahora ella tendría que sufrir sin poder tocarla, aunque el verdadero problema sería no romper el sillón en el intento de controlarse.

Tras pasar unos minutos escucho la puerta abrirse y luego cerrarse, se levantó del sillón y al girarse se encontró con Lena justo frente a ella. Kara pudo ver en la mirada de Lena una lujuria contenida y la confirmo al sentir el beso con impaciencia de Lena mientras colocaba sus manos en su cintura, Kara correspondió a aquel beso sorpresivo y poco a poco avanzaban a ciegas hasta quedar a la orilla de la cama, momento en el que Lena rompió el beso y empujo a Kara para que cayera sobre el colchón.

Kara respiraba pesadamente y veía fijamente a la pelinegra, portaba uno de sus tantos trajes formales, quizá momentos antes hubiera estado en una reunión. Lena se sentó a horcadas sobre Kara, acerco su rostro al de ella, sonreía traviesa mientras la rubia solo quería besar nuevamente sus labios, pero en lugar de eso sintió sus manos siendo llevadas sobre su cabeza y siendo sostenidas por las de Lena.

- Te ves ansiosa Kara – susurro cerca de sus labios

- La verdad, lo estoy – su voz sonaba rasposa y su cuerpo se relajaba – Así como tú al llegar -

- Eso me agrada – En ese momento Kara sintió un poco de frío sobre sus muñecas, jalo un poco para ver de qué se trataba, pero algo se lo impidió.

- ¿Esposas? – Sonrío

- Tranquila, no están apretadas – Lena se quitó su corbata la dejo a lado de la cabeza de la rubia, después de su bolsillo saco un mp3 y unos audífonos pequeños

- ¿Escucharemos música mientras estoy esposada a la cama? – Bromeo ganándose un giño por parte de la otra

- No, te ayudaré a superar tu molestia con el hecho de que este trabajando con Maxwell Lord – Aquel nombre produjo una mueca en el rostro de Kara

- ¿Qué tiene que ver él? – No se molestó en ocultar su desagrado

- Conmigo mucho, hablando profesionalmente, contigo por lo que veo es más personal – Lena tomo los lentes de la rubia y los retiro, Kara de inmediato cerro los ojos y giro la cabeza ocultando su rostro con su cabello rezando mentalmente a Rao que no se diera cuenta, Lena ajena a la reacción tomo la corbata y la coloco sobre los ojos de Kara atándola por detrás de su cabeza - Quiero confiar en que siempre confiaras en mi - Dejo los lentes a un lado – Por extraño que haya sonado eso -

Kara sin duda podría ver sin dificultad aun con la tela sobre sus ojos, pero sería hacer trampa a lo que Lena tenía planeado así que trato de relajarse de nuevo, sintió como le ponía los audífonos y en segundos música comenzaba a sonar. Reconocía la canción, había sido usada para un comercial de labiales de Tom Ford, bastante sensual el comercial pues varias parejas se besaban, y se imaginó a ella y a Lena participando en él, con eso el plan de Lena había comenzado.

La morena por su parte degustaba la vista, Kara estaba totalmente a su merced, no podía ver y tampoco oír algo que no fuera la música que había seleccionado, solo podía sentir y saborear, pero en esa ocasión solo exploraría el primer sentido.

Las manos de Lena estaban tan ansiosas como Kara, las poso sobre la cintura de la rubia y poco a poco fue contorneando con ellas el esbelto cuerpo, subió sus manos mientras saboreaba el recorrido e introduciéndolas dentro de la blusa blanca sintiendo su piel erizarse al contacto con sus manos, además de un suspiro de la rubia.

Sus manos acariciaron hasta llegar por debajo de sus pechos y las retiro de la misma forma en la que habían llegado hasta ahí, desabrocho uno a uno los botones de la blusa y la abrió exponiendo su dorso.

- Por Dios Kara eres bellísima –

Soltó Lena mientras veía la blancura de su piel y la saboreaba mentalmente, carraspeo un poco y continuo con lo suyo. Se levantó y fue hasta la entrada de la habitación, donde había dejado caer su bolso, lo tomo y saco de el dos frascos, regreso a donde estaba Kara la cual veía como se elevaba su pecho por su respiración, sonrío, se acomodó de nuevo sobre la rubia y abrió uno de los frascos mientras dejaba el otro a un lado.

- Veamos que te gusta más Kara –

Del frasco saco un hielo que comenzaba a gotear, Lena sonrió y dejo que unas gotitas frías cayeran sobre el abdomen de la rubia la cual arqueo un poco la espalda al sentir el cambio de temperatura. Sostuvo el hielo con su dedo índice y el pulgar, lo puso sobre el ombligo de Kara, la cual se mordió su labio inferior, y comenzó a recorrer todo su abdomen con el hielo.

Lena podía ver y marcar las leves líneas del abdomen de Kara, la tentación subía cada vez más en ella. Dejando el hielito en la curva que separa ambas clavículas de la rubia, poso sus manos sobre su cadera sosteniéndola con fuerza y sus dientes se clavaron suavemente sobre uno de sus músculos oblicuos, haciendo que Kara se removiera, pero al sentir la presión por parte de las manos de Lena tuvo que contener su fuerza.

- (Esto será difícil). - pensó pues sus manos desde hace rato se encontraban en forma de puño por las sensaciones que le hacía experimentar Lena y no quería romper algo y dejar ver su secreto de esa forma, aunque no se había percatado de que la cadena que unía ambas esposas se había enterrado en el tubo de la base de la cama.

Lena recorrió todo el dorso de Kara con besos y mordidas, sus manos también subieron hasta posarse sobre los pechos de la rubia por encima de su sostén. Sus labios y lengua saborearon por entre sus pechos llegando a lo que quedaba del hielo al cual sostuvo con sus labios, lo introdujo a su boca y subió hasta los labios de Kara. Compartieron un beso en el que parecían luchar por ver quién de las dos ganaba lo que quedaba del hielo mientras este se deshacía entre sus bocas, al final este se derritió por completo entre sus lenguas.

Se separaron por un momento, sus respiraciones agitadas era lo que se escuchaba en la habitación junto con el sonido de fondo que causaba la agitación de la ciudad. La canción termino y por unos segundos pudo escuchar la respiración de Lena antes de comenzar a escuchar Honey Honey de Feist, la tranquila tonada se acompaso con su respiración.

Las manos de Lena tomaron la orilla de los pantalones de Kara y los deslizo por sus piernas hasta la altura de los tobillos. Tomo el otro frasco, lo abrió y vertió sobre su mano un líquido aceitoso, lo dividió entre sus dos manos y desde donde había dejado el pantalón de Kara esparció el aceite, como si de un masaje se tratara. Kara sintió una sensación fría al principio y luego un poco cálida, la cual subía de manera lenta por sus piernas en conjunto con las manos de Lena, las cuales se entretuvieron en la parte interna de sus muslos y la parte baja de sus glúteos hasta el límite de sus panties.

Sonrío, tomo aire y soplo en todas las zonas donde había esparcido el aceite. Una sensación de calor y cosquilleo se hizo presente en la parte baja del cuerpo de Kara haciéndola juntar sus piernas y frotarlas, lo cual hizo que el aceite se calentara aún más, soltó un suspiro mientras disfrutaba de la canción y la sensación de calidez.

- Veo que te gusta más el calor – Enarco una ceja mientras la veía con detenimiento – En verdad que eres un pecado Kara – Expreso pues no todos los días veía desalineada de esa forma a la rubia

Lena acomodo su cabello hacia atrás, puso sus manos a lado de las piernas de Kara mientras continuaba observándola, subió un poco más sus manos acariciando la piel que tenía debajo hasta posarse en los glúteos de la rubia, la elevo un poco y soplo justo en el límite que había marcado con el aceite entre su piel y la tela que la cubría. Sonrío y acerco su rostro a su entrepierna.

- Esa kryptoniana... - Una voz gruesa y molesta se escuchó dentro de un auto, el autor de dicha voz cerro su laptop e indico a su chófer que se pusiera en marcha – Yo te salvare Lena... -