Lena veía por el ventanal de su oficina, la ciudad aún a oscuras apenas era iluminada por los primeros rayos de sol que despuntaban por el oriente. Su mirada fija en ningún punto en específico, parecía tranquila pero su mente trabajaba más que nunca.

Un mensaje roba la atención de su vista unos momentos, lo lee y una pequeña sonrisa surca su rostro mientras se gira y sale de su oficina, se detiene en el escritorio de su secretaría, toma un papel y le escribe que ese día no estará en L CORP, solo si es algo urgente que se contacte con ella.

Al salir del edificio mira hacia el cielo que ahora comienza a tener un poco más de color, un auto negro se estaciona frente a Lena la cual entra en este y el auto se pone en marcha de nuevo, cruzando con normalidad las calles de Ciudad Nacional.

- Creí que te alegrarías de verme – Una voz madura proviene de la persona sentada frente a Lena

- Podemos creer muchas cosas – Responde Lena con tranquilidad cruzando sus piernas

- Oh vamos, ¿No extrañaste, aunque sea un poco a tu querido hermano Lex? – El hombre abre sus brazos en señal de un abrazo

- Extrañe alguien con quien jugar ajedrez, solo eso – Lena cruza sus brazos sobre su pecho

- Bien – Lex imita el cruce de brazos de Lena – Pero yo si me he preocupado por ti –

- ¿Tanto como para invadir mi espacio personal? –

- No se trata de eso Lena y tú lo sabes – El hombre se torna más serio – Estas confiando en la gente equivocada –

- Eso es gracioso viniendo de ti – Sonríe Lena – Si no mal recuerdo cierta persona confiaba en ti y tu intentaste matarla –

- Él no es una persona, es un invasor –

- Como digas –

- Lena – El hombre suspira – Sé que no eres tonta, al contrario, haz demostrado incluso más inteligencia y habilidades que las mías, pero te lo aseguro, las personas en las que confías no son honestas contigo –

- ¿Por qué tanto misterio Lex? Ve al grano y dime –

- La... Chica con la que sales, no es quien dice ser –

- ¿Ah no? ¿Entonces quién es? Según tú –

- Esa chica es Supergirl, la he estado investigando Lena, tiene un pasado muy planeado, casi como si se tratara de coincidencias forzadas –

- ¿Y tú crees que no lo sabía? – Lex la mira sorprendido – Como tu dijiste Lex, soy mejor que tu –

- ¿Cómo es que puedes salir con ella sabiendo lo que es?

- Ella es una persona muy amable, y es mi novia, así que por favor, déjanos en paz, no es asunto tuyo – En ese momento el auto se detiene frente a la casa de Lena

- Tienes que estar bromeando –

- Si eso crees, disfruta de la broma –

La pelinegra sale del coche el cual se pone en marcha, camina hasta la entrada de su hogar y mientras observa sus llaves y su puerta suspira, apoya su frente contra la puerta.

- Maldición Kara... - Susurra mientras justo en ese momento un mensaje llega a su celular, lo observa y sonríe levemente

Kara: "Buenos días señorita Luthor, tenga un excelente día, la espero esta noche para cenar juntas en mi apartamento"

Durante su jornada de trabajo Kara no podía pensar en otra cosa que no fuera su cita de esa noche con Lena, estaba ansiosa y a la vez nerviosa por lo que pasaría, pues había decidido que esa noche le diría a Lena que era Supergirl.

- Sabes, deberías relajarte un poco, todo saldrá bien – le animo James estando parado detrás de ella

- Eso espero – Kara suspira mientras veía la ciudad desde uno de los balcones del edificio

- Ya esperaste mucho, es hora de simplemente decirle – La rubia asiente mientras ve como el sol comienza a ocultarse por el horizonte

La lasaña se encontraba lista y dentro del horno para no enfriarse, el vino dentro de una cubeta con hielos y la mesa puesta para una cena para dos. Kara miraba sonriente y con orgullo como todo se encontraba listo, solo faltaba su invitada especial.

Se recostó sobre su sofá mientras esperaba, todavía faltaba una media hora para que Lena llegará, por lo que decidió relajarse viendo la televisión, así también se olvidaba por un rato de sus nervios.

La puerta sonó, cosa que intrigo a Kara pues usando su supervisión noto que no era Lena, volvieron a tocar y la rubia se quedó pensando un rato, no esperaba ningún paquete.

- Entrega para señorita Kara–

Anuncio el mensajero, Kara siguió dudando por un rato, pero se encogió de hombros y se levantó para abrir, al hacerlo el hombre le sonrío y le entrego una caja pequeña, le pidió que firmara la entrega y se retiró.

La caja no pesaba mucho y estaba envuelta en un papel sencillo de color verde. Uso su supervisión nuevamente para ver lo que tendría dentro, solo había lo que parecía ser una pieza de ajedrez, el caballo blanco.

Suspiro, los nervios que sentía la volvían paranoica, fue hasta su sofá, se sentó con el paquete sobre sus piernas y lo abrió. En efecto, lo que contenía era la simple pieza de ajedrez, la observo por un momento entre sus manos y luego la puso sobre su mesita de noche, observándola.

Se preguntó quién mandaría eso, decidió que se lo daría a Winn para investigar su origen así que lo volvió a meter en la caja y la dejo debajo de su cama.

Lena se dio un último vistazo en el espejo de su coche, todo estaba en orden, aunque sentía que vestía muy formal para una cena en casa de su novia, pues llevaba un traje sencillo. Miro hacia el asiento del copiloto donde se encontraba una caja, sonrío, la tomo y salió de su coche.

- Hola – Saludo Lena cuando Kara le abrió la puerta

- Hola – La dejo entrar y la saludo con un pequeño beso en los labios

- Vaya – Expreso Lena sorprendida, creía que iba a tener una cena común con Kara - ¿A qué se debe tanta formalidad? –

- A nada en especial, solo quería sorprenderte – Se acerca a ella y toma la caja entre sus manos - ¿Es para mí? – Bromea

- Algo así – asiente – Pero dejemos esto para después – Kara asiente y deja la cajita en el sofá

Ambas tienen una cena bastante tranquila, pero con sus momentos románticos, disfrutaron de la lasaña que preparo Kara y el vino que anteriormente le había regalado Lena a la rubia.

El tiempo avanzaba junto con la noche, la mesa fue desocupada y ambas chicas se encontraban ahora recostadas sobre el sillón, conversando de algunas trivialidades de sus trabajos y disfrutando de lo que quedaba del vino.

- No puedo creerlo – Lena reía ante la anécdota de su novia

- Te lo juro, y no le digas a James, pero lo que más risa me dio fue lo pálido que se puso –

- Oye Kara, tengo una duda – La rubia asintió - ¿En qué trabaja ahora Winn? Tengo entendido que antes trabajaba en CatCo –

- Ah pues... - Kara carraspea un poco – Encontró un trabajo con el gobierno, aunque en realidad no se mucho, no nos habla de el – Toma un poco de su copa

- Oh vaya – Lena decide no continuar así que para cambiar el tema toma la caja que habían dejado a un lado y la abre, mostrándole a Kara distintos tipos de chocolate

- Wow – Expresa Kara al ver la variedad de chocolates

- Toma el que gustes, los traje para ambas –

Continuaron conversando mientras comían los chocolates y bebían de su vino, esta vez sin rastros de lujuria, simplemente disfrutaban de su momento juntas, de conversar y quedarse en silencio mientras se veían fijamente, algún que otro beso o caricia dado de sorpresa, pero nada más. Esa noche Lena había decidido quedarse a dormir con Kara, una intuición la convenció de quedarse aquella noche.

Maxwell trabajaba en su laboratorio privado, se movía de un lado a otro con rapidez, después de varias combinaciones entre líquidos y elementos extraños una pequeña explosión se hizo presente en un matraz, la revolvió un poco, tomo una jeringa y la lleno con un líquido color azul metálico. Oculto la jeringa en una caja fuerte dentro de su laboratorio y salió de este.

- ¿Desde cuándo me tomo tantas molestias? – Dice para si mismo mientras se masajea un hombro y truena su cuello, observa su reloj de pulsera, pasaba de media noche, suspira satisfecho y se encamina a su habitación.

Lex bebía café mientras se sentaba frente a nueva creación, a simple vista solo era un aro de acero lo bastante grande como para que alguien de incluso más de dos metros pasara a través de él.

- Ahora solo me falta conseguir el juguete para mi juguete – Susurra para sí mismo sin despegar su vista del objeto.

Al terminar su café deja la taza sobre su escritorio y toma un pequeño control, con una combinación de números un ruido es emitido por la maquina frente a él, comenzando a dejar ver una luz verde fosforescente mientras unas cadenas del mismo color unidas al aparato se dejaban ver.