Sus nervios la carcomían tanto por dentro como por fuera, gran parte de la noche se la paso en vela frente a su computadora mientras lagrimas caían de su rostro, pero sin perder su objetivo de la mente junto con unos ojos azules y una sonrisa radiante que la alentaban a continuar sin descanso.

Ahora se encontraba manejando en la oscura y fría noche a toda velocidad sobre una motocicleta, siendo dirigida por un mapa en su celular que le indicaba a donde tenía que ir.

Los recuerdos de ese día venían a su cabeza con la sensación de que fueran recuerdos lejanos, aunque hubieran pasado hace apenas unas horas, y como hace apenas unos momentos antes de salir de su hogar solo atino a mandarle un mensaje a Lord, sin esperar respuesta, confiando en que el hombre le ayudaría.

- Kara...- Escapo el susurro de sus labios rememorando su día

(Ese mismo día en la mañana)

Los ojos azulinos de Kara veían fijamente el rostro adormecido de Lena, ambas se encontraban abrazadas una frente a la otra en la cama de la rubia, esa noche había conseguido convencer a Lena de quedarse y gracias a eso había podido disfrutar de despertar a su lado y poder contemplarla mientras dormía tranquilamente.

La noche anterior se la había pasado tan bien con Lena que había omitido inconscientemente el verdadero objetivo de invitarla, pero no por eso se lo ocultaría más tiempo, se planteó decírselo ese mismo día, iría por ella a su oficina para llevarla a casa, pero al puro estilo de Supergirl, dicen que una imagen vale más que mil palabras y como le costaba decírselo mejor se lo mostraría.

Sonriente por su decisión se animó a acariciar el rostro de Lena, la cual sonrío ante el contacto y abrazo más fuerte a Kara, enterrando su rostro en el espacio del hombro y del cuello. La mano de la rubia paso a acomodarse en la cintura de la pelinegra y cerrando sus ojos disfruto del calor que su novia emanaba además de su fragancia a lirio, haciéndola quedarse dormida nuevamente.

- ¡Oh por...! Es tarde... - El estremecimiento de Lena al ver la hora en su celular hizo que Kara se despertará abruptamente y se sentará en su cama mientras veía sin entender a Lena caminando de un lado a otro colocándose su ropa

- Si así es despertar contigo no necesitaré de un despertador nunca más – Se burla Kara recibiendo como respuesta el que Lena le arrojará la parte superior del pijama que le había prestado

- Muy graciosa ¿Qué no tienes que ir a trabajar también? – La pelinegra tomo su bolso y se dirigió al tocador de la rubia para darse un pequeño toque de maquillaje y lavarse los dientes

- Sí, pero tengo que ir a un lugar por información así que tengo permitido llegar tarde, igual la cita es para dentro de un rato, tengo tiempo – Contesto sonriente mientras ingresaba también al tocador y veía a su novia arreglando su cabello, hasta que el cepillo de dientes llamo su atención - ¿Tú tienes algo importante que hacer? – Pregunto mientras tomaba dicho objeto que llamo su atención

- Una junta más tarde, pero tengo documentos pendientes y prefiero acabarlos antes de la junta o me quedaré con el pendiente – Lena arqueo su una ceja y sonrío al ver como Kara ponía su cepillo de dientes al lado del de ella, pero sin detenerla o decir algo al respecto

- Que responsable – Salió del tocador dejando a Lena, puso a funcionar la cafetera y en lo que la bebida estaba lista decidió ir a su closet a escoger su ropa

- Huele bien – Lena se había percatado del aroma a café que comenzaba a expandirse por el lugar, salió del tocador y se encontró con Kara semi desnuda comenzando a vestirse, imagen la cual la hizo sonrojar y apurarse a ir con rumbo a la cafetera, si cedía a sus pensamientos quizá ninguna llegaría a tiempo a sus trabajos.

Kara noto como Lena se alejaba y aprovecho ese momento para meter en su bolso la pieza de ajedrez que le había llegado, iría recabar la información y luego a dejarle el objeto a Winn para así poder regresar tranquilamente a terminar su trabajo a CatCo.

Después de tomar el café ambas salieron con rumbos diferentes, Lena a su oficina para revisar y modificar algunos documentos y Kara rumbo a un lugar del que su jefe de último momento para conseguir información, avisándole por un mensaje el lugar y la hora a la que debía ir al parecer sería un contacto el que le daría dicha información.

El lugar acordado era una tienda de muebles bastante concurrida de la ciudad, al llegar vio a varias personas viendo y decidiendo que muebles comprar, una pareja llamo su atención por unos segundos, estaban decidido muebles para su nueva recamara, y mientras caminaba por un pasillo para llegar a la oficina del encargado de la tienda se imaginó a ella y a Lena en una situación similar, haciéndola sonreír.

Toco la puerta de la oficina sin recibir respuesta alguna, tras unos segundos volvió a tocar, pero no respondía nadie, mirando a su alrededor para asegurarse de que no hubiera nadie cerca bajo sus gafas y con su supervisión verifico que la habitación estuviera vacía, pero en la silla detrás del escritorio pudo ver una persona inerte, con su superoido intento escuchar el pulso de la persona, era leve, pero seguía ahí.

Rompiendo la manija entro a la habitación, dejo caer su bolso y se acercó al hombre que se encontraba inconsciente sobre la silla, pero al chocar el bolso con el suelo la figura de ajedrez se quebró, liberando y esparciendo de manera rápida un gas que Kara noto hasta que se percató de un aroma extraño

De repente su visión comenzó a ser borrosa y su cabeza comenzó a dolerle, primero solo una punzada, luego un dolor constante que se volvió insoportable. Su respiración se agito y vio su bolso y la pieza de ajedrez, la puerta fue abierta, dos hombres vestidos de negro la sujetaron de sus brazos como si fuera peso muerto.

- ¿Quiénes son? ¿Qué le hicieron a ese hombre? – Logro preguntar mientras veía a los hombres

- Nada grave, digamos que solo esta anestesiado – Frente a la puerta un hombre sonreía – Funciona bien el polvo de kryptonita con el fentanilo, solo basto usar un poco, tranquila no te matará, prefiero probar algunas cosas antes, mi querida cuñada –

- L- Lex... - El dolor de cabeza de Kara era insoportable haciéndola desmayar del dolor

El nombrado solo sonrío y le indico a sus hombres que continuarán con el plan, se quedó observando como los hombres metían a la chica en un hueco especial de un sillón largo junto con su bolso, la cubrían con los "asientos" y lo cargaban como si se tratará de un mueble cualquiera, su sonrisa se ensancho, cerró la puerta y fue con sus hombres, subiéndose a una camioneta y arrancando del lugar.

Su día si bien no había sido extenuante como otros había algo que de un momento a otro la incomodaba y la hacía sentir extraña, sentimiento que creció al no haber recibido ningún mensaje de parte de Kara.

- Quizá solo está ocupada y no ha tenido tiempo –

Se dijo a sí misma, después de todo Kara se había ofrecido a ir a verla a su oficina después de trabajar, por lo que no tardaría en verla. Prendió su computadora y entro a un canal de noticias en vivo para despejar su mente. Noticias simples ocupaban el programa de ese día, además de algunos chismes de farándula y algunos otros de política no había nada bueno, iba a cambiar de noticiero hasta que su celular sonó, haciéndola contestar sin ver la pantalla.

- ¿Señorita Lena? – La voz de James hizo desaparecer su sonrisa

- Dígame señor Olsen –

- Quería saber si la señorita Danvers ha estado con usted, lo que ocurre es que no se presentó a trabajar el día de hoy, contactamos con su hermana, pero tampoco estuvo con ella – El hombre se escuchaba preocupado y eso preocupo a Lena

- Perdón señor Olsen, pero no he tenido noticias de Kara en todo el día – Su voz sonaba seria y serena, pero su mano sosteniendo un lapicero que tenía a lado con fuerza demostraba lo contrario

- Si sabe algo de ella por favor contáctenos –

La llamada finalizo, Lena seguía con el celular a lado de su oreja y su vista en blanco, nadie sabía el paradero de Kara, bajo su celular mientras observaba la pantalla, por eso había tenido una sensación incomoda durante el día, pero quién...

- En otras noticias, fue encontrado el cadáver de un hombre en una oficina de una tienda de muebles, junto al cadáver se encontraba una pieza rota de ajedrez... –

Lo último llamo su atención, miro las escenas que transmitían del lugar, pero solo una imagen rápida del interior de la oficina basto para que se fijara en dicha pieza de ajedrez, el lapicero de su mano se rompió y salió de prisa de su oficina con rumbo a su hogar.

El tono de su celular lo distrajo de su libro, Maxwell tomo el aparato que estaba a un lado de él y observo la pantalla del mismo mientras ponía su dedo sobre el párrafo en el que se había quedado.

"Necesito tu ayuda" Era lo único que decía el mensaje de parte de Lena. Maxwell suspiro, abrió una aplicación personal en su celular y un punto verde se dibujó en él.

- Espero no haberme equivocado... - Se dijo a sí mismo el hombre mientras se ponía de pie y caminaba con rumbo a su laboratorio – Por favor, soy yo, no podría equivocarme – Sonrío mientras la puerta del laboratorio se cerraba tras de él

Su cabeza aun le dolía, no lograba enfocar nada, su vista era borrosa y el lugar parecía dar vueltas, solo lograba distinguir algunas luces y una silueta en el fondo. Después de unos segundos pudo sentir su cuerpo por completo, sus extremidades se encontraban encadenadas, al parecer por cadenas de kryptonita artificial.

- Hasta que despierta señorita Danvers – Aquella voz le heló la sangre – Oh debería decir Supergirl... -