- ¿Cómo te encuentras Lena? - La voz del hombre sonaba seria

- ¿Te crees en derecho de preguntar a pesar de que tú me inyectaste? - Lex se acerca a los límites de su jaula hasta quedar frente a Lena notando que a pesar de la oscuridad del lugar esta llevaba gafas oscuras

- Como te dije antes, ambos somos idiotas, tú por que te interpusiste entre la inyección y la kryptoniana -

- ¿Y tú porque te consideras idiota? -

- No soy alguien fácil de atrapar, pregúntale a Superman por eso, pero no quería arriesgar a mi hermana... - Aquello sorprendió a Lena aunque no lo dejo notarlo

- Me encuentro bien, de hecho vine por algo -

- Bueno, te escucho -

- Necesito la fórmula con la que creaste la kryptonita -

- Mm... Que peculiar petición ¿Puedo saber por qué? -

- No, no puedes - El hombre río por lo bajo tensando a Lena -

- ¿Y qué ganaré yo? -

- Nada -

- Vamos, hay que negociar, te doy la formula a cambio de verte más seguido - Lena medito la petición por un momento

- ¿Por qué quieres eso? -

- A veces este lugar es solitario y no hay con quien jugar una buena partida de ajedrez -

- Bien, lo pensaré... -

- De acuerdo -el hombre sonrío satisfecho - Además será interesante que trabajes con mis cosas y saber hasta dónde llegas... La fórmula está en la antigua casa Luthor, el laboratorio del sótano -

Lena asiente y se aleja de ahí, al salir de la prisión recibe un mensaje de Lord con dos archivos adjuntos, uno de la fórmula del suero y otro con los resultados de su prueba de sangre, "Les deseo suerte" decía al final del mensaje. Poniendo en marcha su auto se dirige a Metrópolis para buscar la fórmula que le hacía falta.

La mansión Luthor a pesar de llevar años abandonada aún se encontraba en perfecto estado, Lena pensaba en eso mientras se estacionaba frente al gran portón y sacaba un juego de llaves de su bolsillo, abrió la reja y entro al lugar.

Camino por el enorme jardín hasta la entrada principal, algunos recuerdos de su niñez a lado de su hermano cruzaron por su cabeza, al abrir una tenue oscuridad la recibió, y al estar sola decidió retirarse las gafas. Camino por el lugar rememorando algunos recuerdos con su hermano y el día en que fue apresado por intentar matar a Superman afectando también a los ciudadanos.

Se paro frente a la entrada que daba al sótano, prendió la luz y bajo hasta llegar a una habitación con algunas cajas y objetos polvorientos, pero la escalera daba un pequeño giro y continuaba bajando, así es como llego a un laboratorio que recientemente había utilizado Lex.

Lo primero que hizo fue fijarse en los documentos que estaban sobre el escritorio, eran solo algunas noticias de periodicos, al no ser lo que buscaba las dejo a un lado y prendió el ordenador. Tras unos minutos buscando encontró el archivo que necesitaba, lo movió a un USB y reviso que no quedara rastro de el en la computadora, aun así procedió a desarmar el aparato y romper el disco duro. Estaba a punto de irse, pero se detuvo un momento, observo el laboratorio y saco de su bolsillo un pequeño aparato, presiono el único botón que tenia y lo dejo en medio del lugar. Lena salio de la mansión, subió a su auto y se puso en marcha con rumbo a la DEO, dejando detrás de ella una explosión que derrumbo su antiguo hogar.

- ¿Esto te lo pidió Kara? - Preguntó Alex mientras sostenía el USB

- Si, me pidió esos archivos, creí que sabrías, en especial porque le dije que te los daría a ti para que se lo entregarás - Explicó Lena mientras se cruzaba de brazos

-Bueno, no la culpo, han tenido mucho trabajo desde que los medios se enteraron de que tu hermano estaba fuera de prisión, por suerte nadie sabe lo que pasó realmente -

- Sería un dolor de cabeza si se llegan a enterar de algo -

- Ni que lo digas, por suerte ni Kara ni tu están involucradas en dichas noticias y Lex se rehúsa a hablar -

Ambas asienten satisfechas, las noticias habían quedado solamente en que Lex Luthor había logrado escapar de prisión, pero por un error lograron localizarlo y encerrarlo de nuevo, así como si nada.

- Bueno, es mejor que me vaya, Supergirl podría llegar en cualquier momento y podría causar algún problema -

- Yo le entregaré esto de tu parte -

Ambas se despiden con un apretón de manos y Lena sale del edificio, mira hacia el cielo por un momento y suspira antes de entrar a su auto y dirigirse a su hogar.

- ¿Qué tal el trabajo Supergirl? - Pregunta Alex recibiendo a su hermana en la DEO

- Algo pesado, todos quieren saber que hizo Lex durante el tiempo que estuvo fuera de la prisión - Contesta mientras masajea su hombro derecho - Está semana será un infierno y sólo acaba de comenzar -

- Vaya, que pesimista puedes llegar a ser - Sonriente le muestra el USB - Lena te trajo esto -

- Gracias - Toma el pequeño objeto y lo guarda

- ¿Qué planeas Kara? - Cuestionó mientras caminaban por las instalaciones

- Solo quiero ayudarla... -

- Eso lo se, pero hay algo más, hace mucho tiempo que no juegas a la científica -

- Si te soy honesta lo que quiero es trabajar a la par con Lena, envidio a Maxwell por hacerlo -

- Creí que Lena te había ayudado con tu problema de celos hacia Maxwell - Menciona en tono burlon

- No es eso, al menos ya no - Le sonríe - Es solo que al verla tan interesada en sus proyectos, sus investigaciones, me hace recordar las veces en que ayudaba a los científicos de Krypton, me causa también interés y se que tengo el potencial de poder trabajar con ella, oh bueno, de ayudarle más bien -

- Entonces ayudarla a deshacerse de la kryptonita de su sistema es tu prueba de oro -

- Exacto, mi prueba personal -

- Ay, quien diría que mi hermanita se pondría a superar sus expectativas gracias al amor e inspiración de su novia - Se burla su hermana mientras la abraza - Pero hablando en serio, me alegro de que quieras superar tus capacidades, ya no solo físicas -

Ambas continuaron conversando un rato hasta que una serie de robos menores por parte de algunos extraterrestres requirió de la atención de Supergirl, así que se despidieron y continuaron con sus respectivos labores del final de día.

Lena había trabajado un par de horas en su laboratorio personal y ahora se encontraba descansando en su cama, con el ventanal abierto de par en par que le daba vista a su jardín. Cerró sus ojos por un momento imaginando a Kara recostada a su lado, luego su mente la hizo recordar la segunda vez que tuvieron su encuentro en el hotel, la piel suave de la rubia, el sonido de sus gemidos, la expresión de su rostro al llegar al clímax.

- ¿Qué tanto habrás tenido que controlar tu fuerza? - Se pregunta mientras sin querer su propio calor corporal comienza a aumentar - Maldición Kara, te necesito - Y como si la rubia hubiera escuchado su petición su celular sonó - Hola -

- Hola, perdón por llamar tarde, el trabajo esta a todo lo que da - Bromea un poco

- Si, me lo comentó Alex así que no te preocupes -

- ¿Estas bien? Tu voz suena algo grave -

- Si, estoy bien, es solo... - Lena sonrió ante una idea que cruzo su mente - Kara ¿Estas viéndome? -

- Pues a decir verdad si, tu ventanal me deja verte perfectamente aunque este lejos - Ríe al verse descubierta - ¿Por qué? -

- Por nada en especial, solo sígueme la corriente y pase lo que pase no cortes la llamada - Tras sus palabras dejo el celular en la cama en altavoz.

- De acuerdo - Contestó sin entender a lo que se refería hasta que vio como Lena se paraba frente al ventanal y comenzaba a quitarse el blaisser de su traje - Maldición - Se dijo a sí misma entendiendo el plan de Lena

La pelinegra sonrió al escuchar a su novia, confirmando que la estaba observando y no perdería detalle de lo que haría. Así que continuando con su plan comenzó a desabotonar su blusa, dejando ver que no llevaba sostén, y finalizó con el botón de su pantalón, del cual tomo las orillas y comenzó a bajarlo mientras movía sensualmente su cadera.

Kara trago en seco mientras observaba en la lejanía, podía notar como cada vez el pantalón dejaba ver más piel, el sensual movimiento que hacía Lena al bajar la prenda, pero lo que más le gustaba era ver su rostro sonrojado, la cual a pesar de no saber donde estaba la rubia veía hacia el frente como si estuviera ahí con ella.

- ¿Qué quieres que haga? Kara... - La voz de Lena era en un tono sensual que provocó que Kara tuviera que sentarse en el techo de un edificio cercano, y sabiendo lo que pasaría conecto a su celular un manos libres para escuchar mejor

- Cierra los ojos y pon tus manos sobre tu cintura - Lena seguía las instrucciones - Subelas poco a poco por tu abdomen, acariciando tu piel - La voz de Kara se había vuelto grave como la de Lena hace unos momentos - Detende ahí - Le ordena al ver sus manos por debajo de su pecho - Ahora que tus manos hagan un recorrido hacia abajo pero por tu espalda hasta llegar a tus nalgas - Lena suelta una pequeña risa y cumple con lo que le dice. Aquella sensación de estarse tocando ella misma pero siguiendo las instrucciones de alguien mas era extraña pero placentera - Por Rao - Kara se cubre el rostro con una mano, se moría por tocarla ella misma - Quítate las bragas, de manera lenta -

La pelinegra coloco sus manos a los costados de la prenda y comenzó a bajarla lentamente, al llegar a sus rodillas la dejó caer al suelo.

- Baja tu mano derecha a tu entrepierna - Lena sonríe al igual que Kara

-—-

Lena se encontraba ahora recostada en su cama boca arriba, su blusa abierta de par en par caía suavemente por sus hombros mientras su pecho subía y bajaba frenéticamente, su espalda arqueada dejaba caer pequeñas perlas de sudor sobre el edredón, su rostro sonrojado con mechones cubriéndolo como una fina cortina oscura, sus ojos cerrados mientras su mente se dejaba perder por el placer, sus piernas abiertas en dirección al ventanal desde donde Kara veía toda la escena.

- Más rápido Lena - Susurra Kara con voz ronca viendo como aumenta la velocidad en la mano que tenía Lena en su entrepierna

- Ka... Kara, ya no puedo... - La voz agitada de Lena hizo jadear a Kara

- Arquea tus dedos en tu interior - Aquello se escuchó más como una petición que una orden, pero Lena cumplió y en ese momento un orgasmo la hizo soltar un gutural gemido sintiendo como sus dedos eran atrapados en ella misma

Kara por su parte podía sentir su propia humedad en su entrepierna, además de que debía controlar sus ganas de ir hasta donde estaba Lena y hacerla gemir su nombre toda esa noche, tenía que apurarse con las formulas y la cura si quería lograr aquello.

- ¿Kara? - La voz de Lena, la cual sonaba como susurros, la saco de sus pensamientos

- No tienes idea de las ganas que tengo de tocarte - Confiesa haciendo reír a Lena

- Y yo de las ganas que tengo de que hagas tuya, pero tendremos que esperar - Aquello hizo suspirar a ambas - Haré lo posible por ayudarte con esas fórmulas -

- Primero debo analizarlas por separado y luego en conjunto, después de eso iré a la fortaleza de la soledad, ahí tendré todo el material que necesito para trabajar - Explica sintiendo como su mente y cuerpo comienzan a enfriarse

- Espero pensar en algo para ayudarte antes de que vayas a la fortaleza - Lena se deshace de su blusa y acomoda su cabello hacia atrás

- Lo harás - una brisa fría hace temblar a Lena - Comienza a hacer frío, cierra bien y toma una ducha, que al menos yo si lo haré - Lena sonríe y le manda un beso antes de cerrar el ventanal

- Piensa en mi mientras te duchas - Kara ríe ante el comentario - Cuídate, nos veremos pronto... Te... -

- Te amo... - Se adelanta Kara haciendo sonreír a Lena

- Y yo a ti - Responde antes de cortar la llamada