Kagami caminó un par de calles hasta dónde su teléfono indicó que encontraría a su compañero de equipo.
Resopló cuando miró la calle desierta.
No había nadie ahí a excepción de un par de niños que jugaban juntos, las risitas de los infantes fue lo que la distrajo por unas milésimas de segundo. Luego volvió a lo suyo, decepcionada y algo nerviosa por no saber quién era su pareja de juegos.
«Ni siquiera sé porque estoy aquí, se supone que estaría entrenando para el próximo campeonato... sola»
Hacía tiempo había jugado este juego a escondidas de su maman cómo ahora, sólo que en esa ocasión, su compañera fue Marinette. Y a pesar de que la chica le resultaba extraña de cierta forma, no conto con que ese juego las haría grandes amigas. La extrañaba mucho, pero estaba contenta de que estuviera cumpliendo su sueño junto a Adrien y el Señor Agreste. Se lo merecía.
De vez en cuando se mandaban mensajes para asegurarse de que todo estuviera bien, y de eso ya hace un año. Un año completo en el que tuvo que enfrentar sola la Universidad y a su madre, un año en el que tomó la tonta idea de volver a jugar.
Se calmó un poco y empezó a pensar cómo Marinette.
Este juego las había unido y quizás su compañero sería igual, podrían pasar de extraños a ser buenos amigos, quién quiera que sea.
Miró la pantalla de su celular nuevamente suspirando al ver que no llegaba ninguna notificación.
"Estas muy cerca de hallar a tu compañero, sólo camina hacia dónde antes las parejas unían su amor con cerradura"
¿Dónde las parejas unían su amor con cerradura?
Colocó una mano en su barbilla pensativa y luego a los pocos segundas su mirada se iluminó.
«¡Por supuesto! El puente de las artes»
Celebró mentalmente.
Mas decidida que nunca, caminó a paso veloz entre las carreteras hasta llegar al aclamado puente. Aún no podía distinguir a nadie.
Viró la cabeza hacia ambos lados tratando de encontrar a su compañero, pero sólo vio los dos lados del puente vacíos.
Con la cabeza gacha, decidió finalmente abandonar el juego al ver que no podía hallar a su compañero cuándo una voz llamó su atención.
—¿Kagami? ¿Eres tú?
La esgrimista giró al ver que la nombraban y se sorprendió a Luka caminar hacia ella con una mano en el bolsillo de su pantalón y la otra con su celular.
—Luka — habló sorprendida haciendo una pequeña reverencia con la cabeza — Bonsoir.
—Bonsoir — saludó cortésmente formando una pequeña sonrisa en los labios al ver a la chica. — ¿Qué haces aquí?
Kagami se encogió de hombros indiferente respondiendo a la pregunta del guitarrista.
—Es el día de los amigos — mencionó con naturalidad — así que hay un juego en el que tienes que buscar a tu pareja para buscar a una celebridad y...
—¿Te refieres a este? — interrumpió Luka mostrando la pantalla de su celular, en el momento en que lo hizo una nueva notificación llegó, esta vez para ambos celulares.
"Felicidades, has encontrado a tu compañero"
Se podía leer en la pantalla.
Kagami abrió los ojos mientras leía nuevamente la pantalla de su celular sin poder creerlo.
¿Luka sería su compañero?
Los nervios la asaltaron, no conocía de nada al chico, a excepción de aquella vez que fueron con Adrien a su casa para ese evento musical.
—¿En serio estas jugando?
—Si — afirmo con cansancio — peto, creo que desistiré... fue una tontería meterme en esto de todos modos.
—¿Por qué? A mi me parece genial, y no sólo por el hecho de que estaremos buscando a Jagged Stone, si no porque esto nos hará acercarnos más.
—¿Te gusta Jagged Stone?
Luka la observó con una amplia sonrisa señalando su playera.
—Creo que si, un poco — rió acercándose un poco más hacia la chica, estando en frente.
—Entonces hay que seguir las pistas dadas por la aplicación.
—En efecto — asintió Luka — no sabía que te gustara Jagged Stone, ni tampoco esta clase de juegos.
—No soy una fan destacada, pero quería probar suerte de encontrar un amigo por segunda vez, este juego ya lo he jugado antes — mencionó acomodando su flequillo.
Luka alzó las cejas sorprendido.
—¿Ah si? No lo sabía, es decir, es la primera vez que juego — dijo rascando detrás de su cabeza — sólo acepté jugar porque el premio es pasar una tarde con Jagged Stone — habló emocionado.
Kagami sonrió suavemente al chico frente a ella sintiéndose más cómoda cada vez mientras hablaban.
—Te gusta mucho ese cantante, ¿verdad?
—Es mi ídolo musical — asintió — el fue quién me impulso a seguir mis sueños de ser guitarrista profesional.
Kagami miro el nuevo mensaje que había recibido con la pista y sin pensarlo mucho, atrapó la muñeca de Luka y lo miró con determinación.
—Pues entonces tenemos que ganar, vamos — dijo tirando del músico y corriendo hacia dónde la notificación indicaba.
Ambos chicos se perdieron en las calles de París buscando algún rastro que los acercara hacia el lugar dónde se ocultaba la estrella de rock.
Leyó la pista en voz alta y enseguida ambos dijeron lo que pensaban al mismo tiempo.
"La plaza Charles de Gaulle"
Hallar la tarjeta con la siguiente pista fue muy fácil. En una de los ladrillos estaba pegada una tarjeta que contenía la siguiente pista, aunque estuvo un poco lejos de su alcance debido a la altura. Así que Luka tuvo que intervenir alzando a la chica de baja estatura para que lograra alcanzar el sobre.
Estaban haciendo un buen equipo. Todo marchaba a la perfección. Todo hasta que pasaron cerca de la panadería de los padres de Marinette, para conseguir la última pista.
Luka suspiró con nostalgia mirando las vidrieras, en dónde el señor y la señora Dupain trabajaban sin parar con normalidad en la panadería.
Kagami notó hacia dónde se dirigía la mirada de su compañero y también se sintió triste por un momento. Su única amiga estaba estudiando lejos de París, y eso a veces podía ponerla algo deprimida de no ser porque había aprendido a esconder bien sus sentimientos.
—¿También la extrañas?
—Cada día — respondió sin dudarlo un segundo — aún es extraño no verla sonreír todo el tiempo o tropezando cada tanto — sonrió rememorando las torpezas de su dulce compañera.
—Seguro que ella también te extraña mucho, eres su amigo.
—Al igual que tú. — rectificó — tú también eres su amiga, y ella debe extrañar poder hablar contigo.
—Pidamos algo de comer, ¿te parece? Así podremos continuar con la búsqueda teniendo algo en el estómago — sugirió sonriente.
Kagami dudó, pero no pudo hacer nada. Luka ya la había arrastrado a la panadería y ordenado dos croissants de chocolate para llevar.
Se despidieron amablemente de los señores Dupain y degustaron el dulce chocolate que se derretía en sus papilas gustativas al morder la suave masa del pan.
—Esto sabe increíble — halagó Kagami al terminar de masticar un segundo trozo de pan.
—El señor y la señora Dupain hacen el mejor pan de todo París — dijo Luka terminando de darle un último bocado a su croissants. — siempre vengo por uno después del trabajo — confesó limpiando las migajas de su ropa — tiene un sabor nostálgico, casi me hace olvidar los problemas por unos instantes.
—¿Un trozo de pan te hace olvidar los problemas? — preguntó Kagami alzando una ceja y sentándose a un lado del muchacho que cerro los ojos para respirar el aire puro de una fresca brisa que azotó las ramas de los árboles.
—No precisamente todos los problemas pero, me siento más relajado después de que como algo — indicó — pienso que la vida hay que vivirla al máximo, no importa las dificultades o problemas que se te vengan — aspiró.
—¿Tú crees que tu vida es un problema ahora qué Marinette no esta? — cuestionó de manera suave observando la reacción de este.
—Marinette es una persona era una persona muy importante para mi — articuló — lo sigue siendo — se corrigió así mismo — pero no creo que ella sea la que cause o no mis problemas. Sólo son algunos obstáculos de adolescente, nada que el tiempo no resuelva — sonrió.
Kagami miró hacia adelante y las personas que caminaban de un lado a otro sin prestarles atención, Luka tenía una personalidad tranquila y relajada que lo hacía parecer una persona muy sabia y madura. Sentía que podía aprender muchas cosas de él, quizás jugar este juego nuevamente no fue tan malo después de todo.
El corazón de Kagami se detuvo por unos segundos.
«¡El juego!»
Rápidamente se levantó de su sitio y hurgo los bolsillos de su falda para sacar su celular y leer la notificación de la pista, sin embargo, la sorprendida fue ella al leer lo que decía en la página del juego. Su conmoción fue tanta, que tuvo ganas de llorar de frustración.
Luka se extraño al ver la expresión de horror de su compañera, así que eso lo llevó a preguntar.
—¿Qué ocurre?
—L-Luka yo... lo siento mucho — se disculpó entregándole el artilugio y haciéndole ver la fotografía de una chica rubia y otra pelinegra sonriendo enormemente mientras abrazaban al cantante.
Esas chicas, habían ganado el juego.
Ambos habían perdido.
Luka miró tranquilamente la pantalla de su celular, más no distinguió alguna facción triste o decepcionada, mucho menos enojo.
Luka le devolvió su celular y cómo si nada preguntó.
—¿Quieres ir a por un helado?
Kagami lo miró cómo si estuviese loco.
—¿No estas enojado? O ¿desilusionado? — preguntó con confusión.
—¿Por qué lo estaría?
—¿¡Pues por qué perdiste la oportunidad de pasar el día con tu cantante favorito!? ¿Eso no te hace sentir mal? O ¿Triste al menos?
Luka se dedicó a asentir dándole la razón a la chica.
—Estoy algo, desilusionado es cierto... pero es sólo un juego, puedo ir a uno de sus conciertos cuándo quiera así que, no hay problema — habló con neutralidad.
—¿Me estas diciendo que todo este juego fue por nada? — preguntó algo pasmada.
Luka miro divertido a su compañera.
—Yo no diría que fue por nada — mencionó — pasé una buena tarde contigo, eso es suficiente.
Kagami no supo que más decir, ¿Eso había sido un cumplido?
Ante su confusión, Luka volvió a preguntar.
—Entonces vamos a por ese helado ¿o no?, creo haber escuchado que esta cerca de donde estamos, si corremos podemos lograr alcanzarlo — confirmó el guitarrista confirmando la dirección en su celular sobre André el heladero.
Kagami guardó su celular y alzó la mirada para ver a Luka.
El chico lucía emocionado por ir con ella a buscar un helado.
Chequeo la hora en su celular y miró que todavía era temprano. Tenía que estar a las 6:45 en los Campos Elíseos, porque su madre mandaría a Katsu a recogerla en cuanto hubiera terminado de "entrenar". Así que tenía tiempo.
De manera que aceptó la invitación de Luka de ir a por helados, claro, con la condición de que ella pagaría esta vez. Algo que Luka se negó rotundamente a conceder.
Así que para evitar discusiones, Kagami propuso hacer una carrera hacia el lugar donde se encontraba André.
—¿Estas preparado?
—No dejaré que pagues esos helados — anunció Luka — te veo en el puesto de helados de André — le sonrió socarronamente a la chica.
Kagami sonrió ladeadamente divirtiéndose en su interior.
Luka era taaan ingenuo.
Mira que aceptar una carrera con una esgrimista profesional.
Rodó los ojos al verlo tan decidido a ganar.
Luka tenía las de perder.
Era ella, la que lo encontraría en el puesto de helados.
¡Aquí otro cap de esta adorable pareja!
¡Los que juzgan son ustedes!
Coménten que les pareció y si encuentran linda la pareja de Luka y Kagami... en serio, yo hasta sueño con estos dos .
Espero leerlos pronto mis bichito .
¡Bye, bye! .
