- "En otras noticias, un ciudadano pudo observar a Supergirl portando un extraño traje, dicho ciudadano pudo capturar el momento en vídeo en el cual se puede apreciar a la chica de acero surcando por el cielo para segundos después aterrizar dentro de la casa de la actual dueña de L Corp, la señorita Lena Luthor. Aunque las imágenes no rebelan más debido al muro que protege la vivienda, algunas personas teorizan que la heredera Luthor trabaja en conjunto con Supergirl y así fue como lograron capturar a su hermano, Lex Luthor. Otros mencionan que esa supuesta alianza es solo una farsa y que tarde o temprano la heredera Luthor terminará traicionando a la chica de acero. Sea como sea sin duda alguna ambas estarán en la mira de mucha gente, así que con el tiempo se sabrá la verdad."
Al terminar la noticia la pantalla es apagada, J'onn suspira mientras deja el control remoto sobre la mesa y cruza sus brazos frente a su pecho mientras observa a Kara, con aquel extraño traje puesto, y a Lena sentadas frente a él, detrás de ellas James, Winn y Alex también habían visto la noticia.
- ¿Qué tienen que decir al respecto? – Pregunta por fin J'onn viendo seriamente a ambas chicas
- Que seremos más cuidadosas desde ahora – Menciona Lena entendiendo la situación
- Chicas, sabemos perfectamente que les alegra el hecho de poder estar cerca la una de la otra de nuevo, pero deben ser cuidadosas en extremo. Supergirl sabes que tienes enemigos metahumanos y alienígenas que de enterarse de tu relación con Lena irían a por ella sin dudarlo con tal de lastimarte –
- Pero yo jamás dejaría que... -
- Lo sabemos, pero es arriesgado permitir que siquiera especulen al respecto –
Un silencio incomodo se hace presente en la pequeña sala de juntas, Winn y James se observan mutuamente sin saber que decir mientras que Alex comparte una mirada con J'onn y asiente antes de tomar por los hombros a Lena.
- Bien, ya que papi J'onn las ha regañado procederemos al siguiente paso –Lena mira a Kara sin entender a lo que se refería, pero la rubia estaba igual de perdida que ella – Lena vendrás conmigo a entrenar –
- ¿Qué yo qué? – Lena mira confundida a su cuñada
- Como dijo J'onn, Supergirl tiene muchos enemigos y tú también tienes los tuyos, así que debes estar preparada, ya sea para defenderte, atacar y de preferencia poder huir –
- ¿Tú la vas a entrenar? – Pregunta incrédula la rubia
- Claro ¿Quién más? – Su hermana se cruza de brazos, justo en ese momento ambas recuerdan cuando Alex le enseño a Kara técnicas para atacar y contraatacar, y como la rubia fue derrotada en varias ocasiones. Alex sonrío ante el recuerdo mientras que Kara trago en seco.
- Entonces mientras ellas entrenan esta semana yo me encargare de ayudarte con esas fórmulas para que las tengas listas esta semana – Anuncia Winn a Kara la cual asiente ante el plan
- Bien, entonces empecemos que tenemos una larga semana por delante – Finaliza James y todos salen de la sala
Las ultimas en salir fueron Lena y Kara, las cuales juntan sus manos y se sonríen durante unos segundos para después separarse y caminar en direcciones opuestas para comenzar con sus deberes de esa semana.
- Danvers, a mi oficina – Grito Snapper asustando a Kara mientras terminaba de arreglar los detalles de dos artículos que le había encargado, así que aprovecho para llevárselos y saber lo que le pediría ahora su jefe
- Señor, aquí están ambos artículos corregidos – Los deja sobre el escritorio
- Bien – El hombre toma ambas carpetas y se dispone a revisarlas – Necesito que averigües la verdad detrás del asunto de la chica Luthor y Supergirl – Dice sin despegar su vista de los artículos
- ¿Perdón? –
- Fue una petición de Cat Grant, me ordeno que esa noticia la cubrieras tú, así que la requiero para más tardar el jueves – Kara se quedó muda, no creía que Cat fuera a pedir aquello - ¿Sigue aquí Danvers? – La chica reacciono y salió de la oficina mientras se preguntaba qué haría
- Por Dios... Tiene que ser... Una broma... - Decía Lena entre jadeos mientras se recargaba contra una de las paredes de la sala de entrenamiento, por su rostro escurrían gotas de sudor y su respiración era pesada
- Oh vamos Lena, solo estamos calentando – Alex sonreía a la chica mientras estiraba sus brazos y hacia crujir sus huesos – Creí que tenías mejor condición física –
- Yo también lo creía, despediré a mi entrenador por mentirme – Da una última bocanada de aire y se acerca nuevamente a Alex
- Vamos, con calma –
Alex continúo entrenando con Lena, empezó con ejercicios de calistenia para aumentar su propia fuerza y enseñándole algunos movimientos de artes marciales que le servirían en caso de que alguien quisiera lastimarla y ella pudiera salir ilesa.
Tras estar toda la mañana entrenando con Alex y haber pasado a su casa a tomar una ducha y cambiarse, Lena manejaba hasta el edificio de L Corp, estaba un poco ansiosa en llegar pues tras los acontecimientos ocurridos necesitaba una ayudante capaz de tomar decisiones importantes o juntas que ella no pudiera, confiaba en su secretaria, pero sabía que era demasiado para ella y ese no era precisamente su trabajo.
Sus tacones sonaron por el edificio, los trabajadores que la veían le saludaban y ella correspondía sonriente, aún faltaban unos minutos para que llegara la postulante que su secretaria le había dicho que cumplía con todos los requisitos. Al llegar frente a su oficina noto que esta tenía la puerta semi abierta, por lo que un poco desconfiada abrió poco a poco la puerta, viendo a un hombre sentado en la silla frente a su escritorio.
- Por Dios Maxwell, creí que eras alguien más – Lena suspiro y entro cerrando la puerta tras de sí, el hombre sonrío y se levantó para saludar a Lena con un beso en la mejilla
- No planeaba venir hoy, pero algo me dijo que lo hiciera – Volvió a sentarse mientras Lena hacia lo mismo frente a el
- ¿Maxwell Lord confiando en un presentimiento? – Se burlo
- Todo es posible – El hombre le giño un ojo – Por cierto, ya está todo listo para que el proyecto sea presentado, solo falta que des luz verde – Lena se quita sus lentes de sol y deja ver sus ojos color verde fosforescente
- ¿Con esa luz verde te basta? – Lord río – Por supuesto, pero que sea a finales del siguiente mes, tengo pendientes que no quiero retrasar más –
- Por supuesto, yo no tengo mucho por hacer así que si no te molesta organizaré la presentación y todo el numerito –
- Confió en ti entonces –
- A todo esto, tengo curiosidad ¿Ya le has dicho a Danvers sobre el dispositivo que lleva? –
- No – Lena suspira – He olvidado decírselo –
- Deberías hacerlo, sé que eres la única con esa parte del software para rastrearla, pero será mejor que ella decida si lo quiere conservar o lo desactivas... -
- Lo sé, en cuanto la vea se lo diré – Un par de golpes en la puerta interrumpen su conversación – Adelante –
- Perdón por interrumpir señorita Lena, pero ha llegado la chica para la entrevista de trabajo – Habla la secretaría quedándose en la entrada
- Oh, llego antes, gracias, dile que en unos minutos salgo –
- Si señorita – La secretaria sale y vuelve a cerrar la puerta
- ¿Esta falta de personal? – Pregunta Maxwell sonriente
- Para nada, pero últimamente he descuidado un poco la empresa, por todo lo que ha pasado, así que necesito a alguien capaz de tomar decisiones cuando no esté –
- Eso puede ser peligroso y lo sabes –
- ¿En serio crees que alguien querría intentar engañar a un Luthor? – Lena levanta su ceja escéptica, Maxwell negó divertido – Además la he investigado, y llevara un seguimiento riguroso –
- Siempre pensando dos pasos adelante – Maxwell se levanta de su silla
- Como debe ser – Lena se pone sus lentes y se levanta acompañando a Lord a la entrada, en los asientos frente al escritorio de su secretaria se encontraba una chica castaña de ojos color avellana, vestida con un traje sencillo color negro
- Bueno, estamos en contacto entonces – Maxwell se despidió de la misma forma en que la había saludado y se retiro
- ¿Samantha Arias? – Hablo Lena captando la atención de la mujer que veía por donde se había ido Lord y dio un pequeño brinco al escuchar su nombre
- Sí, soy yo – Se puso de pie
- Buenos días, soy Lena Luthor, pasa a mi oficina por favor –
- Buenos días y gracias – La castaña entro y Lena volvió a cerrar la puerta de su oficina mientras realizaba la entrevista.
Supergirl volaba por el cielo supervisando que todo estuviera en orden a la vez que trataba de pensar en cómo cumplir con la petición de Cat, pues no sabía qué respuesta darían a la relación entre ambas, ellas lo tenían claro, pero nadie además de sus amigos debía saberlo, eso por el lado de Supergirl y por un momento un pensamiento cruzo su mente ¿Lena daría a conocer su relación con Kara Danvers? No es que quisiera que la presentará frente a la televisión en una pasarela o en algo así, pero su duda era si saldrían como si nada tomadas de la mano a pasear por el parque de la ciudad.
Suspiro y se detuvo en el aire, como si flotara entre un tumulto de nubes dispersas que surcaban el cielo. Las últimas semanas su vida daba giros que nunca creyó que ocurrirían, algunos que quisiera no hubieran ocurrido, otros que simplemente no cambiaría por nada.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un pitido que por unos segundos taladro su cabeza hasta detenerse, confusa observo con detenimiento a la ciudad que seguía su curso normal, y nuevamente aquel pitido se hizo presente, a pesar de la molestia que le daba fue a donde se originaba el sonido, era una parte algo alejada del desierto donde pudo ver una antena portátil sobre una camioneta, y al lado a una persona, al reconocerla observo todo su alrededor para cerciorarse que no hubiera algo oculto y al estar segura bajo hasta quedar frente a la mujer separadas por unos cuantos metros.
- ¿Qué es lo que quieres Lillian? – Hablo Kara antes que la mujer la cual sonrío
- Que te alejes de mi niña – Se cruzó de brazos mientras la observaba de arriba abajo, analizando el traje – Eso lo hizo Lena ¿Cierto? –
- No me alejare de ella a menos que sea ella la que me lo pida – Imita el movimiento de la mujer – Y no es de tu incumbencia –
- Por Dios, que falta de respeto chiquilla... - La mujer se acerca a Kara, la cual no se mueve de su lugar para no mostrarse intimidada, aunque lo estuviera – Te lo advertiré una sola vez, aléjate de Lena o te arrepentirás lo que reste de tu miserable vida –
Tras sus palabras le dio la espalda a Supergirl, subió a la camioneta y esta arranco. Kara se quedó estática en su lugar, un escalofrió recorrió su espalda y vio como el vehículo se alejaba. Aquella amenaza la había dejado intranquila, algo en las palabras de Lillian la había asustado, pero no por su propia seguridad, pudo notar algo más en sus palabras.
- Muchas gracias por la oportunidad señorita Luthor – La castaña sonreía mientras compartía un apretón de manos con, su ahora, jefa
- No hay de que, solo demuestra todo lo que me dijiste – Le corresponde el apretón – Por cierto, llámame Lena –
- Por supuesto Lena –
- Entonces te veo mañana temprano Sam –
Ambas se despidieron y Samantha salió de la oficina, Lena se estiro un poco, se levantó y se dirigió a un cajón de un mueble en una esquina de su oficina sacando de él un vaso y una botella de vodka, se sirvió un poco en el vaso y bebió un trago, para luego dirigirse a su sillón y descansar ahí un momento, dejando sus lentes a lado de su vaso y botella en la mesita de centro.
Cerro los ojos un momento tratando de no pensar en nada, dejando su mente en blanco, su relajación fue tal que sintió que se había quedado dormida por un rato hasta que unos golpes la sacaron de sus pensamientos, abrió los ojos y vio a Supergirl frente a su ventanal, se levantó a abrirle y al hacerlo la chica de acero se apresuró hacia ella abrazándola.
- ¿Supergirl? – No tenía respuesta y podía sentir a través del traje como Kara temblaba - ¿Pasa algo? –
- Lena creo que tu madre planea algo – Se separa de ella – Ella... Ella planea algo, estoy segura y podría hacerte daño –
- ¿De qué hablas? –
- Lillian hizo que me encontrara con ella para advertirme de que si no me alejo de ti podría arrepentirme toda mi vida – Lena se sorprendió por sus palabras mientras la rubia caminaba por la oficina de un lado a otro
- Oye, yo jamás dejare que te haga algo – Trato de calmarla Lena, pero fue tomada por los hombros
- No es que me haga algo a mí, de lo único que me arrepentiría toda mi vida es de algo malo te suceda a ti – Sus palabras sonaron preocupadas – Y ella lo sabe... -
Fue entonces que Lena tomo las manos de Kara y la guío hasta el sillón, Lena se recostó en este colocando a la rubia sobre ella, abrazándola, Kara por su lado no entendía la tranquilidad de su novia, pero el abrazo la tranquilizo poco a poco, más al escuchar la respiración tranquila de Lena.
- Hablare con ella – Comento la pelinegra después de un rato
- Pero... - Su reclamo se vio interrumpido
- Necesito hacerlo – Su voz sonaba tranquila, pero a la vez sonaba con una seriedad siniestra – Tranquila, te avisare en todo momento donde estoy –
Kara sabía que solo estaba siendo avisada, pues el tono de voz de Lena no dejaba pensar en que podría convencerla de no hacerlo por lo que simplemente se acurruco en ella, pues aún tenía en su mente la mirada fría de Lillian Luthor y el eco de sus palabras.
Lena estaciona su moto frente a una bodega aparentemente abandonada, coloca el casco sobre el asiento y camina hasta la entrada donde observa a varias personas cargando cajas y moviéndolas de un lado a otro. Al fondo puede ver a su madre manipulando una tableta entre sus manos, concentrada en lo que hacía.
- Madre... - Lena sonaba molesta y la mujer lo sabía
- Hija... - Responde dejando el objeto a un lado y prestándole atención – Por lo que veo tu novia ya me fue a acusar, creí que era más valiente –
- Lo que ella y yo tenemos no es asunto tuyo –
- Es todo mi asunto Lena, tu eres mi hija y ella una forastera de este planeta –
- Ella no ha hecho nada malo ¿No puedes entenderlo? –
- No se trata de lo que ha hecho o no Lena, se trata de lo que puede hacer –
- ¿Qué crees que ella pueda hacer? Por favor, ella no es como tú –
- Exactamente por eso, esos forasteros comenzaran a ser un problema –
- Ellos no son un problema, además son muchas las circunstancias por las que muchos tuvieron que dejar su hogar, no fue su elección -
- ¿Y entonces qué les da derecho a ellos a decidir quedarse aquí? ¿Quién les da derecho a decidir por nosotros?
- Madre muchos de ellos no dañan a inocentes, muchos ayudan a las autoridades y a los criminales los llevan ante la justicia, ellos no asesinan –
- No Lena, eso solo es una parte del todo, quizá algunos de ellos no asesinan físicamente, ellos asesinan moralmente –
- ¿Qué? –
- Eres lista Lena, piénsalo por un momento, piensa el cómo se siente la gente al saber que hay otros con el poder suficiente como para asesinarlos con prácticamente una mirada, el poder que ellos ejercen sobre nosotros –
- La jerarquía de las leyes que dicta el más fuerte... - Susurra Lena comprendiendo lo que su madre le decía haciéndola sonreír – Pero ellos están actuando conforme las leyes que nosotros creamos y modificamos –
- Una evolución constante sí, pero así como las leyes se modifican según la sociedad lo necesita también lo hacen por el bienestar y libre albedrío de ellos –
- Porque es algo justo y equilibrado –
- Porque es algo que beneficia al estado y a todos los que tienen el poder de gobernar, Lena las utopías no existen –
- Pero aun creo que puede llegar a existir una –
- ¿Para quién, para ellos o para nosotros? –
- Para todos -
La conversación se había vuelto tensa y los presentes lo sabían, todos aquellos que ayudaban a Lillian habían salido del lugar para dejarlas a solas desde hacía un buen rato. Ambas mujeres se medían con la mirada, no de una forma de madre e hija, sino de una forma competitiva, de ideales distintos, pero mostrando respeto por la convicción de su rival. Si esto fuera un anime sin duda una tendría un fondo azul y otra rojo.
- No te lo repetiré Lillian, déjanos en paz –
Tras sus palabras camina hasta la salida siendo observada por su madre que sonreía incluso al verla salir e irse en su moto. Al momento de estar sola, la matriarca Luthor suspira y se da media vuelta, caminando hasta su escritorio y tomando una fotografía donde aparecían Lena y Lex de niños.
- Ambos son tan perfectos y a la vez tan imperfectos –
