2.

Katniss le recuerda al trigo, dorado y brillante trigo, ondeándose con la brisa.

Alto, extenso, fuerte.

Es por ello que, con más regularidad de la que le gustaría admitir, suele conducir hasta las afueras de la ciudad; hacia las cosechas.

Es un viejo conocido de los granjeros, que siempre lo reciben con los brazos abiertos y le ofrecen un vaso de limonada. En su juventud, cuando ayudaba en la panadería familiar, era él quién tenía que recoger la harina y todas las semillas que su padre necesitaba para hornear. Ahora, que es un adulto, es quién educa a los hijos de toda esa buena gente.

Siempre ha amado los campos, la vida que hay en ellos. No es raro para los granjeros que les pida permiso para caminar a través de las cosechas y las plantaciones. Siempre lo ha hecho. Siempre ha comprendido su belleza. Todo a su alrededor está vivo y se mueve. Es calidez de sol y brisa de primavera que nutre su cuerpo, que lo reconforta aun cuando hay claridad en su corazón.

Sin embargo, lo que hay ahora en su pecho mientras siente la tierra mojada con sus pies descalzos, es anhelo. Es miedo.

Ella tiene 18 años. Él acaba de cumplir 26.

Aun así, Peeta ya sabe que es lo que más quiere en ésta vida.

Trigo. Vida. Ella.