Capítulo 02 – Alas negras - Parte 2.
El mariscal de Campo Helmuth Carl Bernard von Moltke dijo una vez: "Ningún plan sobrevive al contacto con el enemigo".
Habiendo crecido con una tutora tan estricta como Nathalie Sancoeur, Adrien pudo decir que aprendió muchas cosas interesantes desde los diez años. De todas ellas, un tema recurrente fue la idea de tener un buen plan. Nathalie siempre incluyo las historias que contenían victorias ganadas con grandes planes. No tuvo que ser militar ni nada por el estilo, sino personas que se fijaron una meta y contra todo pronóstico triunfó lo que se propusieron. Historias sobre grandes hombres y grandes planes. Quizás todo se debió, como Nathalie sugirió una vez, a la aparente obsesión de su padre con planificar. Gabriel Agreste comenzó como un don nadie, solo llego a la cima a través de cuidadosa planeación, y mucho trabajo duro. Como su único hijo Adrien pensó que debía hacer honor a ese legado.
¿Verdad?
—Sera mejor que vayan—dijo mientras se hacía a un lado extendiendo su mano derecha para mostrar la salida—O las cosas se podrán más peludas de lo que ya están.
Se paró recto asegurándose de usar un tono afable, sonrió y mostro confianza, incluso cuando no la tenía, porque a pesar de no haber pisado una pasarela en tres años, algunas cosas no se olvidaban. En aquel entonces, cuando sus instructores ladraban indicaciones y le enseñaban el arte de posar frente a la cámara. Lo odiaba. Hoy en día, irónicamente, fue quizás lo más útil para la ocasión.
Nunca creyó que vería el día que agradeciera por esos instructores.
—Por favor, insisto en que salgan de aquí.
Las dos chicas que se quedaron atrapadas en la pelea entre su Akuma, y el guardián de la serpiente, murmuraron un pequeño gracias antes de salir corriendo por la entrada. Dos lindas chicas, y parecía que la de lentes quería quedarse a preguntarle algo, pero su amiga la llevo a rastras. «Chica sensata.» pensó, y en el momento en que salieron de la biblioteca ordenó a las mariposas negras que cerraran las puertas. En otra vida, tal vez, hubiera permitido que se quedaran. Por supuesto en esta otra vida la seria el héroe y no… lo que sea que es ahora. En otra vida el sería un adolescente normal, habría asistido a esta misma escuela, Collège Françoise Dupont, tendría amigos, saldría a pasear con Chloe y ¿Quién sabe? Hasta tendría una novia.
En su lugar estaba atrapado en la labor de "control de daños", asegurándose que su Akuma no causara problema o hiriera inocentes como ese par de antes. Dando caza a un hombre anciano que guardaba celosamente la solución a sus problemas. Todo esto mientras se acercaba peligrosamente a ser algo parecido al personaje de una caricatura de sábado por la mañana: Un villano.
Pero el se negaba, quizás tercamente, a creer que él era un villano.
Adrien camino con un aire de confidencia, adentrándose en la destrucción de la pelea que Sherdog había causado. Ambos combatientes llegaron a un momentáneo cese al fuego, sin lugar a dudas causado por él. Estaba agradecido, le daba tiempo para tratar de buscar una solución pacífica. Los villanos no hacen eso, solo se dedican a pelear, a tratar de obtener lo que quieren por la fuerza. Existen otras maneras. Adrien quiere creer que las hay, y por eso, está dispuesto a agotar las vías alternativas antes de usar los puños.
Como lo haría un héroe.
Observo con cuidado el área. Hubieron cientos de euros en daños, ni hablar del resto de la escuela cuando Sherdog choco todo el camino hasta aquí. Todo un gran problema, pero no hubo heridos. Si, hubo uno que otro chico(a) asustado en un rincón, honestamente ¿Quién no lo haría al tener de frente a Sherdog? Es un maldito hombre lobo, hocico, garras y todo lo demás. ¡Daba miedo! Pero no había heridos.
No si el pudiera evitarlo.
Luego cambio su vista hasta los protagonistas de esta escena. Se acercó a Sherdog, el hombre logo gigante estaba quieto, sus ojos firmes en su oponente en caso de que necesitase atacar. Adrien reconoció que su Akuma no estaba en las mejores condiciones, pero el guardián tampoco. Aunque eso no importa, no se suponía que llegaran hasta este punto. Su plan era perfecto, o si no lo bastante cerca. En algún lugar, en algún rincón, de París se encontraban unos aretes y una sortija, juntos quien los poseyeran podía cambiar el mundo. Él quería ese poder, y hasta donde sabia el hombre que los resguardaba debería estar muerto de vejez, al menos eso decía la información con la que contaba. Si era el caso, el único problema fue encontrarlos; paso semanas, día tras día, hora tras hora buscando un Akuma que pudiera hacer el trabajo.
Y helos aquí.
—Hola —Saludo al guardián de la serpiente. —Creo que no tuvimos tiempo de charlar la última vez, yo soy…
—Hawk Moth.
Adrien enmarco una ceja. Fue rudo de parte de este guardián interrumpir su presentación, pero ¿Cómo supo su nombre?
— ¿Lees mentes? —pregunto.
—O tal vez puedo ver el futuro.
¿Puede? Adrien no lo sabía. Todos los recursos a su disposición, y el Grimorio aún permanecía indescifrable. Nictografía unida a caracteres chinos cifrados que nadie podía leer. Supuso que el poder del Miraculous de la Serpiente bien podría ser ver en el futuro, y no es como si esos dibujitos le dieran alguna pista útil. Rumio en silencio ese pequeño pedazo de información, podría ser útil después. Continuando donde se quedaron, Adrien esbozo una sonrisa ganadora y se inclinó teátricamente.
—Así es, soy Hawk Moth, —Adrien curvo su espalda y abrió los brazos haciendo un arco con la mano con la que llevaba su bastón— ¿Entonces nos saltamos la parte donde te explico lo que quiero?
El guardián de la serpiente… y se estaba volviendo tedioso llamarlo así dentro de su cabeza, ¿Cuál sería su nombre clave? Tuvo que ser algo relacionado con serpientes… ¿Aspid?… Como sea, el chico serpiente no lucia impresionado, y francamente Adrien tampoco lo estaba con él. Su cacería del otro guardián se interrumpió cuando Sherdog capto el olor de otro Miraculous cerca, esperando que fuese el de Mariquita (o Miraculous de la creación, como quiera llamarle) Adrien dejo que Gorila y Chris fueran tras el anciano mientras él iba tras el otro. ¿Qué termino encontrando? Un sujeto vistiendo spandex verde. Sherdog podría verse ridículo, pero su capacidad para rastrear Miraculous era casi infalible, así que este "héroe" (a falta de una mejor palabra) tuvo que ser un guardián. Tenía sentido, el otro era un hombre viejo, este debe ser su aprendiz o al menos un candidato a aprendiz, y con suerte el sería más razonable que el anciano.
—Quieres los Miraculous del gato negro y la mariquita. —respondió desafiante.
De alguna manera, llamarlos "Miraculous de la creación y destrucción" respectivamente los hizo sonar más importante. Esos nombres les daban más "Gravitas", pero ¿Quién era el para juzgar? Su nombre clave era Hawk Moth.
Adrien mantuvo su sonrisa y aplaudió al otro hombre.
— ¡Exacto! Y si puedes ver el futuro, entonces sabrás que es por una buena causa, —Adrien se detuvo mirando al guardián a los ojos— ¿No?
Fue lo mismo que le dijo al anciano. Es una buena causa, Adrien lo sabía. Tiene que serlo. Lo único que quiere es que su familia este unida otra vez. Su verdadera familia, no el cumulo de parientes extendidos que solo lo querían por su dinero o, Dios no lo permita, tu tía Amelie y su primo Felix. Ya abandono cualquier esperanza de ellos.
—Nadie debería tener tanto poder. —Fue todo la respuesta que obtuvo.
Frunció el ceño y apretó el pomo de su bastón. Como si pudiera sentir su cambio de humor Sherdog empezó a gruñir, su pelo negro erizándose debajo de su chaqueta y comenzado a prepararse para seguir la pelea.
Tentador.
No, no debe pensar de esa forma. Aun puede encontrar una salida pacífica, no tomara la ruta violenta si hay otra opción.
—Te haré la misma oferta que al anciano. —Adrien apunto con su bastón a la serpiente—Nombra tu precio, ¿Dinero? ¿Lujos? ¿Fama? Tengo todo eso y más, ¿Crees que quiero esto? No se suponía que fuera de esta forma, yo solo quiero arreglar un grave error y continuar con mi vida.
Si se lo preguntase, Adrien estaba dispuesto a dar mucho más que todo eso. Ningún precio es suficiente para traer su familia de vuelta. Ninguna montaña demasiado alta. Ninguna posibilidad demasiado pequeña, por eso estaba aquí. ¿Magia? ¿Quién en su sano juicio consideraría magia? Él lo hizo, porque con tres años de investigación y experimentación aprendió que fue posible. Solo no lo logaría con el poder de Nooroo únicamente, necesito más poder.
Todo el poder que necesitaba estaba reposando en un joyero.
Y el tiempo se está agotando.
Su mensaje pareció tener efecto. El guardián de la serpiente se quedó muy quieto, como si considerara sus palabras. Adrien tuvo la leve esperanza de que recapacitara. El viejo guardián también pareció pensar en sus palabras antes, pero entonces le dijo lo mismo que el guardián de la serpiente: Nadie debería tener tanto poder. Y después, cuando Adrien trato de razonar con él, se dio a la fuga como si nada. Como. Si. Nada.Fue la gota que derramo el vaso, Adrien estaba dispuesto a hacer solo un deseo. Solo uno. Y dejar todo esto atrás.
¿Por qué no podían entenderlo?
—Lo siento Papillon, algunas cosas no pueden ser compradas con dinero —El guardián negó con la cabeza.
— ¡Eso es exactamente lo que digo! —Adrien respondió. —Todo el dinero del mundo no puede ayudarme, es solo un deseo ¿Qué no entiendes?
—Sass dijo…
— ¡¿Quién rayos es Sass?!
El guardián otra vez negó. Adrien se estaba impacientando, cada segundo perdido aquí es un segundo que el otro guardián se aleja.
—Enviaste a un monstro, un akuma, por el maestro Fu —Acuso el guardián de la serpiente, su tono de voz monótono, pero enojado.
— ¿No entiendes? ¡Lo necesitaba para encontrarlos!
— ¿Y todos los daños que causaste?
—Nadie ha salido lastimado hasta ahora.
— ¿Qué hay de mí? —Adrien pauso cuando escucho eso, —O el maestro Fu, ¿Somos nadie para ti?
Su garganta se secó, su corazón comenzó a palpitar. Adrien se encontró a si mismo negando esta vez.
—Eso solo paso porque ustedes se niegan a escuchar razones. —Eso dijo, pero en el fondo, aunque no quisiera admitirlo, sabía que el guardián tenía un punto.
La expresión del héroe de verde se tornó simpática. Adrien decidió que odiaba esa mirada. Él no sabía nada.
NADA.
—Eso en sí mismo demuestra que tú no deberías tener ese poder, —sentencio el guardián—puede que creas que tienes buenas razones pero…
Oh, eso es todo.
— ¡Son buenas razones! —Adrien grito, un gran enjambre de mariposas negras comenzaron a pulular a su alrededor— ¡Bien! No pueden decir que no les di la oportunidad ¡Sherdog!
Sherdog se lanzó hacia adelante tomando aliento hasta que su pecho se inflo como un globo y luego desatándolo como un cañón de aire. Hasta este momento, el guardián de la serpiente demostró ser un peleador menos que estelar, hizo lo imposible ante los ojos de Adrien. Dándoles la espalda, tanto a él como a su akuma, corrió directamente hacia una de las ventanas. Sin siquiera voltearse, salto a uno de los estantes que volaron en el estallido en su dirección y lo monto hasta que ambos salieron por la ventana. Por si fuera poco varios otros estantes cubrieron la salida improvisada segundos después.
O de verdad podía ver el futuro, o era el bastardo con más suerte del mundo.
Adrien crujió los dientes lleno de rabia, y apretó el pomo de su bastón tan fuerte que temió romperlo. Respiro hondo, su plan era bueno, pero debió recordar: "Ningún plan sobrevive al contacto con el enemigo". Y ha encontrado uno, no sabía quién era el guardián de la serpiente, pero esto no era el final.
—"Eh, patron." —la voz de Chris sonó en su oído.
Está bien, la serpiente se escapó, pero no todo estaba perdido. Adrien llevo su mano al odio y respondió.
—Señor Valjean, dígame que tiene buenas noticias.
La pausa de Chris antes de responder no fue una buena señal.
—"Si bueno, odio decirlo, pero… lo perdimos"—Adrien puso tanta fuerza en su bastón que esta vez juro que escucho un pequeño crujido—"y Gorila aquí dice que la radio se encendió como arbolito de navidad, la policía está en dirección al Françoise Dupont".
Por supuesto.
Necesitaba controlarse, no puede perder el control. Debe apegarse al plan, él puede hacer esto.
Adrien dio un gran respiro y llevo su mano a su oído.
—Comunícame con Nathalie.
…
Marinette puede decir, con confianza, que nunca ha visto nada parecido antes. Primero fue testigo de cómo un hombre lobo y un hombre vestido de spandex lucharon por un "Miraculous" (lo que sea que sea eso), y finamente casi muere aplastada por una gran mesa. Casi, porque en el último segundo otro desconocido en antifaz las había salvado. Un desconocido muy bien vestido. Como una aspirante a diseñadora de moda Marinette es confidente de que puede describir con detalle sus ropas. Un traje de vestir purpura, con alas negras que salen de las aberturas entre el chaleco de vestir y su camisa.
¿Quién era? ¿Cuál era su papel en todo esto? ¿Era otro héroe? ¿Los héroes usan antifaz no? Ella tuvo tantas preguntas, pero ninguna de esas preguntas, o la curiosidad que sentía por ellas, pudieron más que el miedo y pavor que sintió llenar su cuerpo. Francamente su cuerpo solo podía seguir corriendo gracias a la adrenalina, y el instinto de supervivencia. Lo que fue afortunado porque correr en medio de todos los otros adolescentes le dijo que de perder el paso de seguro seria aplastada por la estampida. Quizás por eso Alya había tomado su mano fuertemente y corría junto a ella.
Cuando por fin salieron de la escuela, uniéndose a la marea de estudiantes y profesores que eran evacuados a la calle por el señor Damocles, Alya la atrapo en un abrazo de oso tomándola por sorpresa. Estaban en medio de la vía, muchas personas los rodeaban, tanto civiles y estudiantes. A lo lejos podía escuchar a la señorita Bustier gritando, llamando a todos sus estudiantes por su nombre. Los profesores de las otras clases hicieron lo mismo. Pero nada de eso importaba ahora, con ese susto que recibió Marinette tomó el abrazo reconfortante de su amiga sin protestar.
—Lo siento, lo siento, lo siento… —se disculpó Alya.
—Está bien —trato de apaciguarla.
—No lo está, —Alya se separó mirándola directo a los ojos—Mari, casi nos aplasta una mesa, porque yo… porque yo…
Y aunque Alya tenía razón, Marinette simplemente no tuvo corazón para recriminárselo. En vez de eso la atrajo otra vez al abrazo apretándola fuertemente.
—Está bien, no pasó nada.
Alya convulsiono un poco en sus brazos, creyó que iba a llorar.
—No volverá a suceder. —Alya dijo entrecortada.
Autos de la policía y camiones de bomberos llegaron poco después. Ambos grupos salieron de sus respectivos vehículos y acordonaron la zona. La señorita Bustier las encontró, y comenzó a escoltarlas con el resto del grupo. Gracias a los cielos todos estaban ahí, sanos y salvos, incluso Chloe, Marinette jamás pensó que estaría feliz de ver a Chloe, pero ahí estaba ella. Sin embargo esa tranquilidad fue interrumpida cuando nuevos gritos llenaron la calle, igual que el resto de las personas Marinette busco la fuente de alarma, y fueron algo que ella reconocía: alas negras.
Miles de ellas.
Miles de mariposas negras salieron disparadas desde todas partes dentro de la escuela inundando las calles como una marea. La gente sorprendida de verlas gritaron, algunos corrieron y otros como ella misma se quedaron ahí de pies como estatuas, congeladas por el shock. Pronto Marinette se encontraba dentro de la ola de pequeñas criaturas voladoras. ¿Debía sentirse asustada? No lo sabía, estas mariposas eran como las que la salvaron antes ¿Fue por eso que no estaba alarmada? Las mariposas negras rodearon a las personas, a todas ellas, ignorándolas mientras volaban y justo cuando Marinette pensó que no podía ser más extraño, comenzaron a explotar.
Literalmente.
Explotaron en pequeñas nubes de humo purpura que se dispersó inmediatamente en el viento. Todas ellas, tan fácil y rápido como llegaron, se fueron. Los gritos murieron cuando la gente registró lo que sucedió, un silencio mortal cayó sobre los espectadores mientras la policía y los bomberos retomaban su trabajo comenzando a entrar a la escuela. Una vaga sensación de desgaste fue todo lo que Marinette podía sentir, esto fue demasiado.
Marinette salió de su pequeño estupor cuando alguien salo de su manga.
— ¿Mari? —fue la voz de Alya—Creo que debemos irnos, el señor Damocles está diciendo que todos los estudiantes se reúnan.
Si, esa definitivamente era una buena idea. Pero la señorita Bustier no los dejaría irse sin primero confirmar que estaban todos bien.
Marinette solo deseaba llegar a casa.
…
Luka se escondió detrás de un auto aparcado en la carretera y observo en primera plana a las mariposas salir del Françoise Dupont.
Su corazón martillaba dentro de su pecho y sus palmas sudaban. Podía sentir como la fuerza se iba de sus piernas mientras la gran marea de mariposas inundó la calle rodeando a todas esas personas. Pero, de repente, desaparecieron en una nube de humo. El Akuma, y el portador del Miraculous de la mariposa, no estaban en ningún lugar para ser vistos.
Luka por fin pudo respirar tranquilo.
—Lo hicisssste bien niño.
Luka giro la cabeza y ahí, flotando a centímetros de su cara, el kwami Sass miraba la escena junto a él.
Cuando salió de casa esta mañana, estaba confiado en que sería un día tranquilo. Lo único un poco fuera de lo normal es que su hermana pequeña estaba de un inusual buen humor. No es que Juleka no fuera una chica feliz, es solo que, bueno, ella no siempre lo expresa. Hoy ella tenía una extraña sonrisa cada vez que lo veía. Si Luka fuese supersticioso diría que esa sonrisa, solamente, era una especie de augurio. No lo le tomo importancia y continúo su día. En el camino se detuvo a ayudar a un anciano a cruzar la calle, nada fuera de lo común ahí, pero fue cuando decidió revisar su maleta para asegurarse que cargaba la lista de compras de su madre cuando encontró…
Todavía no está seguro de que encontró… O si fue él quien fue encontrado.
—Cuando dijiste que estabas en problemas, no es esto a lo que pensé que te referías. —Dijo Luka sin apartar la vista de los estudiantes que escapaban, quería estar seguro que su hermana estaba bien—Ni tampoco pensé que un súper villano vendría a pelear conmigo.
Al abrir su maleta antes Luka encontró una pequeña cajita. Dentro de la pequeña cajita estaba una pulsera como la que nunca había visto, y dentro de ella: Sass. ¿Cómo describir a Sass? Luka primero pensó que se trataba de un hada (una vez que confirmo que no estaba alucinando), la pequeña criatura similar a una cobra y que además podía volar no pudo ser algo "normal". Para su sorpresa, Sass estaba más que dispuesto a explicar quién era, lo que era y más importante, la razón por la que necesitaba su ayuda.
Fue una historia de lo más extraña. Hablo de alguien que los perseguía, hablo de los Miraculous de mariquita y gato negro, sobre cómo no podían permitir que cayeran en manos equivocadas. Luka no estaba dispuesto a creer, fue demasiada información repentinamente, pero cuando un gran aullido hizo eco en la distancia, lo único que pudo hacer fue seguir las indicaciones de Sass y esperar lo mejor.
Realmente no esperaba convertirse en un intento de héroe.
Ni tampoco que su "súper poder" fuera repetir el tiempo.
Pero con todo lo que sucedió Luka cree que lo hizo bien para ser su primera vez.
—Aun asssí, buen trabajo. —Lo elogio Sass— ¿Cuántas veces usssaste la repetición?
Luka dudo un segundo. Un poder tan grande, pero con un límite de cinco minutos. Dudo si quiera pensar en usarla hasta que de verdad se sintiera acorralado. Afortunadamente lo hizo así, de otro modo Hawk Moth le hubiese quitado su Miraculous…
—Veinte veces.
— ¿Oh?
—Trate de pelear con ellos, —comenzó a explicar—pero el hombre del que hablaste, el portador del Miraculous de la mariposa, se hace llamar "Hawk Moth", y es muy fuerte.
Veinte veces trato varios enfoques para salir de ese problema. Las primeras trato de pelear directamente, pero fracaso miserablemente. Hawk Moth, de alguna forma tenía un ejército de mariposas ayudándolo, a parte del hombre lobo, y que en teoría suena de lo más ridículo, pero resulta que mientras las controlara no podría acercársele. Luego trato de ir por Sherdog Howls, mismos resultados. Y después, previsiblemente, trato de ganar más tiempo escuchando el monologo malvado del villano. Solo que lo que escucho lo confundió. En todas las versiones que escucho del discurso Luka podía sentir que Hawk Moth era honesto. De verdad creía lo que decía, pero con solo escuchar que eran capaces los Miraculous… Luka no podía, de buena fe, confiárselos a alguien que enviaba un monstro por un anciano, poniendo en peligro la vida de personas inocentes.
—Escuche tantas veces sus razones que logre engañarlo y hacerle creer que sabía de qué estaba hablando, —Luka miro a Sass—pero creo que, hacia el final de la repetición, empecé a entender ¿Qué es lo peor que podría pasar si obtiene los Miraculous?
Sass tomo una pausa antes de responderle.
— ¿Qué fue lo que te dijo? —pregunto a Luka, su voz seria y de alguna forma autoritativa, más de lo que esperarías de alguien tan pequeño.
—Quiere arreglar un grave error.
Sass cerró los ojos y luego negó con la cabeza suspirando.
—Siempre es un grave error, —dijo, y Luka no pudo evitar notar que Sass abandono el ceceo que tenía hasta ahora—Escucha bien Luka, esto es importante.
Luka asintió, vertiendo toda su atención en el kwami.
»Este "Hawk Moth" no es el primero, y dudo mucho que será el último, en tratar de usar el poder de Miraculous para reparar un "grave error". Muchas triunfan, muchos no, pero ¿Sabes porque simplemente no podemos dejarlo hacerlo? —Luka se detuvo a pensar, pero negó la cabeza cuando se dio cuenta de que no lo supo. —Es por el intercambio equivalente, este mundo donde vivimos tiene reglas, tratar de ir en contra de ellas tiene consecuencias, muchas veces por encima de aquellos que lo intentan. Y un "error" que necesita del poder de los más grandes Miraculous… Hay una probabilidad de 50/50 de que lo que sea que Hawk Moth trate de arreglar tendrá severas repercusiones tanto para él, como para muchos otro, ya sea que lo quiera o no. Por eso nadie debe poseer tanto poder, nadie debe ser capaz de poner en riesgo la vida de los otros por su necesidad personal…
Luka se tomó un minuto para analizar esas palabras. Luego recordó lo que dijo Hawk Moth, de alguna manera no cree que él entienda lo que está haciendo.
—No creo que Hawk Moth lo sepa.
— ¿Qué todo podría explotarle en la cara? Claro que no, la gente essscucha "poder sssin límites" y creen que podrán hacer lo que sea. —Sass se cruzó de brazos—pero este Hawk Moth es peligroso, actúa desesperadamente, pero tiene la cabeza lo suficientemente fría para medir sus acciones y es lo bastante listo para saber que no hay límites al poder puede dar a sus Akumas, solo necesita la persona indicada.
—Entonces ¿Ahora qué?
Sass sonrió, por primera vez en toda la conversación.
—Seguimos el plan.
…
Alya fue lo bastante amable para acompañarla de regreso a casa. Aunque, Marinette sospecho que lo hizo por algún sentido de culpa que tuvo. No importaba, no podría pedir más que estar con su mejor amiga luego de todo eso que paso.
Amabas estaban en shock, pero quizás aquella cuyo silencio fue más sorprendente fue Alya. La chica fanática de los héroes estuvo relativamente callada, quizás porque ella también estaba sorprendida de que casi salieron lastimadas. ¿Lo estaba? Marinette no lo supo, solo la dejo seguir con sus pensamientos, contenta de que por lo menos se tuvieran la una a la otra. Ella por su parte también tuvo cosas que pensar. No dejaba de darle vueltas al asunto. Las palabras se repetían en su cabeza una y otra vez: "Guardian", "Miraculous", ese grito de alarma y finalmente la última declaración de su salvador.
Cuando por fin llegaron a casa su madre la atrajo en un abrazo de madre. Para referencia, si el gran abrazo que recibió antes por parte de Alya fue un abrazo de oso, el de su madre fue comparativamente mayor. Su padre salió de la cocina y con sus grandes brazos las abraso a ambas, Alya también fue arrastrada a la pila humana poco después. Cuando se apartaron su madre la lleno de preguntas, no dejando de examinarla asegurándose que no estuviera herida en ninguna parte. Ver a su madre tan preocupada, tan perdida, tan ignorante de lo que paso en la escuela hizo que Marinette se mordiera la lengua cuando su padre le cuestiono lo que ocurrió, y en su lugar desestimara las preocupaciones de sus padres diciendo que todo estaba bien.
Por supuesto no era el caso, pero sentía que les debía a ambos un poco de tranquilidad.
Cuando por fin las dejaron tranquilas subieron de dos en dos los escalones hasta la habitación de Marinette. Una vez ahí, un silencio incomodo se posó entre ambas. Alya estaba sentada en su escritorio, Marinette tomo su cama y abrazaba su almohada como si eso fuera a ayudar. Al final, Alya fue la primera en hablar.
—… Entonces —Marinette la escucho comenzar insegura—Un hombre lobo, un hombre vestido de serpiente y sujeto con traje de mariposas entran en una biblioteca…
Marinette dio una pequeña sonrisa.
—Parece el inicio de un mal chiste. —dijo soltando una risita.
Y así se rompió el hielo.
— ¿Verdad?
—Totalmente.
—Eugh, ¿Te imaginas cuan incomodo sería ponerse ese traje tan apretado?
—No puede ser peor que quien sea la tintorería del hombre lobo.
— ¡Hah! Pero debes admitir que el chico serpiente se veía bien…
—No sé, ¿Un traje tan apretado? ¡No deja nada a la imaginación!
Alya abrió los ojos y fingió estar sorprendía.
— ¡Marinette Dupain-Cheng! ¿Estabas chequeando al héroe de verde?
—Nop. Solo estoy diciendo lo obvio. —Sonrió Marinette— Además, si yo usara un disfraz de súper heroína, sería mucho más genial que un traje ceñido al cuerpo.
Se sentía muy bien regresar a la normalidad… al menos un poco. Ambas aun lucían preocupadas, pero al menos ya no parecía que soltarían al llorar en cualquier minuto. Eso les ayudo a tranquilizarse también.
¿Quién dice que bromear sobre cosas inapropiadas es malo?
…
…
Ella, pero no en esta ocasión.
Poco a poco Alya fue recuperando su actitud bombástica, y Marinette por su parte empezaba a tranquilizarse aún más. Siguieron discutiendo, y lanzando bromas ocasionales a expensas de lo que vieron. De cuan ridículo era, de cuan improbable fue lo que encontraron. Marinette incluso pregunto a Alya si lo postergaría en el Alyblog, peor Alya lo negó. Perdió su teléfono en medio de la escaramuza, porque termino debajo de los zapatos del chico mariposa… Si, así decidieron llamarlo, Chico mariposa. Si el otro se llamaba chico serpiente, y el monstro era "costal de pulgas", lo justo fue bautizar también al segundo chico de antifaz que vieron hoy.
— ¿Quién crees que era? —Se preguntó Alya en voz alta— ¿Otro héroe?
Marinette no estaba segura. Sin embargo una cosa si estaba clara, le debía su vida.
Continuaron así por un rato hasta que Alya recordó que debió haber llamado a sus padres desde hace mucho. Si sus padres estaban así de nerviosos, los de Alya seguro también querían saber de ella. Recordando que su amiga se quedó sin teléfono decidió prestarle el suyo.
—Gracias, no tardare mucho. —dijo Alya mientras se acercaba a la ventana para hacer su llamada.
Pensando en Alya y como perdió su teléfono Marinette busco su maleta revisando si había perdido algo. O peor, si algo se había roto. Su cuaderno favorito estaba ahí, el mismo con los diseños nuevos que estaba guardando para cuando fuera una diseñadora famosa y nadie pudiera negar cuan geniales eran. O ya saben, cuando pudiera hacerlos sin tener que tardarse semanas enteras. Todo parecía bien, excepto por un detalle, la caja negra aún estaba ahí.
La saco de la mochila y una vez más la analizo. Se había conservado en perfecto estado, muy a pesar de toda la sacudida que debió experimentar en el camino hacia la calle, cuando ella y Alya trataron de escapar. Nuevamente no la reconoció de ningún lugar. ¿Quizás era un regalo de su madre? Puede ser, pero no era como si su madre lo hubiese mencionado en ningún momento, ¿Un regalo sorpresa?
Solo hay una forma de averiguarlo.
Marinette abrió la pequeña cajita y dentro lo primero que vio fueron un par de sencillos pendientes negros. Tal vez si eran un regalo de su madre, porque ella siempre tuvo un estilo bastante conservador. Estaba a punto de ir a bajar las escalaras y darle las gracias a su mamá cuando un destello de luz la distrajo.
— ¡Hola! —saludo la pequeña criatura que salió de la nada.
Marinette, chica sensata y racional como siempre, hizo lo único sensato y racional que cualquier persona haría en un momento como este.
Gritar.
Notas del autor: Bien, esta es solamente la tercera historia que publico. A pesar de eso, me doy cuenta que es difícil dividir el tiempo y la narración de modo que llene mis expectativas. Ademas, en el show comenzaron con la parte divertida de lleno, y yo, por otra parte, debo llenar los espacios comenzando desde cero. Por lo que se esta haciendo mas largo de lo que esperaba, con suerte eso también le da aires de novela... espero.
Hasta ahora me estoy divirtiendo.
En fin, a todos los que leyeron y dejaron comentarios, muchas gracias. Estaba ansioso cuando publique esto, porque es de esas ideas de las que no se encuentran mucho así que no tenia punto de referencia. Estoy, como se dice, disparando en la oscuridad, así que confirmar que no todas mis ideas son malas me alivia bastante. En caso de que se lo pregunten Adrien es el protagonista principal, Marinette y Luka son deuteragonistas. La historia que quiero contar es la de Adrien el villano, y no se preocupen, mucho de la historia se basa en Artemis Fowl, una de mis novelas favoritas cuando niño, por eso no creo que haya mucho problema. Aunque confieso que escribir a Adrien como villano, y aun asi darle razones simpaticas es complicado, sino creyera que puedo hacerlo, no lo huciera empezado.
Como siempre, deseenme suerte y no olviden comentar.
