Capítulo VII: Una soda
- Mierda, mierda, mierda – no dejaba de decir Rachel caminando de un lado a otro asustada de muerte cómo si fuera un león.
Y en una de sus tantas veces Finn la detuvo – hey, hey – dijo cogiéndola de ambos brazos y abrazándola fuertemente deteniéndola – tranquila Rach, te tengo, te tengo – añadió sosteniéndola contra su pecho para que ella se calmase.
- Ay Finn – había dicho ella con la voz entrecortada – no viste cómo ese tipo le pegó, fue demasiado fuerte – añadió.
- Lo sé princesa, Shhh Shhh – intentó calmarla – tranquila Rach, Kyle está allá adentro, él la va a cuidar – le dijo habiendo estado él de turno y siendo un gran cirujano.
- Mierda Finn estoy asustada – le dijo – y Jack, joder.
- Eh tranquilízate Rach, lo voy a llamar y a avisarle, todo va a estar bien, hay que esperar y tener fe princesa – dijo ante una Rach con ojos llorosos y un muy lindo puchero. Finn le dio varios besos en su cabecita.
Y así ambos esperaron dentro de un ambiente privado a por noticias del doctor, Jack llegó a la media hora asustado y entre los dos le dijeron lo que había pasado dentro de la sala de médicos, esperando los tres ahí.
Jack que estaba sentado se tomó la cabeza con una mano en un gesto preocupado y acotó – ella es muy sobreprotectora – cogiendo la mano de Rachel para que no se sienta culpable, él en esos casi siete meses se había apegado a Rachel reconociendo que le hacía bien a su sobrina y que algo más entre ambas estaba ocurriendo, ciego no era, tío muy preocupado sí – bajo las condiciones que me cuenta – siempre con respeto, crianza antigua, de esa que hace falta en esta era – no había forma de que Quinn no interfiriera – le dijo preocupado por lo que significaría nuevos golpes para su niña.
- Ay mierda – soltó él limpiándose las lágrimas de la cara – muchas gracias – le dijo a Finn – cogiendo el café que le había dado y tomando pequeños sorbos al igual que ambos, así esperaron los tres.
…
Tres horas después el doctor salió a decirles los resultados y así calmarlos bastante…
- Hola a todos – les saludó viendo a Jack, ya que al resto los conocía. Los tres se pararon ante su llegada saludándole también – Quinn ya salió de operación, dos costillas rotas que demoraran un tanto en sanar, más la fractura fue limpia, así que eso siempre está en el mejor espectro de lo esperado, nariz rota que cuidamos – él usaba ese término para decir "ya está operada y cómo nueva" – la mano derecha fracturada ya operada también en un yeso por tres meses, moretones diversos en la cara, labio roto, traumatismo leve en todo la cabeza, no hay hemorragia, lo roto ya lo operamos, su cabeza está un tanto inflamada, ella está con sedantes ahora, debería despertar en un par de horas, y cómo ya son las 9.40pm – dijo mirando su reloj - diría que para mañana temprano ya debe estar despierta. Mañana otra evaluación y dependiendo de eso diremos si puede ir a casa o no, ya que, si bien siempre se valora una cama vacía para un nuevo paciente, no se puede dar de alta a nadie que no esté listo. Visitas mañana por la mañana, aunque pueden pasar cinco minutos ahora a verla, no se preocupe tenemos personal que la va a cuidar muy bien, cuarto 302. Con permiso a todos – y así Kyle se retiró a por su siguiente caso sabiendo que las dudas se la podrían explicar ambos médicos, que de sobra conocían todo lo que él dijo.
- Ufff – fue el suspiro de todos, aliviados que esté fuera de peligro y con todo lo que se necesitaba operarse, ser operado.
- Jack puede ir a verla – le dijo Rachel
- Gracias doctora – acotó él mirándola – pero ni bien salgo, entra Ud., ¿ok? – Rachel asintió feliz.
Los tres se dirigieron al tercer piso dónde se encontraban los pacientes hospitalizados, cuarto 302, Jack entró primero…
- Ay mi bebé, ¿Cómo te dejaron princesa? – le preguntó viendo a su niña toda vendada, agradeciendo que esté respirando por sí sola y tenga por si acaso todos los aparatos que pudiera necesitar al alcance – te amo bebé, estoy muy orgulloso de ti mi amor – le dijo besándola suavemente en su cabecita, acariciando su manita y así más tranquilo se fue ya que no permitían que se quede nadie por la noche allí, despidiéndose de ambos doctores a la salida.
- Eh venga, adentro – le dijo Finn dándole un empujoncito a su Rach – luego entro princesa – le dijo dándole ánimos.
Rachel entró a ver a Quinn…
Ella lucía tan vulnerable, tan pequeñita, con moretones en su carita, yeso en la muñeca y poco más, muchas vendas – mierda Quinn – soltó Rachel con voz entrecortada, muy emotiva – lo siento bebé – se disculpó besando su carita – te quiero mucho bebé, lo siento – le confesó Rachel creyendo que era su culpa el presionarla, el llevarla a ese estado, regalándole pequeños besitos
- No te disculpes Rach, no ha sido tu culpa – le dijo Finn abrazándola por detrás – no es culpa de nadie más que de ese tipo, tú lo sabes, yo lo sé y más importante Quinn lo sabe – mientras regalaba un beso muy sentido en su cabecita – ella va a estar bien "mi Rach" – añadió él y mientras Rachel asentía, Finn se dio cuenta que Quinn había deslizado su dedo en la mano de Rachel cogiendo un dedito cómo diciendo "no es tu Rach, es mi Rach", mismo gesto que Finn le hizo saber a Rachel quién se emocionó y hasta se permitió reír dulcemente por todo.
- Te veo mañana princesa – musitó Rachel antes de irse, muchos besitos de por medio, permitiéndoselo ya que se sentía muy segura actuando así frente a Finn, tomando los cuidados con todos los demás ya que era su psicoterapeuta y conductas así se verían fatal y para nada profesional ante todos.
Ambos doctores se fueron a descansar, Quinn se quedó durmiendo en su cuarto de hospital cuidada por las enfermeras que le daba una ronda cada media hora a una hora, checando todo, para que no corra ni un riesgo, aunque Quinn podía respirar por sí sola y su pronóstico era muy bueno, no sufría ningún riesgo, más él cuidado extra no venía para nada mal.
…
Quinn se despertó temprano y aún muy mareada observó que estaba en un cuarto de hospital, sólo así pudo darse cuenta de todo lo que había pasado, recordar todo lo que había pasado la noche anterior.
Y con ella despierta, su doctor Kyle fue a verla, a informarle las operaciones que le habían hecho, su estado, también cómo a evaluarla.
- Ufff vaya – dijo ella mirando aún un poco borroso, cosa que le dijo al doctor
- Eso es normal – le había dicho su doctor – poco a poco te vas a sentir mejor, me gustaría que te quedes aquí hasta la tarde para monitorear tus signos – le dijo antes de irse.
Después de ello entró su abuelo a verla, besándola, diciéndole lo orgulloso que estaba por cuidar así a su doctora, regañándola también por ser impulsiva y manejar la situación así.
Quinn le había dado un puchero demasiado adorable.
- Awww mi amor – le dijo su Tío – yo cree ese puchero, soy inmune a él – añadió divertido por los intentos de su sobrina a no quedarse en el hospital.
- Bueno – había dicho con un puchero muy rico y los brazos cruzados, con un sonido adorable de motor, haciendo su berrinche tan, pero tan bello.
Su tío se río de lo adorable de su sobrina, Rachel que había observado lo último no pudo evitar derretirse por el gesto y con Jack dándose cuenta de su presencia decidió dejarlas solas.
Él sabía que definitivamente algo entre ellas pasaba y por más que Rachel era su doctora, no se enojó por la relación que se estaba desarrollando con su sobrina. Él sabía que ambas se hacían bien y se conectaban una a otra.
Rachel se quedó a solas en el cuarto con Quinn y cómo si ella pudiera sentirla, Quinn abrió sus ojitos y con su adorable sonido de motor le dio la bienvenida.
- Hola Doctora – le había dicho y Rachel viendo a Quinn, queriendo besarla y acariciarla, se tuvo que aguantar, Quinn se refería a ella cómo doctora y no cómo ella, eso la confundió sin embargo siguió a lo suyo preocupada por Quinn.
- Hola Quinn… - y antes de decir más, un interno las interrumpió diciendo – lo siento mucho si interrumpo más el doctor Hudson me ha encargado a llevar a la paciente a por una consulta – y con eso él ayudó a Quinn a sentarse en la silla de ruedas ante la intensa mirada de Rachel qué sólo quería ir, abrazarla, besarla, y mucho más.
El interno llevó a Quinn hacia la oficina del doctor Hudson que ya tenía cola de pacientes para atender, más Quinn estaba pasando cómo emergencia, en el primer turno.
- Bienvenida Quinn Fabray – le dijo y cuándo los tres estaban sin el interno – hola princesa – le dijo a Rachel quien entró a la oficina – te parece Quinn ¿qué Rachel se quede? – le preguntó mirándola.
- Sí – contestó cortante ella – y no es "princesa" o "Rachel" – le dijo borde – respeta, debes ser profesional así sea una colega – eso hizo reír a Finn al ver el fuego en los ojos de Quinn por Rachel y ¿Rachel?
Rachel se derritió por ella – awww – al ver que Quinn era muy sobreprotectora.
- Ok – dijo finalmente Finn con las manos levantadas – me disculpo Quinn – con un ademán y Quinn sólo asintió cómo diciendo "lo que sea" haciendo a ambos doctores derretirse por lo adorable que estaba siendo esta hermosa persona que tenían por delante, cabreada porque Finn se refirió a Rachel cómo "princesa", un pensamiento en mente para Finn "voy a picarla a ver cómo se pone con respecto a Rachel, probarla, a ver si ella es para Rachel o no y su amiga sólo está nublada con la hermosura de Quinn" a la par que tenía que ayudarla, ese era la más importante razón de tenerla frente a él.
- Bueno Quinn, estamos hoy aquí, para conversar por lo de ayer ¿te parece? – le preguntó y Quinn asintió - ok "mi Rachel" me dijo… - Quinn lo interfirió.
- Por favor, es la doctora Berry, si vamos a conversar sea profesional – le volvió a repetir sin miedo a nada, y menos a él.
- Ok – volvió a decir con gran sonrisa a la par que Rachel se derretía porque su Quinn estaba siendo sobreprotectora con ella – empecemos entonces – le dijo Finn finalmente dejando sus bromas de lado para evaluar a Quinn. A la par que Rachel estaba sentada al costado de Finn, los tres formando la figura de un círculo, de modo que los tres veían la expresión del otro - ¿eres impulsiva Quinn? – el preguntó iniciando todas las preguntas que tenía en mente.
- Lo era, irritable, inestable, todo desapareció con la medicina, ella me ayuda – le contestó mirándole, evaluándole también si era bueno con su trabajo o sólo era un payaso.
- Eso es muy bueno Quinn, que la medicina te estabilice.
- Lo sé - añadió ella
Finn asintió sonriente mientras seguía con su trabajo poniéndose un pelín más serio para ello - ¿cómo reconociste que este señor iba a atacar a la doctora Berry?
- Tenía esa chispa en los ojos que decía que estaba a full – soltó pensado que ella debía haber estado en otra situación así, él preguntó - ¿Has estado en una situación así antes? – le preguntó curioso y Rachel la vio preocupada ya que quería una respuesta.
Quinn reconociendo esto supo que tenía que arrojarle un hueso o ellos iban a seguir preguntando y ella quería irse en la tarde no quería quedarse más, no le gustaban mucho los hospitales.
- Te voy a responder si me traes una soda – le propuso, Finn sorprendido miró a Rachel cómo preguntando ¿es ella real?
Rachel sabiendo que Quinn sólo pedía una soda cuándo estaba triste, asintió a Finn a que fuera dándole una concesión a Quinn, triste también porque Quinn estuviera en esta situación.
Finn empezó a reírse no de malicia sino de lo alegre que estaba por conocer a Quinn, quién a su parecer estaba siendo una persona maravillosa – ok, que rayos – le dijo – voy a ir cómo que estiro las piernas – y Quinn añadió – quiero un vaso rojo mediano con hielo coca cola helada, y una pajita – el dijo y Finn aún más divertido dijo que sí pensando – esta chica es única – de la mejor manera posible.
Con Rachel y Quinn quedándose solas, Quinn dijo – me ofende que te trate por tu primer nombre – le soltó sin mirarla, Rachel si la vio – hay una relación de años entre nosotros – le confesó olvidándose de ser profesional y mantenerse al margen - y hay mucho respeto Quinn, de todas maneras, muchas gracias – regalándole una pequeña sonrisa que hizo sonrojar a Quinn
Ahhh, tantos problemas éticos, caray. Y a pues nada, a seguir.
Finn regresó con la petición de Quinn.
- Con hielo – le dijo Quinn seria
- Sí
- Coca cola
- Sí
- Helada
- Sí
- Pajita
- Sí
- ¿Entiendes porque pregunto tanto? – finalmente preguntó Quinn
- Sí – dijo Finn antes de reír – ok vamos, a seguir – le pidió acomodándose en su sillón muy cómodo
- Ok – respondió ella y tomando aire y muy cómo si ella estuviera relatando una película le dijo – una vez cuando tuve diecinueve años, había un tipo que estaba drogado o parecía, él quería que haga cosas para él – narró cómo si dijera "hoy hace calor y leo mi periódico", así, Finn mirando a Rachel y ella a él, ambos pensaron si se trataba de "despersonalización" ya que Quinn parecía narrar una película cómo si ella no hubiera estado ahí y ambos también pensaron que Quinn estaba envuelta en una película que se repite una y otra vez, permitiéndole estar atrapada en ese ciclo, reproduciendo tanto sufrimiento una y otra vez. Rachel al compartir tanto con Finn había aprendido muchas cosas de él, así cómo con gestos parecía comunicar una idea y otra, así de compertamentalizados estaban ambos.
Quinn siguió – el tipo quería que haga cosas, yo no quise…
- ¿Qué cosas? – intervino Rachel
- Cosas – nada más de eso dijo Quinn – y bueno, me asusté, empezamos a forcejear, me arrojó hacia una pared, me dio de patadas, me rompí el brazo y cuando él se descuidó, me paré y corrí forcejeando la puerta principal de mi casa, que no podía abrir del susto, estaba temblando de pies a cabeza, corrí una cuadra y me escondí en una saliente de una tienda y ahí esperé a mi mamá, después ella se encargó – narró todo eso sin la más mínima emoción, excepto la última parte dónde lucía enojada otra vez sin mirarlos y una vez acabado el asunto Quinn los miró.
- Fue un intento de ¿asalto sexual? – le preguntó serio, Quinn no respondió, eso sólo los preocupó más.
- No pasó nada, estoy bien – les contó muy críptica ella
Finn volvió a preguntar y ella no volvió a responder y viendo que tampoco iba a responder, él siguió preguntando – la doctora Berry y yo comparamos notas tuyas, sólo observaciones, no detalles – medio mintió lo último ya que Rachel sí le había contado cosas, pero no todas, lo cuál es medio verdad. Quinn asintió con cara de poquer – a fin de poder ayudarte.
- Quinn y ¿por qué la violencia? – le preguntó
- Porque este tipo se había arrojado a la doctora Berry, no es cómo si hubiéramos podido hablar y tomar el té – dijo y Finn asintió, Rachel más, reconociendo que la situación se dio así, de golpe – sólo quería protegerla y lo hice – añadió
- Y eso fue muy noble de tu parte Quinn – le dijo Rachel – pero te pido que no lo vuelvas a hacer ¿ok? - pidió y Quinn asintió.
- Así que Quinn si me permites quiero preguntarte de tu madre – soltó y Quinn asintió tomando una exhalación merecida, sabiendo que tenía que contar "lo que podía" a fin de hacer catarsis y curarse.
- Ok – dijo él – háblame de tu madre – le pidió y Quinn lo hizo muy sonriente contando anécdotas curiosas – háblame de su muerte, del ¿por qué te impactó tanto dejando de lado que por supuesto era tu mamá? – le preguntó y Quinn observando y evaluando que lo había pedido con mucho respeto y que sólo estaba haciendo su trabajo, tomó un sorbo de su soda y dijo – sí, ella es mi gran amor – les dijo y ambos doctores se dieron cuenta de que Quinn estaba hablando de su madre en tiempo presente, en obvia negación – me impactó cómo la desidia de un doctor jugando a ser Dios, desestimó su caso cómo si no pasara nada, hasta que todo se complicó, diciendo que no existía el médico necesitado, diciéndome cómo iba a morir paso por paso quince días antes, lo cuál ocurrió a rajatabla, para al final decir que el médico sí existía y yo aquí, allá, haciendo hasta lo imposible y no fue suficiente. "A veces el amor no es suficiente, eso decía ella en sus últimos días" – Quinn estaba muy cabreada para ese momento – luego ocurrió la cremación, no me asusté, cómo chica católica que creció en fe toda la vida, sé que sólo era su cuerpo el que se iba a quemar, su alma ya no estaba, se había ido al cielo. No volví a ese hospital, no volví a ver a ese doctor.
- ¿Y qué harías si te los encontraras? – le preguntó Finn, una muy importante.
…
Continuación…
