Capítulo X: Recuerdos y reflexiones

Había pasado un mes, un mes de todo y tanto, Beth al conocer a su mamá quedó encantada con ella y Quinn de su peque, más impresionada de su peque, imposible.

Ambas a regañadientes de Shelby, se volvieron más cercanas, tanto así que Beth desde que vio a su mamá, no pasó ni un solo día para que se comuniquen, se mensajeen todo el tiempo con la más mínima cosa hasta la más importante.

- Mamá he encontrado una grajea de mi cereal en forma de patito "foto adjunta" – Beth emocionada

- Que hermoso mi amor, pero no más que tú bebé – le decía Quinn y Beth encantada de su mamá y que le llame "bebé" y que la ame más que a nada en el mundo.

Había tanto y demasiado amor entre ambas que incluso la perra, cof cof, Shelby, tuvo que ceder dándose cuenta que su bebé necesitaba de su mamá y ella de Beth, permitiendo así que ambas pasen todo el fin de semana juntas, primero fue muy supervisado con ella en la sala y con Rachel checándola tal cuál halcón a Shelby por si hacía alarde sus poderes perrunos, cof, cof, haciendo que Rachel también conviva con Beth y al igual que Quinn se enamore de la peque, de todas sus cualidades, al igual que las más molestas, que Quinn juró venían de su padre y sólo de su padre, Puck, haciendo reír a ambas incluso a la perra, cof cof, Shelby.

Ella, Shelby, se estaba educando, se dio cuenta incluso en su niebla de putez, no Sorry, sí de putez, que atacar a Quinn sólo la alejaría más de Rachel y crearía conflictos entre su hija Beth, razón por la que ella se obligó a ver lo bueno de Quinn y con eso estudiarla tal cuál pulga, cada pedacito de ella, llegando a pensar tan sólo en un mes, que Russell podría estar equivocado de su hija. Quinn ya no le parecía lo que dijo en su evaluación inicial, Quinn estaba luchando sí, pero para su mejoría y eso era admirable incluso a su visión.

Ella decidió darle la chance y con eso a su hija, notando su obvia dejadez, su gran estupidez por dejar a un maravilloso ser cómo lo era Rachel. En fin, ella se estaba educando y eso también es admirable.

Jack miraba todo encantado, sobre protector, ante todo, sabio ante la estupidez, una especie de Batman de la vida real. Y sí canté "Batmannn en mi cabeza.

Uffff muchas cosas producidas en un mes…

Pasado un mes Quinn fue a por su cita feliz de estar avanzando, su doctora estaría feliz.

Ella entró y se sentó frente a su doctora Berry contándole lo que ella quería saber, lo que podía decirle, ella le contó acerca de Beth, de lo feliz que estaba con su peque, de que tomaba sus medicinas cómo debía ser, de todo un poco.

- Es muy bueno, muy positivo lo que me cuentas – le dijo con gran sonrisa a una Quinn sentada frente a ella, que asentía y sonreía - pero – explicó haciendo ademanes – no vamos a hablar de eso hoy… - Quinn la interrumpió

- Pero sí de eso me preguntó en todo este tiempo, estoy avanzando y sonriendo – le dijo positiva

- Y lo sé – asintió ella – pero hoy – dijo revisando su pc y las notas del anterior doctor que resultó ser el doctor Hudson – hoy, haremos la prueba que ha pedido el doctor Hudson…

- Y a la mierda – pensó Quinn de brazos cruzados enojada de otra prueba, ella ya sabía lo que tenía, su doctora y su psiquiatra también, para qué más pruebas.

- No quiero hacerla – le dijo y su doctora intentó razonar diciendo que era importante – pero estoy feliz, eso ¿acaso no debería importar? - preguntó

- Quinn por favor – le pidió – tu psiquiatra te pide que hagas esta prueba a fin de poder ayudarte… - y ella siguió hablando y Quinn sólo desconectó viendo hacia todos lados – y se llama "Test de Asociación de Palabras de Jung"

- ¿Y qué significa, para que sirve? – le preguntó

- Significa que te digo una lista de palabras y tú – señalándola – me dirás la primera palabra que te venga a la cabeza

- ¿Y qué significará eso? – preguntó aún incrédula

- Eso lo veré yo – le contestó y Quinn se quedó observándola al igual que varios minutos sin parpadear causando intriga en Rachel que varias veces preguntó - ¿Quinn? – tratando de llamar la atención

- Sabe – dijo ella pasando una mano por su cabello, obvia señal de que algo venía, su león interno estaba rugiendo – siempre quise ser normal – Rachel se quedó callada observándola – tener una casa, un esposo, la casita con cerca blanca, dos hijos estudiosos y deportistas, un perro, etc.

- Quinn por favor concéntrate – le pidió - ¿empezamos la sesión? – y Quinn a regañadientes asintió.

- Bueno, voy a decir una lista de palabras sin correlación y tú tienes que decirme lo primero que se te venga a la mente – pidió ella y Quinn asintió – ok empezamos – dijo la doctora Berry cogiendo una hoja impresa con palabras y cuadros en ellas…

- Perro – dijo ella

- En – contestó Quinn y la doctora asombrada igual siguió.

- Casa

- La

- Árbol

- Casa

- Hombre

- De

- Auto

- Pinocho

- Libro

- Todos

- Jugar

- Cuentan

- Pared

- Hasta

- Celular

- Ocho

- Quinnn ¡ – soltó ella – tienes que ser seria con esta prueba, estás jugando y cantando "En la casa de Pinocho todos cuentan hasta ocho, uno dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho"

- Sabes, quería ser tanto "normal"… - Rachel interrumpió

- Quinn no estamos hablando, estamos haciendo esta evaluación – dijo firmemente

- Quería tanto ser "normal" – siguió hablando muy decidida mirando a Rachel todo el tiempo y Rachel no la interrumpió pensando en que, si Quinn decía lo que tenía que decir, ella seguiría con la prueba aunque de por sí, ya veía su renuencia – pero a lo largo de este casi año, me di cuenta de que no lo soy – y cuando Rachel iba a interrumpir, Quinn levantó la mano y siguió – no soy normal, y posiblemente nunca lo seré, lo normal está sobrevalorado, soy única – mirando con mucha decisión y hasta enojo se podría decir a Rachel que estaba sin palabras por tanto sentimiento tan de golpe – acabamos con esto aquí mismo – dijo respirando superficialmente y con toda la intensidad que sentía se paró y se fue de la sala cerrando educadamente la puerta.

- Mierda – pensaron ambas.

- Ughhh – se dijo Quinn cogiéndose la cabeza ya que acabado el gran empujón que sentía y tenía, el no saber si había hecho lo correcto le estaba costando – estuvo bien, estuvo bien – se repetía a sí misma – igual me iba a cortar – dijo triste de que todo acabara yéndose a sentar en otro corredor para calmar su corazón que estaba yendo a lo loco.

Rachel por su parte estaba incrédula sólo cuándo Quinn salió, pudo cerrar su boquita por el shock, sintiendo cómo si la acabara de dejar y eso no era del todo falso, acababa de dejar la terapia, pero no la había dejado a ella o ¿sí? - mierda – volvió a decir recostándose en su muy cómodo sillón pensando y repensando la situación.

Quinn se sentó a por quince minutos talvez tratando de controlarse, de relajarse. Ella sentada viendo la tele, después de un rato Finn pasó por dónde estaba ella sin darse cuenta de ella, camino posiblemente a la oficina de Rachel.

- Ughhh – dijo ella y estando mirando a por uno de los corredores dónde se había perdido Finn por un largo rato, diez minutos talvez un poco más, del corredor emergió Rachel caminando con Finn no hacia ella, si no hacia el lado opuesto, hacia el servicio higiénico de damas dónde entró Rachel y después entró Finn, ambos conversando cómplices - ¿Qué carajo? – volvió a decir y a preguntarse a sí misma.

Y con una ira renovada que después ella a lo largo del día se daría cuenta que era innecesaria, pero que en ese punto lo atribuía al hecho de que Finn halla pedido esa prueba y que ella no hubiera podido contarle lo que le quería contarle a su doctora y por consecuente la cancelación de su tratamiento, aunque igual pocas citas después posiblemente la hubieran cortado, ella se levantó y se fue al servicio de damas.

Y no bien entrando vió a Rachel apoyada en el lavado con aire taciturno conversado casi susurrando a un Finn muy cerca de ella, eso la enfadó, él no debía estar en el baño para mujeres, y, es más, se lo dijo.

- No deberías estar aquí – le dijo enojada a Finn quién volteó sorprendido mirándole al igual que Rachel estaba mirándole muy sorprendida – es el baño de mujeres, no deberías estar aquí – le volvió a repetir.

Él superado el shock por la sorpresa dijo - lo sé – y antes de que pueda seguir disculpándose o inventando una excusa, Quinn se volteó hacia Rachel y sin pensar en sus acciones y/o consecuencias ella cogió a Rachel por los muslos levantándola sobre la superficie de lavado con un jadeo de ella, y un ruido por la sorpresa de Finn, ella cogió su cintura y le dio un "señor beso", un gran beso, uno enorme, cogiéndola por completo de sorpresa acariciando sus muslos y su cintura haciéndola jadear y gemir.

Finn por su parte miraba atónito y coreaba "cartero, cartero…" Quinn no sabía que significaba y francamente no quería saber.

Y con esa pista en el aire, Quinn se separó de Rachel mirando su mirada nublada por la lujuria, sus labios más voluptuosos y húmedos por el abuso y asalto a los mismos, Rachel se veía tremendamente hermosa, Quinn la admiró. Y así, dejándola así a ella en esa bruma tan deliciosa, una imagen tan deliciosa, Quinn se fue del lavado dejándola así, un pelín más tranquila con su ser.

- ¿Qué fue eso? – se preguntó Rachel en el lavado una vez que despabiló lo que había ocurrido, Finn ya no se encontraba ahí, apenas empezó a corear "cartero" se había ido - ¿Qué ha pasado? - se preguntó nuevamente y tomando varias respiraciones se obligó a calmarse y a recomponerse para sus siguientes sesiones.

Quinn regresó a su casa un poco triste de que todo hubiera acabado así sin más dejándole no mal sabor de boca, ya que había tenido un beso épico con Rachel y no con su doctora Berry y estaba muy feliz por ello.

Con muchas sensaciones contradictorias ella se tomó su tiempo, su tío y Toby no estaban allí, debían haber salido, ya era media tarde.

Ella se fue a la piscina, a ver una peli, al sillón a relajarse, a hacer catarsis de cómo había empezado esta aventura con la Doctora Berry, cómo ella le había ayudado, incluyendo a Finn y a Santana, incluso a ese número de celular que siempre le llamaba por lo menos dos veces al mes sin decir ni una sola palabra que la escuchaba y aún sin decir nada le hacía sentir cómo si tuviera a alguien.

Quinn pasó su tarde reflexionando y recordando todo lo bueno que había vivido.

"- En esta vida mi amor tendrás de todo un poco, romance, humor, drama, poesía, aventura, misterio, horror, parodia, angustia, supernatural, suspenso, Sci-Fy, fantasía, espiritual, tragedia, western, crimen, familia, dolor/confort, amistad, de todo un poco mi amor, la vida, esta vida que tienes, es una gran obra dónde todos los personajes salen a hacer su papel, pero si te pierdes en el dolor, en la ira, te perderás el resto del espectro, quedará pendiente tu rol en el mundo, Dios no te da más de lo que puedas manejar, ten en mente siempre eso" – le había dicho su madre una vez sabiamente.

Ella recordó también un día que su madre estaba viendo la televisión, un niño cantando una balada, ella recuerda que ese día empezó a cantar y a exagerar la letra y a bailar en medio de la sala sintiendo las carcajadas de su madre y todo su amor.

"– Mamá - me da miedo la muerte – le había dicho un día Quinn a su madre

- Tú no vas a morir mi amor, tú serás eterna – le había mentido ella

- ¿Y si te vas? – le había preguntado Quinn – entonces no quiero ser eterna

- Si me voy físicamente, estaré en tu corazón y en tus pensamientos mi vida – el había dicho su madre mirándola amorosamente – jamás te dejaré, y de vez en cuando en tus sueños te jalaré los pies, sólo para que te des cuenta de que estoy allí – le había dicho haciéndola carcajear de risa"

- "Hola amor, ya llegué – era lo que decía Quinn y su madre al llegar para que la otra salga y sepa que es ella para llenarle de besos y de mucho amor" ahora sin esa bienvenida, Quinn sólo tenía su par.

"- ¿Mamá me enseñarás cómo golpear? – le había preguntado Beth en esa tarde haciendo pucheros y ojitos arrugados

- Awww mi vida te enseñaré lo que quieras, pero eso de golpear debes saber que sólo lo usarás para defenderte a ti o alguien más y sólo cuándo se halla agotado todos los recursos – haciendo referencia a lo que ocurrió en su sesión. Beth asintió entusiasmada

- Me encanta hacer cosas contigo mamá – le había dicho y Quinn emocionada le había respondido – haré todas las cosas contigo, todo lo que quieras hasta el último día de mi vida

- Mamá, pero yo no quiero morir – le dijo su peque un poco angustiada

- No vas a morir mi amor – le había dicho Quinn tal cual se lo dijo su mamá años atrás – tú eres eterna – haciendo a su bebé sonreír. "

"– Tengo que considerar que me has sorprendido Quinn – el dijo Shelby en lo que ya era la cuarta visita de Beth a su casa en un mes, justo antes de su cita – lamento haberte prejuzgado según criterio de tu padre.

Quinn había asentido en respuesta.

- Lamento haberte llamado "perra" aunque cof, cof, lo fueras – Quinn risueña y Shelby también.

- Nuestra Beth – dijo Shelby haciendo saltar el corazón de Quinn de alegría – es una niña risueña, muy inteligente, asertiva y noble, eso debo agradecerlo a ti, son genes tuyos y algunos malos de Puck – haciendo reír a Quinn

- El hecho de que nuestra bebé se esté convirtiendo en una persona maravillosa también se lo debe a ti, te agradezco mucho por ello y por jamás hablarle mal de mí – Shelby asintió.

- Genética y crianza, un gran combo – dijo ella estrechando manos con Quinn en felicidad"

" - Quinn el cementerio está lleno de sueños rotos y no realizados, postergados, así que mi amor, a ser valientes, recuerda una cosa muy importante – le decía su madre y Quinn asentía atenta a su amor – en esta vida, sólo debe importarte la opinión de Dios y de tu madre y así, bien, no tengas miedo a ser tú misma, a levantar tu voz ante todo y nada – esa sería una de las lesiones más importantes de su vida"

"– Sabes mi amor, estoy muy orgullosa de ti y de tu hermana – había dicho su madre una tarde sentada en el sofá junto a Quinn.

- ¿Pero qué dices? – había contestado Quinn – tengo todo esto en la cabeza, toda esta confusión, estoy chalada – había indicado Quinn con ademanes que en ese momento se juzgaba más seriamente que cualquiera

- Jamás digas que estás chalada, pues eso mi vida – le dijo – eres una mujer valiente que sabes que algo pasa en tu mente y que pides ayuda para curarte, eres inteligente y noble, una persona decente, eso es lo importante para mí bebé, por eso estoy orgullosa de ti mi amor – sentenció ella en ese momento"

" Quinn había llegada muy desconsolada al consultorio de la Doctora Berry a por ayuda, y ella lo primero que le había dicho aparte de brindarle el saludo fue – Quinn, esta terapia no se trata de olvidar a tu madre, jamás podrás olvidar a tu madre, ella es tu gran amor después de todo, esta terapia de la cuál eres parte es para ayudarte a recordarla ya no con dolor ni ira, sino con amor, lo grandiosa que era ella, lo mucho que te amó y que sigue amándote, a recordar sin el temer a recordar cosas que pasaron, no estás en una película de terror, tu vida no es una película de horror y sólo tú puedes darle el giro que necesita ,sólo tú pues tomar esa decisión y yo estoy aquí para ayudarte – eso le había dicho haciendo a Quinn suspirar en ese momento"

A partir de eso ya ha pasado casi un año, y ella se siente diferente, ella no ha superado todo, pero se siente diferente.

Y con ella recordando esto en mente ya trasladada y sentada bajo la puerta que daba al jardín trasero ya empezada la noche la volvió a ver, a ella, a la tercera mujer más importante de su vida, su madre y Beth ocupaban los otros puestos.

Rachel estaba ahí, mirándole preocupada pero resuelta.

- Sabes la primera vez que te vi, creí que eras parte de mi delirio, que eras una alucinación muy vivida – le soltó Quinn sentada muy en paz mirándole transmitiendo inquietud a Rachel que era su receptora

- ¿Qué? – fue lo único que dijo en ese momento.

Y pasa, que cuando tienes un delirio y/o alucinación vivida y se te aparece una persona, tú conversas con él o ella cómo si fuera alguien real, la tocas y todo. No distingues si es real o no, sólo cuándo alguien te pasa la voz diciendo que ¿por qué hablas sólo?, es ahí dónde te das cuenta que él o ella no era real.

A veces eso hace la depresión por ti, y verás no sólo se trata de estar triste, es un combo de todo y nada, así que por favor si encuentras a alguien así, no subestimes lo que tiene. La persona está luchando contra sus fantasmas y demonios, y para eso se necesita ser increíblemente fuerte y valiente.

"– Es de inteligentes y valientes reconocer que estas mal y pedir ayuda para resolverlo" – eso le había dicho Judy a Quinn y eso lo llevaría ella para toda la vida.

Nota:

- Próximo capítulo es el final.