Capítulo III: Accidentes e incidentes

Kara aprovechó su sábado para desempacar algunas cajas aprovechando que su peque se había agotado de jugar y correr toda la mañana por la casa, y ahora se encontraba dormido sobre el sofá al querer acompañar a su mami, no quiso irse al cuarto, así que fue el sofá, decidieron ambos, Kara colocando almohadones extras en el piso por si rodaba Kyle.

Ella pensó en que desempacar primero – haber haber – se preguntó con un dedo en la barbilla pensando en cuál primero.

- Wafles – susurró su bebé en su sueño soñando seguro con un rico wafle.

- La cocina es entonces – soltó decidida Kara a fin de poder encontrar y desempacar la waflera para hacerle un rico desayuno a su peque o lonche según decida ella.

Ella en lo que movía cosas y cajas pesadas y no pesadas agradeciendo a su familia y a sus amigos por ayudarle a subirlas, ella no imaginaba que podría hacer si no. Lo pesado es lo pesado y fajarte la cintura sólo hará que no te desgarres más no te ahorrara el inmenso dolor de cintura que viene después.

Ella estaba desempacando un par de cajas que contenían sartenes y ollas cuándo creyó escuchar una alarma, más con la música media cómo la tenía, no sabía si era en el depa o en el televisor de alguno de sus vecinos.

Ella siguió cómo por diez minutos más cuando el olor a humo le entró por la nariz asustándose mucho y más cuando Lena descalza tocó su puerta cómo maniaca despertando a Kyle de sopetón.

Ella tocó un par de veces antes de abrir la puerta de sopetón también diciendo – Kara fuego, afuera ahora – soltó.

Y con la prisa y con la desazón, el susto en la cara de Kara, juego de palabras, Lena cogió a un Kyle que empezaba a llorar asustado sin saber qué pasaba el peque.

- Mierda, mierda – susurró Kara mojando una colcha en la ducha y así se la puso en la espalda de Kyle que estaba siendo cargado por Lena

- Vámonos ahora – dijo y ambas saliendo Kara quería coger el ascensor, pero Lena le dijo – escaleras – y así Kara de un fuerte empujón abrió la puerta de emergencia notando el fuerte olor a humo.

Lena se echó encima a Kyle y con un agarre de muerte, bajó casi corriendo hacia abajo los cinco pisos.

- Mamiii – pedía Kyle asustado apretando sus manitas sobre Lena

- Mami está aquí contigo bebé – decía Kara cubriéndose la boca bajando detrás de Lena casi corriendo también agradeciéndole mentalmente a Lena por estar más alerta y por tener mayor condición física de ella, aunque con la tremenda adrenalina encima, bajo esas condiciones todo era posible.

Ellas siguieron bajando, con el humo más y más denso a medida que bajaban cruzándose con otras personas algunas semidesnudas, otras más vestidas, jóvenes, abuelos, de todo un poco.

Lena bajó con Kyle y Kara saliendo del edificio y corriendo hacia el pequeño jardín que había a unos veinte metros talvez más adelante, pasando dos pistas de dos carriles.

Lena sólo dejó a Kyle cuándo ya estaban sobre el grass, inmediatamente él pidió y buscó a su mami, que se sentó junto a Lena abrazando a su pequeño, quitándole la colcha que le había humedecido su espalda, pero eso a esa hora ya era lo de menos.

- Mami está aquí amor, no tengas miedo – le dijo Kara pasándole la mano sobre la espalda hacia arriba y abajo.

- ¿Lena? - preguntó el cuchi

- Aquí estoy mi amor – le dijo besándole la cabecista para calmarlo

Ellas hablaron con la mirada, Kara agradeciéndole, Lena conteniéndola, ambas acordando que, para después, porque si se ponían a hablar ahí mismo, Kyle se iba a asustar más.

Ambas observando cómo salía el fuego del segundo piso mientras las personas cerca de ellas que habían evacuado el edificio, conversaban sobre qué creían ellos que había pasado, media hora después, llegó los bomberos y la gente cargándolos sobre porqué habían llegado tarde, que ya se había quemado casi todo. Y que eso de cargárselas a los bomberos sucede en todos los países, y hay que ponerse a pensar que ellos no están afuera de la ventana esperando a que se queme todo y que la fuente de agua a veces no está disponible, los caminos, tráfico, etc, y siempre la pendejada de la gente en no dejar el camino libre al bombero, que tiene carta libre al igual que las ambulancias de manejar a lo loco, aunque medido eh. Sólo he visto una vez en mi vida chocar a dos ambulancias, aunque debe haber más casos, en fin.

Los bomberos determinaron que el fuego venía del 202 en el segundo piso, pero estando todos los pisos comunicados por los espacios comunes, el humo se extendió a todo rápidamente y encima la preocupación de que se caliente las estructuras del edificio y a por la nada.

Después de seguir así un rato mirando, Kara le propuso a su hijo a que vaya a la casa de su hermana para cambiarle la ropita húmeda, y poco más que tenía que hacer, pero el cuchi se negó a muerte, no quería dejarla y ella no lo podía dejar así, se iba a enfermar.

- Vamos Kyle que no te puede quedar mojado, te vas a enfermar – le decía tratando de razonar con su nene, pero él estaba cerrado en banda – sacó la terquedad de su padre – le decía a Lena que los miraba dividida en qué hacer formándose una idea en la cabeza.

- Kyle te vas a enfermar – le repitió

- No – dijo muy decidido él, no iba a dejar a su mami así no más – yo soy el hombre de la casa, yo te cuido – soltó él sorprendiendo a ambas y que si fuera otra situación Kara estaría encantada

- Eres mi bebé – dijo firmemente Kara ya intentando ser fuerte para forzar a su pequeño a irse a la seguridad – la casa está abierta se pueden coger algo

- No – repitió él

- Eres mi bebé – repitió ella eh iba a decir "vas a hacer lo que yo te digo…" – y Lena anticipándole intervino

- Eh Kara, qué tal si ambos se van a lo de tu hermana, ya sabes, huelen a humo ambos – y antes que Kara proteste – Kyle es lo importante – ahí se desinfló total, su prioridad era su nene – yo me quedo y veo tu caza sí. No he cogido mi celu para que me llames y llamarte, más algo sabio sería aparecerte por la tarde o por la noche – pidió ella y Kara mirándole y mirando a Kyle asintió.

- Te debo tanto Lena… - ella la interfirió otra vez.

- Nada, nada Kara y al taxi ambos – pidió ella parando un taxi y ayudándoles a subir, cerrando la puerta y poniendo un billete que tenía en el bolsillo.

- ¿Lena¡ - medio gritó Kara enojada no queriendo que Lena piense que se estaba sobrepasando con ella, aprovechándose de ella

- Kara apuesto a que no tienes ni plata ni celu ahora – y Kara asintió ella había saliendo pitando junto a su nene – bien entonces vete y luego hablamos – quedando ambas mujeres así. Lena agradeciendo a su madre que le decía que siempre debe tener algo de plata en el bolsillo pro si pasaba cualquier cosa y así lo hacía Lena, siempre tenía un billete que otro en la ropa.

- Lena cuidado – dijo el peque estirando su manito

- Sí mi rey, mucho cuidado – le dijo besando su manito antes de que el taxi partiera.

Y sólo con ellos hacia puerto seguro Lena pudo respirar tranquila, si bien, estaba descalza y húmeda al igual que Kyle por la colcha, ellos estaban a salvo y eso era lo más importante, eso y el buen trabajo de los bomberos que ya parecían estar acabando.

El resultado final nadie herido y el edificio bien, esa era ganancia, dos cuartos quemados adrede, eso estaba jodido.

Lena y los demás vecinos se quedaron afuera esperando a que los bomberos y defensa civil acordaran que podían volver a entrar, ella en un short y polera holgada, la mayoría algo así al tratarse de un sábado temprano por la mañana.

Kara llegó con Kyle al departamento de su hermana tocando la puerta, asustando de muerte a la pareja cuando la vieron entrar con un fuerte olor a humo.

- Maguie, humo, fuego – decía el peque todavía asustado y eso que él no había visto todo el lío, pero sí había sentido el calor y el humo, cuando Kara se lo pasó a Maguie para abrazar a su hermana, que la abrazó muy fuerte revisándola por si tenía alguna herida a la par que Maguie hacía lo mismo con el peque.

- Mierda Kar – soltó Maguie y por primera vez en muchos años, ambas no corrigieron con "lenguaje" por el peque.

- Estamos bien – dijo ella

- Lena salvó – dijo el peque que fue cargado por su tía Alex y después por su mami, los cuatro sentándose en la sala

- Lo siento si estamos ensuciando – dijo Kara con su peque encima de su regazo.

- Eso es lo de menos hermanita, ni lo menciones – dijo Alex

- ¿Qué pasó? – preguntó Maguie

- Kyle estaba dormido, Lena entró gritando fuego – contaba Kara abrazando a su pequeño contra su pecho en necesidad de sentirlo por más que ambos habían salido sanos y salvo – Lena cargó a Kyle y yo le puse la cobija mojada sobre su espalda – Maguie y Alex asentían, eso era lo adecuado bajo esas circunstancias – y bajamos por la escalera hacia el jardín que hay frente al edificio, ese dónde hay muchos árboles y espacio abierto – la pareja asintió – Lena se quedó junto a los demás, aparentemente el fuego ha sido en el segundo piso, no sé más, no tengo mi celu – dijo y la pareja se paró a abrazarlos a ambos en necesidad de sentir que todo iba bien.

- Gracias a todo lo que es bueno en esta vida – dijo Alex – Porque estén bien y por Lena, por todos, y que pido que todos estén a salvo – todos asintieron incluyendo el peque – y ahora así, ambos a la ducha, tengo ropa por ahí de ambos que les voy a pasar – dijo ella y Kyle quiso bañarse en la bañera con su mami y Kara estuvo de acuerdo. Eso era lo que necesitaban ambos en ese momento.

Con el susto fuera, los vecinos empezaron a regresar a sus casas, el fuego había sido en el 202, para nada accidente y en el 203.

- Capullos, infelices, los tres y no sólo ese maldito imbécil – susurraba enojada Lena mientras subía por las escaleras al igual que los otros vecinos también renegaban que por la culpa de un hijo de puta, un Hp cómo lo digo yo, casi haya ocurrido una desgracia.

Lena subió a su piso notando que el vecino del 502 la miraba – señor ¿no ha salido? - preguntándole por el incendio, y el señor sólo la miró para cerrar y puerta después – ufff – ella soltó una exhalación, y con eso entró a la casa de Kara para abrir todas las ventanas y el ambiente se ventile, si bien los pisos cercanos al segundo y a las escaleras olían más que el resto el cuarto de Kara y el de ella también se podían sentir, algo al menos.

Ella dejó las ventanas abiertas, pero cerró la puerta de Kara con seguro cogiendo sus llaves y se fue al suyo para hacer lo mismo.

Diez minutos después, ella limpiando un poco todo sintió su teléfono sonar.

- Lena, Lenaaaa – decía una vocecita demasiado rica del otro lado

- Awww mi amor – dijo ella derretida por tanta adorabilidad del peque

- Ven a dónde mi tía Lena – dijo el peque invitándola obviamente a almorzar

- Lena ¿estás bien? – preguntó Kara al otro lado habiéndole pasado su celu el peque a ella.

- Sí, todo bien – contestó ella – solo ya sabes, todo huele a humo

- ¿Puedes venir a almorzar?, es lo mínimo que puedo hacer por ti, te mando la dirección a tu celu – y cómo si no fuera suficiente – Kyle te extraña y quiere verte – la sobornó así sonrojándose Kara anticipando la respuesta de Lena a la par que la pareja la veía entretenida y divertida por la situación.

- ¿Amigas?, ¿vecinos raros? – preguntaba Maguie a Alex que no le perdía mirada a su hermana desde la cocina – mi trasero – añadió ella – ahí pasa algo.

Kara colgó el teléfono con una sonrisa diciendo – Lena viene – con lo que su peque se puso alegre y más de un Danvers también. La pareja muy atenta ante el sonrojo de Kara.

Lena se fue a bañar feliz de haber podido escuchar a Kara y a su peque, saber de ambos le trajo una inmensa sonrisa a su carita. Y sí feliz, se fue a bañar, a cambiar y cómo todo seguía oliendo a humo, se fue a comprar algo cómodo y a por ellas, no podía oler oliendo así y de paso en el shopping a la salida vio a un abuelo vendiendo juguetes y ella viendo a uno que seguramente le encantaría al pequeño se lo compró para llevarlo.

Y bueno, no dicen acaso que no puedes presentarte a una casa sólo con las manos y con la boca, ella se propuso a llevar una botella de vino de su colección y el juguete para el peque.

Sólo después de subirse a su carro y de poner el vino y el juguete en el asiento del copiloto se puso a pensar - ¿Cómo ella sabe mi número, si yo no se lo dije? – Alex obviamente había tenido mucho que ver, ella no sabía eso, pero ante familiares de los vecinos y personal del dueño del edificio que seguía sacando escombros, ella dejó de pensar en ello.

Llegó a la dirección, sacó el vino y el juguete y se fue al condominio de Alex Danvers si bien le había dicho Kara, a buscar su piso y su número de casa.

Ella tocó dos veces y cuándo la puerta abrió un mini huracán la abordó, o al menos a sus piernas, era el peque – awww mi amor - dijo ella cargándolo y abrazándolo, oliendo ese rico olor de bebé que era único, no el feo humo ese, dándole la botella a quien supuso debía ser Alex - ¿Alex? – preguntó ella y ella asintió.

Lena entró al depa con el bebé encima, cargado, a quién le dio su juguete envuelto en un papel de regalos - woala quiero ver, quiero ver – dijo emocionado y ella lo bajó para que él abra su regalo a la par que salía Kara de la cocina más hermosa que nunca, así al natural, con un pantalón de chandal suelto, polera suelta, pelo recogido, un riquísimo olor a jabón que Lena olio muy de cerquita, y champo a vainilla cuando ella la abrazó muy fuerte, su primer abrazo oficial muy vigilado por la pareja se dio cuenta ella, pero no le importó, Kara estaba entre sus brazos por primera vez y ella sintió que definitivamente encajaba ahí.

- Woahhh es un camión de bomberos ¡ - decía el peque muy feliz, emocionado – gracias Lena – corrió a darle las gracias a ella. Quien sólo así soltó a Kara para abrazar a este peque hermoso.

- Gracias Lena – le dijo dejando su juguete en el sillón, cogiendo su cara con ambas manos y pegando su frente con el de ella para jugar su nariz con la de ella, así, maravilloso y muy sorprendente para las tres chicas que miraban asombradas y con la boca abierta. Kyle sólo hacia eso con ellas y con nadie más, incluida su abuela, claro está, era un gesto propio de la familia Danvers-Sawyer y el sólo hecho de compartirlo con Lena que estaba derretida por el peque, muy emocionada ella, les sorprendió de sobre manera a todas.

- Carajo, ¿han visto eso? – susurró Maguie y ambas hermanas asintieron incapaces de formular palabras.

Lena después de muchos besos en la carita del peque de por medio, muchas risas de por medio, lo dejó viendo a las otras mujeres que intentaron parecer casuales e invitarle a la mesa dónde comieron los cinco, Kyle entre su mami y Lena nuevamente sorprendiendo a la pareja por el nivel que estaba apegado el peque a Lena, aunque también consideraron que podía ser debido a que ella y su mami lo habían salvado.

La conclusión final solo lo diría el tiempo.

Recién cuando el peque se durmió después de la rica comida, las cuatro mujeres se mudaron a la sala de estar sentadas Kara y ella en un sofá, la pareja en otro, es que se habló de las razones del incendio.

Lena les contó que – la esposa del señor del 202, le ponía los cuernos con el del 203 y el marido al descubrirlos, decidió quemarles el departamento a ambos, por más que estaba quemando el suyo. Lo único bueno de esto es que nadie salió herido y que el propietario y la policía echaron mano a todos los implicados.

- Pero que es alucinante – dijo Kara incrédula – pudo el edificio debilitarse y venirse abajo o matar a alguien

- Y una mierda, esos cabrones – contestó Alex – así es la ira, los celos que producen todo ese lío.

- Muy agradecida contigo Lena el que hallas cuidado a los nuestros – el agradeció Maguie y luego las hermanas Danvers. Lena asintió cordialmente acotando – hice solo lo mismo que harías por mí, así que no hay nada que agradecer.

Hermosa y sencilla – la evaluaba Alex.

Ellas también le agradecieron a Lena por el vino, una buena cosecha, ella tomó sólo un vaso ya que iba a conducir y con Kyle encima, osea full concentración.

Ellas se pusieron a conversar un poco más de todo a conocerse, Alex a presentarse junto a su novia que estaba en la policía. Lena pudo entender el maravilloso apoyo y amor que envolvía a Kara y a Kyle, eso era realmente grandioso.

Y ya un par de horas después, Kara cogía aun peque un tanto adormilado todavía en brazos – espera voy a coger el asiento de Kyle – dijo, pero Lena la detuvo diciendo – yo tengo uno.

- Lena ¿no me digas que has comprado uno? – le preguntó incrédula de lo maravillosa mujer muy consciente, muy preocupada, hermosa ella en todo sentido, físicamente y en el alma, un alma con mucho color, muy bonita.

- Pues sí – soltó cómo quien dice "me he comprado un chicle" – sé que ustedes van a estar en mi vida, así que el asiento para cuándo le compré parecía una muy buena idea.

- Hay Lena no sé qué haré contigo – dijo muy sonriente, misma que le contagió a ella y así, puso al peque en el asiento trasero abrochándole todos los cinturones para después sentarse junto a Lena quien iba a manejar para ir a casa a seguir con sus vidas.

Desde la ventana mirando Alex y Maguie atentas a cada interacción pensado ambas en que iban a ver a Lena mucho más.

Nota:

- Esta historia tendrá 10 capítulos