Capítulo IV: Conociendo a Sam

Llegado el domingo, su peque ya habiendo desayunado su merienda, ambos procedieron a desempacar las cajas de la cocina.

Kara decidió que su peque podía ayudar a decirle dónde estaban las cosas o abriendo las cajas a las cuales ella ya le había cortado las cintas, para que él no coja tijeras o cuchillos, todo bajo su intenso cuidado, escuchando que afuera la gente iba y venía, escuchando así que talvez Lena había salido.

Ella para el medio día desempacó todas las cosas de la cocina y un pelín agotada y dado lo que ocurrió ayer decidió pedir delibery una comida con muchas verduras encima "pasto" cómo le digo yo, mucho pasto para que ambos coman con una limonada.

- Mami, arbolitos – había pedido su hijo y es que así el se refería al brócoli, que suelto a gajos pequeños parecía arbolitos verdes, y que le encantaban al peque al creer él que era un gigante que se las comía.

- Mi amor, por la tarde vamos adónde Sam, ¿Ok? – le preguntó

- ¿Dónde mami? – preguntó él

- Abajo amor, a su casa y de paso juegas con Ruby, te gusta jugar con ella ¿verdad? – Ruby, una pequeña de la edad de Kyle. Ambos conocidos de la guardería.

- Ella es bonita – dijo él sonrojándose

- Awww – lo arrulló su mami cargándolo hacia el sofá para comer ambos su comida.

- Ya ya mami - decía el entre risas limpiándose con sus manitos los sonoros besos que el había dado su mami en la mejilla. Y con un beso final sobre su cabeza Kara lo dejó a la par que atendía el timbre de la puerta.

- Hola – saludó ella educadamente.

- Señorita Danvers, qué genial verla – dijo Phil

- Eh, me parece haberte visto al menos un par de veces – le comentó ella cogiendo la comida de Phil y entregándole los billetes.

- Sí, vivo arriba en el 602, la veo un par de veces en la entrada.

- Ahhh oh sí, me parece que sí, gracias Phil – le agradeció y él también lo hizo asintiendo con su cabeza antes de irse.

Phil, el mensajero del 602, el chico del delibery era otro de sus vecinos.

- Ha, con razón me parece haberlo visto tanto - dijo ella, creyendo que la gente del edificio pedía mucha comida del mismo lugar, y no era tanto así, sino que el chico vivía un piso arriba de ella. Un chico un tanto joven pero respetuoso, o al menos eso sabía ella, ya que no ha escuchado ninguna mala leche de él.

Ambos se pusieron a comer su arroz con frijoles, pollo al horno, y un plato de verduras entre ellas germinados y brócoli para ambos, una comida, balanceada.

Llegó la tarde y Kara bajó por el ascensor junto a su hijo al departamento de Sam y Ruby en el 301, para que ambos peques tuvieran su cita de juegos a la par que ambas chicas ya convertidas en amigas se pongan al día.

Sam era una madre soltera parecida la situación a la de Kara, sin embargo, así, ambas lo hacían funcionar y eso era maravilloso.

Sam llevaba un año ya en el edificio, Kara apenas mes y medio

- ¿Y Lena, cuánto tiempo lleva aquí? – le preguntó a Sam curiosa

- ¿Lena del 503?

- Sí – asintió ella – no conozco otra Lena, aunque podría haber – eso siempre era una posibilidad.

- Ella es muy reservada, la veo, nos saludamos y es todo – observó Sam – aunque creo que talvez lleva cerca al medio año aquí

- Oh, a mi me pareció reservada sí, sin embargo, mi hijo la adora, he tenido un par de charlas con ella y "el incidente del incendio" ese feo – dijo y Sam asintió pidiéndole que continúe – ella salvó a mi pequeño y nos cuidó.

- Pues eso está muy bien – Sam acotó – aunque sigo pensando que es muy reservada.

- Puede ser – dijo Kara

- He subido un par de veces a la azotea y ahí es donde la encuentro a veces – dijo ella y Kara le contó sobre cómo la conoció y que ella había encontrado a su hijo ahí.

- Sí, eso me lo creo, talvez suba a fumar – deslizó la posibilidad

- No creo que sea fumadora, pero también podría ser – añadió Kara.

Después de un poco conversación entre ambas, Sam pidió comida delibery llegando este chico de nuevo Phil.

- Ese chico es Phil del 602 – dijo Kara contándole su experiencia con el chico.

- Es servicial y muy educado – comentó Sam acerca de él.

Los cuatro ya por la tarde iniciada la noche se pusieron a comer, a cenar conversado ligeramente sobre sus nenes, y en qué colegio o Kínder los pondrían el año que viene, comentando que hay algunos que desde ya tenían que solicitar una bacante porque de tan bueno que era se acababan.

Así pasó la semana de Kara, entre Sam y Lena, y con su peque interactuando de aquí y allá. Viendo al señor del 502 que poco a poco salía, veía y cerraba la puerta, él salía muy poco.

Ella después se enteró que los involucrados del incendio del 202 y del 203 habían sido desalojados, procesados, enjuiciados, por el incendio que fue totalmente adrede según la acción que tuvo cada uno en ello.

El propietario contrató chicos para que le remodelen ambos cuartos y lo dejen listos para los próximos inquilinos.

Cerca al medio día de un jueves pasó, un terrible accidente en el centro, un edificio que se había desplomado, ella destacada para averiguar y cubrir la noticia no tuvo más remedio que recoger a su pequeño e intentar dejarlo con su madre, hermana, cuñada, más todas ellas estaban ocupadas y fuera de alcance. Alex al estar involucrado el FBI en la escena, Maguie con toda la fuerza policiaca en acción ante un posible atentado, aunque eso se verá después, si fue un accidente o un atentado, lo importante en ese momento era evacuar a todos los que pudieran a los hospitales y es ahí donde entraba Eliza Danvers, la mamá de Kara, ella era una excelente cirujana que en ese momento estaba muy ocupada ayudando.

Kara habiendo recibido respuestas negativas de todos, decidió llamar a su amiga Samanta que dijo que sí, que podría verlo un par de horas hasta que llegue ella.

Y así el peque se quedó con ella y con Rubí, con Sam trabajando desde la laptop.

Así, con una pizza pedida por Sam para entretener a los peques que Phil amablemente le llevó con una generosa propina de por medio, al ser él muy educado y eficiente en lo que hacía, entregándole la comida calientita y el queso muy derretido y muy rico.

Sam estuvo con los peques por varias horas, hasta que Rubi se durmió y ella la colocó en su camita en su cuarto, el peque se durmió también, colocándole al costado de ella, a la par que Sam seguía trabajando y ocupada en el cuarto del costado, haciendo rondas a los peques cada media hora o cada que escuchaba un ruido raro.

Ya en la cuarta revisión, Sam siguió trabajando en su laptop perdiendo al noción del tiempo, debido a una entrevista que estaba teniendo con un socio de su jefe de otro país vía Skype, cuando el peque se levantó yendo hacia la sala que tenía la pizza, cogiendo un trozo pensando en que talvez a Lena le gustaría y yendo a la puerta se dio cuenta de que este no estaba cerrado, por lo que salió y se fue a la caja mágica, entendiendo que Lena vivía hacia arriba.

Él se paró frente al ascensor y subió cuándo un joven subió pulsando el número - ¿dónde? – le preguntó él y el nene dijo – 503 – que es dónde vivía él y así el joven pulsó el piso 5 y llegando a él le avisó para que bajase.

Y el peque viendo el pasadizo conocido se bajó sin asustarse y con una tajada de pizza en su mano, tocó ambas puertas aparte la de su mami, en la primera le abrió un señor y el peque mirándole desde abajo preguntó - ¿Lena, pizza? – y el señor le habló esta vez diciendo – al costado pequeño – cerrando la puerta después.

Así el peque golpeó la otra puerta con su pizza en mano y cuando Lena abrió la puerta miró hacia arriba y no había nadie – Lena, Pizzaaaaaaa – decía una voz demasiado adorable y muy conocida desde abajo – haciéndole mirar a ella hacia abajo reconociendo al lindo habitante del 501.

- Hola bebé - le saludó ella pensando que Kara le había mandado con una pizza y que estaría mirando desde atrás dónde estaba el peque.

- Hola, Lena pizzaaaaaa – volvió él a repetir entregándole la pizza – para ti – le entregó – gracias mi amor – agradeció ella y preguntó - ¿mami?

- Trabajo – contestó el peque y Lena lo hizo pasar a su depa, no lo podía dejar en medio del pasadizo.

- ¿Estás sólo? – le preguntó sin creer que Kara lo dejara solo así sin más.

El asintió, sí estaba sólo, ya que Sam y Rubi estaban ocupadas trabajando o durmiendo.

Ella llamó al celu que le había llamado esa vez del incendio reconociéndolo cómo el número de Alex, pero este seguía sonando y no había nadie, ella no tenía otro número así que pensó que el peque debía quedarse con ella hasta que ella pueda contactar con Kara.

- ¿Has comido? – le preguntó

- Sí, pizza – dijo el peque mirando todo alrededor

- Está un poco desordenado bebé – el dijo y él siendo tan lindo cómo es, dijo – yo ayudo – pensando que al igual que su mami, Lena debía desempacar y ella riendo estuvo de acuerdo.

Y es que Lena a pesar de estar cerca al medio año ahí, tenía todos sus libros en cajas y otras cosas más.

Y la razón es que ella nunca creyó quedarse tanto en un solo lugar así que seguía teniendo sus cosas en casa con la finalidad de cuando fuera se vaya rápido y que no sea pesada la mudanza.

Más al ver a este peque entusiasmado por averiguar que había en las cajas, tal cual fuera la búsqueda del tesoro, ella decidió que sí, ese día ella iba a desempacar.

Lena con su pequeño ayudante fueron hacia un cuarto vacío, Lena cargó un par de cajas y la colocó en el piso cortando los cintos para que el peque sólo abra las cajas, sin la posibilidad de cortarse.

- Woala muchos libros – dijo el peque impresionado

- Sí, son muchos libros pequeños – contestó Lena mirando cuán adorable lucía el pequeño con su polo manga larga de Superman, su jean azul y sus zapatos con luces a medida que pisaba, con todo su pelito desordenado, así muy guapo, muy adorable y sobre todo con esa sonrisa inmensa con un diente faltante que tenía, luciendo aún más adorable acaso si eso era posible.

Lena cargó al peque sobre un mueble a la altura de su cintura, y puso una caja de su lado diciendo – me vas a pasar estos libros, pero sin moverte de tu sitio ¿sí? – le preguntó para que él entienda que podía ayudarla, pero sin la posibilidad de que callera.

Él estuvo de acuerdo – yo ayudo - dijo sonriente y Lena también asintió sonriente cogiendo los libros que él le pasaba y ubicándole en las distintas secciones, cuando acababa ponía otra caja y otra caja hasta que ese mueble estaba lleno, entonces lo bajó al nivel del suelo pero sobre uno almohadones pasándole otra caja y que él le pasara los libros desde ahí, algunos de ellos, los más pesados los levantaba Lena, maravillándose el peque por los distintos dibujos y texturas del libro.

Pasadas unas horas, la biblioteca de Lena estaba repleta, cuatro paredes llenas de libros desde abajo, hasta el techo y unos en un mueble en el medio del salón.

- Woala son muchos libros – repitió el peque mirando, inclinando su pequeña cabecita desde abajo hacia arriba haciendo reír a Lena con el gesto

- Sí son muchos libros – le explicó ella

- ¿Me lees uno? - le pidió con un lindo puchero al que Lena no pudo decirle que no.

- Bien, pero primero voy por una leche y unas galletas ¿quieres? – le preguntó y el nene asintió muy rápido causando risas en ambos.

Ellos tomaron la merienda y luego Lena en la sala que ya parecía un pelín más amplia debido a que desempacó una ruma de cajas o varias de ellas, sólo había más cajas en otra área, pero ya era un número menor.

Lena le leyó con Kyle en su regazo que miraba las palabras y los dibujos siguiendo la lectura de Lena con las palabras que ella decía – ONE FISH TWO FISH RED FISH BLUE FISH DR. SEUSS…un libro maravilloso para el peque, que tenía muchas ilustraciones, un libro muy lindo que lo emocionó y que lo tuvo muy entretenido.

- Me ha gustado mucho el libro Lena, muchas gracias – le dijo el peque mirándole desde su regazo haciendo que el corazón de Lena martille en su pecho, muy emocionada ella al ver tan hermosa criatura que se refería a ella de manera tan bella.

Ella emocionada besó su cabecita y luego sus cachetes de forma ruidosa haciendo que él se ría y deleitándose con el sonido y los lindos ruiditos que hacia el peque.

- Y como te ha gustado tanto ¿qué te parece si te lo regalo y así tu mami te lo puede leer de noche? – le preguntó y él encantado aceptó saltando en su regazo y abrazándole más fuerte añadiendo – muchas gracias – con besito en su mejilla incluida haciéndola emocionar al se consciente de que esta hermosa criatura era real, tanta adorabilidad en el peque era verdad.

En eso que ambos estaban riendo, tocaron la puerta y Lena dejando al peque en el sofá fue a abrir la puerta.

- Sí, ¿en qué te puedo ayudar? – le preguntó a Sam que venía asustada con Rubi en mano buscando al bebé.

- Hola soy Sam ¿está Kyle contigo?

- ¿Quién eres y qué quiere con él? – el preguntó Lena sobreprotectora con el peque que Rubi reconoció que estaba sentado atrás soltándose de su mami y yendo a encontrarlo – Kyle – le dijo ella

- ¿Rubi? – preguntó él adorablemente - ¿ya te despertaste? – preguntó y ella asintió iniciando una conversación ambos.

- Soy Sam del 301 y estaba cuidando a Kyle Danvers, soy amiga de su mamá – le dijo de sopetón, pero al ver al nene conversando con su hija dentro de la casa se alivió y mucho al ver que estaba bien cuidado.

- Sam del 301 – le dijo - ¿si estabas cuidando a Kyle, ¿cómo se te escapó y terminó en mi departamento? – le preguntó borde, ya que ella era muy sobreprotectora con el peque, Sam notó esto.

- Tuve una entrevista con un inversor y él se escabullo de mi casa… - Lena la interrumpió

- De la cual la puerta debió estar abierta, ya que él no alcanza la chapa y la chapa es estándar en todos los departamentos.

- Lena, sí, fue un accidente y fue mi culpa – reconoció ella ante la intensa mirada de Lena – ahora si me permites me lo llevo ya que lo estoy cuidando.

- ¿Bonita manera de cuidar eh? – le preguntó sarcástica y Sam se mordió el labio para no responder.

- Me he disculpado, ha sido una de esas cosas que pasan – le dijo

- Pero no va a volver a pasar – añadió Lena firmemente

- No va a volver a pasar - le aseguró ella y Lena aún dudosa pero muy segura que esta mujer era la que dice ser, le dijo a Kyle si quería ir con ella que él vaya, y él recordando que su mami iba a venir por él dijo que sí emocionado.

- ¿Me puedo llevar mi libro? – le preguntó y Lena sonriente le dijo – claro que sí cariño.

Y ambos regalándose un besito en la mejilla y un estrechón de mano, Lena comprendiendo que a él le gustaba saludar cómo "los grandes", Lena lo despidió no sin antes decir – ¿Sam?

- ¿Sí? – ella volteó a mirarla y Lena le tomó una foto con el celular por si acaso.

- Puedes irte – le dijo y Sam mordiéndose el labio por la muy desconfiada Lena lo hizo y bajó con ambos peques a su depa.

Ambas murmurando en su mente "perra"

Pasada una hora, se oyó dos golpes en el depa de Lena y ella creyendo que era Sam abrió de sopetón la puerta para encararla o maldecirla, lo que ocurriera primero.

Pero se equivocó y felizmente – hola Lena – decía la hermosa Kara y Lena sonrojándole le regaló una sonrisa para después saludarle – hola Kara - y con ese pie Kara abrazó fuertemente a Lena descolocándola, sorprendiéndola, pero de la mejor manera definitivamente.

- Muchas gracias – le agradeció directamente a su oído paralizando a Lena y haciéndola sentir a mil, la vibración de su voz, la sonrisa, el calor de cuerpo con cuerpo, su aroma, gee Lena estaba flipando.

Y separándose Kara continuó – he hablado con Sam y me ha contado todo - dijo sonriente mirándola y Lenas asintió pensado que Sam era una perra – no sé cómo Kyle termina siempre contigo, pero me alegra mucho que así sea – le dijo y ante el mutismo de Lena le colocó un besito en la mejilla susurrándole nuevamente - gracias - antes de irse a su casa.

- Mierda – pensaron ambas

- Lena estaba tan adorable, mierda – pensó sonrojándose por lo caliente que se veía en su short con ropa holgada y su pelo recogido, sonrojada – awww pero que también estaba muy adorable, Omg – pensó ella sonriente regresando a su casa.

Y Lena que al verla entrar feliz a su casa – tan adorable, tan sexy y cómo camina, ufff – necesito un baño – se dijo y con eso tomó el segundo baño del día.

Pensando ella también que había algo definitivamente en esa familia que le hacían acelerar el corazón, le inspiraban ternura y protección, así cómo también ¿amor?

Nota:

- No poseo los derechos de nada al "ONE FISH TWO FISH RED FISH BLUE FISH DR. SEUSS" referente sin embargo debo decir que ese libro es fantástico.