Capítulo VI: Los dos viejitos
Lena estaba en el departamento de Kara desayunando junto al peque, quien estaba tan feliz cómo su mami de tenerla a ella junto a ellos.
El cuchi al tener presente a Lena aprovechaba cada oportunidad que tenía para ser engreído por ella haciendo todas sus gracias y mostrándole su desarmador puchero.
- Awww – se dijo muchas veces esa mañana de sábado.
- Sabes creo que deberíamos hacer una rutina de este sábado y domingos, para pasar el día juntos los tres – propuso Lena y Kara estuvo muy de acuerdo, Kyle estuvo muy feliz también. Lena le caía bien, le gustaba, siempre lo trataba bien, lo quería y lo hacía reír, eso era lo importante para él
- Sí, Lenaaaaaaa ¡- gritó él feliz y su mami le siguió haciendo sus porras y guiñándole un ojo a Lena causando que ella se sonroje y se pierda, atorándose con su leche y votándola por la nariz.
- Ughhh Lena – dijo Kara con un gesto adorable
- Yeahhhhh – festejó el peque – enséñame, enséñame – pidió él.
- No mi amor – dijo Kara – la leche no es para jugar – y con eso él hizo un muy lindo puchero que fue besado por ambas mujeres a la par que le hicieron cosquillas para disfrutar de los hermosos ruiditos que hacía el bebe. Incomparables.
Cuando dos fuertes golpes sonaron en el pasadizo – creo que es mi puerta – dijo Lena parándose del sillón dónde estaban comiendo los tres.
- Necesito ayuda – le dijo el señor del 502 angustiado, su vecino, quién ella no había oído hablar desde que se mudó, y tanto fue su shock que ella no pudo responder, pero Kara sí - ¿cómo lo ayudamos? – preguntó ella y eso causó una sonrisa en el señor de mediana edad, 65 años, ya que no le negaron nada y de frente le dijeron que lo harían.
- Mi ami.., perdón - él iba a decir amigo, pero él no era su amigo, ya no más – mi vecino del 403 tuvo un accidente y está en el hospital, no sé conducir así que les pido por favor si me pueden llevar, estoy preocupado – dijo él y Kara asintió – ok, deme 5 minutos – le dijo para poner los platos en el lavadero y cargar a su nene en el carro de Lena, ella no tenía y Lena le había dicho que en lo que adquiere uno, ella podía usar su carro, no le importaba, es más le hacía sentir segura.
- ¿Qué pasó? – le preguntó Kara mirándole desde la puerta
- Él es un acumulador – le respondió confirmando las dudas de Kara y Lena – una ruma de porquería le cayó encima y él se quebró un par de costillas al caer sobre más porquería.
- Oh ok – asintió Lena - ¿eso no va contra el condominio? – le preguntó pensando en cómo permitía el casero eso.
- Eso no lo sabe el casero y ahora que lo supo, se puso muy molesto y dijo que si no limpia todo y no se pone en terapia lo va a botar.
- Bueno, no podemos permitir eso ¿verdad? – le preguntó. Y el inquilino del 502 asintió.
Lena no conocía a ese sujeto, al del 403, pero sí sabía que era alguien bueno, que le saludaba todos los días al pasar ella. Y ahí es cuando pensó que tenía que ayudarle, tenía que limpiar todo de alguna manera para que el señor pueda vivir ahí otra vez.
- Tranquilo ¿? – le preguntó su nombre
- Evan, me llamo Evan – dijo el a la par que Kara salía del departamento con Lena y Kyle
Con los cuatro montándose en el ascensor Kara dijo – no puedo llevar a Kyle al hospital, hay muchos gérmenes o accidentes que pueden asustarlo – pensó ella en la sala de emergencias y cómo reaccionaría su bebé de ver a un tipo con el brazo colgado o baleado y mucha sangre encima.
- Voy ayudarle a limpiar el departamento de ¿? – nuevamente le preguntó el nombre a Evan quién dijo – se llama Javier
- El departamento de Javier, no puedo tenerlo porque vamos a limpiar y se puede infectar con algo, por más que tengamos cuidado – dijo preocupada también a que le pase algo y Kara pensando en que Sam estaba de viaje y su hermana en algo muy serio con Maguie.
- Lo llevo entonces – acordó Kara mirando a Kyle – pero tienes que hacer caso Kyle – le advirtió
- Sí mami – respondió él obediente cogiendo la mano de Evan quien se sorprendió al igual que todos, más ellos no hicieron un lío de eso. Evan estaba sonriendo y el peque columpiándose entre su mami y Evan, así que todo iba bien.
Lena bajó en el cuarto piso observando al igual que Kara, Kyle y Evan quienes estaban en el ascensor que Jhon el mujeriego, Lucas el manitas y Phil del delibery se encontraban ahí también para ayudar, dado que el acumulador Javier era una persona muy querida de 70 años con hábitos cuestionables, pero buen a persona después de todo.
Lena bajó del ascensor y junto a los tres chicos se puso su mascarilla, sus guantes y procedió a ayudar junto a los tres chicos a limpiar todo, tratando de dejar sólo lo que creían mínimo y significativo para Javier, eso era el plan y a quitar el resto que tenía de todo un poco, periódicos, muñecas, restos orgánicos.
- Joder – dijo ella en un punto en particular por el olor tan intenso.
- Venga Lena piensa que huele a rosas – dijo en plan de chacota y Lena renegó un poco mientras él reía, momentos después un pericote pasó y él muy macho, machote, saltó tal cuál nena en navidad gritando tan pero tan finito que todos se sobaron los oídos y después mirándose todos empezaron a reírse.
Phil de fondo encontró el radio, lo prendió en una estación chévere y así a trabajar, a ayudar al vecino y a botar casi todo.
…
En el hospital Kara esperaba junto a Evan y su peque que estaba entre ambos.
- Así que – inició Kara - ¿conoces a Javier de mucho? – le preguntó y él viendo que la pregunta no traía malicia, sólo sincera curiosidad y talvez una enorme intensión de arreglar las cosas.
- Desde los 20 años – contestó él y Kara viendo que ellos ya estaban entre 65-70 años observó – eso es toda una vida.
- Sí, una muy larga – respondió él con expresión neutra – perdí mi matrimonio por él – dijo aún enojado de que él estando casado su "mejor amigo" afanase a su mujer y al final ella se fuera con él.
- A veces cuándo pierdo mis cosas, mis juguetes – explicó Kyle mirándole y Evan a él – es porque no las cuido, así que por más enfadado que esté, no puedo culpar a otros, debo cuidarlas, eso dijo mi profesora – añadió el peque sabiamente
Y Evan se dio cuenta de que sí, el matrimonio es de dos y si ella se fue talvez no fue culpa del otro sino también de él por no apreciarla.
- ¿Él es tu amigo? – preguntó Kyle
- Kyle por favor – dijo su mami
- Oh, no está bien Kara – contestó él – era mi amigo
- ¿Y tienes más amigos? – preguntó él peque
- No – contestó él que después de su gran fracaso se había mantenido más reservado de lo que ya era, alejando a todos los que se le acercaban.
- No debes estar sólo – dijo Kyle - ¿Quieres ser mi amigo? – le preguntó mientras ambos adultos lo veían y para gran sorpresa de Kara, Evan le sonrió asintiendo, eso hizo sonreír mucho a Kyle quien buscando en su mochilita sacó el libro de peces que le había dado Lena pidiendo con su muy, pero muy adorable puchero - ¿quieres leerme? – le preguntó
- Me encantaría – contestó él y cuando cogió el libro para abrirlo, Kyle se subió a su regazo y desde ahí, cuando Evan empezó a leer, Kyle seguía lo que decía Evan con las palabras y dibujos del libro. Con una Kara muy orgullosa al ver a su peque y a Evan interactuando.
Evan no negaría si alguien le preguntase, pero el tener a Kara y a Kyle cerca, le ayudó a pasar lo que demoró Javier en cirugía, sólo así pudo no estresarse o preocuparse en demasía.
Cuando Kyle vio a una persona con disfraz de oso y bata de doctor, miró a su mami, cómo preguntando si estaba bien y cuando su mami dijo que si, él encantado fue a verlo, a tres metros de dónde estaba Kara junto a Evan.
- Siento lo de tu matrimonio – le dijo a Evan y él asintió, pero esta vez sonriente que mirándole le dijo – por fin voy a tener mi venganza - dijo riéndose – cuando Javier vea su casa limpia y vacía, sabrá como me sentí yo con lo que él hizo.
- Justicia poética – añadió Kara asintiendo y Evan también lo hizo.
Ambos estarían bien, siempre que decidan hablar y en caso de Javie,r reciba terapia de un especialista para que no vuelva a acumular.
Lena y los chicos terminaron de limpiar a media tarde que es cuando vino Kara con Kyle y Evan, Javier debido al golpe de cabeza se quedaría para observación pro 48 horas, después podría venir a casa.
…
Esa noche Kara habiendo acostado a Kyle en su camita después de su lechita, de lavarse sus dientes y de decir sus oraciones, él después de que su mami le leyera su libro otra vez, recién pudo dormirse y cómo estrella de mar, toda una adoración. Kara le acomodó su colcha a su estrella de mar, para que no pase frío y dándole un besito en la cabeza salió de su cuarto dejando la puerta entreabierta para escuchar cualquier cosa, eso y el monitor que estaba en su cuarto.
Esa noche Kara invitó a Lena para que duerma con ella, nada sexual, si no más bien una razón emocional dado el día que habían tenido.
Lena se acurrucó junto a Kara en su enorme y muy suavecita cama y en la oscuridad de la noche Kara le contó su versión de su día y Lena la suya.
- Mierda Lee – le dijo – imagínate que tu mejor amigo se queda con tu esposa, eso es horrible
- Pues sí, pero pasa – acotó y cambiando de teman sonriente le dijo – me encanta que me llames Lee – ambas una frente a otra acurrucadas, Kara también sonrió – no nos va a pasar eso – le dijo Lena mirándole
- ¿Cómo estás segura? – le preguntó ella
- Porque después de conocerte, no quiero conocer a nadie más – le respondió muy segura de sí – Kara Danvers me hsa arruinado – le dijo cariñosamente haciendo sonreír a Kara - y por si no fuera suficiente, Kyle ya me enamoró, todo lo que hace, y cómo lo dice, Kyle es demasiado adorable – añadió con mucho amor en su voz.
Y Kara asintió, su bebé era sorprendente y muy, pero muy adorable.
- Yo tampoco quiero conocer a nadie más – le dijo mirándole amorosamente – verás esta sexy vecina con un aire misterioso y con un corazón enorme me ha conquistado - susurró coquetamente haciendo que el corazón de Lena se llene de mucho amor, y que ella se sienta muy, pero muy afortunada por tener esa oportunidad con Kara, por poder compartir su vida con Kara y con Kyle.
Y estuvo a punto de llorar de felicidad, más Kara sintiendo que su Lee necesitaba cariño, le dio un par de besos muy mullidos, muy dulces, acariciando su carita, una a la otra.
- No me hagas llorar Lee – le susurró Kara viendo que su Lena se ponía más y más emotiva según pasaba el tiempo.
- Muy tarde – contestó ella acurrucándose en el cuello de su Kara.
- Awww mi Lee – la cobijó ella pasando su mano arriba y hacia debajo de su espalda, poniendo obesos en la cabecita de su Lee.
- Me haces muy feliz Kara – dijo ella cuando acabó de llorar – y si lloro es de felicidad, es de haberte encontrado y de estar en tus brazos - y reincorporarse sobre su Kara viéndola emotiva le dijo – no llores princesa, recuerda que soy tu imbécil y que planeo estar contigo hasta que me lo permitas – haciendo reír a Kara, con lágrimas de felicidad que Lena besó y atendió, a cada una de ellos. Que acotó – entonces te quedarás conmigo para siempre, ya que no pienso dejarte ir.
Y con esa declaración ambas se besaron un ratito más, acariciándose, conteniéndose y ya apunto de dormir una hora después de iniciada su charla y sus mimos, Kyle entró al cuarto con su peluche de elefantito en su mano preguntando - ¿mami, sueño contigo y Lena? – preguntó él lo cual sorprendió a Lena, observando que este bebé era más asertivo, inteligente, noble y compasivo de lo que ella creyó.
Kyle también necesitaba esa noche dormir entre ambas, para borrar la sensación que había tenido en el hospital de que Evan esté sólo porque no tuvo cuidado de cuidar lo suyo y de apreciarlo.
- Por su puesto mi amor – le respondió ella ayudándole a subir entre ella y Lena.
El bebé le dio un beso a cada una, acurrucándose entre ambas pegándose a Lena.
- Ahhh mi propio bebé te elige – le dijo en broma susurrando y con un tono muy cariñoso.
- Eso es porque soy genial – le respondió coquetamente con un guiño haciendo que Kara sonría plenamente muy feliz y muy agradecida por tener a estas dos hermosas criaturas en su vida, Lena pensaba lo mismo.
- Shhh sueñito – pidió el bebé silencio
Y ambas después de acariciarlo, de darle besos sonoros en su mejilla haciéndole sentir muy amado, todos acurrucados se durmieron.
…
Al pasar los días, Lena se dio cuenta que dormía mejor cuando dormía con Kara y ambas se dieron cuenta de que cuando Lena se quedaba en casa, Kyle se le pegaba mucho e insistía en dormir entre ambas. Lo cuál era genial ya que el olor de bebé, todos sus gestos y adorabilidad en él era único, irremplazable.
Con el pasar de los días, Javier recibió ayuda de un terapeuta sobre su "acumulación", Evan estuvo junto a él apoyándole y Javier se lo permitió llegando ambos no ha restaurar su relación que de por sí era inexistente, sino a crear una que le permitía ambos comunicarse y pasar tiempo juntos, creando un vínculo entre ellos.
Eso ayudó a ambos, Evan se volvió más comunicativo, Javier se volvió más activo y dejó de aferrarse tanto a cosas que no eran saludables, la terapia se convirtió en lo primordial de su vida.
¿Quién diría que un viejo no podía cambiar viejos hábitos?
Y es que sí se puede, siempre que haya voluntad y una fuerte motivación para hacerlo, así cómo compañía, todos necesitamos a alguien al lado, sea la relación que sea, los humanos somo sociables y el aislarse trae consecuencias no tan sanas.
…
Evan y Javier se convirtieron en amigos de Kyle, cuando Javier subía al piso de Evan y Kyle se enteraba le gustaba pasar tiempo con ambos siempre con su mami y a veces con Lena también compartiendo y es que resulta que ambos tenían muy interesantes historias para compartir, cosas que sorprendían a todos. Así cómo también juguetes antiguos, pero bien conservados que con el permiso y aprobación de Kara le regalaron a Kyle que miraba todo muy sorprendido y agradecido.
Kyle era un nene fantástico que poco a poco sin la presencia de su padre, no llegaba a sentir tan duro el shock de no tenerlo, al tener a Jhon que armaba cosas, a Lucas que arreglaba cosas, a Bob que bailaba con él, fuertes presencias varoniles que lo querían mucho, así cómo una relación tipo abuelo – nieto con Evan y Javier. Su círculo de amigos y familiares se estaba expandiendo y eso era genial, siempre es genial que en este mundo "raro" tengas más personas que te amen, siempre con un amor puro y desinteresado.
Y eso que no habíamos contado a Lena que adoraba al peque cómo si fuera suyo y él a ella.
Lena se dio cuenta fácilmente que no quería tener una vida sin "Los Danvers". Después de haber conocido el amor puro, no podía volver a atrás y gracias a todos ellos no tenía qué.
…
El casero después de ver el progreso de Javier y el cambio abismal en sus hábitos de limpieza, estuvo más que dispuesto a darle otra oportunidad para que siga viviendo ahí, siempre que siga haciendo progresos y que siga en terapia, ya que el cambio sería definitivo sólo si era continuo y si él presentaba un círculo de apoyo que lo ayude a luchar, a darle fuerzas.
…
- Hey hermosa – le saludaba Kara a Lena bien tempranito ni bien Lena abrió su puerta con su pelito de león pasado por la chimenea, sus ojitos verdes e imponentes cómo la mejor joya que puedes imaginar, el sonrojo de toda su carita al darse cuenta ella cómo estaba, sus hoyuelos que esconden una sonrisa traviesa, ufff, demasiadas características irresistibles – awww estás tan hermosa mi Lee – le había susurrado y Lena consciente de sí misma se había acurrucado en el cuello de su Kara aspirando a su olor vainilla, riquísimo – awww mi amor – añadió Kara abrazándole y después ambas besándose suavemente, en un besito casto.
Así era cómo ambas iniciaban su día, con una apreciación de lo hermosa y adorable de la otra, con un besito y caricias de por medio y a veces cuando ambas podían con un desayuno juntas. Así iniciaban de manera excelente su día.
- Mierda, estoy tan enamorada de ella – dijo una de ellas en la privacidad de su hogar, después de haber acabado su saludo matutino y a por todas a empezar su día.
