Capítulo IX: ¿Segura?

- Ya verás, será increíble – le decía Alex a su hermana

- No sé Alex – decía ella con un Kyle dormido en su regazo ambas descansado en el sofá viendo una peli.

- Kara, antes que mamá, también eres mujer – acotó Maguie en el otro sillón sentada – además Eliza adora a Kyle y cuidarlo una noche lo hará encantada.

- Lo sé, yo lo sé, sólo – Kara pasó una mano sobre su cabello pensativa – no sé.

- Vamos Kar me puedes contarme lo que quieras – añadió Alex

- Y si es por eso, puedo dejarlas – añadió Maguie – para que hablen

- No Maguie, quédate – dijo Kara cogiéndole la mano – eres familia – acotó.

- Bueno hermanita, qué pasa, ¿estás nerviosa? – le preguntó

- Un poco sí – y lanzando un bufido acotó – va a ser la primera vez que me separe de Kyle…

- Sólo por unas horas – intervino Alex – y estará con mamá, así que todo estará bien – Kara asintió.

- Bueno hay que hacerlo – dijo finalmente ella besando al cabecita de su hijo.

Ella por fin accedió a salir con su hermana y Maguie a un bar a tomar, a relajarse, a bailar, ella se lo iba a decir a Lena, ella estaría encantada pensó.

- ¿Y Kyle? – preguntó ella con un puchero confirmando que sí, ella pensaba lo mismo que Kara.

- Mamá lo va a cuidar – dijo aún pensativa

- Awww bebé, ven aquí – pidió Lena con los brazos abiertos cobijando a su Kara quién se acurrucó en su cuello.

- Todo va a estar bien mi amor – dijo ella - y si quieres podemos quedarnos en la casa- propuso ella

- No, Lee, está bien, vamos a ir– dijo ella tratando de convencerse – sólo una noche – propuso

- Sólo una noche – estuvo de acuerdo con una sonrisa Lena.

Y con la propuesta de la abuela a por una pijamada a Kyle con un poco de comida chatarra o mucha ya que es la abuela y quiere engreírlo, Kyle aceptó muy feliz, ayudando así sin querer a su mami a decidirse.

En el piso de abajo en el 103, Peter, un hombre de 34 años, taxista de profesión salía con su taxi a manejar, toda la noche, ese era su turno, ya que en el día tomaba cursos de electricidad en un instituto.

En el piso de arriba de Peter, pero debajo de la pareja Danvers, Laura de 28 años, vecina del 303, se disponía a cubrir su turno, siendo ella policía, colaboradora en varias ocasiones con Maguie, estando ellas en estaciones distintas.

Las chicas fueron a un bar a tomar, relajarse, quizás bailar un rato, a despejar la mente, y simplemente a ser ellas.

Las cuatro chicas se sentaron en una mesa, al rato apareció amigos de Kara de su trabajo que pegaron su mesa a la de ellos.

Lena estaba bien, estaba feliz cogida de la mano de su Kara, ella estaba bien tomando un trago que otro.

Hasta que llegó James, un tipo que se juraba ser todo un conquistador, un tipo que quería con Kara sin importar que Lena estuviera ahí, y que le halla cogido la mano. Él insistentemente la invitaba a bailar, tanto, tanto, tanto, tantas veces que en una de ellas cuando Lena estaba en el baño, él sólo cogió a Kara y la giró invitándola a bailar, el giro fue brusco, Alex se había perdido de él, más Maguie estaba atenta y apunto de saltarle encima, cuándo Lena se le anticipó.

Y en uno de sus tantos giros que el daba James, jurando que era un balón de futbol, Lena la cogió cariñosamente de la cintura y la llevó a su mesa notando una leve abrasión en su muñeca que la llenó de ira.

- Eh, pero ¿de qué vas? – le preguntó él iracundo – no ves que estaba bailando con ella – dijo enojado

- Es mi novia de la que estás hablando – replicó ella

- ¿Y por eso eres posesiva? – le preguntó intentando doblar la situación.

- Ni una sólo palabra en esa pregunta está bien – dijo ella – mi novia estaba incómoda y tiene una abrasión que debiste ser tú - replicó ella enojada

- Amor, cálmate – le pidió Kara y así sólo con una palabra Lena se calmó.

James enojado se fue a seguir tomando más y a echarle dagas a Lena, a quién no le importaba de lo mínimo, y que al sin aparentar estaba muy atenta.

Las cuatro chicas siguieron tomando y bailando, compartiendo entre ambas.

Horas después, ya pasada la media noche, ya casi dos de la mañana las chicas salieron a la calle a tomar sus taxis y a su casa.

Cuando Lena saliendo al costado de Kara, aún el hecho es dudoso, pasó que ella y James tienen un altercado o un accidente, Lena no sabe, pero lo que sí sabe es que el aire de sus pulmones se ha ido y ella está cayendo de cara contra el cemento, Kara gritando atrás y James asustado el capullo de ver la sangre brotar de su nariz.

Lena se golpea y duro en la cabeza, en su nariz, en el abdomen, no se quiebra nada, pero si tiene un dolor insoportable.

Lo siguiente que ve Lena es toda una bruma, Kara grita, Alex grita, Maguie está mirando dagas a James a la par que discute, Laura vecina del 303, policía viene junto a otros policías, detiene a todos, excepto a Kara y a ella, que es quien la está cargando y arrastrando a un taxi que resulta ser Peter, su vecino del 101 al hospital.

Peter llega al hospital, la sostiene mientras Kara va por una silla de ruedas para que Lena se siente.

- ¿Quién coño eres? – pregunta suavecito cómo mordiendo sus palabras y Peter ríe, ya que nunca ha visto a su vecina así, él sólo la ve ir y venir, así que verla en esta situación humaniza mucho a Lena según su juicio.

- Soy tu vecino, y te voy a ayudar – le dijo

- Quiero a mi Kara – pidió con un lindo puchero que derrite a ambos

- Aquí estoy Lee – le dice ella para hacerse cargo desde allí, pagando a Peter y despidiéndole amablemente.

Lena entra en la sala de emergencia, la doctora la checa completamente determinando que no hay nada roto, su nariz está magullada obviamente y debajo de sus ojos se está formando un área morada que puede que dure varios días en irse, así cómo el dolor que la acompañará.

Ella le da analgésicos y le receta café, y mucho descanso antes de retirarse del cuarto dónde ambas se encuentran.

- Mierda Lee lo siento – se disculpó Kara mirando a su Lee que tenía ahora un ruido de motor al respirar.

- Kar me ha recetado café – dijo riendo y Kara se dio cuenta que Lena estaba muy drogada cómo para darse cuenta que estaban en un hospital

- Estás con mucho medicamento Lee – dijo ella

- Sí – asintió divertida – pero te amo y eso es universal – acompañando sus palabras con ademanes, derritiendo a Kara.

- Te amo también – contestó ella.

- Más te vale, ya que estás atrapada conmigo para siempre - le confesó haciendo un puchero que Kara besó muchas veces hasta que ambas sonrieron muy grande - y no es tu culpa, no te culpes, sólo bésame – causando más risas en Kara.

Y así ambas muy felices, Kara con ayuda de Laura que vino a verle siendo ellas amigas desde hace mucho, Kara pudo llevar a su muy hermosa novia, muy agotada, un tanto borracha y con mucha medicina encima, al cuarto de Kara, ahí es donde su Kara la cuidaría.

Kara en lugar de darle café la dejó descansar, Alex y Maguie vinieron al rato a verlas a ambas, diciendo que James por más capullo que sea, según declaración suya, había sido empujado al salir, la policía usando las cámaras de vigilancia lo iban a probar y descartar.

La pareja se fue a dormir al cuarto de Lena.

- Duerme mi vida – le susurró Kara a Lena quien se acurrucó más en ella, a dormir un par de horas.

Lena se despertó a las 6:00am cómo reloj tal cuál estaba acostumbrada a hacerlo varios años seguidos sólo con un poco de dolor, pensado un momento qué había pasado hasta que se acordó de todo abriendo grandes sus ojitos de la sorpresa.

Más al mirar a su costado vió a la visión más hermosa de su vida, cómo ya había visto antes, pero cada que pasaba de todas maneras se sorprendía, su hermosa Kara dormida a su costado.

Lena se le quedó viendo un ratito, Kara era impactante y tocándose ella el rostro se dio cuenta de que, si bien su nariz estaba magullada y un tanto hinchada, ella podía respirar ya a esa hora muy bien, ya no sonaba cómo motor.

Así, se le formó una idea traviesa, despertar a su novia de la mejor manera posible que se le ocurrió y no, no de tener sexo matutino a pesar que sea desayuno de campeones, sino de besarla, apreciarla, adorarla, amarla.

Lena empezó a besar el lóbulo de su oreja, a morderlo y tirarlo suavemente entre sus labios, a besar la línea de su mandíbula, a escuchar sus lindos suspiros, sus gemidos, a besar su nariz, sus ojitos, uno por uno, hasta que su novia despierte, cosa que pasó un ratito después, para así, ambas besarse de suave a apasionadamente, teniendo pequeños respiros entre beso y beso.

Kara suavemente dio vuelta a Lena besándole su carita, su nariz delicadamente, muy suavecito a más, hasta que ambos quedaron agotados y respirando superficialmente, ambas adorándose con su mirar, con su corazón, con todo su ser.

- Te amo Kar – confesó Lena

- Te amo demasiado bebé – contestó Kara acariciando su rostro despacito.

Kara se sentó a horcadas de su Lee y siguió besándole, aprovechándola a tenerla debajo de ella, ella siguió besándola, acariciándola, muchos gemidos de por medio – estoy segura Lee – le susurró mordiendo su lóbulo.

- ¿Segura? – preguntó con un gesto muy adorable que causó que Kara volteara sus ojitos y se la quede viendo cómo queriendo devorarla, a ver si se daba cuenta y ella sí, en un par de segundos se dio cuenta – Ohhhh – dijo con sus grandes ojitos abiertos causando más adoración por Kara.

- ¿Estás segura mi amor? – preguntó ella – porque puedo esperar todo lo que quieras…

- Muy segura – respondió Kara

- Porque mi rostro debe ser un poema – dijo cómo diciendo que debe estar hinchado o algo

- Tu rostro es un poema mi amor – contestó ella en un juego de palabras que significa que Lena es tremendamente hermosa, tanto o más que un hermoso poema. Lena volteó sus ojitos y mirándose ambas, riendo ambas adorablemente, entrelazaron sus manos y Lena asintió diciendo que sí – si estás segura mi amor, yo también – le susurró.

Y cuando Kara se quitó la polera – ufff – Lena bufó causado risas en su Kara, Lena aprovechando de tocar los abdominales de su novia – mierda Kar – le susurró, su novia estaba muy caliente.

- Sé que te encantan – el susurró mordiendo el lóbulo de su oreja y Lena se perdió, ella los amaba, amaba a Kar con todo el corazón y con todo su ser.

Ese día temprano, ellas hicieron el amor.

- Juntas bebé – pidió Lena y Kara estuvo de acuerdo.

Kara a horcadas de Lena, ambas besándose apasionadamente, ambas explorando cada pedacito que podían, con toques inicialmente nerviosos, que luego se volvieron confiables, seguros, cariñosos, apasionados, haciendo soltar cada nada suspiros y gemidos.

- Ufff te amo – decía Lena a Kara y Kara a Lena en repetidas ocasiones.

Ambas poco a poco empezaron a desvestirse, cada una, cada cual apreciando a la hermosa criatura que tenía por delante, ambas sonriendo, amándose con la mirada, con sus toques, con cada roce, ambas adorándose.

Ambas ya desnudas, ambas recostadas en el colchón, ambas mirándose, besándose – juntas -susurraba Kara y Lena cómo toda novia maravillosamente azotada y muy feliz por serlo, lo hizo, cumplió los deseos de su mujer, por que sí, era su mujer, era su propia persona, pero también era su mujer por decisión propia.

Ambas tentaron a la otra con cálidas exploraciones de sus manos sobre el paquete nervioso de la otra, sobre su clítoris, ambas tentándose, acariciándose – Lee – susurró su novia y eso hizo la magia, ella introdujo dos dedos de sopetón en el calor de su amada, haciendo que Kara gima de placer y ella recuperada ajustándose a la presión que sentía hizo lo mismo por su Lee escuchando ese gritito que adoraba, que la ponía a mil, ambas sumergiéndose en el placer de la otra y en el propio, al sentirlo, al experimentarlo, al provocarlo en su amada, cada espasmo, cada curvatura del cuerpo, cada suspiro susurrado sobre sus labios voluptuosos ambos, muy abusados, muy apreciados, cada temblor, cada orgasmo, una sosteniendo a la otra perdida en la bruma de su amor, cobijada por el cuerpo de la otra, suspirando y soltando una u otra grosería por el intenso placer que sintieron.

Kara después de venir gloriosamente se acurrucó entre el espacio del cuello de Lena, se cobijó y se acurrucó en ella. Lena sintiendo lágrimas en su hombro que corrían por cuenta libre por su espalda, la abrazó más fuerte y preguntó - ¿estás bien mi amor? – Kara asintió - ¿son lágrimas de felicidad? – le preguntó y Kara volvió a asentir aún llorosa incapaz de formular palabras pro la intensidad de lo que estaba sintiendo - ¿puedo ver tu lindo rostro? – le preguntó y Kara negó con la cabeza, ella estaba muy cómoda ahí – Ahhh es ¿porque te gusta morderme y marcarme? – preguntó causando risas en su Kar – porque puedes hacerlo, todo lo que se te ocurra puedes hacerlo – le susurró muy enamorada.

Lena divertida y muy enamorada, empezó a amasar con ambas manos el trasero de su amada haciéndola gemir y suspirar y cómo preguntando le dio un mordido suavecito en el hombro de su Lee – me encanta tu trasero – le dijo causado más gemidos en Kara - ¿pero sabes qué es lo que más me gusta? – le preguntó – Kara suspirando negó con su cabecita – verte venir – le dijo alto y claro colocando a Kara entre su piernas, levantándolos ella, acercando su zona íntima de Kara, ese punto delicioso que ella amaba entre su muslo moviéndolo, causado una roce delicioso – móntame – pidió Lena, haciendo gemir mucho más a su Kara que cada nada se movía más y más frenéticamente con la ayuda de Lee en su trasero – quiero verte, déjame verte – le pidió y con Lena recostada en la cama, Kara puso un brazo en cada lado y siguió moviéndose eróticamente sobre su Lena besándola y juntando ambas frentes, Kara respirando fuerte – vente mi amor, vente, voy a sostenerte toda la vida – le juró muy enamorada y Kara demoró un par de roces más para venir otra vez, gritando el nombre de Lena de tanta pasión, derrumbándose sobre su Lee quién cada segundo lo amaba más, no sabía cómo era posible, pero cada segundo la amaba más.

Con kara respirando mejor, muy agotada ella, Lena la recostó sobre la cama diciendo – te amo Kara Danvers con todo mi ser – Kara obnubilada por tanto amor y tan segundo maravillosos orgasmo sólo puso asentir - y es por eso que te voy a mostrar que hay más de una forma de hacer te el amor.

- No puedo, no – susurró ella entrecortadamente

- Puedes mi vida – declaró Lena quién descendió por su cuerpo besando cada centímetro de su piel –porque lo haremos juntas y yo te voy a ayudar – le dijo, descendiendo por sus senos, amasándolos, lamiéndolos, mordiéndolos haciendo suspirar a su novia cada vez más.

Lena bajó regalando besitos cortos para después ponerse entre las piernas de su amor – mírame – le pidió y cómo Kara no lo hacía les dio una lamida a sus pliegues causando gemidos en ella – mírame amor – pidió ella y Kara agotada, exhausta, pero muy, muy excitada la miró.

Lena empezó a dar lamidas sobre su clítoris, ante la atenta mirada de Kara que no hacía más que morderse los labios excitando más a Lena por la visión de ella, mordiéndole suavemente generando más y más gemidos en su amor para después usar su lengua para sumergirse en el calor de su amada, provocando a Kara que se sujete al cabello de su amor y empiece a mecerse sobre la lengua y boquita de su Lee de lento a errático.

- Mierda, mierda – susurraba Kara y su Lee murmuraba lo mismo haciendo vibrar aún más la intimidad de su amada, cada vez más excitada. Kara vino fuerte, y Lena pudo saborear cada gota de su amor, con sabor a almizcle, un sabor delicioso que gustó mucho a Lena quién lamió cada gotita que pudo de su Kar, viniendo ella también por la intensidad de todo.

- Me encanta hacer el amor contigo bebé – le susurró a una Kara desmayada de placer, qué obviamente le elevó mucho el ego a ella y mucho el amor profundo que sentía por su Kara

- Te amo, te amo, te amo - le susurró

- Amo – susurró ella adormilada

Y ufff, Lena muy agotada podía pasar el día así, desnuda, más a la vez no podía, iba a venir Kyle, su adoración, Alex y Maguie, Eliza también, osea no podían quedarse así.

Lena muy desnuda se tomó varias fotos con el celular de Kara de modo sugerente para su amor, para que lo vea después, riendo por su travesura, se fue la baño, preparó la tina con un buen baño de burbujas y sales aromáticas, se bañó allí con una Kara que estaba todavía dormida y fuera de combate, aseó a ambas, rápidamente, ya después podría bañarse con su novia y demorarse todo el tiempo del mundo.

Ella ventiló el cuarto de ambas para que no huela a sexo, limpió y cambió las sábanas y colchas, regresó al baño, a la tina y ayudó a Kara a secarse y vestirse holgadamente para recostarla sobre la cama y que ahí siga durmiendo su bruma post – sexo, ella ahí con una belleza impoluta, incomparable.

- Joder - susurró Lena queriendo hacerle el amor otra vez, más tres veces juntas debía bastar para ese día, se propuso con gran sonrisa.

- Te amo mi amor – le susurró a Kara, pero ella seguía durmiendo – voy a recoger a Kyle, Eliza me llamó, ella no puede traerlo, parece que le han llamado del hospital, te amo mi vida – le susurró otra vez.

- Amo – susurró ella de vuelta y así ya vestida con la ropa de ayer y con abrigo en mano salió del departamento encontrando a Alex y Maguie en la puerta a punto de tocar.

- La caminata de la vergüenza ¿eh? – observó Maguie divertida, Alex aun no se daba cuenta, Lena estaba rojita cómo tomate.

- ¿Mi hermana? – preguntó y Lena se sonrojó mucho más diciendo – dormida

- Pero si son la 11 am… - eh iba a seguir, pero se dio cuenta – Ughhh es mi hermana Lena - causando risa en ella y Maguie.

- Voy por Kyle – dijo rápido corriendo con moretones en su carita y nariz un tanto hinchada pero muy, muy, tremendamente feliz de hacer el amor con su novia.

- Corre cobarde – dijo en broma Alex yendo a ver a su hermana que si bien dormía tenía una gran sonrisa en su rostro.

- ¿Estás feliz? – le preguntó dulcemente a su hermana y Kara asintió aún con los ojos cerrados muy sonrojada. Alex le dio un beso en su cabecita y se acostó al lado de su hermana estando Kara acurrucada en el cuello de ella para seguir durmiendo.

- Ella ha encontrado el amor al igual que nosotras cariño – dijo Maguie a Alex con sonrisas cómplices compartidas, muy felices de que Kara halla encontrado el amor y la felicidad al igual que Kyle en Lena y dejen de lado al payaso de Mike cómo si fuera un sueño pasado.

...

Nota:

- El próximo capítulo es el final.