Capítulo X: Estamos teniendo una vida juntas

Capítulo X: El final

Kara estaba en su trabajo, realmente en una camioneta en camino a cubrir una noticia, revisando su teléfono celular, el WhatsApp por si tenía algún alerta, o alguna información y pues nada.

- ¿Eh hay algo? - preguntó su compañero Tomás, quien después ella se enteró, que era su vecino del 401, bueno, hace poco recién mudado, recién un mes en el condominio, Kara ya con 4 meses cumplido a un par de semanas del cumple de su hijito bello.

- Todavía nada – le contestó viendo ahora su cámara y Tomás a su celu buscando también alguna información o alguna actualización para su trabajo.

Cuando Kara checando su galería de fotos, estando ella tomando un sorbo de su soda, se atoró de la sorpresa y derramó su soda en el asiento, parte de su blusa y en el regazó de su amigo que estaba cerca de ella.

- Eh, vale – dijo él alarmado al ver que se había mojado justo ahí de su área íntima, pareciendo así que se había orinado mirando enojado a Kara

- Lo siento, lo siento – pedía disculpas ella – fue un accidente, lo juro ¡ - decía

- ¿Y qué te alarmó tanto? – le preguntó él

Y ella ni loca iba a decir – mi muy increíble sexy novia se ha tomado fotos sexuales y muy sensuales con mi celular para que yo las vea - no ni loca iba a decir eso.

- Emergencia familiar – le dijo y él pareció creerle. Ambos tuvieron que parar en un mall para comprarse algo, cambiarse e ir a la entrevista, no podían aparecerse así, con un aspecto muy descuidado.

Kara se compró una blusa y luego furiosamente llamó a su amor – espero que estés feliz - fue lo primero que le dijo contándole acerca de su mañana.

Lena siendo la persona más madura que Kara conocía, se descorchó de risa, Kara esperó y fue tanta la adorabilidad en la voz de su amor que Kara terminó riendo también, contándole sobre Tomás y su ropa, Lena rió más y Kara también.

- Te amo demasiado, me has dado una increíble sorpresa – le dijo Kara a Lena con mucho amor en su voz.

- Aún te siento en todo mi ser – le contestó Lena

- Ufff Lee, tu voz suena a sexo líquido – le replicó para después ver a Tomás haciéndole señas para irse – tengo que irme, te veo después, te amo – le dijo antes de colgarle.

- Fuck – se quejó Lena con un gesto de lo más adorable – y yo que creía que íbamos a tener sexo telefónico – se quejó ella consigo misma pensado en su Kar en sus brazos.

Y así pasó la mañana de Lena, muy feliz y muy dedicada a su libro.

Kara estuvo distraída toda la mañana, Tomás renegó mucho, más conociendo a Kara pensó que debía por su emergencia familiar, así que se obligó a tener paciencia y con eso ambos pudieron trabajar casi todo el día juntos logrando la meta.

Lena recogió a Kara y a Kyle de la casa de la tía Alex y la tía Maguie y los llevó a comprar al mall para hacer ella una comida casera.

- Yo cocino – había dicho Lena y Kara estaba feliz, iba a conocer otra faceta de Lena.

Lena subió al peque al carrito de compra, comprando todo lo necesario para un queque de manzana y piña, ella compró todo eso, vegetales, haciendo gestos para que Kyle se ría y Kara levante su ceja atenta a todo, comida saludable, muchas frutas y lácteos.

Los tres regresaron a casa y Lena fiel a su palabra fue a la cocina a cocinar el rico queque que le había prometido a su nene y a su Kar quien estando ella cocinando la abrazó por la espalda acariciando la piel de su abdomen por debajo de su polera – hola bebé – susurró ella y Lena casi se corta – ufff – dijo Kara entre risas – tan sensible amor – colocando un besito en su oído – te voy a dejar de provocar así no te cortas - anunció y Lena estuvo de acuerdo volteando y dándole un rico beso – te amo Kar – le susurró sobre su linda boquita – yo también amor – respondió ella añadiendo – me quiero quedar así junto a ti – le dijo.

- Quédate así mi amor – fue su respuesta.

Y así Lena cocinó moviéndose con Kara por la cocina riendo y siendo cómplices de todo. Haciéndole probar los distintos sabores de lo que iba cocinando haciéndole gemir de lo bueno que estaba.

Kara sólo se separó de ella sólo para ir a bañar a su peque de lo que Lena también quiso participar colocando el queque en el horno.

Lena le preparó un baño de burbujas al peque jugando con las burbujas en su cabello peinándole cómo un mohawk, ambos riendo al ver que el peque se miraba en el espejo sonriente.

El baño tardó el doble, con Lena haciendo travesuras y el peque jugando con ella más que a bañarse, Kara cuidó la temperatura del baño todo el tiempo para que su peque no se enfriara, y aunque el tiempo parecía el doble, la verdad es que pasó rápido y es que es así cuando te diviertes, cuando pasa el tiempo con la gente que amas.

Ellos comieron el queque después – está muy rico – observó el peque.

- Gracias mi amor – contestó ella

- Mami una vez quemó el queque – soltó él riendo junto a Lena lo cual se incrementó más cuando Kara obtuvo su venganza de cosquillas sobre ambos, compartiendo todo el amor que tenía con ellos.

Lena a partir de esa noche durmió todas las noches junto a Kara y ya en la mañana junto al peque que venía a dormir entre ellas, un peque demasiado adorable que estallaba en una gran sonrisa derritiendo a Lena y a su mami de lo adorable que era, de lo noble y lindo que era su nene.

Las semanas siguieron pasando tan rápido que si uno voltea o parpadea se la pierde, así se fueron los días, empapados de amor, de travesura de anécdotas cómicos, de mucha ternura, de todo un poco y es que Lena sólo iba a su casa para escribir y pasaba todas las tardes y noches con su Kara y con Kyle, los dos amores de su vida.

Ocurrió así un día, el cumple de su peque.

Él quiso hacerlo en la azotea, misma en el que Lena había convertido en un jardín ornamental llena de rosa por todas partes. Kyle decidió celebrar su cumple allí, ya que allí había conocido a Lena con todos sus amigos, Jhon, Bob, Phil, Lucas, sus abus, Evan, Javier, Sam, Ruby, todos y también vendrían sus tías, y su abuela, así que él estaba entusiasmado.

Lena le aseguró a Kara que las barandas eran altas de forma que no había posibilidad que Kyle o cualquier otro niño saltara de allí o cayera de allí.

El cumple fue genial, comida rica, buena compañía, mucho amor, mucha travesura, diversión, regalos, Kyle estaba feliz, muy feliz.

- Pide un deseo amor – le había pedido Kara a su peque mientras el soplaba la vela sobre su torta.

- Ya tengo lo que quiero mami – le dijo derritiendo a todos ahí, quienes lo arrullaron al ser un nene muy asertivo y consciente de todo, muy noble y adorable – aunque hay algo que quiero – dijo él antes de soplar su velita.

Después su mami se acercó a él y le preguntó - ¿qué es lo que pediste mi amor? – pensado en que el quisiera un modelo de juguete especial, pero él negó con su cabecita respondiendo – mami no es para ti la pregunta, es para Lena – dijo sonrojado.

Y Kara entendiendo la seriedad en la carita de su hijo, supo que era importante, entonces después de repartir la torta, la piñata, abrir los juguetes, compartir con todos.

Recién cuando todos se fueron y sólo se quedaron en medio de la azotea sobre una alfombra blanca mullida bien limpiecita los tres, Kara, Lena y el peque echados sobre la alfombra y en las bancas que rodeaban la alfombra, Alex, Maguie, Eliza, Sam y Ruby que estaba actualmente dormida, es que el peque sorprendió a todos de la mejor manera posible.

El peque se sentó y mirando a su mami dijo – ahora quiero pedir mi deseo – soltó él y su mami y Lena se sentaron para escuchar al pequeño de ya cuatro añitos.

- Quiero pedir mi deseo – repitió él mirando a ambas.

- Adelante campeón – dijo Lena con gran sonrisa.

- Vamos hijo – lo alentó su mami.

- Bien – acotó el peque carraspeando con su garganta así – amm ammm ammm – cómo quién se aclara la voz haciendo sonreír a todos – bueno – se decidió él – yo no tengo papá – dijo y antes que Kara diga algo el peque levantó su manito al aire cómo quién pregunta en el kínder primero.

- Oh perdón mi amor, sigue bebé – le dijo su mami.

- Bien, pero no hay interrupción – dijo firmemente pisando fuerte su piecito y sus manitos a cada lado, muy firme él, tan rico, tan bello.

- Awww – lo arrullaron todos

- Ok mi amor, dale – dijo su mami.

- Bueno, yo no tengo papi – comentó el peque mirando a quién lo interrumpiera pero nadie lo hizo y él se confundió haciendo su puchero – awww mi vida – comentó Lena – sigue mi amor – lo alentó ella y él mirándole feliz siguió – no tengo papi, pero tengo a Jhon, Lucas, Bob, el abuelo Evan, el abuelo Javier – contaba él con sus manitos – no tengo uno, tengo muchos – comentó el peque enterneciendo el corazón de quien lo escuchaba – pero sólo una mami – mirando a su mami – a quien adoro…

- Yo también mi amor – añadió ella en voz alta haciéndole reír y al resto

- Y a Tía Alex y a tía Maguie y a Tía Sam y a la abuela Eliza, tengo muchas – dijo el peque y las aludidas asintieron emocionadas al ver a su peque hablando con mucha confianza y mucha adoración en cada una que nombraba, pero sólo tengo una mami – añadió mirándole – y una Lena – mirándole con su gran sonrisa y hoyuelos muy adorables.

Lena asintió emocionada también – y ese es mi deseo – dijo el peque.

- ¿Cuál mi vida? – preguntó Lena emocionada y el peque se acercó a Lena que estaba sentada en la alfombra y él parado, estando así a la misma altura, cogió con ambas manitos la cara de Lena, pegó sus frentes

- Oh Dios – alguien dijo de fondo.

- Quiero que seas mi mamá – le pidió – ese es mi deseo – y con esas palabras hizo llorar a todos, incluida Lena que lo abrazó muy fuerte besando su carita.

- No llores – dijo él preocupado limpiando sus lágrimas con sus manitos.

- Lloro porque estoy feliz, no estoy triste – le dijo a su peque quién asintió confundido, ya que, si la gente está feliz, ¿por qué llora?, esto pareció adivinarlo su mami al ver a us peque mirándola, ella lo miró y dijo – a veces cuando la gente está muy feliz que no lo puede expresar en palabras llora, pero de felicidad mi amor.

- Ah ya – contestó él rascando su cabecita – pero yo sólo quiero un sí o un sí, son pocas palabras – explicó en su razonamiento haciendo carcajear a todos, incluido él.

Entre risas Lena pegó su frente contra él y acariciando su carita le dijo – me sentiría muy orgullosa de ser tu mamá, quiero ser tu mamá hasta cuando tú lo quieras.

- ¿Es un sí? – preguntó el emocionado escuchando un coro de "awww" de fondo arrullando su inmensa ternura.

- Es un sí, hasta el final – contestó Lena y el peque se puso a llorar feliz en su pecho haciéndola llorar a ella también.

- No voy a llorar, no voy a llorar – decía Alex testaruda, pero al ver llorar a su novia, y a todos, se rompió a llorar también, todos esta vez, de felicidad, de inmensa felicidad.

- Mamá – y cuando el peque lo dijo otra vez, todos lloraron y cuando él vio eso, volteó sus ojitos dramáticamente, todos empezaron a reír y a arrullarlo en su inmensa ternura y adorabilidad.

Ese día, todos para festejar se fueron al mall para comer comida chatarra, Kyle insistió en sentarse en el regazo de su mamá, pero al costado estaba su mami, él lo pidió así, para sentarse en ambos sitios y que ninguna esté sola.

- Awww tan considerado nuestro bebé – había dicho Kara provocando otro coro de "awww" hacia ellos.

- Poquito bebé – le había pedido su mami de la comida chatarra, pero cuando volteó él miró a su mamá que dijo – mucho mi amor - haciéndole reír, que desde antes le gustaba y la amaba y pues ahora mucho más.

Y sí ese día, Kara se dio cuenta que no podía decirle que no, a dos desarmadores pucheros, que, si de por sí el de su hijo era infalible, combinado con el de Lena, era insuperable.

Ese día, para festejar su hijo se quedó con sus tías viendo una peli hasta el mayor tiempo que pudo, que fue media hora después de su hora de sueño, 8:30 pm, el rebelde sin causa fue acostado en su camita de carro, bien acurrucado por ambas mamis y besado muchas veces.

Ese día, ambas mujeres volvieron a hacer el amor y a dormir desnuda una en el abrazo de la otra.

- Me siento invencible - le había dicho Lena a Kara, quién asintió de acuerdo, alentándola para que siga - contigo, con Kyle, con el amor de ambos, con tu familia, me siento invencible amor – le confesó con demasiado amor en su mirar. Kara asintió, ella estaba muy conmovida para decir algo.

Ellas durmieron acurrucadas muy felices, y muy desnudas, ya por la mañana, ambas se vistieron ya que su hijo de les iba a unir a acurrucarse con ellas.

Lena demasiado feliz de que Kyle le llame "mamá", muy orgullosa también de ser "mamá" de un bebé tan hermoso y adorable.

Ambas al día siguiente conocieron a Jeff, agente de seguridad del piso de su hermana dándose cuenta que era su vecino del 603 y a Oliver, un anciano de 80 años que trabajaba en el banco y que vivía en el sétimo piso en el 701.

- Ok, eso es todo – dijo Lena en el parque, sentada junto a Kara, ambas observando a su hijo columpiarse.

- ¿Qué mi amor? – preguntó ella mirándole a ella y a ambos.

- Tus vecinos – contestó Lena y ante la obvia confusión de Kara, Lena siguió – oíste el refrán que dice ¿"que siempre tendrás un vecino raro, y si no lo tienes, de repente tú eres el vecino raro"?…

101 Mark 27 años, fiestero

102 Lucas 32 años, administrador del condominio aka "manitas"

103 Peter 34 años, taxista

201 Emilio 25 años, bombero

202 La pareja de esposos 27 y 33 años

203 El amante de 35 años

301 Sam y Ruby, de 26 y 4 años, CatCo

302 Viejo cascarrabias, 50 años, mensajero en CatCo

303 Laura 28 años, policía, mi amiga

401 Tomás 28 años, reportero en CatCo

402 Sandy 23 años, camarera.

403 Javier 70 años, acumulador

501 tú y Kyle

502 Evan 65 años abogado

503 yo, Lena 27 años, escritora

601 Robert 32 años, borrachín, el hombre que baila

602 Phil 20 años, Delibery

603 Jeff 50 años, agente de seguridad del piso de tu hermana

701 Oliver 80 años, anciano

702 Jhon 30 años, barman

703 Tom 43 años, abogado

¿Mi amor? – preguntó Lena ante Kara que la miraba sorprendida

- ¿Todo eso evaluaste? – le preguntó

- Todo y más mi amor, ustedes son demasiado importantes para mí, son mi vida – dijo Lena cómo si dijera que el cielo es azul y la noche es oscura.

- Oh vaya – contestó Kara muy sorprendida

- Entonces tendrás que observar más mi amor – replicó Lena – me ha llegado el cheque de mi anterior libro y quiero compartir casa contigo y antes de que digas algo – viendo que Kara quería interrumpir – déjame terminar – Kara asintió – quiero vivir contigo y con Kyle, y a larga, cuándo me lo pidas, casarnos – haciendo voltear los ojitos a Kara dramáticamente y a emocionarse mucho, ambas - ¿quieres eso, verdad? – preguntó y Kara asintió emocionada – y pues he comprado el piso que está encima del de Alex, así Kyle estará más cerca de ellas y tú también de tu trabajo, yo puedo escribir dónde estén ambos, así que ¿qué dices? – preguntó cruzando los dedos y ante mucha energía nerviosa, Kara se derritió por el inmenso amor de su novia, por el cuidado que ella tenía con todos y pensó - ¿por qué no?, esta hermosa criatura que tengo por novia, nos está cuidando, nos ama, quiere una vida juntos, así que ¿por qué no?

Ella asintió emocionada – compartamos una vida juntas – dijo con gran sonrisa haciendo llorar a Lena y después a Kyle al decirle que iban a vivir un piso encima de sus tías y con Lena – y ¿por qué no un perrito? – soltó la idea haciendo emocionar mucho a su peque y llorar a todos.

- Estamos teniendo una vida juntas – anunció Lena emocionada – y adoptando un perrito.

Ya en la noche, ambas todavía en el condominio Lena dijo – ahora bebé, vamos a tener que conocer a todos los nuevos vecinos por si hay alguno raro – soltó con una sonrisa. Y Kara riendo le preguntó – y mi Lee ¿quién fue el vecino raro? – le preguntó con una sonrisa.

Nota:

- El final

- Muchas gracias por acompañarme hasta aquí, nos leemos en la próxima historia

- Nuevamente, muchas gracias.