—"Salvame, incluso cuando yo no te lo pida"—.

—Hashibira Inosuke—_

—Deberíamos separarnos, así podremos explorar él terreno mas rápido y dar fin a los demonios que están asesinando a los cazadores que Oyakata-sama envió—. El pilar del agua no comento nada al respecto, solo venia concentrado en sus asuntos sacando de quicio a la pilar de insecto.

—Tomioka-san, deberías prestar atención, estoy tratando de elaborar un plan y tu no pones de tu parte—.

—Eso no me incumbe—. Shinobu solo sonrió mientras que internamente maldecía al varón de reflejos azules.

—Yo iré por este lado—. Sin mas él joven se fue dejando a ambas féminas que siguieron su camino olvidándose de él joven.

—Bien, ahora que quedamos nosotras podremos poner a prueba nuestro plan—. Antes de seguir elaborando él dichoso plan un pitido similar al de un pájaro llegó a los oídos de ambas mujeres

—Vaya, parece que tenemos compañia.

Él pequeño pájaro que resulto ser un gorrión aterrizo en la cabellera de ls pilar que comenzó a prestarle atención cuando este comenzó a sacudirse queriendo comunicarse con ambas.

—Hum, ya veo, ¿te molesta si me adelanto, Kana-san?—. La susodicha negó, shinobu sonrio ante esto y sin mas se retiró siguiendo las instrucciones del pequeño animal.

—"Seguiré sola"—. La azabache de extravagantes ojos rosados claros siguió con su camino, después de todo tenía que cumplir su misión como cazadora de demonios.

Él brazo de la gran bestia con aspecto de araña fue cortado causando que soltara al chico de máscara que no tardo en pisar él suelo, él demonio grito de dolor cuando sintió otro repentino corte en sus talones causando que cayera de rodillas al suelo.

El ambiente comenzó a rodearse de pétalos de flores de manera repentina alertando al demonio.

Pero su reacción fue demasiado lenta ya que en un par de segundos su cabeza fue cortada como si nada, la cabeza junto al resto de su cuerpo no tardo en hacerse cenizas.

—Llegue a tiempo—. La recién llegada guardo su katana en su funda, pues por ahora no necesitaba utilizarla, esta vez dirigió su rosada mirada al cazador con máscara de jabalí que la mirada de forma expectante, incluso juró haber visto un par de brillos a su alrededor.

—¿Te encuentras bien, Cazador-san?—.

—¡Oye, oye, ¿que demonios fue eso?, yo también quiero intentarlo, eres fuerte, muy fuerte, pelea conmigo!—. La fémina sonrio ante el entusiasmo del misterioso cazador.

—¡Pelea conmigo, así demostraré que soy mas fuerte que yo, incluso aunque derrotarás a una luna inferior!—

—Esa no era una luna inferior, además deberías preocuparte por tus heridas, si no lo haces pueden hacerse mas graves, Cazador-san—. Sugirió mientras comenzaba a caminar.

—¡Mi nombre es Inosuke Hashibira, no cazador, no me importan mis heridas eso es lo de menos, Pelea conmigo!—. El varón comenzó a seguirle el paso mientras la señalaba y la exigía que luchara contra el.

—No muevas tanto tu cuerpo, las heridas podrían hacerse mas grandes y caerías al suelo en cualquier momento—.

—¡¿Quien crees que soy?, mi cuerpo es fuerte, unas simples heridas como estas no lograrían derrumbarme, ni en un millón de a--!—. La fémina detuvo su paso cuando escucho un ruido sordo a sus espaldas, cuando dio media vuelta descubrió él cuerpo del cazador derrumbado en él suelo.

—Los cazadores de ahora ya no saben escuchar—. Con él mayor cuidado posible la fémina lo cargo como costal de papas y sin perder mas tiempo retomo su camino hacia su destino.

—¡Señorita Kaname, deje que nosotros nos encarguemos de los heridos!—. Los ayudantes que estaban curando a los heridos de la montaña se acercaron a la mujer pidiéndole que dejara al chico que cargara en manos de ellos.

—¡Preparense para transportar a los heridos!—.

Dejo que se llevaran al varón con ellos.

—Me alegra que llegáramos a buen tiempo, si seguimos así podremos salvar a todos los heridos en la montaña—. Kanao que hasta ahora no había dicho palabra alguna solo asintió colocándose aún lado de la fémina, la mujer no tardo en acariciar con amor la cabeza de la menor.

—Buen trabajo, Kana-chan—.

—Gracias—. Hablo la menor con su típico tono lento y suave.

—Asi que, él chico que viaja con un demonio esta en esta montaña, vaya, no veo la hora para poder presentarme, ahora debemos irnos, seguramente Shino-chan ya se nos adelanto—. Dejando a los heridos con los ayudantes ambas féminas comenzaron a caminar a la par encaminándose a la Sede.

—Tanjiro Kamadou tiene un juicio que enfrentar—.

—Hey, despierta, despierta, Oí, ¡despierta, ¿cuanto mas vas a dormir?!—. Él joven pelirrojo que se encontraba atado de manos comenzó a abrir los ojos parpadeando al mismo tiempo para acostumbrarse a su nuevo entorno, un poco confundido levantó su vista topándose con siete figuras que lo miraban expectantes.

—Abre los ojos, estas frente a los pilares.

—¿Q-Que?—. En su momento no importó frente a quien estaba, él deseaba saber donde estaba su hermana, pues la caja no estaba consigo, por ello comenzó a gritar su nombre desesperado.

—¡¿Nezuko, nezuko, nezuko, ¿donde estas, nezuko?!—.

—Ella no esta aquí, no deberías gritar, es malo para tu cuerpo, además tiendas rota la mandíbula, podrías lastimarte si sigues asi—. Su atención se coloco sobre la fémina de ojos rosados que lo miraba con una sonrisa, aun lado de ella se encontraba otra fémina de haori con estampado de mariposa.

—¿Este es él chico que viaja con un demonio?, ¿que deberíamos hacer con él?—. Las personas que se hacían llamar los pilares comenzaron a hablar sobre él posible castigo que debería recibir él varón por incumplir su papel de cazador.

Todos fueron comentando sobre los posibles castigos, casi la mayoría de ellos se doblaban hacia la opción de pagar con su vida su incumplimiento.

—¿Y bien, como respondes a tus acusaciones, Kamado-san?—. Él chico iba a responder pero en lugar de eso comenzó a tocer y no tardo en quejarse de dolor.

—Tiene la mandíbula rota, no podrá hablar, al menos que tome un analgésico—. La mujer se dirigió a la fémina de ojos morados, la mencionada solo asintió sacando una botella de su haori para posteriormente acercársela al cazador para que bebiera de ella.

—Ahora, joven Kamado-san, deberías decir no tus razones del porque no deberíamos asesinar a tu hermana.

—¡Nezuko no es peligrosa, ella no devoro a nadie, incluso en dos años no lo hizo, además ella me protege y también protege a otros humanos de los ataques de los demonios!—. Claro que eso sorprendió a la mayoría pero eso no quito él que cambiaran de opinión.

—Es normal que la proteja, es su hermana después de todo, ¿que nos asegura que no nos atacara cuando bajemos la guardia, además, tomioka tampoco ha dicho nada a pesar de que él también esta involucrado en esto, tambien debería ser castigado—. Ante él comentario del pilar de la serpiente todos miraron al pilar del agua que en ese momento se encontraba apartado del grupo.

—No deberíamos apresurarnos, debemos escuchar su versión de la historia, además él patrón todavía no esta aquí, no podemos hacer nada hasta que él se presente—. Justo cuando la joven pilar estaba por calmar las cosas una nueva persona se presento en él lugar y traía la caja del joven cazador consigo.

—¿Que demonios estas diciendo, que un demonio puede proteger a los humanos de su propia especie?—. Él pilar del viento Sanemi shinazugawa sonrió de manera tétrica sujetando la caja con una de sus manos.

—Shinazugawa-san, no actúes por tu cuenta—. Mas la pilar del insecto fue totalmente ignorada por él albino.

—¡Eso es prácticamente imposible, idiota!—. Sin mas desenvaino su espada y no dudo en enterrarla directo en la caja apuñalando él pecho del pobre demonio que descansaba dentro.

—¡Detente!—. Tanjiro no dudo en levantarse y dirigirse al pilar para que este soltara a su hermana, ambos tuvieron una pelea verbal que no duro mucho tiempo pues tanjiro no tardo en correr hacia él.

—¡Detenganse, él patrón estará aquí en cualquier momento!—.

Mas cuando sus palabras dejaron de escucharse él cazador ya había aturdido al pilar de un cabezazo, sanemi cayo al suelo algo desubicado por él golpe.

—Eso debió doler—. Comento la pilar aprovechando el silencio que se Había formado, el tenso ambiente fue roto por la leve risa de la pilar del amor la cual se disculpó por su atrevimiento al reírse por él comentario de la fémina de ojos rosados.

—El patrón esta aquí—.

—Continuara—