—"¿Porque motivo me convertí en cazadora?, ¿porque acepte él puesto de pilar?"—.
—"¿Como comenzó todo esto?"—
Mi espalda arde, mis brazos me duelen, mis piernas no responden y mi voz esta cortada, la espada en mi mano fue arrebatada en él momento en que ellos me tumbaron y me sometieron en él suelo, hundiendo mi cuerpo en la fría capa de nieve que cubria la mayoría de los techos del pueblo a causa de la nevada los días anteriores.
Los pueblerinos comenzaron a interrogarme a gritos acompañados de insultos.
¡¿Porque lo hiciste?!, lo recuerdo, ante mi falta de cooperación para hablar los golpes no tardaron en llegar a mi cuerpo.
"Dolor"
Fue la primera palabra que sintió mi cuerpo al sentir como los golpes de los aldeanos iban y venían, mas mi cuerpo no respondió a ninguna señal de dolor, me quede ahí, tumbada en él suelo dejando que ellos maltratarán mi cuerpo.
"¡Eres una asesina!".
Asesina, era la palabra que me definía muy bien en ese momento, pues lo que había causado en la cabaña en la que solía vivir era la prueba de mi pecado, mas quería aclarar todo pero nunca tuve la oportunidad de hacerlo.
Mi cuerpo había sido marcado.
Las tres líneas en mi brazo y la linea que adornaba la mayoría de me cuello eran la prueba de mis delitos, y lo aceptaba, nunca me interpuse en ello, solo esperaba, sentada en la celda él día que me darían mi condena.
Hubo un día en él que fui sacada de la jaula, fui llevada al centro del pueblo, un lugar abierto donde un hombre con un arma de bastante filo me esperaba de pie sobre una estructura de madera.
Lo sabía, hoy me ejecutarían frente a él pueblo, yo era un peligro y si me dejaban viva podría volverme peor, por eso decidieron no arriesgarse y quitarme la vida.
Antes de que él arma contará mi carne, un grito detuvo todo él espectáculo, un varón, un chico que vestía un extraño uniforme había detenido mi ejecución, él portaba unos bellos orbes azules y tenían una cabellera oscura, similar al carbón.
Él me había rescatado, me había liberado.
No paso mucho tiempo para que me llevara a vivir consigo.
Me enseñó que eran los cazadores, a que se dedicaban, me mostró él arte de la espada, me enseño a utilizar cada una de las posturas del aliento que él usaba, me convertí en una cazadora y él me hizo su heredera.
Están feliz, por fin alguien había sido amable conmigo, alguien me veía como una persona y no como un monstruo.
Además también llegue a sentir lo que las personas suelen llamar "amor" por primera vez, con él me sentía agusto, me hacia feliz él solo estar a su lado y mi corazón latía deslocado cada vez que cruzábamos miradas, en verdad me había enamorado de mi maestro.
—"Lo siento, ya tengo a alguien que me gusta"—.
Mi mundo se vino a bajo con esas simples palabras, mi pecho dolía y mis ojos ardían, mas mi cuerpo se había acostumbrado al dolor que no derrame ninguna lágrima a causa de que me estuviera derrumbando por dentro, después de su rechazo, seguimos con naturalidad era como si mi declaración nunca hubiera sucedido.
Lo que me dolió mas fue él verlo a él, con una mujer, ambos estaban abrazados y se notaba a distancia él amor mutuo que ambos se tenían, ahora lo entendía, yo no era mas que una simple compañera para él, él ya tenía a una persona que amar, y aunque me doliera termine por aceptarlo, no quería ser egoísta.
Con un nudo atorado en mi garganta me retire de la escena de la pareja.
Él anillo en su dedo anular me anunciaba que él nunca sería para mi.
—Rough Harmony—
Mi mejilla dolía, a causa del golpe caí al suelo por la fuerza que la persona frente a mi ejerció en su mano.
—"¡¿Como te atreves?!"—. Su mirada ahora era distinta, sus puños estaban cerrados a causa de la ira, y sus ojos estaban empañados debido a las lágrimas que bajaban de estos.
—"¡Eres una maldita asesina!"—. Grito él varón a la fémina que aun seguía en él suelo.
"Miedo"
Eso fue lo que comenzó a sentir su cuerpo al observar la figura de su "maestro" frente a ella, él la miraba con odio puro, contenia su ira encajando sus uñas en la piel de sus manos.
No muy lejos de ambos, en él suelo estaba él cuerpo inerte de la joven que alguna vez fue la esposa del chico del que ella gustaba, estaba muerta, ella misma la había asesinado.
—"¡¿Lo hiciste porque te rechace?, porque la preferí a ella antes que a ti?!"—. Fue tomada bruscamente del cuello por sus ropas, su cuerpo daba pequeños temblores a causa de esta acción mas eso poco le importó al varón.
—"¡¿Porque?!"—.
Mas no recibió respuesta, los ojos vacíos de la fémina lo miraban en silencio, era justo como aquella vez en su aldea, sus palabras no querían salir.
A causa del alboroto, la actuar pilar de las flores no tardo en aparecer en la entrada de la cabaña, con ella venia su hermana menor, Shinobu kocho que al igual que la menor observaba atónita la escena.
—"¡Di algo por amor de dios!"—. Mas su respuesta fue la misma, ella no produjo ninguna explicación, antes de hacer una locura la pilar intervino y habló con él chico, mas no consiguió que este se calmara, él varón solo tomó entre brazos él cuerpo de su mujer y salio del lugar.
—"Me lamento de haberte conocido, si las cosas hubieran sido diferentes hubiera deseado que hubieras muerto aquel día, ahora mismo estas muerta para mi"—. Y llevándose esas últimas palabras él Ex pilar desapareció de su vida.
Se había repetido, él mismo ciclo se había repetido y ella no pudo hacer nada para cambiarlo.
Con la retiración del varón ella fue ascendida de puesto tomando él puesto de Pilar que su maestro había dejado, no sabia porque había aceptado él puesto, simplemente tomó él lugar como la actual pilar de la Flora
—¿Porque motivo te uniste al cuerpo de cazadores?—.
—Rough Harmony—
¿Porque motivo debía seguir viviendo?, ya no tenía a nadie por él cual vivir, nadie dependía de ella, no tenía motivos para seguir con vida, su cuerpo solo deseaba él descanso eterno pero sabe que después de todo lo que hizo no iría exactamente al mas allá.
—¿Porque motivo sigues con vida?—.
—Quiero hacerme mas fuerte, probarle a todos que soy invencible.
"¿De que serviría ganar tanta fuerza, si al final no puedes salvar a todo él mundo?"
—Quiero que nezuko vuelva a ser humana.
"Ella ya no tenía a nadie a quien proteger, no tenía a nadie para dedicarle su vida, lo había perdido todo
—Deseo proteger a las personas y ya no dudar de mismo.
"¿Porque hacerlo?, las personas al final terminaran odiandote por hacerles ver que son débiles y qué dependen de alguien mas"
Solo me mantengo con vida porque le prometí a Kocho shinobu que no moriría hasta encontrar mí propósito de vida.
Por ello solo vivo sirviendo ordenes.
No puedo morir pero tampoco deseo seguir manteniéndome con vida.
Sólo quiero desaparecer.
Incluso desear él que jamás hubiese nacido.
—¡Hermana!—. Él grito de alivio que vociferó él menor la saco de sus casillas, este se encontraba abrazado a su cuello por él miedo de que el demonio de cuatro brazos lo tomara de nuevo.
—Estoy feliz de que estés bien—. Aclamo con una sonrisa, su voz estaba algo temblorosa debido a que hace unos momentos había estado llorando.
—No me pasara nada, estaré bien, por ahora, quedate junto a mi—. Él pequeño asintió a sus órdenes, la fémina le había colocado su haori debido al clima frío que abarcaba la mayoría del bosque.
—En verdad eres muy fuerte, cuando sea mayor me gustaría ser como tu hermana, así protegería a los débiles—. La fémina se tenso por unos momentos pero no tardo mucho en reanudar su paso.
—Abandona ese sueño, es arriesgado, podrías morír en cualquier instante, mejor sigue con tu vida, sin ningún percance no deseado en ella, no seas como yo—. Hablo con dureza confundiendo un poco al menor, pero este no tardo en sonreír y caminar a su lado.
—¡No importa, incluso si estoy al punto de la muerte me levantaré y daré lo mejor que antes!, yo en verdad deseo hacerme fuerte mi hermano solía protegerme de los matones que se burlaban de mi gracias a ello recibió muchos golpes que eran dirigidos hacia mi, yo no pude hacer nada, solo llorar—. Por un momento se vio a ella misma reflejada en el cuerpo del menor mas apartó su vista de manera inmediata.
—Morirás si sigues mi camino al final cuando mueras acabarás arrepintiéndote de tu decisión—. se mostró confundida cuando su mano se vio capturada entre las pequeñas y frágiles manos del pequeño.
—En la vida debemos de tomar riesgos, pero yo estoy seguro de mi decisión, no me arrepentiré en ningún momento, te lo prometo hermana—. Un sentimiento de calidez se instaló en su pecho por unos pequeños segundos pero cuan rápido apareció rápido se esfumo, dejando sus sentimientos de lado se recalcó que debía deshacerse de todo demonio que habitaba en la aldea para que los aldeanos vivieran en paz.
—Rough Harmony—
—Continuara—
