Cada paso que iba dando era un capullo cortado, hallando simples huesos humanos casi esfumados dentro de estos, al parecer los capullos servían como incubadora o refrigeradora, posiblemente él hermano del pequeño aferrado a sus piernas hubiera tenido él mismo destino, si eso era así, no tenía mas razón de seguir buscando.

Pero por alguna razón no se detuvo, seguía liberando de aquellos capullos a las personas que habían sido capturadas al menos lo que quedaban de ellas. Él pequeño Haru que al igual que ella se mantenía viendo él trabajo que hacia la chica, él tenía esperanza de que su hermano seguía con vida.

Después de todo Darius era muy fuerte.

—El sol esta a punto de salir, por lo visto no has pegado él ojo en todo momento, ¿no estas cansando?—. Él menor negó rápidamente a pesar de que hace unos momentos había comenzado a tambalearse producto de la falta de sueño.

—Debiste haberte quedado en tu hogar, es peligroso estar en las calles de noche.

—No te preocupes, hermana, después de todo ya estoy acostumbrado a dormir en las calles del pueblo—. Respondió con tono animado regalándole una pequeña sonrisa a la fémina que no hizo mas que desviar su mirada.

"Es huérfano"

Un ruido que venía de las copas de los árboles hizo que ambos se colocaran alerta, Haru traía consigo un pequeño amuleto bendecido con él aroma de las glicinias en símbolo de protección que se le había sido dado por la chica.

—Si quieres recuperar a tu hermano, no te muevas—. A pesar de que sabia que la fémina lo dejaría solo por unos momentos él asintió con determinación diciendo que la esperaría.

Sin mas la fémina desapareció de su lado, había comenzado a moverse por las ramas de los árboles para alcanzar a su objetivo.

Bingo, había encontrado a su objetivo, este era una chica que al igual que las demás demonios tenía una apariencia algo grotesca pero algo que la hacia diferente a las demás eran aquellas alas que parecían mirarte de forma penetrante.

Esta estaba realizando una especie de capullo, al parecer era ella la que los encerraba las demás sólo atraían a las presas.

No paso mucho para que una especie de líquido morado fuese arrojado a su dirección obligándola a dejar su escondite y colocarse frente a frente con aquel monstruo que la observaba fastidiado.

—No dejan de aparecer uno tras otro, son como cucarachas, te mataré al igual que los otros por entrar en mi territorio—. La pelea estaba por comenzar pero dio a su fin cuando la fémina se acercó a ella por él aire, le había cortado él cuello como si de pan se tratase.

La demonio se mostró confundida pues no había comenzado a volverse cenizas él lugar de eso un insoportable dolor se instaló en su cuerpo.

Las venas comenzaron a resaltante y su cuerpo no dejaba de expulsar sangre.

—¿Crees que dejaría morir tan fácilmente aun demonio que cometió demasiados pecados?—. Preguntó aun sin darle la cara aguardando una de sus espadas en la funda mientras que la otra seguía en su mano.

—A diferencia de los demás a mi me gusta hacer pagar a los demonios por sus actos, por ello sentirás todo él dolor que alguna vez llegaron a sentir tus víctimas al morir en tus manos.

"Diviertete y arde en él infierno"

Sin mas corto el capullo que la demonio estaba por acabar extragiendo de este mismo él pequeño cuerpo de un niño que compartía él mismo color de cabello que él pequeño haru.

Había encontrado a su hermano, el aún estaba con vida.

Justo en la entrada de la respectiva sede pudo notar algunas figuras de pie, pensando que era algunos de los pilares que estaba próximo a salir de misión siguió avanzando para llegar lo mas rápido a su finca. Mas él agarre en su mano derecha la hizo enderezar y volver a la realidad, a su lado Darius caminaba junto a ella llevando a su hermanito menor en su espalda.

No sabia porque pero les había propuesto a los menores venir con ella, les aseguró que tendrían una mejor vida a su lado y también Haru podría cumplir su sueño de volverse mas fuerte y convertirse en un cazador.

Asegurando sus pensamientos en la entrada de la sede se encontraban los nueve pilares restantes esperando.

Sin decir nada se encaminó a estos para saludarlos como era debido, mas su acción fue retenida y sorprendida se dejo ver al sentir como la pilar del insecto se lanzaba a ella y la abrazaba su alta figura.

—"Has vuelto, has vuelto con vida"—. Murmuro con la voz algo decaída, shinobu conocía muy bien él deseo de la fémina por morir por ello esta misma se dispuso a demostrarle que la vida puede ser mas preciada de lo que ella se imaginaba.

Mas no evitaba preocuparse cuando la fémina de ojos rosados salía de misión.

Ella temía de que algún día por cumplir su sueño ella no volvería, temía que ella no regresara de alguna misión, porque si era directa consigo mismo la pilar frente a ella fue su pilar mas importante él día que su hermana mayor Kanae murió.

Kaname alzó una mano para acariciar la espalda de la mas baja pero cuando se dio cuenta de sus acciones la bajo lo mas rápido posible y solo dejó que la pilar se abrazara a ella demostrándole él cariño que ella jamás podría llegar a sentir y mucho menos demostrar.

—Kaname-san, ¿quienes son ellos?—. La repentina voz del mayor de los infantes llamó la atención de los pilares que los observaban un poco curiosos, debido a esto Darius se oculto detrás de la de ojos rosados.

—¿Donde estamos?—.

—¡¿Secuestrastes a unos niños?!—. Algo exaltada kocho sacudió los hombros de la fémina de rosas qué hasta él momento no había dicho alguna palabra, con lentitud y un poco de suavidad la fémina retiro ambas manos de la pilar de sus hombros.

—Los he traído conmigo porque no vivían en excelentes condiciones, ahora ire a hablar con Oyakata-sama sobre esto, se quedaran en mi finca y yo misma me encargaré de entrenarlos, no te preocupes—. Unos ayudantes llegaron a ellos después de ser llamados estos mismos se encargaron de llevar a los menores a la finca de la pilar.

Shinobu observó como cada vez la figura de la pilar se estaba alejando, esta no llevaba su haori consigo pues noto qué él menor de los recién llegados lo tenía en los hombros cubriendo su pequeña figura.

La fémina mordió él interior de su mejilla, pues la chica nunca se había quitado su haori, ni para los heridos y ayudantes pues era una tela que él anterior pilar le había heredado.

Ella sabia lo que significaba aquello, la fémina había encontrado un sucesor demasiado pronto, después de tantos años había encontrado una excusa para dejar su puesto de pilar a alguien mas digno que ella

Había encontrado a alguien que la reemplazaría cuando ella se retiraría o muriera en peor de los casos.

Ya tenía a alguien que la reemplazaría como pilar y ella podría desaparecer en tranquilidad en las llamas del infierno que esperaban por ella.

—Continuara—