Con la aprobación del patrón se retiro de la sede para dirigirse a su finca mas detuvo su paso cuando paso justo al lado de la finca mariposa pues por las barandas que rodeaban él edificio se encontraba corriendo un cierto chico con máscara de jabalí, este al mirarla de reojo y observar de antemano aquellos ojos rosados que tanto perturbaban su mente no dudo en saltar y caer justo frente a ella.
—¡Tu, mujer!—. Él varón la señalo con su dedo a la fémina que a pesar de que no lo mostrará estaba sorprendida de que él chico se hubiese recuperado tan rápido.
Pues su voz había regresado a ser la misma.
—¡Ya estoy recuperado y la última vez que nos vimos me prometiste que ambos lucharíamos!—. Reclamo moviendo sus brazos de forma extraña.
—Ahora no puedo, debo ocuparme de otros asuntos mas importantes además aún debes entrenar mas tu cuerpo—. Respondió con simpleza, inosuke solo sonrió de forma sarcástica mientras que algunas venas se marcaban en su frente.
—Debo retirarme.
—La última vez que nos vimos, me dijiste algo, sobre el porque me volví un cazador, ¡no entendí ni un poco a lo que te referías!—. La fémina solo atino a suspirar pues el varón no era muy fácil de tratar y probablemente cualquier palabra que saliera de su boca sólo serían códigos morse para el chico.
—¡Quiero hacerme fuerte, y demostrarle a las personas que no soy débil!—. Eran las mismas palabras que le dijo la otra vez.
—Es lo mismo que--.
—¡¿Cual es él tuyo?, porque te volviste una cazadora y hasta ahora un pilar!—. Esa era la misma pregunta que ella se hacia cada vez que se levantaba en las mañanas y tomaba su espada para trabajar.
"¿Porque motivo eres una cazadora?".
Ni ella misma lo sabia, en primer lugar ella ni siquiera deseaba convertirse en una, ni siquiera sabia que esas criaturas llamadas demonios existían mucho menos que habían personas que se encargaban de eliminarlos.
Ella sólo deseaba vivir una vidas feliz en él campo, deseaba casarse, sentirse amada, tener una familia y morir como toda persona normal.
Mas ese sueño se le fue arrebatado cuando apago las velas del pastel.
—Solo quiero morir, ya no tengo a nadie mas por el cual vivir—. Murmuró de forma inconsciente, no tenia un motivo claro para seguir con vida, sus padres fueron devorados cuando apenas era una niña, su maestro la quería muerta, y su ex sucesora se volvió una ex Renegada al enterarse de pasado "Serial".
Al final todos terminaron abandonándola.
¿Porque encariñarse como alguien si al final esa persona terminara desechándote?
—¡¿Morir, deja ese pensamiento, porque buscas un motivo de vivir en una persona, busca él motivo en ti misma, ya basta de pensar en los demás, vive por ti misma, maldicion!—. Grito de forma hosca tomándola de los hombros, él varón se habia removido la mascara para encarar a la fémina de forma correcta.
Ella solo pudo admirar él rostro del joven de rasgos femeninos sujetándola por los hombros y encararle un motivo que jamás se paso por su mente.
—"¡Vive por ti misma!"—
Llegó un poco tarde a la finca debido a que él patrón le había asignado una misión antes de retirarse, cuando estaba retirándose las zapatillas y él cinturón que ajustaba su uniforme noto dos pequeños bultos en la entrada de madera, cuando se acercó más a estos su mirada sorprendida no tardo en aparecer.
Pues en la entrada de madera, sobre una pequeña manta de tela, Darius junto a Haru descansaban en él pequeño e improvisado futon, ambos eran cubiertos por él haori que ella le coloco al menor antes de retirarse al pueblo.
—"¿Que hacen aquí, estaban esperando por mi?"—. Dejando de lado sus pensamientos tomo a los menores y se encargó de llevarlos a la habitación de invitados, ya le daría tiempo de acomodar una habitación que les perteneciera a ellos por ahora dormirían en ese lugar.
Cuando estaba por retirarse después de acostar él cuerpo de haru en uno de los futones del cuarto este había tomado su mano entre las suyas.
—Hermana, bienvenida a casa—. Susurro en un tono adormilado.
Pero venciendo un poco él suelo tuvo tiempo de sonreirle una vez mas a la pilar antes de caer completamente dormido.
Kaname se aseguro de cubrir él cuerpo del menor con la sabana antes de salir de la habitación.
En silencio se dirigió a la cocina para prepararse al menos una taza de té tibio mas se quedo con la palabra en la boca al observar como la pequeña mesita era adornaba por un plato de soba que era acompañado por una pequeña bebida.
Tomo la taza para degustar él sabor de la bebida, cuando el líquido toco sus papilas gustativas bajo rápidamente la taza pero no dudo en tragar él contenido.
Sus ojos comenzaron a picar y sus manos no tardaron en temblar además de que sentía un nudo en su garganta.
"—Hermana, bienvenida a casa"—.
—...E-Estoy en casa—.
—Rough Harmony—
Los entrenamientos de haru habían comenzado, él menor aprendió primero a fortalecer su cuerpo antes de tomar la espada, en él mes que paso la pilar también siguió los entrenamientos con él trió de cazadores que habían comenzado a entrenar los tres juntos de nuevo.
—Puedes utilizar él aliento que gustes, puedo enseñarte, no necesariamente tienes que utilizar él mio—. Mas él menor se negó totalmente a esto, él quería aprender él aliento que ella usaba, quería hacerse fuerte, ennorgullecer a la chica y a su hermano, quería hacerse fuerte para si ya no depender de la fémina.
Pero la pilar no podía evitar visualizar otra figura en él lugar del pequeño, hace tiempo después de que hubiera tomado él lugar como pilar una pequeña habia llegado a su vida, esta al igual que los pequeños era huérfana y carecía de alimento.
Así que ella no dudo en darle un hogar, tomarla como aprendiz y enseñarle sus técnicas.
Todo iba muy bien, la fémina había pasado él examen de la selección final, había logrado aprender sus posturas, se convirtió en una excelente cazadora, mas dejo ver su verdadera cara cuando se atrevió a lastimar a su propia maestra.
La había traicionado, la menor resulto que era la hermana menor de la mujer de su maestro y esta recurrió a ella con falsa inocencia para vengarse de ella, modifico sus posturas para tratar de lastimarla.
Ella no quería herirla, mucho menos lastimarla pero no tuvo opción, llego al punto en el que ella misma la asesino.
Asesino a su propia sucesora a sangre fría, su espada había atravesado el pecho de la menor, esta no dudo en expresarle sus últimas palabras antes de ser abrazada por la muerte.
—"La final de todo, el tenía razón, eres una asesina, maldito monstruo, cuando mueras arderas en el infierno por tus pecados"—
Grito riendose de manera sínica rompiendo mas la flor que poco a poco comenzaba a marchitarse en él cuerpo de la pilar, esta solo pudo agachar la mirada y disculparse por haber sido la que la asesinara.
Todo su ser había sido comenzado a ser envuelto en oscuridad, en su mente solo estaban grabados los asuntos que paso hasta ahora.
Agradecía los gestos que shinobu junto a las pequeñas le demostraban para curar su dolor.
Pero en vez de subir, ella se hundía cada vez mas en un lago de aguas negras que representaban sus inseguridades.
Mas un pequeño orbe de luz aparecio flotando frente a ella, era tan pequeño que hasta una de sus manos podia cubrirlo por completo.
"¿De donde provino la pequeña esfera de luz?"
La noche había caído, él silencio había gobernado la finca, hoy era él séptimo día que se cumplía desde que Haru partió para realizar su examen de cazador, cuando estaba por entrar a la finca unos pequeños golpes se hicieron escuchar en la entrada de la finca.
Ella algo sorprendida dio medía vuelta encontrando el cuerpo de haru de pie en la rejilla que daba a la entrada de la finca, este le dedico una pequeña sonrisa cuando la vio observarlo de manera atónita.
—¿Tan mal me veo, maestra?—.
Haru abrió la rejilla para abrirse paso para entrar al jardín de la finca.
—Estoy en casa, hermana—.
Mas él menor se tambaleo cuando fue tacleado de forma repentina, la mayor lo estaba abrazando por él cuello dejando que haru escuchara sus leves latidos de corazón.
—"Bienvenido a casa"—
Y por primera vez en su vida, ella le sonrió.
—Rough Harmony—
