—Alerta Spoilers—
Su cuerpo le dolía, sus manos temblaban pero a pesar de todo eso sus manos no cedían a soltar las espadas en sus manos, las venas se marcaban en su cuerpo y él sudor en su frente eran producto de su cansancio.
No cedería, tenia que vengar a Oyakata, kyojuro, haría pagar al padre de los demonios por haberle arrebatado a aquellas personas que a pesar de que ella era serena con ellos estos nunca la dejaron atrás, estuvieron ahí para ella, la apoyaron y animaron en los peores momentos.
A su lado, junto a muichiro Tokito y Genya shinazugawa pelea contra Kokushibo la primera luna superior, hace unos momentos están junto a Kanao y Haru mas la técnica de sangre de aquella mujer de cabellos largos los había obligado a separarse.
—¡oi, mujer, pelea conmigo!—. No sólo los pilares se dedicaron a cuidar de ella, si no también él trio de cazadores se le había sumado a su rutina, siempre que los veía estos no tardaban en pegarse a ella, incluso iban juntos a algunas misiones acompañada del trio y de Haru, darius se había dedicado a entrenar a los nuevos sucesores que habían recurrido a ella para aprender su aliento.
Mas con él que solía pasar mas tiempo era con aquel chico con cabeza de jabali, este no dudaba en retarla a una pelea cada vez que se cruzaban, incluso llegaba al extremo de seguirla a todas partes hasta que este aceptara su desafío.
Además cuando descansaban de algunos entrenamientos ella solía enseñarle sobre la escritura y la lectura, él cual él hashibira iba aprendiendo versos poco a poco.
Trascurrió él tiempo en él ambos se hicieron muy cercanos hasta llegar al punto de que se contaban sus inseguridades entre si mismos y salían adelante con él apoyo de su compañero.
Cuando se entero de la muerte del pilar de la flama no pudo evitar sentir un vacío en su cuerpo, pues a pesar d que no lo mostrará le había tomado aprecio al rengoku hasta él punto de que se había acostumbrado a su presencia alrededor de ella.
Él joven solía contarle algunas historias de sus misiones fuera de la ciudad.
Y cuando sus ojos presenciaron aquella explosión su cuerpo fue envuelto por la oscuridad.
—¡Caw, caw, muerta, shinobu kocho este muerta, murió peleando contra la luna superior dos!—.
Silencio, todo a su alrededor fue sometido al silencio, la oscuridad cada vez se hacia mas grande y sus ojos comenzaron a lagrimear.
Se la habían arrebatado, le había arrebatado a la persona que estuvo con ella al principio con ella.
Apagaron la poca luz que había iluminado su oscuridad.
Su cuerpo comenzó a arder, su respiración se hizo mas pausada, no supo porque pero tampoco le tomo importancia al ardor que surgio en su clavícula y término en la muñeca de su brazo.
Con todo él dolor posible había empujado al tokito evitando que este hubiese sido atravesado, él lugar de eso su cuerpo fue él único atravesado.
Había salvado al varón sacrificando su vida en él proceso, después de tantos años pudo salvar a una persona y no le importaba ser la que ella muriese en lugar del pilar de la niebla.
Pero no se irían sin antes haber hecho algo al respecto.
Una de sus espadas estaba rota mas la otra la había logrado encajar en él pecho de la luna antes de ser atravesada.
Su espada de corte había sido destruida pero la que usaba para inyectar veneno letal en sus oponentes había sido incrustada en él pecho de la luna.
—Ardamos juntos en él infierno—. Concluyó con una sonrisa ejerciendo mas presión en la espada para que esta atravesara mas la carne.
—muramos como la escoria que somos—. Y con ello dejo que los demás atacaran dándoles la aprobación de atacar sin que le tomaran importancia a su cuerpo.
Sanemi shinazugawa junto a Gyomei himejima no tardaron en unirse a la pelea.
Haru respiro con fuerza él oxigeno que había perdido en la pelea con la luna superior dos, habían logrado asesinarlo pero por desgracia no habían llegado a tiempo para salvar a la pilar del insecto.
Su cuerpo le impedia a gritos su descanso mas él no cedería a esto, quería ver a su maestra, decirle que todo esta bien, que logró vencer a uja luna superior junto a inosuke y kanao, esta última había perdido la vista de uno de sus ojos por consecuencia de haber dado él golpe final.
Entra ambos ayudaban al chico jabalí que por alguna razón no dejaba de lagrimear.
—Inosuke, quita esa cara, de lo contrario mi maestra te regañara—. Bromeó él castaño escuchando los gimoteos del chico jabalí.
—Calla, dejame sufrir en silencio—. Contraatacó a duras penas, Haru no volvió a responder, en lugar de eso solo se dedicaron a recorrer él lugar en busca de alguna señal de los pilares.
—Aguanta un poco, ya veras que no tardaremos en reunirnos con los demás y mi maestra—. Él trio siguió caminando por la mansión, no tardaron mucho en encontrarse a cierto rubio que al igual que ellos se encontraba herido.
Entre los cuatro siguieron su camino.
—Rough Harmony—
Debía aguantar, si quería ver por última vez él rostro de sus pequeños alumnos debía aguantar y luchar hasta él final, lamentablemente estaba perdiendo mucha sangre por la herida en su pecho mas eso no le impidió concentrarse y detener la hemorragia tan siquiera por unos momentos.
Estaba orgullosa, pues su cuervo le había avisado que Haru, junto a inosuke y Kanao habían logrado asesinar al demonio que le arrebató la vida a shinobu.
—¡Caw, Caw, herida, kaname Murakame esta herida y esta perdiendo mucha sangre!—. Haru expreso terror al escuchar esas simples palabras, no sabia como pero se separó del trio para buscar a su maestra, dejandose guiar por su instinto corrió lo cada pasillo y cruzo por toda habitación.
—¡Caw, Caw, la luna superior uno ha sido asesinada!—. Llego, habia llegado, la sala estaba totalmente hecha pedazos, mas su cuerpo se desconecto al ver como el cuerpo de la pilar descansaba en los brazos del pilar de la niebla él cual había perdido una de sus manos en batalla.
Gracias a la fémina no perdió la mitad de su cuerpo.
—H-Hermana—. La pilar abrio levemente sus ojos al escuchar aquella nuevo pero inolvidable voz, sonrió débilmente cuando él cazador había tomado sus manos, sentía los leves espasmos que él cuerpo del menor tenía.
—E-Estas bien, E-estoy feliz de que estés bien, t-te has convertido en alguien muy fuerte h-haru—. Formuló sintiendo su garganta arder con cada palabra que soltaba.
—N-No hables, no pierdas fuerza, llamare a alguien para que te cure, solo por favor, resiste, resiste para que ambos volvamos, darius espera por nosotros—. Sin quererlo Haru comenzó a llorar a mares por la chica y lo hizo peor al sentir como unas cuantas gotas caían en sus manos.
La femina había comenzado a llorar también.
Cuando era pequeña me culparon por un crimen, me hicieron ver como una asesina, marcaron mi cuerpo sin alguna razón, en ningún momente dejaron explicar y yo tampoco pude hacerlo.
Él día de mi cumpleaños un demonio habia entrado a mi hogar y había comenzado a masacrar a todos los invitados, yo sólo pensé en tomar la espada que mi padre aguardaba y descargar toda la furia contenida sobre esa criatura.
Al final él demonio se desvaneció y yo quede inerte en mi lugar con la espada en mano, fue cuando ellos aparecieron en mi puerta.
"Monstruo"
Shinobu me había encargado llevar algunos recados a mi maestro, pero debido a su ausencia tuve que ir al hogar que compartían él y su mujer para entregar la correspondencia, cuando me abrí paso al hogar, la vi, ella caminaba en cuatro patas, me gruñía y un rastro de saliva escurría de su boca hasta su mentón.
Se había abalanzado hacia mi, yo grite tratando de hacerla reaccionar, más cuando vi sus pupilas no dude en pensar que se habia vuelto un demonio, al ver que mi vida corría peligro no dude en tomar mi espada y clavarla en su pecho.
La había asesinado, habia asesinado a la mujer de la persona que mas amaba y justamente él aquel día, regresaba de su misión.
—L-Lo siento haru, lo siento—. Susurro dejando que él menor la atrajera a él y la abrazara con todo él amor del mundo, deseando y pidiendo que no se la arrebataran de los brazos.
—Gracias Haru, por haberte quedado a mi lado, gracias por haberte quedado junto a mi, gracias por creer en mi y, lo siento.
—...—. La mano que ella tenía en su mejilla se había derrumbado en él suelo y Haru grito, grito como jamás lo había hecho.
—¡Caw, Caw, Muerta, kaname murakame esta muerta, murió enfrentándose a la luna superior uno!—. Kanao tardo en procesar las palabras que él cuervo habia avisado y inosuke solamente se quedó en blanco ante aquella noticia.
—"No moriré no hasta que por fin hayas aprendido a escribir mi nombre, inosuke"—.
La noticia no solamente había derrumbado a dos personas, si no también le había roto él corazón a una tercera.
—Continuara.
