✵Capítulo N°2✵

— ¡Hey picuda, despiértate que llegaremos tarde! — Sentí un peso sobre mí, podía deducir que era mi compañera de cuarto Tarkya.

— Ya escuché la primera vez — Quite la sabana que cubría mi rostro, ella se recostó a un lado mío, su cara mostraba que estaba complacida consigo misma, vi que tenía puesto su uniforme de color oro.

— Recuerda que te estoy llevando y quiero llegar temprano — Yo rodé los ojos, me levante y fui al baño para ducharme y arreglarme, tarde muy poco, cepille mi cabello en una coleta antes de salir, me puse mi uniforme una camisa de color azul junto a un pantalón negro, tome mi padd y la guarde en mi bolso.

— Ya estoy lista — Tarkya me sonrió y me entrego un vaso portátil, yo agradecí el gesto y fuimos por su vehículo — ¿Podrías decirme porque vamos a la academia tan temprano?, aún falta una hora para el inicio de nuestro último año — Ella asintió, seguía viendo el camino.

— Bueno, me llego un rumor que los horarios de clase de este año, han sido cambiados a último minuto, por lo que es importante ir a verificar si hubo cambios en nuestros horarios — Yo enarque una ceja.

— ¿Y cómo obtuviste la información? — Ella se detuvo y me sonrió guiñándome un ojo.

— Ayer salí con el teniente Brown, y en nuestra conversación, salió esa información — Yo suspiré, esta chica era todo un caso.

— De ser así, tendria que llegar un mensaje que informé sobre esta nueva acción — Mi padd sonó, ella me sonreía burlista, abrí el correo de la academia, informaba que hubo un cambio y se debía ir de inmediato a las instalaciones para obtener sus nuevos horarios.

— Ya vez, tenía razón — Guarde mi padd, ignorando a mi compañera.

Al llegar a la academia, ella bajo deprisa jalándome del brazo, la seguí hasta los módulos donde se obtenía los horarios de clases, Tarkya paso primero.

— ¿Nombre? — Un joven castaño le hablo, ella sonrió de lado.

— Cadete Tarkya Darzi — El sujeto tecleo unas cosas en su padd y un sonido se escuchó en las manos de Tarkya — Gracias — dijo y me dejo pasar.

— ¿Nombre? —Volvió a preguntar el chico.

— Cadete Danneth Rhys — Escuche como llegaba mi horario, asentí en agradecimiento, voltee hacia Tarkya que me veía curiosa.

— Neth, ¿Por qué no ocupas tu verdadero apellido? — Yo la miré interrogante, le dije que camináramos, porque los demás cadetes no tardarían en llegar.

— Sabes que mi padre es Vulcano, por ende, su apellido es difícil para que los humanos lo pronuncien — Ella rodo sus ojos con fastidio.

— No somos tan tontos para escribir mal tu apellido — Yo sonreí porque sabía que no era así.

— De verdad crees que puedan escribir S'khl T'yue, si lo pronuncio — Ella dio un pequeño resoplido, ahora me tocaba a mi burlarme.

— Bueno, ya entendí, ahora, ¿Cuál es tu horario? — Yo cheque mi padd.

— En la primera clase, tengo bioquímica... Bien, espero poder entender la manera en la que funcionan los organismos — Quizás así comprenda cómo es posible que existan seres tan extraños como Spock, ugh, lo detesto, espero no volver a verlo en mi vida, si me lo encuentro, ¡me mato!

— Super genial, entonces te veo en el descanso de la quinta hora — Tarkya beso mi mejilla y se fue hacia su edificio, dejándome sola con 40 minutos de anticipación para mi primera clase.

En estos momentos estaría recostada en mi suave, tibia y apacible cama, todavía no me acostumbro al clima terrestre, es tan frío a comparación de Vulcano que la temperatura mínima es de 55°, pero como yo decidí estudiar en la Flota, pues no me queda más opción que aguantarme.

— ¡Neth! — Yo me detuve en seco, pero no me gire — ¡Oye elfa! — Rodé mis ojos por la expresión — ¡No te hagas que la virgen te habla! — Y a este qué le pasa, ¿qué quiso decir con eso?, ya derrotada me giré.

Hacia mí venía mi amigo Ángel, un joven de cabello castaño oscuro corte mediano y ondulado, de estatura promedio para un humano, 1.80 m aprox., sus ojos color miel resaltaban como luminosos reflectores, adornados con largas y rizadas pestañas color azabache, que a su vez contrastaban con su piel bronceada, un espécimen exótico, en términos terrestres, "atractivo".

— Hola Ángel — Mi amigo me abrazo efusivamente, yo reí un poco.

— Qué hay elfa — Le di un ligero golpe en el hombro, pero al ser parte vulcano mi amigo sintió un puñetazo por mi fuerza.

— ¡Auch! — se quejó, sobándose el hombro.

— Oh, lo siento, no sabía que eras tan sensible, pensé que era más fuerte — le dije con falsa culpa.

— Lo soy, pero no todos somos parte Vulcanos aquí, sabes — respondió irónicamente.

— Bien, espera un segundo... ¿Qué haces aquí tan temprano?, aún faltan 37 minutos y 34 segundos para que comiencen las clases — le pregunté extrañada.

— Oh vaya... Tarkya me lo volvió hacer — Yo levante una ceja interrogante.

— Según el mensaje de la Flota, los cadetes tenían que presentarse en el módulo de orientación educativa, para reasignación de horarios — Se quedo meditando mi respuesta.

— En términos terrestres por favor, sin tanto tecnicismo, apenas van a ser las 7 am, mi cerebro no funciona hasta las 10... demonios Forrest — Yo suspire cansina.

— Ve al módulo de orientación por tu nuevo horario — Dije apuntando hacia ese sitio, el me dio un gesto de que lo esperará y fue hasta ese sitio.

Vi una banca y me senté a esperarlo, vi como poco a poco los cadetes iban llegando, Ángel regresó trotando hasta mí.

— Oye elfa, ¿qué te toco en la primera hora? — Yo enarque una ceja, ya era del día a día que me dijera así.

— Bioquímica — El hizo una mueca.

— A mí me toco armamento avanzado — dijo checando su padd — Esto es extraño — Yo fruncí el ceño y me acerqué a él.

— ¿Qué sucede? — El me mostro su horario.

— No mencionan a los profesores — El parecía confundido.

— Quizá se deba a la reasignación de horarios, no debes preocuparte, de seguro tendremos buenos profesores — Intente sonreírle de manera sencilla, pero el enarco una ceja.

— Confiare en tu deducción — Suspiro derrotado — ¿Qué tienes a la segunda hora? — Yo cheque me horarios.

— Física aplicada en el salón G14 — Ángel soltó una risa fuerte que lastimo mis sensibles oídos.

— Perfecto, tendremos clases juntos, es mejor ir a la primera clase ya falta poco para que inicie y no quiero llegar tarde en mi primer día — Ambos caminamos entre el mar de personas, al parecer todos llegaron al mismo tiempo buscando sus respectivos horarios, chocamos contra varios de ellos, era fastidioso pero necesario, al llegar al edificio cada quien se fue por su camino, espero que este año sea tan pasivo como el anterior.

La primera hora paso sin contratiempos, el profesor Colombo planteo el régimen de estudios, iniciando con el tema de Bioquímica estructural, un tema atrayente a mi parecer, como sea, el profesor fue muy explícito en recapitular los conocimientos adquiridos en los años previos de preparación, aplicando un examen de conocimientos básicos para medir el nivel de los estudiantes en dicha rama, el día de mañana nos dará a conocer el resultado de dicho examen.

Como era de esperarse, me encamine a mi siguiente clase, Ángel ya me esperaba en la entrada del edificio.

— ¿Y bien? — Yo pase de largo, ignorándolo apropósito, el me siguió por detrás — ¿Cómo te fue en tu primera clase? — Ángel me alcanzo y paso un brazo sobre mis hombros, sentí su temperatura, me dio un escalofrió debido a que los humanos son más fríos que los Vulcanos, pero ya estaba acostumbrada a ese tipo de contacto de Ángel, ambos nos dirigimos a la siguiente clase.

— Pues, estuvo bien, el profesor Colombo tiene un vasto conocimiento de la materia — El me apretó más hacia él.

— Me alegro, yo casi que me duermo en clase, el profesor Kirchner, hablo sobre la historia de los armamentos y su evolución a través de los años — Yo negué lentamente, podía sentir su decepción por el tacto a mi persona, cuando llegamos al salón, Ángel seguía abrazándome por los hombros, al entrar vimos a un sujeto frente al pizarrón, supongo que era el profesor, traía una camisa negra de personal docente.

— Permiso profesor — dijo Ángel, llamando la atención del hombre.

— Concedido — Esa voz me sonaba familiar, cuando el sujeto se dio vuelta vi claramente de que se trataba del único Vulcano que no quería ver en la maldita galaxia, ¡mi nuevo profesor de Física aplicada era Spock!

El me observo con algo parecido a la impresión, bueno no lo mostró como un humano, pero note que sus ojos se abrieron un poco más de lo usual, observo fijamente el brazo de Ángel sobre mi hombro antes de fruncir el ceño, para después verme a los ojos — Tomen asiento Cadetes — Y volvió a girarse.

¡Yo me sentía increíblemente incomoda!, no podía pensar de entre cuantas posibilidades podía encontrarme a Spock justo en el planeta Tierra, bueno la verdad si ponía, lo calculo seria de 1 entre 100 000 posibilidades, eso no sonaba tan improbable, lo que si sonaba imposible era la posibilidad de que estuviera en el mismo edificio y siendo mi profesor de Física, entonces la probabilidad seria de 1 entre 99 999 999, y para mi mala suerte había ganado ese 1.

— Ya que están todos presentes, daré inicio a la clase — Su voz sonó por todo el salón, cada estudiante estaba atento — Abran su libro en la página siete — Se escucho el sonido de las páginas que cambiaban, era interesante saber que Spock utilizaría un medio tan primitivo para enseñanza.

— Cadete S'khl T'yue — Mierda, ¿porque me hablaba a mí? — ¿Algún motivo para que usted no acate la indicación que ordene? — Yo negué, me había tomado por sorpresa.

— Ninguna Señor — dije tratando de modular mi voz y que no se notara mi nerviosismo.

— Que no se repita Cadete — Yo asentí, saque el libro y cambie las paginas, el me seguía observando atentamente, después comenzó a dar la clase.

Pasar la siguiente hora en ese salón fue una total molestia para mí, Spock era un profesor estricto sin espacio para los errores, en lo que iba de la hora, ya había sacado a tres estudiantes por no estar bien preparados, cuando termino la hora pude respirar tranquila, tome mis cosas lo más rápido posible para salir, Ángel me tomo del brazo para seguirle el paso.

— Cadete S'khl T'yue, espere un momento — ¡Oh no!, confirmado, el destino quiere que sufra.

— Comandante — respondí volteándolo a ver.

— Cadete Arriaga, retírese — Ángel me soltó del brazo, me dio una mirada de cuestionamiento.

— Te veo en un minuto — Le sonreí para tranquilizarlo, mii amigo entendió, salió del aula cerrando la puerta.

— ¿Que necesita comandante? — Él estaba de pie con los brazos detrás de su espalda, con el porte estoico de todo un Vulcano.

— Quiero aclarar algunas cosas con usted, tome asiento — Me señalo el banco frente a su escritorio.

— Opto por quedarme de pie, comandante — El asintió e igual se quedó de pie.

— Espero que mi presencia no afecte en su desempeño dentro de la academia — Yo fruncí el ceño, directo al punto.

— No tendría porque Señor, sin embargo, le pediré que nuestro trato sea solo el de profesor-alumno, sinceramente no imagine que usted decidiera en listarse en la Flota, lo último que supe de usted, es que había aceptado un lugar en la Academia de Vulcano — El enarco una ceja antes de asentir.

— Lo rechace y me enliste en la Flota Estelar — Sus ojos marrones me miraban fijamente, había cambiado desde que lo vi, había crecido varios centímetros, sus rasgos se hicieron más definidos, lo único que seguía igual era el ridículo peinado de hongo como dicen los humanos.

— Bien comandante, si es todo, me retiro, aún tengo otras asignaturas que atender y usted me ha quitado 3.7 minutos de mi siguiente clase — Spock simplemente asintió.

— Puede retirarse cadete — Cuando iba a salir del aula, me gire para aclararle algo.

— Comandante, tengo que pedirle que cuando me nombre no utilice el apellido de mi padre — Vi como tensaba sus músculos — Los profesores me llaman Cadete Rhys, para que este enterado — Tome la perilla.

— No sabía que se avergonzara de su ascendencia — Maldito duende, que le pasa, no sabe nada sobre mí.

— ¡Con todo respecto comandante! — Camine hacia él y puse mi dedo sobre su pecho, el enarco una ceja — No sabe de lo que habla, no conoce el motivo por el cual ocupo el apellido de mi madre, y para serle sincera es algo que no le incumbe, así que le pediré que se abstenga de hacer ese tipo de comentarios — Quite mi dedo de su pecho, el en todo momento vio el contacto de mi mano, sabía que no leería mi mente por eso, además tengo buenos bloqueos, no soy tan tonta para no haberlos fortalecido.

— Esto se podría considerar una falta de respeto hacia un oficial superior — Dijo con un deje de molestia en su tono de voz, yo sonreí de lado.

— Mis disculpas comandante — No le permití contestar, salí del aula como alma que lleva el diablo.

— Hey elfa, ¿qué te dijo el profesor? — Ángel me estaba esperando recargado sobre la pared.

— Nada en realidad — Tome su mano — Tenemos que correr para llegar a la clase — Ambos corrimos lo más deprisa que nuestras piernas soportaron.

….

Que probabilidad había de encontrarme a la Señorita Danneth siendo parte del cuerpo de cadetes de la flota estelar.

Cuando la vi entrar me quedé desconcertado por un momento, hace seis años que no la veía desde que opte por terminar nuestro compromiso.

Cuando llego a lado del cadete Arriaga, y este la tenía sujeta sobre su hombro, una sensación de molestia me lleno al ver ese contacto, ella parecía sorprendida de verme, y durante toda la hora note su incomodidad, debía aclararle que mi presencia no debía afectar su desempeño, después de todo es mi estudiante y por ende es mi responsabilidad.

Decidí esperar a que concluyera la hora para dialogar con ella, conversamos de manera amena, hasta que me pidió que la llamara por el apellido de su madre, para mí eso era un insulto a nuestra cultura, es como si negara ser vulcana, así que decidí dejárselo en claro, pero su actitud fue completamente emocional, su rostro mostraba molestia y enojo, me sentía de decepcionado de saber que aún no controlaba sus emociones como se supone debería de hacer, así que en mi criterio había hecho lo correcto al terminar nuestro compromiso.

Cuando se retiró, algo me alentó a seguirla, abrí un poco la puerta escuchando la conversación de los cadetes, escuche claramente que el cadete Arriaga había llamado "Elfa" a la cadete S'khl T'yue, y al parecer eso a ella no le molesto el apelativo, cuando era claramente un insulto.

Observe que la cadete tomaba de la mano al Cadete Arriaga, un gesto muy íntimo entre vulcanos y para ser honesto no me gustó nada.

Unos golpes en la puerta me sacaron de mi meditación de eventos, por ella había entrado la cadete Uhura.

— ¿Está disponible comandante? — Yo me puse de pie poniendo mis manos detrás de mi espalda, asentí en contestación.

— ¿Que necesita cadete? — Ella se acercó hasta mí, tomo mi rostro y me beso de la forma humana, siendo una pareja era lógico este tipo de contacto, al separarse de mi observe que sonreía, otra actitud humana que era su costumbre mostrar.

— Solo quería besarte Spock, ¿Tienes libre esta hora? — Yo asentí en afirmación — Ven te invito un té — La invitación no fue de mi agrado, pero no tenía pendientes esa hora y rechazar la oferta de Nyota podría considerarse una ofensa ante la relación que teníamos, así que sin perder tiempo tome mi padd para estar informado por cualquier situación, gire en dirección a Nyota.

— Por supuesto Nyota — Ella sonrió, ambos caminamos hacia el comedor de la academia.