Capítulo 5
En medio de la conmoción en la cual solo quedó el eco del grito de Bellatrix, Lucius pudo sentir que la barrera anti-aparición se desvanecía y rápidamente tomó a Narcissa y Bellatrix y se apareció de inmediato en la mansión del señor oscuro en un arrebato de adrenalina en medio del caos y el estupor de lo acontecido con Phineas.
Al aparecerse en el lugar, Bellatrix miro a todos lados buscando la presencia de su señor y ahí estaba, en el salón parado con Severus detrás de él, esperando a que regresaran.
Ninguno de los tres se atrevió a decir algo al sentir la poderosa presencia de su señor en ese lugar, mucho menos enfrentar su furia si contaban lo acontecido, hasta que un sonido les devolvió el color a los rostros de todos.
El fuerte e incesante llanto de Phineas atrajo la atención de todos.
Bellatrix se aferró al niño como si su vida dependiera de ello, aunque en realidad, su vida si dependía de la vida del pequeño.
— ¿Qué ocurrió?—Severus preguntó al ver los rostros impactados de los Malfoy y la alegría y shock de Bellatrix.
—la orden de Dumbledore, saben que Phineas es el niño Potter, trataron de llevárselo pero alguien, no se quien, lanzó un Avada hacia Bellatrix que se impactó contra el bebé—explicó con un poco de calma Lucius mientras Voldemort se acercaba al bebé y lo tomaba de los brazos de Bellatrix.
— ¿Cómo es que está vivo si dicen que lo golpeó la maldición asesina?—cuestionó con evidente curiosidad el señor oscuro mientras revisaba al niño en busca de alguna clase de cicatriz
—mi señor, el rayo que golpeó a Phineas rebotó pero no sé si le dio a su atacante—Bellatrix miraba como su señor pasaba su varita lanzando hechizos no verbales de detección por Phineas.
—Ya veo, esto es curioso—murmuró el señor oscuro antes de dejar al bebé con Bellatrix que lo miraba con curiosidad.
— ¿Qué sucedió? Mi lord—Bellatrix cuestionó a su señor mientras miraba a Phineas con cuidado.
—Severus, ¿alguien aparte de mi ha lanzado una maldición contra la madre del niño?—cuestionaba el señor oscuro antes de responder la pregunta de Bellatrix.
—no señor, nadie le había lanzado nada ofensivo a Lily durante el tiempo que la conocí—Severus hizo una reverencia al hablar, posiblemente para que nadie notara el gesto de dolor al recordar a Lily.
—Lucius, investiga los orígenes de los padres del niño, especialmente de la madre, una barrera hereditaria poderosa que solo desaparece cuando el siguiente en la línea nace es algo muy antiguo y raro de verse—el señor oscuro dio media vuelta y miró a Severus detrás de él—Severus, usarás cualquier medio para obtener la profecía de la cabeza de la vidente y me la tendrás que traer lo más pronto posible y si la vieja cabra pregunta por el bebé o te dice algo sobre él, fingirás que no sabes nada ya que nadie sabe que te convoqué aquí hoy.
—Como ordene mi señor—ambos hombres corearon al mismo tiempo las mismas palabras antes de que el rubio desapareciera con su esposa y el pelinegro se quedara ahí mirando al niño en brazos de Bellatrix.
—puedes retirarte, Bellatrix—el señor oscuro ordeno antes de salir del salón directo a su habitación
Bellatrix y Snape se miraron fijamente y Bellatrix fue quien rompió el contacto al regresar a ver a Phineas quien jugaba con su cabello.
—Si estás pensando en tenerlo de recuerdo de tu amor muerto, olvídalo, es mío y no te lo daré—provocaba con una sonrisa Bellatrix mientras se acercaba para que Snape viera al niño
Snape miró a Phineas durante un largo tiempo antes de caer en cuenta que el pequeño niño había sido adoptado bajo las leyes mágicas pero aun así conservaba los hermosos ojos de Lily.
—Déjame cargarlo—pidió con voz baja el maestro de pociones mientras estiraba sus manos para lograr cargar al bebé.
—Si no lo cargas bien o lo tiras, te mataré—amenazó Bellatrix mientras accedía a dejar que Snape cargara a Phineas, con tantos mortífagos que le pedían cargar al bebé era algo normal para ella-.
Snape miró al bebé entre sus brazos que le sonreía y se removía inquieto buscando acomodarse bien y se halló a si mismo sonriendo, se imaginó por un instante que tal vez así hubiera sido su hijo y de Lily si él hubiera sido su esposo y no Potter.
~CF~
Tom se encerró en su alcoba mientras debatía internamente muchas cosas, especialmente el hecho de que el niño tenía una barrera que lo protegía de un Avada y quien sabe que otras cosas más.
Si él hubiera matado al niño en lugar de tomarlo, la barrera lo hubiera protegido y hubiera rebotado, le hubiera dado. Aunque no podía morir, no quería decir que deseaba encontrarse con esa sorpresa tan desagradable.
Tal vez, Dumbledore sabia de la barrera y quería que intentara matar al niño para que se lo hubiera regresado y hubiera logrado estar vivo gracias a sus horrocruxes pero el punto es que tal vez hubiera necesitado mucho tiempo hasta lograr tener de regreso su cuerpo.
Entonces tendría sentido la maldita profecía esa que dice que Phineas nació con un poder que puede destruirlo, pero no va a destruir a Tom, esa barrera hereditaria no será el final de Tom, solo la protección vitalicia de Phineas, porque si de algo está seguro el señor oscuro, es de que no es tan malditamente cobarde como para matar a un bebé.
Tom se tiró a la cama y suspiró pesadamente, el niño será algo muy importante por ahora y deberá vigilarlo mejor, posiblemente pueda ponerle un hechizo de detección, de protección, de rastreo o…
Voldemort sacudió la cabeza negando rápidamente, ¿en que pensaba? ¿Por qué se preocuparía tanto por ese niño? No, el que sea el niño de la profecía no lo hacía tan importante como para seguir cada paso del niño.
Pero cuando lo cargo hoy, pudo ver como el niño lo miraba fijamente como si supiera algo que Tom no. Era la única persona que no ha visto con miedo, respeto, arrogancia, superioridad u odio, solo lo miraba como a cualquier otra persona, como si fuera agradable su presencia para el bebé.
Esos pensamientos embargaron al señor oscuro hasta que se quedó dormido soñando con un joven de ojos verdes que le sonreía.
~CF~
El ministro Fudge fue alertado por el jefe del departamento de aurores e inmediatamente salió hacia el departamento de aurores para saber el motivo de tanta congestión en dicho departamento y llegó para encontrarse con un grupo de personas, entre ellas el ex-auror ojo loco Moody.
— ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué tienen a estas personas aquí?—cuestionaba el ministro mirando a los apresados.
—nos llegó una llamada de auxilio de que en establecimiento de "Babbity's tail" unas personas acorralaron y atacaron a Narcissa Malfoy con su hijo Draco de un año, Lucius Malfoy y Bellatrix Lestrange con su hijo Phineas de un año— reportaba un joven auror al ministro.
— ¿"Babbity's tail"? ¿La tienda para cosas de bebé? ¿Por qué alguien atacaría a los Malfoy y Lestrange en una tienda de bebés?—cuestionaba muy confundido el ministro de magia mientras se acercaba a los prisioneros.
—Necesitamos su permiso para usar Veritaserum en los responsables para poder interrogarlos—pedía otro de los aurores que se acercaba con la autorización para que el ministro la firme.
—De acuerdo, interróguenlos lo más pronto posible, Lord Malfoy ha de venir mañana a hacer la denuncia por los daños y es mejor tener todo listo para no tener problemas con él—el ministro firmó el documento e inmediatamente comenzaron el interrogatorio.
El ministro ignoro las preguntas sobre su nombre y cosas así por el hecho de que eso ya lo sabía pero el protocolo debía ser seguido.
— ¿Bajo qué condiciones decidieron atacar a los Malfoy a la señora Lestrange?—la pregunta cuya respuesta necesitaba saber al fin fue hecha y recibió su total atención.
—Dumbledore nos dejó actuar a libre albedrio bajo su responsabilidad están todos los cargos, además, dijo que el niño de Lestrange es el niño Potter y por una profecía es que es importante para Dumbledore, aunque yo no lancé la maldición asesina que le iba a dar a Lestrange y terminó dándole al bebé, aunque mi ojo juraría haber visto que el rayo rebotó, pero no supimos si está vivo o no porque se desaparecieron antes de saber o asegurar algo —dijo después de reír un poco el ex-auror con seriedad y frunció el entrecejo al hablar de lo relacionado con la maldición asesina y el bebé.
—Manden una citación a Dumbledore, investiguen todo acerca del hijo de Bellatrix y Rodolphus Lestrange y terminen el interrogatorio—ordenó el ministro saliendo completamente molesto del lugar.
Esta iba a ser la última vez que Dumbledore lo hace ver como un idiota, iba a obtener respuestas de un modo u otro.
