Capitulo 14
A los siete años de Phineas, Sirius tuvo que adaptarse a la idea de convivir con el asesino de sus mejores amigos, al igual que Remus, se le hacía difícil llamarlo por su nombre.
¡Por la magia de Merlín! ¡Ese tipo secuestró a Harry y lo obliga a llamarse Phineas y luego querían que lo aceptara así como así!
Remus decía que Sirius era muy "cabeza dura" pero que haría todo su esfuerzo para poder convencerlo de que esto era lo mejor para Phineas, ya que Sirius no estuvo en el momento en el que los aurores atacaron o cuando Dumbledore le lanzó un avada. Sirius no lo había visto y por lo tanto no lo sabía, no creía que aquel amable anciano fuera tan malo.
Pero en el momento en el que se dio cuenta de que Phineas no se sentía mal, asustado o con temor se dio cuenta de que esto fue lo mejor que pudo pasarle a Phineas ya que el mismísimo Severus Snape lo apuntó con su varita y lo llevó a punta de amenazas al pensadero cercano para que dejara de despotricar contra el señor oscuro que con solo un movimiento de varita lo podría matar.
Sirius al entrar en el pensadero la noche antes del cumpleaños siete de Phineas había visto la memoria del señor oscuro revelándole todo lo que había pasado con Phineas anteriormente conocido como Harry. Antes de poder asimilar todo lo que pasó, la siguiente memoria se mostró en el pensadero.
Dumbledore confesando haber lanzado el avada Kedabra a Phineas con el fin de asegurarse de que ese niño era el hijo de Lily y James Potter. El shock de Sirius fue grande pero no podía haber memorias falsas que él, como auror, no pudiera identificar, así que tuvo que aceptar el hecho de que Dumbledore si trataba de dañar lo único que quedaba de James y Lily.
Sirius estaba en un gran debate interno: por un lado estaba el hecho de que Dumbledore, teniendo el poder que tiene, no hizo nada para demostrar que Sirius era inocente y dejó que se pudriera por cinco años en Azkaban y dejara al maldito traicionero rondando por ahí como la rata asquerosa de alcantarilla que es. Por otro lado, estaba el hecho de que siempre ha renegado la magia oscura y que siempre estuvo del lado de la luz, peleando hombro con hombro junto a James contra los mortífagos y que Voldemort mató a James y Lily.
—despierta ya, Black, peleas del lado del viejo que quiere usar a un niño de siete años como un arma, dejarlo con la horrenda hermana de Lily para que lo maltrate de seguro, dejarte a ti pudriéndote y más que nada, no respetar la voluntad de Lily—finalizó Snape mirándolo fijamente y con dureza.
Severus nunca se imaginó que tendría que estar regañando al estúpido que lo atormentó en la escuela para que se diera cuenta de su estupidez y entrara al lado del señor oscuro. Ciertamente el mundo tendría que estar de cabeza.
—entiéndelo de una buena vez, yo siempre he estado del lado de la luz, del lado de Dumbledore, James también y ahora no sé qué pensar de Dumbledore, de Voldemort, así que no me apresures a tomar una decisión que no tomaré a la ligera porque estaría mandando al demonio todas mis creencias por el bienestar de mi ahijado—finalizó Sirius seriamente.
—Pues tómala y entrégate ante el viejo para que te mande de regreso a Azkaban—finalizó Severus molesto dando media vuelta.
—no digo eso, escúchame un momento—Sirius evitó que Severus se fuera mirándolo con ira. Una parte de Sirius no sabía porque lo hacía, pero otra parte de él no quería estar solo con los mortífagos desconocidos, como bien dice el dicho. "Más vale malo conocido que bueno por conocer". Prefería estar con Snape a tener que hablar con algún mortífago o con Voldemort y Remus no estaba en ningún lado por ser el día después de luna llena.
—entonces habla de una maldita vez, Black, no voy a soportar tus rodeos—Severus se estaba cansando de tener que estar como el maldito consejero de Black, pero no puede hacer nada, si el señor oscuro pierde un potencial aliado por su culpa, ni todos los crucios del mundo le bastarían al señor oscuro.
—no sé qué hacer, yo quería mucho a James, era mi mejor amigo y el estar con su asesino, me hace sentir como si lo traicionara, pero por otro lado, no puedo estar lejos de Harry, es mi ahijado, mi protegido, el vivo recuerdo de James y Lily y parece ser feliz aquí con el asesino de sus padres, criado por mortífagos y no puedo dejarlo solo—reveló Sirius mirando a Severus fijamente tratando de que comprenda su pesar.
— ¿crees que fue fácil para mi hacerme la idea de que sirvo al asesino de Lily? Tu sabias que Lily era mi mejor amiga, pero yo decidí mi lado, yo decidí servir al señor oscuro y él tuvo la misericordia de darle tres oportunidades a Lily, pero ella prefirió morir a darle una oportunidad al señor oscuro y por ese favor estoy en deuda con él a pesar de que la mato y ese niño es lo único que queda de Lily y lo protegeré a toda costa porque se lo prometí a Lily que lo haría—explicó Severus mirando fijamente a Sirius. Si, ambos estaban en la misma situación y con el mismo dolor y determinación.
—supongo que debo resignarme como tú y quedarme aquí, todo por el bienestar de Harry y la memoria de James—dijo con dificultad Sirius. Después de todo, no podía encontrar a alguien de acuerdo a sus pensamientos, e irónicamente ese alguien resulto ser el grasoso murciélago que molesto en la escuela con James.
~CF~
Phineas fue puesto bajo las enseñanzas junto a todos los hijos de mortífagos, mayores o menores en las mansiones Malfoy y Lestrange ya que el señor oscuro se había opuesto a la idea de mandar a Phineas a una escuela para niños mágicos o muggles bajo su paranoi…preocupación por que alguien ataque o secuestre a Phineas sea quien sea.
Por lo tanto los tutores que compartían los niños los llevaron a una amistad y compañerismo que Phineas apreció verdaderamente.
Uno de los tutores que quería incluir a todos los tutelados que a pesar de ser hijos de mortífagos, siguen siendo niños, así que había decidido ayudarlos a desarrollar sus mentes desde ahora. Un día, les preguntó qué era lo que querían hacer cuando crezcan. Las respuestas de algunos no le sorprendieron a los mortífagos que vigilaban a los niños y al tutor, pero la respuesta de Phineas los dejó algo extrañados.
—a ver, Phineas, ¿Qué deseas hacer cuando crezcas?
—quiero ser la mano derecha del señor oscuro Lord Voldemort y ayudarlo a obtener el mundo mágico para cambiarlo por el bien de la magia oscura y de los niños mágicos
Nadie esperaba que un niño de siete años tenga una idea tan grande ni ambiciosa como el estar al lado del señor oscuro y declararlo abiertamente como si fuera algo bueno.
Nagini que había ido ese día con Bellatrix como premio por los sobresalientes de Phineas, sonrió como cualquier serpiente sonreiría al escuchar la respuesta, para serse sincera, esperaba que Phineas estuviera con Tom, ya que es la única persona que lo comprende y entiende en todos los sentidos, siendo Phineas la única persona con la cual Tom se atreve a mostrarse humano y vulnerable.
—por… ¿Por qué quieres ser la mano derecha de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado?
—porque el señor oscuro me trata bien y soy la única persona que habla pársel y puedo ayudarlo y cuando sea grande voy a ayudarlo y seré el segundo mago más poderoso de todos los tiempos
Bellatrix estaba orgullosa de su hijo tan leal al señor oscuro y tan buen niño con la magia que sin duda sabía que se haría el mago más poderoso de todos los tiempos.
~CF~
Un día durante los ocho años de Phineas, Draco se acercó mientras leía un libro de pársel con Nagini y Lucius estaba en una reunión con el señor oscuro y el círculo interno.
—Oye Phi, ¿Qué es eso que lees?—le preguntó el rubio sentándose junto al menor saludando a Nagini con el respeto que se merece una enorme serpiente come hombres.
—el libro de cuentos de Salazar Slytherin—respondía tranquilamente perdido en la lectura que para Draco eran solo dibujitos raros.
— ¿no que has estado con ese libro no sé cuántos años?—interrogaba curioso mientras miraba el libro y luego al menor.
—sí, pero me gustan los cuentos del libro, uno de mis favoritos es el de la bruja Merope, pero también me gusta el cuento de la serpiente y el león—Phineas sonreía y cerraba el libro para ver al rubio fijamente.
— ¿Qué cuento es ese de la serpiente y el león? Yo solo conozco los cuentos normales, como el de los tres hermanos y demás—respondía Draco mirando con curiosidad al libro.
—el cuento de la serpiente y el león cuenta la historia de una serpiente que había dejado el nido muy joven y estaba surcando todo el país buscando sabiduría pero un día muchos lobos atraparon solo a la serpiente y la serpiente trató de defenderse pero los lobos eran muchos más, entonces un león había aparecido y salvó a la serpiente herida de los lobos, luego se llevó a la serpiente con sus amigos, un águila cuervo y un tejón que curaron a la serpiente y le pidieron unirse a su pequeño grupo, la serpiente aceptó porque le agradó el león y de ahí los cuatro juntos habían seguido su camino buscando a un animal conocido por ser el más sabio de todos, cuando lo hallaron, aprendieron mucho de aquella cabra y decidieron pasar sus conocimientos a todos los animales del mundo y entre los cuatro hicieron una escuela, pero un día, la serpiente se dio cuenta de que quería al león pero este no quería a la serpiente, así que cuando la serpiente había hecho un lugar solo para él en la escuela para poder pasar con el león, el león lo rechazó, entonces huyó de esa escuela dejando al león solo para que se diera cuenta de su error—contaba Phineas con gusto ante la mirada del niño rubio.
—Qué extraña historia, ¿al final la serpiente terminó solo y triste?—pregunto Draco mirando a Nagini con curiosidad.
—sí, terminó casándose sin amor y sin deseos de seguir pero su familia lo obligó al igual que al león—contestó acariciando la cabeza de la serpiente a su lado.
—qué curioso, pobre serpiente—murmuró Draco antes de que Phineas le sonriera.
—lo bueno es que el león se dio cuenta de su error, además, Nagini dijo que el descendiente de la serpiente va a estar con el descendiente del león—afirmaba Phineas antes de jalar al rubio por la mansión Black—hasta eso vamos a conversar con uno de los cuadros que hay por aquí, algunos conocen al señor Tom y me contaron que cuando fue a Hogwarts fue el prodigio y el mejor alumno de todos y el jefe de Slytherin.
— ¿los Black conocen el pasado del señor tenebroso?
—vamos a que te enteres
Cuando Lucius salió de la junta y se puso a buscar a Draco para irse e inmediatamente poner manos a la obra al plan del señor oscuro, se dio cuenta que las mansiones Black rivalizan en grandeza y complejidad con las mansiones Malfoy y no era que le sorprendiera, simplemente no estaba familiarizado con buscar a alguien en una mansión tan grande.
Halló a Draco y Phineas sentados frente a un cuadro que tenía la inscripción "Cygnus Black", entonces comprendió la complejidad de lo que pasaba, por lo que sabía, Cygnus, Orión y Walburga fueron algunos del circulo interno del señor oscuro y los primeros pero más apreciados mortífagos.
—…entonces en ese momento nos dijo a todos "ya sé que tenemos que hacer ahora, cada uno con su poder político, pueden llegar muy alto y cuando lo hagan podrán cambiar el ministerio y las leyes que los oprimen" en ese momento yo accedí felizmente, me agradaba la idea de que podamos lograr la ley de protección contra los magos oscuros y la aceptación de la magia oscura, los Black, por naturaleza somos una familia apegada a las tradiciones y más que nada al poder de las artes oscuras y según Tom me contó cuando saludamos, ambos son descendientes de los Black y como tales deben portar la sangre con orgullo—terminaba su relato Cygnus Black con orgullo antes de fijar su vista en Lucius.
Phineas y Draco se levantaron de sus lugares y cada uno saludo a su manera de sangre pura a Lucius.
—Por tu apariencia juraría que eres descendiente de Abraxas, siempre dijo que cuando tuviera un hijo este sería su copia y creo que no se equivocó ¿hijo o nieto?—preguntó la pintura al ver al rubio.
—hijo, mi padre se retiró pero todavía vive—recalcó Lucius mirando con una leve reverencia a Cygnus.
—ya veo, mándale mis saludos
—lo haré
~CF~
Cuando Phineas tenía nueve años y empezaron los duelos entre los pequeños hijos de mortífagos para saber quién era el más talentoso entre todos, Bellatrix y Lucius habían apostado en favor de sus hijos mientras que los demás veían un caso perdido el tener que interponerse en su apuesta, tanto Draco como Phineas habían sido bien entrenados y ambos eran brillantes, sin embargo todos sabían que la ventaja de la magia pársel de Phineas iba a ser algo injusto en un duelo contra Draco.
Parkinson había dado como una idea el que podrían decirle a Phineas no usar magia pársel contra Draco para que sea igual. Bellatrix iba a lanzarle un crucio cuando Severus aceptó, al ser el juez imparcial, ya que quería a ambos por igual, le pareció lo más justo para ambos.
Una vez comenzó el duelo, Draco y Phineas habían estado peleando lo mejor que podían hacerlo siendo solo niños de nueve años pero resulto en un agradable empate hasta que Phineas aprovechó un instante de distracción de Draco por un hechizo bonito que hizo Phineas y se acercó a él para empujarlo levemente y con eso Severus consideró que Phineas gano el duelo ya que si hubiera sido una pelea a muerte, Phineas puede usar algún hechizo como ese para distraer al oponente, acercarse y lanzar inmediatamente un avada o cortarle la cabeza a alguien, claro que no lo dijo frente a los niños para no traumatizarlos mucho.
Bellatrix reía como loca pero quien le dijo eso termino en el piso gritando por el crucio de ella pero nadie le prestó mucha atención. Sabían que si le decían loca, ella les lanzaría un crucio hasta que aprendan. Walburga solo miraba con aprobación a Phineas y murmuraba que debería haber llamado a Abraxas para que viera esto y poder burlarse en su cara.
Draco juro que iba a mejorar tanto que no caería en esa trampa y eso era más que suficiente para Severus.
Sirius al ver el duelo, recordó el momento en el que james había peleado con Lucius por haber insultado a Lily pero este duelo fue más infantil y con más inocencia que aquel, en los ojos de ambos solo estaba la diversión de hacer algo diferente mientras que en ese duelo en ojos de ambos estaba el deseo de defender su creencia. ¡Cómo pasa el tiempo!
— ¡padrino Sirius! ¿Viste? Me salió bonito ese hechizo, tengo que decirle al señor Tom sobre eso, será una bonita noticia para él—Phineas se acercaba a su padrino que lo levanto del suelo para felicitarlo.
—sí, lo vi, fue un buen hechizo el que usaste Phin—felicito Sirius antes de bajar al pequeño que Salió corriendo a la oficina del señor oscuro.
Pero Phineas no llego a la oficina de Voldemort.
En su lugar, se quedó mirando como una lechuza se posaba en el patio de la mansión Black desde la ventana. Sin esperar a nada salió corriendo por la parte de atrás de la mansión no tan rápido que por suerte pudo ser divisado por Regulus, quien siguió al pequeño para evitar que algo le pasase.
Al llegar donde la lechuza, Phineas se arrodilló frente a esta y miró que traía una carta antes de mirarla a los ojos con curiosidad innata de un niño.
— ¿Esta carta es para alguien de la casa?—preguntó el niño a la lechuza y esta asintió y levanto su pata para que desatara la carta.
Al desatar la carta, vio que la dirección no estaba puesta pero la lechuza supo dónde estaba.
Para Phineas Lestrange
— ¡es para mí! ¡Me mandaron una carta!—se levantó algo sorprendido y contento el pequeño antes de cargar a la lechuza y regresar a la mansión hasta que diviso a Regulus en la puerta de la mansión.
— ¿una carta? Phineas—preguntó lo obvio Regulus tomando la lechuza para que se posara en la cabeza de Phineas.
—sí, una carta para mi ¿no es genial? Me mandaron una carta, Regulus—sonreía Phineas antes de mostrarle a Regulus la carta que recibió.
— ¿Me dejas verla Phineas?—pidió con precaución Regulus. No quería que esa carta fuera algo malo o que su contenido lastimara a Phineas, él sabía que el señor oscuro oculto todo rastro de Phineas para que nadie pudiera saber su verdadero ser y no lo atacaran o peor aún, volvieran a tratar de secuestrarlo.
— ¿Por qué? Es mía, quiero leerla—pidió Phineas siguiendo a Regulus quien caminaba al salón donde estaba el pobre y tonto mortífago que había llamado loca a Bella.
—Porque debo mostrarle a tu madre y buscar quien te mando la carta para agradecer—excusaba rápidamente mientras el pequeño asentía y le entregaba la carta. Phineas confiaba en Regulus, era el hermano de su padrino y el primo de su mamá, era bueno y amable con él.
—gracias Phineas, puedes llevar a la lechuza a la lechucería para que coma y tome algo mientras buscamos quien te la mandó—sugirió Regulus y el pequeño salió con la lechuza posada en su cabeza hacia la lechucería.
—bella, tenemos algo entre manos—dijo Regulus una vez Phineas estuvo lejos como para escucharle y estaba cerca de la lo…Bella.
— ¿Qué cosa?
—esto—le mostro el sobre de la carta con el nombre de Phineas y todo el color del rostro de Bella se fue antes de tomar la carta y lanzarle todos los hechizos de detección que conocía y al ver que no tenía nada la abrió con cuidado ante la mirada de Sirius, Severus, Regulus y Lucius.
Estimado Phineas
Te escribimos esta carta porque queremos saber cómo estabas.
Dijiste que ibas a venir seguido al callejón Diagón pero desde hace seis años no te vemos, no creemos que pase lo mismo que la última vez que nos vimos, mamá no es tan loca como para tratar de llevarte de nuevo.
En fin, no podíamos enviar cartas en casa porque mamá no nos dejaba y nuestra lechuza no es tan buena en hallar gente, así que tuvimos que esperar a estar en Hogwarts para poder enviar una carta y el año pasado Percy nos estuvo acosando como no tienes idea.
Nosotros somos los gemelos que conociste en el callejón Diagón cuando te perdiste hace un tiempo, tal vez no te acuerdes pero nos diste algo que era tuyo y como no sabemos dónde vives y cuando empacábamos todo nos dimos cuenta de que nunca te regresamos tu objeto, nos lo trajimos para que mamá no lo tire y poder entregártelo, si te llegó la carta nos envías una respuesta de cómo te entregamos esa cosa, dijiste que era importante porque te lo había dado uno de tus tíos y deberíamos entregártelo.
Esperando una respuesta (y un saludo a toda tu enorme familia)
Gred y Feorge Weasley alias Fred y George, los gemelos demonio de Griffindor.
Pd: ¿era en serio eso de que tu madre lanza crucios a todos los que le digan loca? ¡Eso es genial!
Decir que Bellatrix no quedo asombrada seria mentir. Nunca en su vida imagino que un…no, dos Weasley le escribieran a Phineas solo para regresarle un juguete de hace cinco años.
—bien, no es nada del otro mundo, además parece que lo enviaron a espaldas de los demás Weasley, creo que Phineas puede responder la carta—decía Sirius releyendo la carta, era obvio que dos personas la escribieron y eran niños por su caligrafía.
—los Weasley gemelos que entraron este año no son como los demás de su familia, los otros tres eran estudiantes aceptables pero esos dos solo piensan en cómo hacer bromas a la gente, aparte de eso no son ninguna clase de peligro para nadie—respondía Severus antes de ver que desde que Bellatrix leyó la carta, el señor oscuro ha estado ahí.
— ¿Qué sabes de estos…gemelos? Severus—pregunto el señor oscuro con clara molestia en su rostro al tener que preocuparte por Griffindor desde ahora.
—mi señor, bueno, Fred y George Weasley, entraron este año, Griffindor como todos los Weasley, sus notas son aceptables pero no parecen ser una amenaza más que por sus bromas, no se llevan muy bien con los demás hermanos en la escuela y usualmente hay roces entre ellos y su hermano mayor—terminaba de explicar Severus mientras Tom lanzaba un hechizo de detección en pársel a la carta.
—entonces puede ser seguro decir que no tienen segundas intenciones con Phineas ¿cierto?—el señor oscuro miraba a su sirviente de reojo
—sí, mi señor, es seguro—afirmaba Severus con seguridad, por lo que había visto, los gemelos Weasley no eran como el resto de su familia y por lo tanto no estaban del lado de Dumbledore más que por la afiliación política de la familia en general.
—bien, Regulus, puedes devolverle la carta a Phineas y pregúntale sobre el objeto que tienen esos gemelos en su poder y Severus, mantenlos vigilados sobre todo en relación a lo que quieren devolverle a Phineas—ordenaba el señor oscuro antes de dar media vuelta e irse.
—Sí, mi señor—dijeron ambos nombrados al unísono y se dieron vuelta cada uno a ir a sus labores diarias, pues al ser domingo, Severus debía regresar a Hogwarts.
~CF~
Phineas había estado en constante correspondencia con los gemelos Weasley y eso lo había alegrado mucho y para Tom era una ventaja el saber sobre la ubicación de los futuros corderos de Dumbledore y el tener a esos gemelos como amigos de Phineas beneficiaba a todos.
Los gemelos sabían que Phineas era hijo de mortífagos y que vivía con Voldemort, pero solo con la pregunta de que si lo trataban bien fue suficiente para que ellos dejaran de ver como una amenaza al señor oscuro.
Por los enfrentamientos de los magos de la luz contra el señor oscuro y sus seguidores, los gemelos enviaban cartas regularmente dos veces a la semana en días diferentes para no levantar sospechas con sus hermanos Charlie, Bill y Percy. Los gemelos le contaron a Phineas sobre su familia, que su hermano Ron tenía la edad de Phineas y que su padre trabajaba en el ministerio y que era un aficionado a las cosas muggle.
A Phineas le pareció esa afición algo extraña, por no decir algo tenebroso ya que el contacto que había tenido con los muggles no había sido nada bueno. Phineas le conto a los gemelos que una vez había ido con su tio Sev a un parque muggle para recolectar dientes de león que eran más efectivos si se recolectan en su medio salvaje para mantenerlos frescos y lo primero que escuchó de un muggle fue que su tio estaba loco y que posiblemente su madre sea mala considerando que Bellatrix había ido por precaución.
Phineas se extrañó de que la mujer no estuviera gritando por le crucio de su madre, pero Bella no le había lanzado nada y le explicó que los muggles no saben de la magia y por lo tanto no podían usar magia frente a ellos.
La mujer muggle siguió hablando con su amiga sobre lo loca y posiblemente mala madre que es Bellatrix, a Phineas no le agradó lo que escuchó y se acercó a la mujer para esclarecerle que su madre era una buena madre y que lo cuidaba bien, lo que provocó una sarta de insultos de la mujer muggle hacia Phineas y que Severus interviniera para que Bella no matase a la mujer por insultar a su hijo.
Desde ese entonces Phineas aprendió que los muggles son personas tontas que hablan por hablar y que están a salvo solo por no saber sobre la magia, que es gente tenebrosa y que el señor Tom estaba bien al tratar de separarse de los muggles.
Los gemelos le replicaron sobre que no todos son iguales y que los nacidos muggles suelen ser interesantes, sin embargo, comprendieron que la primera impresión jamás se olvida.
Entre la correspondencia de Phineas y los gemelos, ellos le enviaron a Phineas el relicario Black que Regulus le había regalado a Phineas de cumpleaños y que él había dado a los gemelos para recordar volver al callejón Diagón.
Los gemelos le hablaron a Phineas sobre su visita a la oficina de Filch, le explicaron que era un squib y que era quien se encargaba de los castigos, pero le contaron que encontraron un pergamino entre las cosas confiscadas y que este tenía el mejor mapa detallado de Hogwarts que habían visto. Con la descripción del mapa y las preguntas de Phineas hacia Sirius, Remus, Severus y Tom, solo dos de ellos supieron lo que era el mapa del merodeador y le contaron a Phineas los días de escuela de ellos y sobre la creación del mapa. Tom lo encontró algo interesante y que sería de mucha ayuda para Phineas cuando fuera a Hogwarts ya que podría perderse y si se pierde solo ayudaría a que Dumbledore se acerque a él y eso era un peligro muy grande que no se atreverían a correr.
Incluso con Severus ahí, Tom insistió en que Phineas debería tener un mapa así y bajo los argumentos convincentes del señor oscuro, Remus empezó a buscar en donde había vivido sus días de escuela por su propio mapa del merodeador explicando que cada uno de los merodeadores tenía su propio mapa y que el confiscado podría ser el de Sirius o james ya que Peter había roto el suyo cuando cayó al lago y mientras se secaban sus cosas, una gata lo había arañado hasta que dejo de funcionar.
Con Phineas de diez años y constantes cartas con los gemelos, estaba listo para poder ir a Hogwarts y Tom estaba con todos los preparativos y precauciones desde ahora. No es que fuera paranoico, pero prefería prevenir problemas.
Bien, lamento la demora porque me quitaron el internet de la laptop, pero lo compensé con un capitulo mucho mas grande de los normales.
Ahora Phineas tiene diez años, en el siguiente capitulo empezará desde la carta de Phineas.
Un review me hizo dar cuenta de mi error al decir el nombre de Rabastan y cuando yo leí los libros siempre creí que era Rastaban, leí mal pero desde ahora en adelante lo corregiré y tal vez a los capitulos anteriores tambien.
Otro review preguntó el porque Tom estaba tan cuerdo despues de los horrocruxes y la respuesta es que Tom solo hizo tres o cuatro horrocruxes ya que Nagini, Harry, el relicario y la copa (estoy indecisa si incluyo la tiara o no) no son Horrocruxes pero eso lo explicaré mas adelante, pero por solo tener tres o cuatro no ha perdido toda su sanidad. En el mismo review decia que Dumbledore estaba mas loco, pero la respuesta es que él está demasiado centrado en derrotar a Tom y como Harry/Phineas es el niño de la profecia, no puede arriesgarse a perderlo asi de facil en las garras de Voldemort.
Ahora, respecto a los gemelos, como vieron que la lechuza no podia entrar a la casa es por las barreras que Tom puso en su paranoia o sobreproteccion con Phineas pero como cualquier niño es curioso, pueden decir que es normal que vean por las ventanas y toda la cosa. Queria que la relacion con los gemelos sea el primer paso de Phineas hacia el mundo de afuera del circulo de mortifagos.
Espero que les haya gustado y gracias a todos por sus reviews.
