Capítulo 15

Después de la fiesta de cumpleaños de Phineas, llegó su carta esperada y temida por todos.

La carta de Hogwarts había llegado.

En medio de las precauciones de todos para que la lechuza no se diera cuenta de que era Harry Potter, la carta estaba dirigida a Phineas. Con un suspiro de alivio todos los hijos de mortífagos recibieron su carta y la lista de materiales.

Según las cartas de los gemelos, iban a ir al callejón Diagón ese día también y si Phineas tenía suerte, podría verlos o al menos saludarlos y eso era una buena noticia.

Sirius se negó a estar fuera de la primera vez que su ahijado compre sus artículos de escuela, tenía que ir así tenga que ir en su forma animaga.

Y así, Bella, Narcisa, Lucius, Rabastan, Sirius, Remus, Rodolphus, Draco y Phineas fueron a comprar las listas de primer año de Draco y Phineas. Por orden de Tom, Phineas no iba a salir solo, por su paranoi…preocupación por Phineas estuvo de acuerdo que Sirius y Remus fueran con Phineas, aunque Greyback no quería dejar solo a Remus, tuvo que aceptarlo y quedarse aburrido en la mansión Black molestando a Regulus y Walburga.

Draco y Phineas se veían felices de estar ahí de nuevo en el callejón Diagón y miraban los escaparates con toda la altivez que dos niños criados como sangre pura pudieran tener mientras caminaban cerca de sus padres.

—bien, Cissy y yo iremos por los libros, Sirius, Remus y Rabastan pueden ir por los materiales de pociones de cada uno, Rodolphus y Lucius van a ir con los niños por sus túnicas y nos vemos en la heladería—indicaba con seriedad Bellatrix como si estuviera discutiendo una emboscada a alguna base de magos de la luz señalando a cada uno de los presentes.

— ¿Por qué vamos tres por los materiales de pociones?—cuestionaba Remus algo curioso sin querer contradecir a la loca que nadie podía decirle loca sin gritar por un crucio.

—Porque son los materiales de pociones, el caldero y los medidores y demás y no quiero materiales de segunda ni que por enviar a dos se rompan las cosas—respondía como si estuvieran en lo más serio del mundo y necesitara concentración.

—Bien, vamos entonces, vamos Draco y Phineas—decía Lucius sintiendo la extraña atmosfera de Bellatrix seria y cuerda, por lo tanto no la contradijo.

Los niños siguieron a sus padres e inmediatamente todos se desplegaron para comprar todo rápidamente ya que no podían pasar mucho tiempo en el callejón Diagón sin que nadie les dijese que eran mortífagos o llamaran a los aurores. El peligro del señor oscuro seguía en la gente pero los niños mágicos tenían derecho a ir a Hogwarts sean lo que sean sus padres. Lucius creía que incluso si el señor oscuro tuviera un hijo, este iría a Hogwarts aunque todos tiemblen al escuchar su apellido, aunque Lucius no sabía el apellido de su señor, sabía que Dumbledore sí.

Mientras todos estaban comprando todo, Phineas miraba por los alrededores buscando a los gemelos mientras Draco lo ayudaba sin saber bien a quien buscaba pero sabía que tenía que ver por dos chicos exactamente iguales y pelirrojos, así que con solo eso en mente buscaba mientras sus padres los llevaban a que les midiesen las túnicas.

Cuando salían de comprar las túnicas, Phineas estaba mirando alrededor hasta que dos cabezas rojas aparecieron de la nada frente a Phineas y Draco.

—saludos

—estábamos buscándote

—por todo el lugar

—fue una buena casualidad

—encontrarnos aquí

Con su extraña forma de hablar, Phineas y Draco no sabían cómo reaccionar ante estos dos gemelos.

—Hola Fred y George—saludó Phineas y se dirigió a Draco quien estaba afuera con Rodolphus mientras Lucius pagaba todo. —Draco, estos son mis amigos quienes me mandan las cartas—presento como si nada.

—yo soy Gred

—y yo soy Feorge

Se presentaron los gemelos con una sonrisa mientras Draco miraba a los gemelos y a Phineas pensando en que decir ahora.

—soy Draco Malfoy—dijo sin más sabiendo que debe presentarse bien.

—Phineas nos contó de ti

—nos dijo que eras un Malfoy

—y te pareces mucho al señor Malfoy

—un gusto conocerte

Phineas se veía contento al ver a los gemelos y a Draco en el mismo lugar ya que le agradaban los tres y esperaba que se llevasen bien.

—Draco, Phineas, podemos irnos—Lucius salió y vio a los gemelos por un momento antes de hablar—con permiso

—no se preocupe

—solo saludábamos a Phineas

—tendremos que regresar o mamá se pondrá histérica

—nos vemos

Y así los amigos de Phineas corrieron entre la multitud y se perdieron rápidamente.

—Fred y George me recuerdan a papá y tio Rabastan—murmuró Phineas mientras caminaba con su padre por el lugar.

—sí, ¿te imaginas si hablaran así? Sería más extraño que verlos juntos—comentaba Draco caminando hacia la heladería.

Al llegar a la heladería se encontró con Bellatrix revisando la lista de Phineas con insistencia como si fuera una carta del señor oscuro.

—bien, tenemos todo, el baúl, los pergaminos, tinta, plumas y una mascota es algo que yo iré con Phineas y Cissy con Draco porque tengo que comprárselo yo por ser su madre—seguía revisando la lista rápidamente mientras Sirius la miraba comiendo un helado como si nada.

—Claro, solo vayan con cuidado, vi a los Weasley por aquí y pueden andar por aquí—dijo con cautela Lucius mirando alrededor y pidiendo algo a la mesera.

—bien, vamos Phi, tenemos que comprarte un baúl que valga la pena—anunciaba Bellatrix hablando de sus días en Hogwarts y sobre las casas, claro que aumentando los halagos hacia la casa de Slytherin y murmurándole que creía que el señor Tom era el heredero de Slytherin según lo que había dicho su padre.

Phineas escuchaba a su madre algo fascinado ya que nunca le habían hablado acerca de las casas de Hogwarts ni nada parecido y lo que le emocionó más fue el hecho de que el señor Tom fuera el sucesor de uno de los fundadores e indirectamente Phineas también lo era porque su madre dijo que el hablar pársel era algo que solo la familia Slytherin podía hacer.

Phineas, feliz fue a comprar el baúl, los pergaminos, plumas, tintas con Draco y había pedido algo de tinta verde oscura para poder escribirle al señor Tom. El señor oscuro le había pedido a Phineas que compre tinta verde para ponerle un hechizo que haga que todo lo que escriba en la tinta no pueda ser leído para nadie más que el remitente y que la tinta verde era más sencilla de colocar hechizos que la tinta negra usual.

Cuando entraron a la tienda de mascotas, Draco y Phineas corrieron alrededor buscando una mascota agradable para ambos. Phineas fijó su vista en dos animales, una hermosa lechuza blanca y una serpiente oscura. Corrió a decirle a su madre que quería ambos animales y Bella, como la madre estricta y recta que era, le compró ambas mascotas a Phineas.

saludos

saludos joven hablante ¿Cuál es tu nombre?

Phineas Lestrange, mucho gusto, ¿tu nombre?

no tengo uno, pero aceptaré alguno que me agrade

de acuerdo, pensaremos en un nombre interesante

A juzgar por el sisear de la serpiente, se dio cuenta de que era una serpiente macho, todo lo contrario de Nagini, la idea de que Nagini conociera a una serpiente de su misma especie macho lo llenaba de incertidumbre.

Hablando de incertidumbre, miró a su lechuza y la acarició, estaba feliz de tener una mascota tan bonita, se percató que la lechuza era hembra, lo que hacía curioso el contraste entre sus dos mascotas.

Al regresar a casa con todos por vía flu, Phineas corrió hacia los dos primeros libros que vio en la biblioteca y paso rápidamente las hojas antes de divisar un nombre en cada libro.

— ¿te agrada llamarte Hedwig?—miró a su lechuza con una sonrisa cuando esta asintió al nombre e inmediatamente se dirigió a la serpiente y al otro libro donde encontró un nombre

¿Qué te parece el nombre Mezani?

suena interesante

entonces ese será, ven a que conozcas a Nagini

¿otra serpiente?

sí, la serpiente del señor Tom, otro hablante de pársel como yo

Con Hedwig volando a la lechucería para poder comer y descansar del viaje, Phineas y Mezani se dirigieron al estudio del señor Tom.

—Señor Tom, ya volví de la compra de mis útiles escolares—anunciaba Phineas con el tono de respeto en su voz. Adoraba al señor Tom, pero también lo respetaba.

—ya veo, ¿sucedió algo que debas contarme? Phineas—el señor oscuro miró al menor por sobre sus papeles. En todo este tiempo, Tom había tomado como un hábito el que Phineas viniera a contarle todo, incluyendo las nimiedades de su día a día o lo que los gemelos hablaran en sus cartas, los juegos de Regulus, las lecciones de sangre puras de Walburga e incluso lo que hablaba con los cuadros.

—sí, hoy mi mamá me compró dos mascotas, una bonita lechuza que llamé Hedwig y una serpiente pitón como Nagini que llamé Mezani—contó Phineas mientras se sentaba en su pequeña silla junto a la del señor oscuro y que este le había dado cuando creció y era incomodo sentarlo en sus piernas cuando sus mortífagos venían.

— ¿una serpiente como Nagini? Eso es algo curioso, Nagini está cazando ahora, pero cuando venga puedes presentarlos debidamente—añadió el señor oscuro mirando a la serpiente detrás de Phineas.

Mezani, él es el señor Tom, es un hablante como yo y es el dueño de Nagini

vaya, dos hablantes en un mismo techo, eso es algo que no habíamos escuchado desde hace siglos en mi especie

no me extraña, saludos, Mezani, mi nombre es Tom Riddle

igualmente hablante

me alegra que se conozcan bien

Phineas, no llevarás a Mezani a Hogwarts

Phineas hizo un mohín antes de asentir, la palabra de Lord Voldemort era la ley en la casa Black y todos lo sabían.

Cuando llego la hora de ir a Hogwarts, Bellatrix gritaba y corría por toda la mansión haciendo gala de toda la locura que los mortífagos murmuraban con miedo de un crucio y tenía motivos. Su hijo querido (adoptivo o no) se iba a Hogwarts y se quedaría sin cómplice en todo lo que respectaba a hablar bien del señor oscuro y molestar a Rodolphus y Sirius.

— ¡Phineas! Quiero una carta diaria, que vengas en navidad y que quedes en Slytherin como tus padres—finalizaba Bella haciendo el drama más grande que una madre de la casa Black haya hecho.

—lo haré mamá, no te preocupes—Phineas trataba de quitarse a su madre de encima para evitar morir por su abrazo.

—Phineas, ven un momento—el señor oscuro hacia su aparición en el día importante de Phineas como cualquier seños oscuro lo hace, con gracia que evitaba que se dieran cuenta que el señor oscuro extrañaría a Phi.

— ¿ocurre algo? Mi señor—decía Phineas en tono inocente y respetuoso, frente a la mayoría de mortífagos no podía llamarlo "señor Tom" porque Voldemort no deseaba que los demás se enterasen de su nombre real muggle.

—debido a tu viaje a Hogwarts, considero necesario que te lleves algo contigo que puede ayudarte con algunas cosas respecto a Hogwarts, el sistema de casas y como encajar, aunque por lo que sabes no será un problema, pero considero que será algo agradable para ti el poseer esto y como tarea adicional, tendrás que descubrir la naturaleza de este objeto—ahí, frente a los mortífagos, el señor oscuro le confío a un niño un diario de color oscuro y hojas gastadas.

—entendido mi señor, no lo defraudaré—dijo con reverencia Phineas mientras tomaba el cuaderno con cuidado ya que su constante exposición a la magia oscura lo había hecho afín con dicha magia y el diario estaba repleto de magia oscura, la querida y amable magia oscura del señor Tom.

—bien, puedes retirarte y reitero, si ocurre algún acontecimiento fuera de lo ordinario tienes que informárnoslo, además que Severus te traerá para navidad—indicaba con el tono del señor oscuro que no afectaba a Phineas en lo absoluto y hacia su sonrisa crecer más.

—Bien, nos vemos en navidad señor Tom —decía Phineas abrazando al señor oscuro antes de correr a la puerta tras su madre que estaba en la puerta gritando por Phineas.

¿estas deprimido por perder a Phi?

claro que no Nagini, volverá, ya es mío

¿desde cuándo?

desde que decidió ser mi mano derecha

¿Cuándo decidió eso? Que yo sepa es su sueño de hace seis años

no importa, ya es mío

¿debo preocuparme o alegrarme?

la segunda preferiblemente, Mezani

ah, bien, supongo que Phineas estará bien

Mientras los mortífagos escuchaban los siseos de las dos serpientes y el señor oscuro mientras Phineas, Rodolphus y Sirius acompañaban a Phineas hasta la estación King Cross haciendo una aparición directamente en la estación desde las afueras de la casa de los Black.

— ¿Por qué tenemos que venir a Londres cuando vivimos cerca de Hogwarts?—preguntó Phineas mientras sus padres lo llevaban hacia el andén nueve y tres cuartos.

—porque Lucius nos va a ver aquí con Draco para que vayas con él—respondía Bellatrix mientras miraba todo el lugar buscando a los rubios.

— ¡Phi!—Draco corría a ver al pelinegro con sus padres vigilándolo detrás antes de estrecharle ambas manos y una sonrisa estilo Malfoy.

— ¡Draco!—respondía con el mismo ánimo mientras sus padres hablaban en voz baja de algunas cosas que a ellos no les interesaban.

—vamos a sentarnos con los demás, Pansy, Theo, Crabbe y Goyle ya están dentro y estamos esperando a Daphne en el compartimiento—Draco guio a Phineas con su baúl hasta el compartimiento donde estaban todos

— ¡ya era hora! Creí que ibas a vernos allá en Hogsmade—replicaba molesta Pansy mientras hacía espacio para que Phineas se sentara.

—madre dijo que no debo llamar mucho a atención de la vieja cabra Dumbledore y que tenía que discutir algo con el señor Malfoy—respondía Phineas haciendo gala de toda su enseñanza sangre pura.

—bien, entonces, se nos une Daphne y veremos si Blaise está aquí o su paranoico padre lo mando a Beauxbatons—decía Theodore tranquilamente.

—No creo que lo mande a Beauxbatons, Durmstrang es más probable pero nuestro señor quería que los hijos de sus asociados no tengan que huir—replicaba Phineas con una sonrisa antes de que se le ocurriese algo.

Sacó de entre su ropa el cuaderno que el señor oscuro le dio y se los mostró a todos en el compartimiento.

—A que no adivinan quién me dio esto—los retó Phineas con una sonrisa mientras dejaba que miraran en diario.

— ¿Tus padres?—decía tentativamente Pansy

—no

— ¿tu padrino?

—no

— ¿mi padrino Sev?

—no y si le dices así en clases te va a ahorcar, Draco, ¿se rinden?

Todos los hijos de mortífagos asintieron y escucharon la llegada de Daphne en el compartimiento.

— ¿Qué hacen que no me invitan ni a pasar?—exigió molesta mientras movía su baúl y sus cosas hacia dentro.

—adivina quién me dio esto, Daphne—decía Phineas mientras le mostraba el diario oscuro a la recién llegada.

— ¿tal vez tu amigo hombre lobo pareja de Greyback?—respondía tentativamente provocando una risa de Phineas.

—no y Remus no acepta que ya lo imprimaron, ninguno le acertó, quien me dio esto fue el mismísimo señor tenebroso—anunciaba con alegría y orgullo Phineas mientras abrazaba el diario contra sí.

Decir que la cara que pusieron fue épica, era muy poco para decir. Incluso un Malfoy que no se degrada a abrir la boca, lo hizo.

— ¿Cómo te pudo dar eso nuestro señor?—cuestionaba Draco con algo de asombro y pavor ante de lo que podía contener el diario

—esta mañana cuando me dijo que no podía llevarme a Mezani pero que me confiaba esto para cuidarlo por él—decía con dicha mientras miraba el diario y a los demás hijos de mortífagos.

— ¿Qué creen que haga? Digo, si es del señor oscuro es obvio que ha de servir de alguna manera extraña—decía Theodore mirando el diario y luego a los demás

—Escribe en él Phi, veamos si pasa algo—decía con toda la emoción que un Malfoy pueda expresar Draco sacando una pluma recargable de su baúl.

—No creo que sea buena idea pero está bien, veamos—se animó Phineas y tomó la pluma de las manos de Draco y se dispuso a escribir en el diario.

—pon tu nombre, debe ser lo obvio cuando haces un diario—señalaba Daphne mirando igual que todos la pluma cerca de la hoja en blanco

—bien

"Mi nombre es Phineas Lestrange"

Inmediatamente las letras se eliminaron del diario y apareció una hermosa caligrafía que respondía.

"Saludos Phineas, mi nombre es Tom Riddle ¿tienes alguna relación con Raphael Lestrange?"

Todos los menores quedaron impactados por la revelación del diario y antes de que alguno pudiera hilar una oración coherente Phineas respondió emocionado por lo que acaba de pasar con el diario.

"Raphael Lestrange era mi abuelo, soy el hijo de Rodolphus Lestrange y Bellatrix Black"

Phineas sonrió al escribir aquello, simplemente se sentía orgulloso de sus padres, dos fieles mortífagos y excelentes padres que lo educaron con cariño, rectitud y honor y sobretodo lealtad hacia el gran señor oscuro Voldemort.

"¿Black? ¿Quiénes son sus padres?"

Phineas sin nada que perder escribió la respuesta ante la mirada de los demás que se limitaron a leer lo sucedido sin perder detalle.

"Cygnus Black y Druella Rosier"

Con dicha respuesta los demás muchachos no se sorprendieron puesto que todos ellos sabían sobre sus ancestros, en especial Malfoy quien veía los cuadros de todos los Malfoy en la mansión.

"¿tus padres siguen a algún señor oscuro?"

Pregunta capciosa, Phineas sospechaba algo, si el señor oscuro le ha enseñado algo es a no confiar en la gente y bueno, este era un diario que el señor oscuro le dio, si le dio era porque era algo bueno, él no pondría a Phineas en peligro y Phineas confía en el señor oscuro.

"si, mi madre y padre siguen fielmente al señor oscuro Voldemort y yo algún día espero ser su mano derecha"

Declaró con orgullo en su caligrafía y rostro. Aún mantenía su sueño desde su quinto cumpleaños y lo lograría, por Salazar que lo lograría o se dejaba de llamar Phineas Lestrange.

"eso es muy interesante, Phineas"

Phineas sonrió, ahora era su momento para actuar y escribir rápidamente su pregunta. El diario ya sacio su curiosidad, ahora le toca a él.

"¿tienes alguna relación con el señor oscuro Voldemort?"

Ya tiró la pregunta, ahora esperaría a que el diario respondiera, aunque esta vez se tardó mucho más en responder de lo que había hecho antes. Pero ahí estaba, esa preciosa caligrafía estaba ahí.

"¿qué te hace pensar en eso?"

Una pregunta a la defensiva, Phineas lo hacía cuando su madre lo acusaba de algo o sus tíos lo hallaban rodando en el suelo del jardín enroscado con Nagini.

"que tu pregunta se refería específicamente a un señor oscuro y pareces complacido por la respuesta"

Si, el señor oscuro le entrenó bien para hacer frente a cualquiera que se le apareciera y él, como un buen servidor de la oscuridad, va a usar lo que le enseñaron a su favor. Su madre estaría orgullosa.

"Soy una memoria del quinto año de Hogwarts de su señor oscuro"

El valor del diario se elevó enormemente ante los ojos de los hijos de mortífagos, antes de sugerir que los demás se presenten con el diario escucharon pasos y voces. Phineas reconocía las voces. Fred y George lo buscaban

"alguien viene, te escribiré pronto"

"Nos veremos pronto Phineas"