Capítulo 18

Phineas Lestrange se hallaba desayunando tranquilamente junto a sus amigos antes de que llegara el correo, cuando llegó, siete lechuzas y un águila se posaron frente a Phineas.

—Te respondieron—dijo Draco antes de ayudarlo a desempacar las cosas, especialmente un enorme paquete que llevaban dos lechuzas.

Phineas, no abrió los dos paquetes que habían llegado ni siquiera las cartas que le llegaron con las otras lechuzas hasta que llego a su habitación solo para dejarlo todo y salir a sus clases, afortunadamente, ese día tenia defensa contra las artes oscuras con Griffindor.

—buenos días a todos, soy su maestro Raphael Lange, como todos saben, es necesario estar preparados para todo, incluso un simple ataque muggle o un infantil ataque, ¿algún valiente me dirá por qué?—reto el maestro ante la sonrisa de Phineas y la mirada de confianza de los demás hijos de mortífagos.

Las únicas manos levantadas eran de una chica Griffindor y Crabbe para la sorpresa de todos los Slytherin y Griffindor presentes.

—veamos, señor Crabbe—cedió el maestro demostrando claramente que al ser una oportunidad de oro, tenía que dejar a Crabbe hablar.

—Porque los magos no tienen escudos contra cosas que les lancen encima—declaro mirando a Phineas fijamente y luego al libro de defensa

—diez puntos para Slytherin, si señor Crabbe, los magos usualmente tienen escudos que les defienden de toda clase de hechizos pero no pueden detener una simple roca lanzada a su cabeza…

—o un libro de pasta dura—murmuró Draco antes de ponerse a reír junto a los demás ante el mohín de Phineas.

— ¡No es un arma!—reclamo Phineas atrayendo la atención de toda la clase hacia sí mismo hasta que se encogió al darse cuenta de que lo gritó.

—bien, tenemos un claro ejemplo de esta situación, señor Lestrange, ¿podría lanzarle su libro de defensa a…?—miro entre los compañeros de Phineas y luego a los Griffindor para ver a Weasley mirando mal a Phineas completamente desconcentrado de la clase—el señor Weasley

Phineas sonrió ante la petición de su tio y tomó el libro de defensa antes de lanzárselo con una buena puntería a la cara del pelirrojo y todo el salón estallo en risas por lo hilarante de la situación.

—bien, como observaron, el señor Weasley no reaccionó rápidamente pero tampoco hay un escudo que proteja a un mago contra un libro que se le estrelle en la cara y por lo tanto debe tener buenos reflejos, lo que es lo más fundamental en una batalla—finalizo el maestro con una sonrisa.

—profesor, ¿puedo lanzarle el libro de regreso a Lestrange?—preguntaba ron con enfado sobando su rostro que seguía rojo por el impacto.

—Veamos si el señor Lestrange puede esquivarlo al menos—permitió el maestro antes de mirar de reojo a Phineas quien estaba con una sonrisa de nuevo.

El pelirrojo lanzo el libro hacia Phineas pero el libro termino por casi golpear a Pansy quien se metió debajo de la mesa para evitar el golpe.

— ¡Aprende a lanzar!—grito molesta Pansy saliendo de debajo de la mesa.

—diez puntos para Slytherin por excelentes reflejos señorita Parkinson—dijo el maestro y tomó el libro para regresárselo a Phineas.

—como vieron, el señor Weasley por su falta de reflejos fue atacado y la señorita Pansy por su reacción rápida pudo evitar el golpe, eso es lo que les enseñaré las siguientes clases, a reaccionar rápido y tener reflejos lo suficientemente buenos que puedan salvarles el pellejo, no es difícil, cualquier muggle puede tener reflejos rápidos y por eso no se les será tan difícil aprender esto—finalizo el maestro antes de explicar las hipotéticas situaciones en las que unos buenos reflejos le ayudan.

Al terminar la clase Phineas se vio frente a Weasley quien lo miraba furioso. Draco y los demás estaban confiados en Phineas pero no lo dejaron solo, lo iban a apoyar.

—Lestrange, no te creas tanto solo porque el profesor te ayudo esta vez, vas a pagar el golpe que me diste—declaro molesto el pelirrojo antes de levantar su varita hacia Phineas.

—Se nota que no aprendiste nada de esta clase, Weasley—declaró Phineas con una sonrisa antes de meter una mano a su bolsillo y esconderlo tras de sí sin que el pelirrojo se diera cuenta.

— ¿aprender a huir como un muggle? Claro, aprendí bien que eso es lo que hacen las serpientes—declaro con molestia Ron antes de levantar su varita.

Phineas sonrió y pateo su pierna derecha antes de sonreír y quitarle la varita.

—no soy bueno solo lanzando cosas, también puedo patearte y golpearte—dijo Phineas corriendo tras Crabbe y Goyle—vámonos antes de que algún maestro nos pille

Los dos niños asintieron y caminaron tras Phineas y Draco mirando a Weasley sobarse la pierna golpeada y reír.

~CF~

Cuando las clases por fin acabaron, Phineas se dirigió a su habitación a ver qué es lo que le mandaron, primero abrió un paquete grande que venía con una carta.

"Querido Phi

Me alegra saber que ataques a tus compañeros de ese modo, te mando este libro que querías comprar hace tiempo, puedes usarlo para causar contusiones y hemorragias internas a los que te molestes, claro que puedes leerlo también para guardar las apariencias.

Te mando muchos saludos, recuerda tener cuidado de usar el crucio, puedes usarlo en la habitación de menesteres en el séptimo piso cerca del cuadro de los troles bailando pasa tres veces y pide un lugar donde practicar artes oscuras sin ser identificado, la habitación te responderá, aunque puedes pedir un lugar donde ocultar algo y aparecerá un montón de cosas extraviadas, si hallas un libro enorme en el tercer estante que emana aura oscura es mío, te lo dejo, le preguntaré a tu padre sobre algunas cosas interesantes en esa habitación si te aburres mucho.

Felicitaciones por entrar a Slytherin, estamos orgullosos de ti, si sales como el mejor de tu clase te prometo enseñarte a usar magia sin varita y mejorar tus escudos de oclumancia. Pregúntale a Severus para que te enseñe mejor la oclumancia, el señor oscuro le mando una carta.

Cruciaré gente por ti, si aparece una redada en los periódicos fuimos nosotros, recuérdalo.

Esperando que estés bien, fiel a nuestra causa y a nuestro señor.

Te quiere

Tu madre la gran y brillante Bellatrix."

Phineas sonrió ante la carta de su madre y abrió el paquete con gusto. Su madre siempre lograba animarlo por sobre todas las cosas.

"Magia y rituales perdidos de Asia en la antigüedad"

Phineas se emocionó y paso sus dedos por la tapa dura del libro siguiendo las marcas que adornaban la portada del libro que lo hacía indetectable y lo cambiaba a parecer un libro de animales mágicos y no mágicos.

Sin duda, Phineas adoraba los regalos de su madre y las intenciones de provocar una contusión a Weasley.

Se obligó a sí mismo a colocar su atención al otro paquete grande y a la carta junto a este paquete.

"Phineas

Me complace saber que tú y mi diario se están llevado en términos agradables, te envío un paquete especial para ti. No lo abras hasta que completes tu misión.

Respecto a compartir el diario con tus amigos, te dejaré la posibilidad de elección, dependiendo de ello mejorará mi opinión respecto a tu iniciación temprana como tanto has deseado.

Nagini y Mezani querían mandarte comida pero no es apropiado a sabiendas que tienes a los elfos domésticos para que te den lo que quieras, pero de todos modos te envío una caja de chocolates a petición de los dos.

Por mi parte te envío un artículo que te será útil al enfrentarte a la cabra, te avisará si alguien que quiere lastimarte se acerca, como un chivatoscopio pero hecho por mi específicamente para tu seguridad, así que es infalible.

Nagini y Mezani te extrañan en demasía pero esperan verte en navidad.

Atentamente

TR"

Phineas abrazó con fuerza la carta antes de abrir el paquete, tal como había dicho la carta de su señor.

Una caja de chocolates finos y una pequeña cajita.

Abrió la caja de chocolates para comer uno y abrir la cajita donde estaba un pequeño dije en forma de serpiente en forma de "S"

Phineas sonrió y sacó su propia cadena con el dije de la marca tenebrosa para sacar el collar y colocar en la cadena el dije que le envío su señor.

—gracias, mi señor Tom—murmuró felizmente antes de comer otro chocolate y mirar los dos dijes de su collar.

Phineas empezó a pasar sus manos por las cartas de los demás.

De su padre, su padrino, su tio lunático, su tio Barty, tía Wal, Regulus y hasta una de Lucius.

Una sonrisa cruzo sus labios, le gustaba saber que los demás se preocupaban por él. No va a fallarlos, no quería que nadie lastimara a su familia, tía Wal ya es vieja y no podría con una batalla campal, no deben ver a tio lunático ni a su padrino en el lado oscuro, ni siquiera Greyback podría salvar a Remus si lo acusan de ser un mortífago.

Phineas debía protegerlos, decía cuidarlos, como el señor oscuro cuida a sus mortífagos y él, su futura mano derecha, los cuidaría a todos. Ellos son todo lo que él tiene y nunca los va a defraudar.

~CF~

Cuando Draco regresó de ver las prácticas de quidditch del equipo de Slytherin fue arrollado por una mancha negra al entrar en la sala común que lo tiro al piso.

Theodore se limitó a reír al ver al gran Draco Malfoy despeinado con una mueca de dolor impropia de un Malfoy con un chico sobre él.

— ¡Draco!—saludaba felizmente la mancha que resulto ser Phineas quitándose de encima del rubio.

— ¿Por qué no viniste a ver la práctica de quidditch? Te estuvimos esperando y no apareciste—reclamó a modo de saludo Draco levantándose con ayuda de Theodore y limpiando su túnica.

—Lo siento, tenía que ver toda la correspondencia que me enviaron, ¿chocolate?—ofreció tentativamente a modo de regalo de paz extendiendo la caja de chocolates que estaba en una de sus manos.

— ¿tanta correspondencia te enviaron? No me digas, lo vi bien—respondía Draco tomando un chocolate tranquilamente caminando hasta sentarse en el sofá de la sala común cercana a la chimenea.

—sí, bueno, mi madre me envió un enorme libro de ritos antiguos de Asia que estaba pidiendo que me compraran desde hace tiempo—decía Phineas soltando la caja de chocolates en las manos de Theodore antes de salir corriendo y regresar con un enorme libro que hizo que los niños se pusieran pálidos al verlo.

— ¡esa es un arma mortífera! ¿Qué pensaba tu madre enviando esto?—pregunto Theodore escandalizado por el tamaño del libro que para su desgracia, era de tapa dura y muy dolorosamente grueso.

—dijo que me lo envía para golpear gente y me da el permiso de causarles contusiones y hemorragias internas si es que me molestan mucho—respondía felizmente Phineas abrazando el libro.

—No cabe duda que eso sería un buen motivo para que tía Bellatrix te mandara semejante libro—comentaba Draco tranquilamente. Sabía que si no hacia enojar a Phi, estaría en paz y él sabía cómo no hacer enojar a Phi.

—Si, además que dijo que estuviésemos atentos al diario por si aparece alguna redada en las noticias—anunciaba en voz baja mirando alrededor.

El señor Tom siempre les decía que si deben ser paranoicos para vivir, pues que sean paranoicos y que no duden de que puede haber un espía donde sea.

—Sí, padre me dijo que estuviera atento a las noticias en su carta—decía Draco comiendo otro chocolate pensativo.

Su padre le había dicho que tantos años de planeación y fríos cálculos al fin darían resultados, va a caer el ejército de la luz y nadie lo evitará.

Y Draco nunca duda de su padre, pero esta consiente que él debe seguir cumpliendo su deber lo mejor posible.

Y su deber es cuidar a Phineas, ya que si él se convierte en la mano derecha de Phineas, será respetado por todos en el futuro.

—Entonces esperemos que les vaya bien—finalizaba Phineas antes de sentarse entre sus amigos y comer chocolates felizmente conversando sobre el equipo de quidditch.

~CF~

Cuando la clase de vuelo de Griffindor y Slytherin empezó, Phineas miró a los Griffindor pensando en cual podría ser un aliado para el lado del señor oscuro.

Inmediatamente rechazó al pelirrojo idiota Weasley, de los otros chicos que estaban ahí, solamente podía ver a uno o dos que podrían valer la pena si lo intenta.

Pero debe intentarlo.

Por suerte Draco va a intentar con los Ravenclaw que pueda conseguir y eso solo lo dejan los Hufflepuff, sinceramente no creía que hallaría a alguien valioso dentro de los Hufflepuff pero su lealtad es algo que sería apreciado por el señor oscuro.

Ahí estaba la cuestión, Griffindor o Hufflepuff.

—para levantar su escoba digan con fuerza "arriba"—señaló Madame Hooch.

Phineas tenía experiencia y por lo tanto confianza para levantar su escoba y miró a sus compañeros evaluativamente.

Draco y él rieron cuando vieron la escoba del pobretón Weasley golpearlo en la cara, merecido se lo tenía.

Cuando todos estuvieron en la escoba, Phineas vio a un chico elevarse, seguramente por los nervios. Pobrecito.

Phineas lo miró fijamente mientras el niño seguía elevándose en medio del caos que provoco su descontrol hasta que la escoba lo dejó atorado y cerca de caer. Haciendo uso de su maldito instinto de salvar gente, Phineas voló hacia el niño que caía y lo atrapó de la túnica con sus dos brazos.

— ¡Draco!—llamó al rubio y este salió del shock lo más pronto posible para volar hacia Phineas y ayudarlo a salvar a un tonto Griffindor torpe.

Entre Phineas y Draco bajaron al chico Griffindor antes de que se lastimara gravemente y madame Hooch corrió hacia los chicos y revisó al Griffindor rápidamente.

—afortunadamente no tiene nada roto, pero de todos modos lo llevare a la enfermería, veinte puntos a Slytherin cada uno por buenos reflejos y ayudar a su compañero—dictamino madame Hooch mirando a los dos niños antes de llevar al chico hacia la enfermería.

—gracias Draco—decía con una sonrisa Phineas descendiendo lentamente y bajando de su escoba.

—no lo menciones, nunca, jamás—decía Draco bajando y tomando una recordadora en el piso que recordaba que había estado en la posesión del chico que había caído.

— ¡oye Malfoy! Deja la recordadora de Neville—reclamó el tonto pelirrojo acercándose a Draco y quitándole la recordadora inmediatamente.

— ¡Agradece que salvamos a Longbottom!—reclamo Phineas con el ceño fruncido.

—déjalo, Phi, ¿Qué tienes que decir? Pobretón, anda, te escucho—decía Draco con una sonrisa arrogante.

— ¡Que dejes las cosas de los Griffindor porque las serpientes rastreras siempre los contaminan!—decía en un arrebato de furia.

Phineas fue detenido por Theo de defender a Draco. Pero Draco quería hacerlo solo y puede defenderse solo.

— ¿y qué me dices tú? No sabes nada de nosotros y nos juzgas, dices que contaminamos pero tú contaminas a los demás con tu presencia estúpida, eso es todo lo que tengo que decir—declaró Draco con orgullo y dejo la recordadora en manos de Phineas antes de marcharse altivamente como un Malfoy.

Phineas tomó la recordadora y miró a Ronald antes de que este pudiese reaccionar y le sonrió antes de acercarse a una chica de cabello esponjoso y le dio la recordadora.

—dáselo al chico, yo iré por mi amigo—declaro Phineas con una sonrisa antes de salir corriendo tras Draco— ¡espérame! ¡Necesitaré un pensadero para asimilarlo todo!

Crabbe y Goyle siguieron a Phineas como si nada mientras Theodore sonreía.

—Nos vemos en clases—se despidió saliendo tras Phineas.

~CF~

Neville Longbottom fue revisado por madame Pomfrey hasta que esta acepto que estaba en buenas condiciones y lo dejo salir.

La clase de vuelo acabó.

Neville regreso a la sala común y fue acosado por preguntas que ni él mismo fue capaz de responder pero felizmente lo dejaron en paz hasta que alguien se le acerco.

Una chica de cabello como escoba se le acercó y le tendió la recordadora que su abuela le envió ese mismo día. Sonrió. No creía que alguien podría ayudarle a recuperarla.

—uno de los chicos que te salvo la encontró, se peleó con Ron y se la entregó al otro chico y me pidió que te lo entregara—dijo la chica con una sonrisa tendiéndole la recordadora.

—gracias, iré a buscar a los chicos para agradecerles, ¿me ayudarías?—pidió, sabía que tal vez no iba a hacerlo, después de todo, los Slytherin son peligrosos, pero esos chicos lo salvaron.

— ¡claro! Podemos preguntarle a madame Hooch quienes son para buscarlos—decía entusiasmada la chica jalando a Neville por la sala común saliendo del lugar.

Neville había caminado con la chica hasta que fueron interceptados por unos gemelos, los gemelos demonio de Griffindor, los hermanos de ron Weasley.

—nos enteramos que alguien

—salvo a uno de nuestros leones

— ¿podrían ser los salvadores…

—…un chico de cabello negro

—…ojos verdes y un rubio…

—…de ojos grises?

Hablaron los gemelos haciendo confundir a Neville un poco por la forma en la que hablaban hasta que la chica a su lado comprendió todo y les respondió.

—sí, estamos buscándolos, están en Slytherin ¿los conocen?—pregunto rápidamente la chica mientras Neville miraba a los gemelos y a la chica.

Ciertamente esperaba que ellos supieran quienes eran sus salvadores porque tenía mucho miedo de preguntarle a Snape.

—los conocemos

—son Phineas Lestrange

—y Draco Malfoy de primer año

—los llevaremos

Y con solamente esas palabras los gemelos guiaron a Neville y Hermione hasta la entrada de la sala común de Slytherin llamando al prefecto de Slytherin.

—ellos necesitan

—hablar con Phineas Lestrange

—y Draco Malfoy

—además pasamos a saludar

Hablaron por Neville y Hermione afortunadamente. Neville no creía tener el valor de hablar con un Slytherin y no podía dejar a Hermione enfrentar a un Slytherin ella sola, después de todo, ellos son capaces de todo contra una nacida muggle como Hermione.

—hm, los gemelos Griffindor, si, Lestrange nos dijo que si lo buscaban le avisáramos, ahora los traigo, pero es la última vez que lo haré—decía el prefecto de Slytherin con una mueca antes de regresar a la sala común.

Pasaron unos cuantos minutos hasta que salieron los dos chicos que salvaron a Neville comiendo una caja de chocolates.

— ¡Phineas! ¡Draco!

— ¿no creen que es muy cruel

—que tengamos que venir a verlos

—y ustedes no puedan venir a vernos?

Decían los gemelos con un tono fingido de dolor que causo una risa en Phineas y una mueca en Draco.

"Típico de un Malfoy" pensó Neville en ese momento.

—Lo siento, es solo que con tantas cosas que nos ha pasado y acoplarnos y toda la cosa, no pudimos ir a verlos—se disculpaba con una sonrisa el chico de cabello negro.

—no sabemos dónde es la sala común y se verá mal ir en la hora de la comida a su mesa—decía Draco comiendo un chocolate.

—está bien, lo comprendemos

—pero trajimos a un amigo

—que quiere agradecerles

—por salvarlo hace rato

Los gemelos empujaron levemente a Hermione y Neville hasta Phineas y Draco.

—Yo…pues…muchas gracias por salvarme de caer de la escoba en clase de vuelo—decía Neville retorciendo nerviosamente su túnica en las manos mirando a los dos chicos frente a él.

—No hay problema—sonrió el chico y extendió una mano hacia Neville—mucho gusto, Phineas Lestrange—sonrió y le dio un codazo a Malfoy para que deje de ver mal a Neville

—igualmente, Neville Longbottom—respondió nervioso antes de tomar la mano de Phineas nerviosamente.

—Draco Malfoy—dijo algo molesto el rubio extendiendo una mano hacia Neville igualmente.

—Mucho gusto—terminó con las formalidades hasta que miró a Hermione algo dubitativo. No sabía qué hacer en caso de que estos chicos molestaran a Hermione.

Phineas siguió la mirada de Neville y miró a la chica de cabello esponjado antes de sonreírle.

— ¿Y tú eres…?—preguntó acercándose a Hermione lentamente, con cautela.

—Hermione Granger, mucho gusto, Phineas—dijo la chica extendiendo su mano en un gesto de paz.

Mientras Draco hizo una mueca de desagrado, Phineas miró a la chica y luego correspondió el gesto.

—Draco es algo discriminativo con los nacidos muggles por un altercado con un nacido muggle hace mucho tiempo en el callejón Diagón, ya se le pasará y se presentará como debe—decía Phineas ofreciendo chocolate a todos los presentes.

— ¡Phineas! Es…es… ¡tú sabes que es una Griffindor! Y no soy discriminativo porque ese sang…nacido muggle me tirara al piso solo porque ambos queríamos el mismo libro—decía molesto Draco ante la mirada divertida de Phineas.

— ¿Iba a decir "sangre sucia"?—pregunto Hermione algo ofendida ante el gesto del rubio y Phineas se limitó a sonreír.

—Sí, pero sabe que no debe decir eso, uno de nuestros tíos nos castigaba mucho por usar esas palabras y por eso no lo decimos—explicaba comiendo un chocolate Phineas con una sonrisa.

Neville tomó un chocolate algo relajado por cómo iban las cosas. Hubiera esperado muchas cosas, pero mucho menos que dos Slytherin estén comiendo chocolates con cuatro Griffindor fuera de la sala común de Slytherin y una chica nacida de muggles.

Definitivamente este día fue bueno para Neville.


Bien, aqui tenemos un capítulo más del fic.

Como pueden ver, me agrada el hecho de que Bella sea una madre consentidora pero sin perder si sentido de golpear y dañar gente de cualquier forma posible.

Phineas se está tomando mucho tiempo y esfuerzo en reclutar nuevos mortifagos o aliados para su señor Tom. (amo como suena)

El "tío" que les castiga a Draco y Phineas por las palabras "sangre sucia" es Snape por su adoracion hacia Lily quien es nacida de muggle.

Neville es un amor de persona y por eso me agrada tanto y tenia que ponerlo como aliado al menos, no puedo ponerle como un mortifago porque Bella atacó sus padres y obviamente necesitará un tiempo y una gran evolucion para llegar a ser un mortífago.

Me hace muy feliz saber que les agrada la idea del arma de Phineas y definitivamente mataré a Ron (preferiblemente por la mano de Phi) y Ginny morira a manos de Draco y punto (he querido que draco la mate desde el comienzo).

En fin, gracias a todos por sus comentarios, no los respondo aqui porque luego puedo revelar cosas que llevo escondidas para el fic y no quiero eso.

Gracias a todos por leer