Capítulo 19
Al día siguiente de la entrega de la carta de su madre, todo el colegio estuvo sumergido en inquietantes murmullos.
Una redada de mortífagos atacó un orfanato muggle y mataron a todos los cuidadores, obliviaron a los niños muggles y se llevaron a los niños mágicos.
Phineas miró la fotografía de los mortífagos huyendo de la escena y uno de ellos había estado cruciando a los aurores que llegaron. Sonrió al ver el cabello alborotado de su madre enfrentándose a dos aurores.
Habían tenido éxito al llevarse a los niños mágicos de casi todos los orfanatos muggle, aunque Phineas no comprendía porque un orfanato es el que el señor Tom aun no atacaba, atacó a todos los demás orfanatos menos a uno.
Phineas sabía que el señor Tom proponía separar a los magos de muggles definitivamente y encargarse de todos los nacidos de muggles para alejarlos de los muggles.
— ¡Oye Phineas!—Pansy lo sacó de sus pensamientos y lo jalo rápidamente del gran comedor hacia los pasillos de Hogwarts.
— ¡Pansy!—Draco corrió tras Pansy rápidamente mientras Phineas era jalado sin tener idea de a donde lo llevaban.
—tienes que ver esto, tú también Draco—Pansy sonreía llevando a Phineas hasta el salón de los trofeos felizmente.
— ¿Qué cosa Pansy? No me digas, hay un trofeo con el nombre de tu abuelo, bisabuelo o tatarabuelo—decía Draco virando los ojos y bufando por lo bajo.
— ¡claro que no! ¡Mira!—Pansy señalaba a un premio a servicios especiales para Tom Riddle— ¿Qué debe hacer uno para ganar el premio de servicios especiales?
—ni idea, pero podemos preguntarle al diario—decía Phineas emocionado mirando el premio hacia su señor Tom
—mira la lista de premios anuales, ahí también está el nombre de Tom Riddle—señaló Draco al nombre de los premios anuales.
Algo dentro de Phineas decía que si quería estar con su señor Tom debía igualarlo desde la escuela para poder probarle que es digno de ser su mano derecha. Decidido, miró a sus amigos considerando decirles su reciente descubrimiento ya que estos sabían sobre su plan de convertirse en la mano derecha del señor oscuro.
—Dray, Pansy, tengo un plan—declaraba Phineas decidido mirando a sus compañeros fijamente y estos le devolvieron la mirada.
—como saben cuál es mi objetivo, debo igualar o superar a Tom Riddle en la escuela, es decir, debo llegar a ser el premio anual y saber por qué tiene un premio por servicios especiales a la escuela—declaraba Phineas seriamente como si decidiera el destino del mundo.
—entonces te ayudaremos, debes superar a la sabelotodo Granger entonces y sacar "Supera las expectativas" en todo—comenzó Draco seriamente formulando un plan en su mente.
—y yo me encargaré de decirles a los demás para investigar sobre el premio por servicios especiales, o podríamos preguntarle al diario—dijo Pansy mirando el premio fijamente.
Phineas en ese momento sonrió a sus amigos y felizmente aceptó sus planes. Una cosa era el dejar que le ayuden, pero otra diferente era dejar a Pansy y los demás hablar con el diario. Por una parte sería bueno que el diario pudiera hablar con más gente, pero por otra parte, dependiendo de la elección de Phineas, el señor oscuro lo evaluaría.
—Puedes preguntarle al diario pero deben presentarse—declaro Phineas razonando las opciones que tenía.
Si les decía que no iba a demostrar que no confiaba en ellos y para un líder la confianza en sus subordinados debe ser fundamental. Phineas sabe que el señor oscuro confía en sus padres, Lucius, Barty, Regulus, Severus, entre otros. Por lo tanto si Phineas demuestra que confía en sus amigos, demuestra que espera la misma confianza de parte de ellos.
Y los Slytherin nunca traicionan a los suyos.
Por otra parte, si desconfiaba en ellos y se vuelve individualista, va a demostrar que sigue siendo un niño que quiere hacerlo todo solo, y si hay algo que su padrino sirius le enseñó muy bien, es que uno nunca puede hacer nada solo porque cometerás muchos errores.
Aunque hay veces en las que uno debe hacer las cosas solo.
~CF~
El diario de Tom Riddle no sabía absolutamente nada de lo acontecido en los últimos cincuenta años desde que creó su horrocrux, así que se vale de lo que la gente le contaba acerca de lo que había hecho su yo futuro.
Estaba complacido porque sus planes siguieran su rumbo, su yo no se había dejado llevar por la locura de hacer más horrocruxes y seguía analizando la situación como debe de ser.
Perdido en sus pensamientos y recuerdos del pasado, unas letras lo llaman, una nueva energía mágica lo atrae desde lo más profundo de sus memorias hasta las páginas del diario en el que se encuentra atrapado de nuevo.
Una energía nueva, joven, ingenua, aparece ante él con un simple saludo, como siempre, la precaución primero antes que nada, debe asegurarse de que sea de confianza o no.
Pero claro, otro amigo de Phineas, el niño no sabe de su función de absorber magia para hacerse más visible y manipular a otros para que abran la cámara de los secretos, pero de todos modos es sabio que más personas contacten con él.
Entre más personas, más rápido podrá tomar magia y hacerse palpable en el mundo de los vivos y ver con sus propios ojos como ha envejecido y como han ido sus planes.
De entre todos esos niños, el más ambicioso, digno Slytherin, era Phineas Lestrange, queriendo convertirse en su igual, queriendo estar cada vez más cerca de ser su persona de confianza.
A pesar de que este niño haya sido el que era profetizado para derrotarlo, este había tergiversado la profecía con el fin de poder gobernar junto a su señor oscuro, su querido y adorado señor oscuro. Su versión futura para su gozo.
Cuando pudiera ser físico, tocaría lo que su yo actual no ha podido tocar, sería tan interesante compartir a Phineas Lestrange con su yo actual, cuantas cosas se le vienen a la cabeza al momento de imaginar el tocar al niño. Corromperlo. Hacerlo desear la oscuridad.
Puede que solo sea un diario, pero aún tiene la mente de un adolescente de quince años, un adolescente de quince años que logro doblegar a muchos con solo su mirada, una bonita sonrisa y unas cuantas palabras.
El diario disfrutaba de sus memorias, no de todas, pero disfrutaba de algunas de sus memorias, cuando Phineas le contó sobre el ataque de hoy, aquellas memorias regresaron. Siempre deseó eliminar ese orfanato, eliminar a todos los malditos matones de ese maldito orfanato para siempre.
Tom Riddle era alguien que siempre dejaba lo mejor para el final, así lo podría disfrutar mucho más, por eso había dejado ese maldito orfanato en paz hasta que sea la hora de la venganza, dulce y silenciosa venganza por todos esos años.
Pero claro que no le dijo a Phineas nada de eso, nunca va a decirle a un niño que no puede mantener la boca cerrada que el gran Lord Voldemort fue un huérfano olvidado por su padre, con su madre sobreviviendo a duras penas para poder darle nacimiento.
Por eso se olvidó del nombre de Tom Riddle, por eso mismo se alejó de sus orígenes muggles, por eso mismo evito todo aquello que le recordaba su debilidad.
Porque era débil, ingenuo y más que nada idiota al creer que alguna vez alguien iba a ir por él en ese orfanato para llevarlo. Nunca le dejaron ser feliz y por eso, iba a ser feliz a costa de todos aquellos que se lo impidieron.
Dumbledore, la matrona del orfanato, el ministerio, todos caerían para que su plan se realizara, un plan concebido en la mente de un pequeño niño de seis años que se dio cuenta que era diferente, mejorado por un niño de once años que había entrado al mundo de la magia, planeado fríamente por un adolescente de catorce años y llevado a cabo desde su graduación.
Y para eso estaba el diario, para no olvidar el plan original, para evitar que su yo futuro hiciera alguna estupidez, obviamente no iba a dejar cabos sueltos.
Era divertido pero interesante a la vez leer las palabras del niño que lentamente le contaba de las grandes cosas que había hecho su yo futuro.
La precaución que su yo futuro tomó con el niño evitaría que este hiciera alguna cosa idiota y terminase en peligro, porque si el niño caía en garras de Dumbledore, todo, incluso su existencia peligraría.
Ah, que delicia será para el diario contarles sobre el basilisco y que le echó la culpa al semi gigante de Hagrid. Justamente preguntan por eso, que delicia.
Bien, es hora de actuar frente a tantos niños, y tal vez, muy pronto, pueda estar materializado fuera del diario.
Y le dirá algunas verdades a su yo futuro, entre ellas el que rayos pensaba al dejarle en manos de un grupo de niños de once años.
Pero en lo general, le gusta tratar con su yo futuro o actual o como sea.
~CF~
Daphne había llegado un día al gran comedor con un enorme libro y una sonrisa de oreja a oreja.
—Tengo la idea de hacer algo que supere las ambiciones de cualquier Slytherin, ni siquiera el señor oscuro ha pensado en esta opción—declaró felizmente antes de sentarse en su lugar entre Theodore y Crabbe.
—te escuchamos Daph—dijo Theodore mirando el libro que estaba en la mesa con curiosidad y luego a la chica.
—Convoquemos el espíritu de los fundadores—declaro con orgullo en su mirada y ambición brillando en sus ojos.
Draco se puso de pie y miró fijamente a Daphne atrayendo la atención de algunos estudiantes y maestros, se acercó a ella y le sonrió.
— ¡Eres un genio!—grito emocionado jalando a Phineas. — ¡Vamos ahora mismo!—declaró emocionado seguido de Theo, Daphne, Pansy, Crabbe, Goyle y Blaise.
Dumbledore los miró salir del gran comedor con una mirada de aprehensión y dirigió su mirada a Severus que estaba con una leve, casi imperceptible, sonrisa mirando a sus serpientes con diversión.
—Severus, ¿puedes ir a ver que están planeando esos muchachos?—pidió listo para ir él mismo más tarde por Phineas, después de todo es posible que antes de Halloween pueda acercarse a Phineas y revelarle la verdad de Harry Potter.
El maestro de pociones miró con algo de desconfianza al director pero asintió y salió inmediatamente del comedor sin decir nada a nadie.
~CF~
Minerva miraba contenta el intercambio entre Harry o Phineas, con chicos de su edad, aunque fueran hijos de mortífagos, le alegraba verlo feliz y saludable.
Desde que Phineas había entrado a Hogwarts, minerva lo observó cuando nadie la miraba y había llegado a la conclusión de que el niño era un pequeño muy inteligente como su madre, valiente como su padre James y sobretodo, muy inocente, amable y dulce que se dedicaba a sus tareas con esmero y esfuerzo, que jugaba, reía y se divertía con sus amigos
Minerva no era partidaria de los mortífagos (aunque no iba a negar que molestaba a Tom Riddle porque era guapo y tremendamente listo) pero podía ver que los mortífagos lo educaron como un niño y dejaron que disfrutara su infancia. Lo que más le aterraba a ella era que al entrar Harry a Hogwarts, este terminara siendo un malvado y sádico chico que mato a alguien cuando era pequeño. No tenía el corazón para pensar en lo que haría en ese momento.
Al ver a Dumbledore retirarse después de Severus, Minverva miró a Filius y Pomona antes de asentir e ir detrás del director. Minerva había contado sus sospechas a Filius y Pomona quienes accedieron a ayudarla en su plan de vigilar a Dumbledore y al pequeño Phineas.
Con el tiempo, Phineas había demostrado ser un niño inocente, tranquilo, amable, inteligente y sobretodo alguien que valoraba el valor de la educación que se le impartía, Pomona estaba feliz de tener a alguien que tuviera tan buena mano con las plantas, alguien que se dejara cautivar por su belleza y asombrar por lo que la naturaleza nos da. Filius estaba feliz de tener a un estudiante tan tranquilo y amable, servicial y listo, un joven maravilloso que comprendía el valor que tiene su clase y no se cree superior a nadie. Algo que siempre deseo en algún estudiante, incluso un sangre pura.
Ambos apreciaban a Phineas incluso antes de saber que era Harry Potter, cuando Minerva les contó al final de septiembre ambos habían decidido ayudarla a impedir que Dumbledore tratara de hacerle algo al pequeño ya que estaba feliz con su vida ¿Quiénes eran ellos para hacerlo infeliz ahora?
—Albus, espera un momento—Minerva llamo al director antes de que este abandonara el gran comedor por completo y este le dirigió una mirada.
— ¿sucede algo? Minerva—pregunto el director con una voz amable aunque Minerva pudo descubrir en ellos un rastro de impaciencia.
—necesitamos hablar contigo sobre un asunto importante—la mente brillante de la que Minerva se jactó en su juventud estaba trabajando rápidamente buscando una razón lo suficientemente buena para mantener al director ocupado mientras Severus se encargaba de lo que sea que fueran a hacer esos pequeños.
— ¿Qué clase de asunto importante?—preguntaba con algo de impaciencia pero prestándole atención a la subdirectora.
—los estudiantes han hecho un pedido para abrir el club de duelo y el maestro Lange quiere hacerse cargo pero necesito saber exactamente qué podemos hacer para evitar que perdamos este maestro este año, bien sabes que algunos de los maestros que hemos tenido han sido fatales y el señor Weasley, el prefecto, ha estado pidiéndome hablar contigo para evitar que algo vaya mal con el maestro—declaraba Minerva con toda su seriedad como si fuera un asunto grave.
— ¿no podría esperar más tarde? Estoy haciendo algo importante—pidió Dumbledore con una sonrisa de las que le daban confianza a Minerva, pero hoy no.
—lamento decirte que no, desde el comienzo del año debemos esforzarnos en mantener nuestros maestros de defensa, ¿Por qué no le diste el trabajo a Riddle? Hubiéramos podido mantenerlo vigilado—recriminó Minerva con el ceño fruncido.
Siempre se había preguntado por qué no le dio el trabajo a Tom Riddle, era tan brillantemente encantador que hubiera deseado tenerlo como compañero de trabajo, si era tan bueno enseñando como estudiando, hubiera sido fabuloso.
—Minerva, lo discutimos hace unos años, Tom quería usar a los niños como su futuro ejercito de mortífagos—replico Dumbledore caminando a su oficina obligadamente por Minerva.
—pero aun así tiene su ejército de mortífagos—Pomona dijo exactamente lo que dijo el director Dippet al entrar en la oficina del director. El retrato de Dippet sonrió al ver a Pomona decir lo mismo que dijo él.
—Pomona, no estamos hablando de ese hecho, estamos hablando acerca del maestro de defensa—recalcó Dumbledore mirando con algo de impaciencia a Pomona y Filius.
—pero no negaras que es extraño que todos y cada uno de los maestros desaparezca, renuncie, muera, termine en Azkaban y demás—replicaba Filius con ánimo renovado al ver la ceguera de Dumbledore al tratar el maestro de defensa.
—si le dieras el trabajo a Severus podría ser bueno, Horace podría regresar felizmente a enseñar—replicaba Minerva recordando que Severus quería trabajar en ese cargo antes de pociones.
—no puedo dejarlo, va a volver a la afición de artes oscuras y será peligroso para el—dijo Dumbledore antes de que Pomona intercambiara una mirada con Filius.
—creo que Severus podría hacerlo en caso de que el profesor Lange renunciara—declaraba Filius tranquilamente.
—Deberíamos llamar al profesor Lange para hablar sobre la "maldición al puesto de defensa"—sugirió Pomona para mantener más ocupado a Dumbledore.
Todos los maestros tomaron asiento y conjuraron un poco de té.
Definitivamente no iba a dejar a Dumbledore salir.
~CF~
Cuando Snape alcanzó a sus serpientes en los pasillos pudo escucharlos hablar enérgicamente mientras Theodore escribía en una libreta.
—…lo sabía, no lo habían pensado antes—declaraba Daphne cuando Snape los interceptó mirando alrededor.
—Señores Lestrange, Malfoy, Nott, Crabbe, Goyle, Parkinson, Greengrass y Zabini ¿se puede saber qué es lo que están planeando que salieron del gran comedor atrayendo la mirada de todos?—cuestionó Snape en su modo de maestro de Pociones.
—señor, Daphne tuvo una ambiciosa idea que nos emocionó a todos y estamos planeando como llevarlo a cabo, si nos promete no decirle nada a nadie, le contaremos—declaraba Blaise con una sonrisa que profetizaba un dolor de cabeza para el maestro.
—bien, les prometo no decirle nada a nadie que no deba saberlo—declaró Snape mirando mal a todos los niños ahí presentes.
—Daph dijo que podemos invocar al espíritu de Salazar Slytherin ya que Phineas es uno de sus sucesores al poder hablar pársel y como nadie lo pensó antes, vamos a hacerlo nosotros—declaró Draco con una sonrisa emocionada.
—son muy jóvenes como para tratar de hacer un ritual así, más aun si es sin supervisión, pueden hacerlo en la noche de todos los muertos que es propicio para eso, pero les sugiero esperar un año para hacer eso o al menos pedir ayuda a un adulto que pueda evitar que terminen en el limbo por eso—declaro Snape después de digerir la noticia de lo que iban a hacer sus estudiantes.
—Si la versión de quinto año del señor oscuro nos ayuda ¿podemos hacerlo?—pedía tentativamente Pansy mientras Theodore escondía el diario con una sonrisa.
— ¿Cómo puede la versión de quinto año del señor oscuro andar con ustedes sin que nadie lo haya visto antes?—cuestionaba antes que nada Snape mirando a su ahijado.
—el señor oscuro le dio a Phineas el diario de sus memorias de quinto año y el diario nos responde y dijo que podía saber algunas cosas sobre el ritual que queremos hacer—decía Theodore pasando el diario por su espalda a Crabbe, quien le pasó rápidamente a Crabbe y de ahí a Daphne mientras Theodore atraía la atención de Snape.
—Phi, no hagas nada arriesgado, no queremos que los expulsen por atraer a un espíritu de un fundador que todos consideran un traidor aunque no lo es, podrían hacer el ritual el día de Halloween y yo hablaré con el señor oscuro para tenerlo atento a hacer algo mientras ustedes juegan—decidió rendido Snape, cuando Phineas lo miraba con la mirada suplicante de Lily no podía hacer nada.
Era malditamente débil hacia la mirada dulce de su querida Lily.
—entendido tío, lo haremos en la noche y con mucho cuidado en una habitación que mamá me recomendó—dijo al fin Phineas olvidando del hecho de que deben tratarse como maestros y alumno y no como familiares cercanos como eran.
Snape suspiro y asintió
—Pídanle ayuda a su maestro de defensa, le ha de emocionar la situación en si—murmuró Snape guiándolos a la sala común de Slytherin.
—de acuerdo padrino, le pediremos al maestro su ayuda entonces—sonrió Phineas entrando a la sala común con sus amigos tranquilamente ante la mirada de Snape.
—buenas noches
—buenas noches, profesor
Bien, respecto a lo que pensaba el diario de Tom Riddle, Tom no le dijo a Phineas de su pasado en el orfanato por el hecho de que Phi era solo un niño y no podia acosarlo con su pasado que ya de por si lo acosa a él.
Respecto al ritual, Phineas le contó a sus amigos de su afán de superar a Tom Riddle en su tiempo de Hogwarts y si Tom abrió la cámara de los secretos, entonces Phineas convocará al espíritu de Slytherin que es algo mucho mas ambicioso que la hazaña de Tom (aunque la cámara de los secretos se abrirá en el tiempo de Phi y veremos a un Tom Riddle del diario buscando a Phineas por toda la cámara hasta en la boca del basilisco).
En cuanto a Hermione y Neville, en este capitulo no salieron porque me centré en Tom y Phineas exclusivamente, pero en el siguiente capitulo veremos más episodios de la interacción entre estos dos y las serpientes.
En Halloween siempre debe pasar algo, no lo olviden~
Respecto a Minerva, Flitwick y Sprout, al ser los jefes de casas es su deber velar por los estudiantes y aunque no sean de sus casas, todos le tienen estima a los estudiantes listos (pero no dejaré que Hermione sea la nerd) así que en algún tiempo desde que se enteró del asunto de Phineas, Minerva les contó sus preocupaciones a Flitwick y Sprout por ser compañeros confiables de trabajo y porque sospecha que Snape ya lo sabe.
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