◕ Capítulo . Nº 4 ◕

– Amo por favor, le suplico que me haga el amor esta noche – Snape se quedó en shock, después de un rato de caer en cuenta le contesto al chico.

– Estas consiente de lo que me estas pidiendo Potter – le cuestiono Snape con un tono severo, intentando detectar un poco de inseguridad en sus palabras.

Harry se levantó y coloco su peso sobre sus rodillas, llegando a la altura de su Amo – Estoy completamente seguro, sobre lo que acabo de pedirle – la mirada de Harry reflejaba angustia.

Snape se levantó y quedo frente al menor dándole una mirada de indiferencia, mientras el muchacho lo miraba expectante – Harry, ¿Porque razón me pides hacer eso, si no más recuerdo me suplicaste que no te penetrara la última vez? Y ahora me estas suplicando de rodillas que lo haga – Harry volvió agachar la mirada, sus pensamientos eran un remolino andante, por un lado, deseaba que Severus lo hiciera, pero por el otro sentía una furia interna por lo que le hizo pasar el mayor.

Acaso a él le gustaba ser sometido o controlado, debido a que la mayor parte de su vida si no es que toda, tuvo que valerse por sí mismo, desde que empezó lo de Voldemort, su comportamiento heroico y gallardo el cual debía demostrar para poder enfrentar lo que se le ponía enfrente, ser la persona valiente que todos esperaban, aquel que tomaba el control de la situación para el bien mayor.

Jamás imaginó que alguien más podría manejarlo, quién se atrevería hacerle frente después de vencer al mago oscuro más poderoso de todos los tiempos, y que irónico, ahí se encontraba la persona que menos hubiera imaginado, de pie frente a su vista, mientras él, Harry Potter, estaba de rodillas sintiéndose la persona más humilde de lo que se había sentido en mucho tiempo.

Harry se puso de pie y se acercó a Severus – ¿Puedes? – volvió a preguntar Harry, sin haberle contestado a Severus sus preguntas del porqué. - ¿Puedes hacerme el amor? – pidió otra vez Harry.

Snape analizó el semblante del joven el cual cambió a uno más seguro, no había nada que le demostrara dudas sobre lo que decía Potter, Harry seguía expectante, esperando la respuesta del profesor.

– Muy bien Harry, lo haré, pero una vez que comience no pararé, aunque me implores que me detenga, quedó perfectamente claro – Snape utilizó un tono, ese que ocupaba cuando quería intimidar a sus alumnos en el aula.

– Si Amo – y sin esperar más Snape sujeto con fuerza el brazo de Harry y realizó una aparición, Harry al llegar observo el espacio, no reconoció donde se encontraba – Amo, ¿en dónde estamos? –Snape se encontraba de espaldas retirándose su capa, giro su rostro sobre su hombro para ver a Potter.

– Esta es mi habitación Potter – Harry observo el espacio, todo el lugar estaba de color verde con negro, muy al estilo Slytherin, daba un toque de elegancia combinado con un estilo sombrío – Pediste que te hiciera el amor Harry, eso es algo muy diferente a cuando juego con mi esclavo – le informo Snape.

– Pero yo solo soy tu esclavo... – Snape lo interrumpió dándole un beso delicado en sus labios, cuando se separó le susurro – No Harry, hoy estás equivocado, no te tratare como mi esclavo si no como mi amante –

Al terminar de decir esto Severus cargo a Harry, llevándolo a su cama, al recostarlo Harry sintió la suavidad de la tela que la cubría, se sentía tan cálida y acogedora a pesar del clima que producía estar en las mazmorras, Snape se posiciono encima de Harry, el mayor rozó con su mano el cuello de Potter haciendo que este se estremeciera por el tacto, se acercó al rostro del chico y le dio un beso apasionado, los labios de Harry tenía una textura tan suave, eran cálidos y tenían un sabor peculiar, uno que Severus no podía detectar pero sin duda le fascinaba.

El muchacho sacaba pequeños ruiditos de éxtasis que se amortiguaban por el contacto de sus bocas, Severus continúo explorando la cavidad del muchacho utilizando su lengua, mientras que con una mano daba suaves caricias por el cuerpo de joven, tratando de que el se sintiera lo más cómodo posible.

El profesor a continuación bajó su boca al cuello del joven dejando pequeñas marcas de afecto por su piel, Harry sentía demasiado bien las atenciones del mayor –

– A..am..oo eso se siente muy bien – Snape dejó de hacer lo que estaba haciendo solo para dedicarle unas pocas palabras a Harry – Severus – hizo una pausa - el día de hoy soy Severus para ti – Harry esbozó una sonrisa, mientras que Severus volvía a propiciarle placer.

Harry acariciaba la espalda de Severus, después pasó sus manos al frente, Snape se separó un poco del menor, Harry comenzó a desabotonar la camisa que cubría a Snape, liberándolo por fin de esa prenda, Harry miró embelesado el abdomen tonificado de su profesor, Severus realizó lo mismo con Harry, se tomó su tiempo para desvestirlo, deleitándose con cada prenda que le quitaba al menor, debido a las hábiles manos de Snape, Harry no tardó mucho en quedar completamente desnudo, el rostro de Harry tomó un color rosa, y no era de vergüenza, es más, era de excitación.

Snape comenzó a lamer un pezón de Harry, mientras que con su mano presionaba levemente el otro, así continuó un rato hasta que observó que el muchacho movía sus caderas en un pequeño vaivén figurativo, el miembro de Harry se encontraba completamente recto tanto que tocaba su abdomen, el chico ya se encontraba ansioso porque avanzara más.

Snape giró a Harry y lo puso en cuatro sobre la cama, después conjuro un frasco de lubricante y vertió algo de ese líquido en su mano, e introdujo un dedo dentro de Harry, el joven sacó un jadeo de placer, Snape movió lentamente su dedo, de adentro hacia afuera, cuando noto que se acostumbró, introdujo el segundo, y de igual forma el tercero, Harry comenzó a moverse tratando de simular embestidas contra su ano, Snape río por lo bajo, realizo tijerillas dentro del muchacho, y cuando considero que ya había hecho el suficiente espacio en Harry, volvió a poner al chico boca arriba, quería observar el momento que Harry se entregaba completamente a él.

Snape observó al joven un instante, traía el cabello más desordenado que de costumbre, sus anteojos estaban un poco inclinados, y las mejillas y su cuello rojos a mas no poder, era una imagen muy erótica y demás de estimulante, Snape tocó los anteojos de Harry acomodándolos de manera correcta.

El profesor todavía continuaba vestido, así que con una voz ronca por el deseo le dijo a muchacho

– Quiero que me mires Harry – el muchacho levantó la vista y observó cómo con gracia Severus se desprendía de sus prendas, observó cómo el cuerpo de su profesor se mostraba delante de él, cuando por fin Snape terminó, Harry pudo apreciar el perfecto cuerpo que tenía el mayor, cosa que no había disfrutado, Snape de nueva cuenta se puso encima de Harry, miró esos ojos esmeralda captando el brillo en ellos, Snape abrió las piernas del chico y se posiciono en medio de ellas, tomó el frasco de lubricante, aplicó a su erección la que considero necesaria, y comenzó a entrar lentamente en el joven, Harry se tensó al sentir la intromisión, el interior del muchacho era cálido, y apretaba muy bien el miembro de Severus, era una sensación única, en los ojos de Harry se comenzaron asomar lágrimas que no terminaban de salir – relájate amor, ya pronto te sentirás mejor – Snape siguió entrando en el chico hasta que estuvo completamente dentro de él, espero unos momentos a que se acostumbrara Harry.

– Puedes moverte Severus – y así lo hizo, comenzó con leves embestidas tratando de no dañar al chico, pero al primer sonido de placer que salió por los labios de Harry, Snape comenzó a moverse con más rapidez, sus embestidas se volvieron más agresivas, Harry solo gemía sin pudor alguno, Snape seguía moviéndose dentro del menor.

– Mas Severus, quiero sentirte, lléname completamente – exigió el menor, Snape estaba consciente que su respiración estaba de más que agitada, con algo de brusquedad, elevo las piernas de Harry y las acomodo sobre el pecho de Potter, el muchacho era muy flexible, con esta posición Harry grito y grito de placer Snape había encontrado su punto dulce, ya teniendo el conocimiento de este, dio las embestidas con más fuerza, introduciéndose más a fondo en Harry, sacando sonidos y sollozos de placer, cualquiera que estuviera cerca juraría que estaban matando a alguien, y así era Severus estaba matando de placer a Harry.

Severus tomó la erección del menor entre su mano y lo masturbo para que Harry sintiera más y más placer, no tardó mucho para que Harry llegara al clímax, durante su liberación el muchacho arqueo la espalda y liberó toda su semilla entre los cuerpos de ambos, por su parte Snape también ya casi llegaba a su punto y más porque Potter contrajo sus paredes aprisionando más el miembro de Snape , dio un par de estocadas fuertes y termino dentro de Harry, soltó las piernas del muchacho las cuales cayeron a los lados, Snape se desplomó sobre Harry, había tenido la mejor sensación de su vida, y todo gracias el pequeño bribón que yacía debajo de él, Snape salió del ojo esmeralda y se acomodó a un lado de Harry, abrazándolo por la cintura, y ambos se quedaron profundamente dormidos.

Snape despertó y sintió algo cálido pegado a su cuerpo, abrió sus ojos y ahí se encontraba Harry, descansando plácidamente en su cama, se veía tan en paz que no quiso molestarlo, con cuidado salió de la cama y se dirigió al baño mientras tomaba una ducha, sintió que alguien lo observaba, ahí estaba Harry completamente expuesto parado en la entrada del baño, frotándose un ojo con su mano un gesto muy tierno, pensó Severus.

– Acércate Harry, ven conmigo- el mayor estiró su brazo para que Harry lo tomara y entrara con él en la ducha, Harry tomo la mano del profesor, ambos hombres se dejaron cubrir con la cálida agua que caía por sus cuerpos.

– ¿Te encuentras bien? – Snape acariciaba el cuerpo de Harry.

– Me duele mi parte baja y mi cadera, pero no es nada que no pueda soportar – Snape se preocupó un poco, pensó que había sido algo rudo con el muchacho.

– Discúlpame Harry, debí tomarlo con más calma, era tu primera vez– le dijo Snape con un tono de preocupación.

Harry negó con la cabeza – No se preocupe Señor, no me molesta, le agradezco lo de anoche –

Los dos hombres después de un tiempo salieron de la ducha, se vistieron y desayunaron, ese día Harry faltaría a sus clases, Snape se encargaría de las faltas, prefirió que el joven se tomará el día para poder descansar un poco.

Harry ya iba a retirarse del lugar cuando Snape lo detuvo – Potter - Harry se giró hacia su profesor - Debo dejar algo muy claro contigo, lo de anoche solo fue por una vez, tú y yo seguimos siendo Amo y esclavo solo eso, lo seremos hasta que yo decida que ya no más, solo eres una cosa que disfruto por el momento, no vayas a tener una impresión equivocada sobre la relación entre nosotros – le rectifico Snape.

Harry sintió una oleada de sentimientos al escuchar las palabras del mayor, su mente se quedó en blanco por unos instantes – De eso no se preocupe Amo, yo entiendo que solo soy un objeto que puede usar a su antojo, no soy nada ni nadie para usted, así que no se aflige de que yo vaya a confundir las cosas, yo se distinguir las diferencias de ser un esclavo a ser un amante – aseguró el muchacho, sin decir más Harry salió del salón de pociones, caminando a paso lento por el corredor sintiendo que algo se fracturaba, se rompía, se destrozaba en su interior.