Nota: Oneshot por San Valentín.

Es un reto. Un día para cada ship.

La primera vez que escribo para esta ship, espero que sea de su agrado.


14 días hacia San Valentín

Día 9: Cargada de princesa

AiBaku

Humo saliendo por todas partes.

Edificios destrozados o en llamas bajo una noche eterna.

Gritos, llanto de personas corriendo desesperadas por su vida.

Sus propios alumnos, futuros héroes estaban paralizados de miedo… mientras que otros… no se sabe sí siguen respirando.

Como aquel chico de cabello rubio y cenizo entre sus brazos.

Aizawa juraba que a pesar del ambiente aún podía oír el grito de batalla de Bakugou. Estaba seguro que podía verle con sus explosiones en cada mano para ir hacia el enemigo, mientras decía "te mataré".

Eraserhead intentó alcanzarle, uso toda la distancia que su banda alrededor de su cuello le permitía. Incluso pensó que su cuello se iba a romperse por la fuerza aplicada. Intentó usar su quirk para detenerle.

Necesitaban reagruparse.

Crear un plan.

Él era el profesor de ellos, era el líder de la misión.

Sus piernas temblaron cuando vio el primer impacto contra el joven rubio. Grito su nombre pero su grito se perdía entre tantos desesperados.

Sus ojos se abrieron, no para usar su quirk. Lo hicieron cuando nuevamente aquel cuerpo era estrellado contra la tierra, el sonido que hizo era como de uno de los edificios derrumbándose. Sus piernas que estaban temblando corrieron hacia el inconsciente Katsuki.

Shouta no podía entender lo que pasaba a su alrededor.

Sobretodo…

¿Por qué estaba más preocupado por ese mocoso que le causaba problemas al ser su profesor? ¿Por qué ahora le duele el corazón y no la cabeza como siempre?

Llegó donde él se hallaba tirado. Se inclinó posando su rodilla derecha en el piso y la izquierda en alto para apoyar la melena rubia contra ella. Había sangre cayendo entre sus dedos, provenían del cuerpo entre sus brazos. La respiración era cortada y empezaba a ser fría.

Bakugou… -lo llamó con un leve temblor entre sus labios- Bakugou, resiste.

Unos ojos zafiro se abrieron lentamente mostrando una leve sonrisa.

Acabemos con él… -dijo antes de volverse a desmayarse.

Aizawa lo tomó entre sus brazos. Mientras que los de Bakugou colgaban a su costado. El mayor con sus piernas temblorosas nuevamente corrió y brincó por los edificios en ruinas. Ignoró a otros que necesitaban ser salvados, ahora solo le importaba la vida entre sus brazos.

Porque sí no le salvaba…

Su vida se iría junto con la de Bakugou.

Mientras avanzaba recordaba los pocos años a su lado. Años que esperaba que se alarguen y no que se larguen. Puesto, que se había enamorado de su alumno, pero el estatus que nunca le ha importado, no le permitía estar con él por ahora.

Y ahora la muerte se lo arrebataba. Juraba que su enemigo ahora no era ese villano que Allmigth enfrentaba. Sí no la muerte con su secuaz el tiempo.

Podía verles burlándose de él.

Quería creer que era porque cargaba a Bakugou como princesa.

¿Por qué el camino a la ambulancia es tan largo?

¿Por qué el tiempo es lento?

Al fin llegó a la ambulancia.

Cayó de rodillas por lo agotado.

Bakugou aún seguía entre sus brazos.

No se lo arrebataron.

Nadie tenía de valor de apartarlo de un cuerpo sin vida en el que se aferraba llorando para llamarlo a la vida.

Solo la muerte lo hizo.