15.- Visiones de futuro.

"Las cosas que aquí están escritas están por ocurrir exactamente dos años después del día en que Steve y Joelle se conocieron y si bien, en la historia habré de contar como llegaron hasta este punto, lo que ocurrirá posteriormente lo dejaré para el final, como corresponde al desenlace de la historia."

La contienda era llevada a cabo en la región de Groom Lake, algunas veces conocida como Homey airport, o para los más fanáticos de las conspiraciones, como el área 51. Se encontraban a unos cientos kilómetros de las Vegas y el equipo de los Avengers confiaba poder contener la lucha fuera de cualquier zona civil. De pronto, la pesadilla comienza para Tony cuando su enemigo provoca un fallo en el reactor de su pecho y Friday informa del tiempo preciso del que dispone para reactivarlo completamente. Una y otra vez Iron Man es atormentado en un juego sádico en el que su oponente provoca cortos en el sistema que lo dejan varios segundos indefensos y fuera de la pelea. Steve hace un intento para acudir en su ayuda y reiniciarlo manualmente, pero le es imposible y no logra avanzar. En su lugar, alguien más lo hace y lo logra, pero ha perdido la posición de defensa importante en que se encontraba. Sharon toma su lugar, pero es demasiado tarde y no puede evitar que una ráfaga de metrallas sea lanzada en su dirección provocando que tanto ella como Joe se dejen caer por un precipicio. Los demás están demasiado ocupados para ayudar, pero escuchan por los intercomunicadores la voz de Sharon que esta mal herida y pide auxilio. El ánimo cambia cuando todos la oyen mascuyar que ha encontrado justo lo que el equipo buscaba y junto al cual ha caido.

-Cap… la bomba esta aquí. – Su voz suena completamente descompuesta por el dolor.

- ¿Puedes desactivarla?

-negativo … veinte segundos, no veo el sistema… Cap creo que "ella" está herida.

-Sal de ahí "Ahora"- Tony intenta acercarse, pero aún está lejos y Steve ya ha logrado llegar hasta ella tan sólo para encontrar a Sharon con varias heridas en el torso y brazos y comprende que tiene que sacarla. Joelle está a su lado y también esta en problemas. Hace tiempo que había dejado de tocarla y sus sonrisas mutuas habían desapatecido. Joe era sinónimo de Tabú y justo ahora no puede perder la cabeza. El contador llega a los diez segundos y la mira por última vez antes de tomar su decisión.

Cuatro, tres, dos … el capitán ha logrado subir el barranco y cubrir a la herida con su escudo. La bomba explota y todo es envuelto por una nube gris que sofoca a todos.