16.- Reacciones peligrosas
De regreso a los primeros días, todavía existía un Bucky dejándose guiar por Joelle y Wanda en su laberinto de recuerdos y emociones. Una a una iba descubriendo las palabras de un segundo código de activación implantado tiempo atrás, estas aparecían en medio de pesadillas que tenía durante las noches o momentos de crisis en que a Wanda apartaba las imágenes claves para que después Joe intentaba remplazar lo más difícil: las alteraciones de su conducta provocadas por las emociones al evocarlas. El proceso llevaba meses porque algunas veces transcurrían semanas hasta que otra pieza volviera a salir a la luz. Era un trabajo basado en la fe porque no todo el equipo estaba seguro del resultado final que obtendrían.
En esos días la nieve seguía cayendo y mientras las oficinas y laboratorios del complejo aparentaban estar vacíos, tres figuras aún se movían en un salón alejado. Eran Sam, jugando solitario, Bucky apostado en un sillón y Visión frente a un piano al que intentaba sacar las notas. Sam había trabado una especie de amistad con Bucky y aunque solía hacerle bromas pesadas, en el fondo sentía algo de piedad por su situación. – ¡No te pierdes de nada allá afuera! Banner está en un congreso de astrofísica; Tony pudiera estar ahora mismo buscando una posible copia del código de tu cabeza en la bóveda de un banco suizo; Rhodes esta rastreando a todo aquel que alguna vez pudiera haber sabido algo; Thor se fue a patear culos en otro mundo y Cap esta con Nat en Rusia visitando a simpatizantes de tu vieja familia. ¿Ves? Nada que se menos aburrido que estar aquí.
Visión los escuchaba y se limitó a contestar. -Podría ser peor si estuvieras con dos mujeres en un día de compras.
- ¿Sigue siendo eso igual de espantoso que hace un siglo?
-Peor – continuaba – Ahora tienen más opciones – Visión se levantó y se dirigió a la puerta del salón. -Pero la tarde es exquisita, deberías salir a tomar aire. - dicho esto, salió y desapareció en medio del paisaje blanco.
Bucky hizo una mueca de fastidio -Debe haber más de cincuenta centímetros de nieve allá afuera, necesito otro sitio a donde ir. Sam, necesito al menos una hora lejos del complejo.
Sam sabía que tenía razón. -¡Una cerveza! Sólo una, - se buscó las llaves de su auto y le arrojó una chaqueta a Bucky. – Máximo cuarenta minutos y regresamos. ¡Muévete!
En otro punto de la ciudad, una alarma movilizaba a la policía local; una protesta en las calles había tomado tintes de revuelta y autos comandados por agentes se acercaban hasta el punto crítico.
Wanda y Joe se encontraban en el séptimo piso de un edificio central cuando por las ventanas comenzaron a ver el movimiento de diminutas patrullas en las calles. En pocos minutos, la gente reunida parecía formar un avispero que se movía al par de una contienda.
- ¿Qué es eso? -Preguntó Joelle
-No sé, pero mientras no suene mi localizador no tengo porque preocuparme; los agentes hacen su trabajo. -Joe no estaba tan segura porque la ansiedad empezó a subírsele silenciosamente por los pies cuando los grupos comenzaron a arrojar piedras a las ventanas, destrozar lo que estaba a su alcance y a prender fuego a dos quioscos de revistas. Esa fue la señal de que deberían regresar a casa.
-Espera aquí -Le dijo Wanda sintiéndose responsable por Joe -Veré si hay otra salida porque no pienso salir por esa calle. Wanda desapareció por el elevador dejando a Joe frente a una ventana que luego dejó para entretenerse con otra cosa. Afuera, el piso estaba helado y cuando los cañones de agua para esparcir a la gente llegaron, pensó en lo inapropiado de salir bañado cuando la temperatura alcanzaba algunos grados bajo cero. Aún estaba esperando a Wanda cuando los chorros de agua fueron encendidos, la gente corría en todas direcciones y cuando parecía que por fin se retirarían, un autobús con más agentes apareció a distancia cruzando la escena a toda prisa.
Wanda llegaba a la planta baja del edificio cuando un ruido atroz alcanzó a escucharse por toda la redonda. Arriba, donde Joe se encontraba, la gente se apiló tras los vidrios para ver lo ocurrido.
-"Fue el hielo" -Vociferaba una mujer. Abajo, el piso mojado se había vuelto en una trampa mortal sobre la cual el autobús a alta velocidad no había tenido ninguna oportunidad. Se había estrellado en el edificio en donde había gente apostada intentando salir o esperando a que el conflicto se disipara, Wanda estaba entre ellos. Los cañones dejaron de surtir agua, pero el error no tenía reparo.
Joelle corrió al elevador, pero este no subía ni bajaba más, entonces bajó por las escaleras a toda prisa mientras marcaba en su teléfono el número de su acompañante, pero ella no contestó. En el acceso del edificio había caos y escombro, podía ver los despojos del autobús incrustados en un muro y aún pensaba en lo que debería hacer cuando llegó lo peor; la gente furiosa que estaba en la calle comenzó a reagruparse e invadir el sitio para vandalizar la escena. Unos hombres reían y celebraban cuando se introdujeron por el autobús destrozado y sacaron las caretas y equipo de los policías heridos adentro. Se escuchaban lamentos dentro del vehículo prensado, pero nadie salía más de él. Joe se horrorizó cuando vio las máscaras protectoras bañadas en sangre ser alzadas como trofeos. Hubo quienes se acercaron e introdujeron los brazos para sustraer objetos personales de las víctimas. La escena, más que lamentable, era dantesca y el pánico se apoderó de ella mientras buscaba. ¿Dónde estaba Wanda? Con dedos temblorosos encendió su localizador de emergencia y dejó a Friday el resto. Sería cuestión de segundos que su equipo contestara el llamado y supieran donde estaba. El frío se filtraba por las ventanas quebradas y los muretes derribados, pero Joe podía sentir el ardor y confusión en su cabeza: una parte de ella razonaba con la idea de auxiliar a la gente dentro del autobús y la otra absorbía la orgía de emociones de los protestantes. El mareo vino después, luego sintió sus piernas tan flojas como si fueran de gelatina y aunque intentaba respirar y cerrar los ojos para calmarse y concentrarse, el salpicar de un liquido caliente en la cara le hizo mirar de nuevo; se llevó las manos al rostro y lo encontró manchado por la sangre de alguien más entre sus dedos. Estaba esparcida en su cabello, en sus mejillas y hasta en sus labios. Una mujer se había colocado una chaqueta policiaca encima y cantaba una canción mientras otros coreaban a su alrededor. Joe se acercaba entre tropezones y empujones hasta el autobús gritando el nombre de Wanda. En su camino, escudos que iba formando con sus manos hicieron a varios hombres y mujeres caer de espaldas. Cuando por fin llegó, empezaba a llorar de miedo porque nunca había visto algo así, recibía codazos y golpes de quienes se acercaban y pintaban con spray el autobús, un hombre joven dentro del vehículo recibió el grafiti en sus ojos y aulló de dolor; ella se agazapó a un lado del autobús y tocó el metal con sus dedos mientras pensaba que no podría hacer nada más que imaginar una burbuja que lo envolviese.
La gente continuó robando lo que se encontrara a su alrededor: relojes y accesorios de una joyería que había estado en el primer piso; una piel de zorro y cajitas llenas de perfumes que se habían salvado. Entonces un hombre obeso y de gran altura, que ahora portaba un casco policiaco y arremetía contra otro, se dio cuenta de la chica apostada junto al autobús al cual nadie más parecía acercarse, estaba comenzando a analizar su postura cuando se percató de la bonita chaqueta negra con el logotipo "A" visible en su pecho. Tuvo que reír bastante porque se figuró que era una empleada del complejo Avenger muriéndose de miedo porque se veía sin el auxilio de sus jefes. Al instante, tomó el primer objeto que se encontró y lo lanzó a su cabeza. "Joe había hecho una burbuja perfecta, pero ella no estaba incluida adentro".
- "lárgate de aquí" – empezaron a gritarle –¿Dónde esta Tony Stark? ¿trajiste al capitán América? ¿podrías darme el teléfono de la Viuda? ¿puedes ponerte verde? ¿estas solita? ¿Quieres que te muestre mi martillo?
Detrás de ellos, la bruja escarlata apareció cuando la gente ya había formado una especie de circo alrededor del autobús y en el cual Joe se encontraba como parte de las fieras; arrojaban cuanto podían en su dirección mientras ella había dejado de moverse, pero aún se concentraba en mantener a los heridos atrapados a salvo. Wanda se puso furiosa y se adelantó con una carga de luz carmesí entre sus manos sin ver al hombre que sostenía al escudo a un costado; en un santiamén lanzó a todos los que intentaban acercarse al autobús hacia los costados; luego el hombre lanzó el escudo hacia su cuello y ella cayó al piso medio inconsciente. Todo quedó en silencio hasta que la mujer que antes cantaba sacó una navaja, se adelantó y la tomó sonriendo por los cabellos. –"Voy a vender tu cabello mágico para hacer postizos" -Nadie pudo contener las carcajadas ante sus muecas y Joelle no pudo sostener su escudo más tiempo.
-Si quieres abrimos una tienda. -La mujer a lado del autobús habló con una voz grave y sugerente, se puso de pie con pesadez y tardó en mostrar su rostro, pero cuando terminó de erguirse parecía balancear su cuerpo lentamente con extraña flexibilidad, apoyando con delicadeza su peso en uno y otro pie mientras caminaba como quién estira sus músculos tras estar en reposo. Sus ojos color moscada parpadearon dos o tres veces hasta que desaparecieron y dos negros discos aparecieron en su lugar. -Y yo voy a poner los tuyos a un lado. -le dijo riéndose y cuando terminó de decir esto, la otra sintió que él aire le faltaba y una fuerza la mantenía paralizada donde estaba, su vejiga se rendió y falló y su cuerpo se tensó sin razón alguna, después la misma fuerza la arrastró lentamente en dirección del autobús mientras las puntas de sus pies resbalaban por el piso. Un grito de espanto se extendió por todo el sitio, los hombres a su lado tomaron los cascos y escudos robados para su propia protección, pero les fueron arrebatados con una vibración magnética que les rompió las muñecas y dislocó los brazos. La mujer de la navaja fue arrojada de frente al suelo como si fuera una flecha que alguien dejara de tensar contra un arco. En ese momento, Iron Man entró por la perforación del edificio y se colocó frente a Joelle y su objetivo. La gente que empezó a correr hacia afuera y Wanda empleo unos segundos en reaccionar de nuevo completamente.
- ¿Joe? ¿Estas jugando de nuevo al exorcista? – Tony retiró la máscara de su rostro y uno de sus puños para ofrecerle su mano desnuda. Entonces emitió un comando que más parecía una tierna y sugerente invitación. -Mírame a los ojos Joe: ¡CON-TUS-OJOS! ¡O le diré a Steve que no me ayudaste a sacar a estos hombres del autobús, anda! ¡Muévete! ¡No tenemos tiempo!
Joe aspiró aire por la boca y pareció relajar los músculos, sus ojos volvieron a ser lentamente los de antes y pudo a mirar a Tony con pena y temor reflejados. Después empezó a moverse lentamente en dirección al vehículo y ayudó a Tony a auxiliar a la gente.
Una Opción
Tony no tardo en tener todo bajo control. Visión llegó sólo unos minutos después y Sam lo haría poco mas tarde. El equipo pudo salir de la escena rápidamente y concentrarse en el estado de sus propios miembros y optaron por hacerlo en el sitio de estacionamiento donde Joelle y Wanda habrían dejado su vehículo. Sam abrazaba cariñosamente a Joe, totalmente abatida por la experiencia y con lastimosas heridas causadas por la jauría humana. Wanda ocupaba toda la atención de Visión y Tony caminaba a grandes zancadas por delante cuando repentinamente paró; cerca de ellos, James dejaba el auto de Sam y se acercaba confuso en su dirección, cuando su vista se topó con la figura de Joe aceleró el paso y miró atónito las secuelas sobre ella. Tony habría querido discutir sobre la razón para verlo fuera del complejo, pero Bucky ni siquiera lo escuchó o miró.
- ¿Qué diablos paso contigo? – En pocos pasos llegó hasta ella mientras que Sam instintivamente la soltaba al tiempo que él la tomaba en brazos.
-Todo está bien Bucky – Sam hablaba bajo y sostenía la vista de Tony preguntando sobre la presencia de Buchanan en ese lugar. -Vámonos de aquí. Esta pelea se ha acabado
- ¿pelea? ¿No te has defendido?
Joelle dejó su pecho y con ayuda de Sam se subió al auto sin decir nada más.
-No creo que deberías estar aquí James – Dijo Tony
-No? Yo creo lo contrario – Musitó el con lástima - Es mi discípula, ¿no? De alguna manera debería estar a mi cuidado.
-Tu también estas a nuestro cuidado.
Bucky parecía fastidiado de la situación y se acercó a Tony para que nadie mas lo escuchara. -¿Quizá no quiere pelear como ustedes, lo has pensado? Joe jamás será como Nat; ella sólo quiere hacer escudos y proteger.
-Pues yo la vi haciendo otra cosa James -Tony hablaba bajo y parecía estar tomando bastante en serio la repentina conversación con él. - …y no quiero saber lo que hubiera hecho si no hubiera llegado yo a tiempo. Había gente en peligro y el escudo dejo de ser una opción.
-Entonces no la dejes actuar sola
Tony escuchaba sin verlo
-Si Joe tiene que usar ese escudo de nuevo para ustedes alguien tiene que cubrirla.
-¿Tú?
James lo miró por varios segundos y por primera vez de frente y a los ojos desde que llegó al complejo Avengers. Entonces se dirigió al auto de Sam y subió.
Steve estaba ansioso de volver a América cuando se enteró de lo ocurrido. Nat tomó el control de la nave y mientras surcaban la distancia tuvieron tiempo de hablar.
-No ganaras nada perdiendo los nervios -Susurró Nat con la vista en el horizonte -Tony esta ahí y tiene todo bajo control.
Steve quería creerlo así, pero sabía que el tiempo se estaba acabando. Joelle seguía siendo difícil de controlar y en Rusia se habían enterado de que Hydra había lucrado con su soldado ofreciéndolo al mejor postor más de una vez. La teoría sobre una copia o más de los códigos de comando de Bucky eran ahora algo real y había al menos un par de organizaciones que sabían algo de ellos y tendrían interés en conseguirlos. Había que seguir adelante con el intento de desprogramar a su amigo y necesitaba a Joe mas cabal que nunca.
En cuanto Steve regresó a casa se dirigió a la Unidad Medica donde Joe se encontraba. Hill quería obtener datos sobre el estado de su salud después de que manejara la energía a su alrededor en la forma que lo había hecho.
-Tenemos los datos de su localizador – le dijo – usamos uno especial para ella que nos permite conocer algunos cambios importantes cuando comienza a manipular energía. -explicó Hill mientras caminaban hasta la cabina traslucida donde Joe yacía sentada sobre una camilla. Adentro, una enfermera manipulaba la jeringa con la que aplicaba una sustancia en su sangre y un equipo de psiquiatras y neurólogos le hacían preguntas.
- ¿Pero no está mal herida? – preguntó Cap.
-No, no lo está, tuvo suerte, aunque los raspones y heridas tengan una vista fea. -Hill observó que Steve tenía un aspecto preocupado y su ánimo estaba bastante bajo. -La vamos a poner a dormir para tranquilizarla un poco más así que si quieres hablar con ella, hazlo ahora. La agente se retiraba por la misma puerta por la cual al mismo tiempo Bucky ahora aparecía.
-Buenas noches Sargento, escuché que hoy tuvo la oportunidad de salir de paseo- Maria era de las pocas personas que aún se reservaba para con Bucky, pero aún ella parecía estar más de su lado en los últimos días.
-Ese era la idea, pero no salió exactamente como quería -Sonrió él
-Hubiera podido ser peor -contestó ella retirándose.
Steve no estaba con ánimos de sonreír, pero igual se alegró de verlo
-¿Qué hay Steve?
Cap alzó las cejas y recargó su peso sobre la barandilla del cristal que los separaba de Joe. Ella podía verlos a ambos, pero estaba bastante ocupada con las indicaciones de la enfermera y los estudios realizados.
-Existen más personas con los códigos Bucky, al menos una en Rusia, una en Asia y otra en África. Lo siento mucho.
Bucky bajó la cabeza y presionaba sus labios – Lo sabía, me estuvieron usando como artículo de utilidad para quien ofreciera más paga, ¿No es cierto?
-Los vamos a encontrar, tenlo por seguro. -Luego Steve cambió de tema -Tony y me contó todo lo que pasó hoy.
Bucky asintió con una mueca -Las rodearon; Wanda cayó tras un golpe recibido por detrás y estaba en peligro; Joe no tubo opción.
-Hay al menos diez heridos con fracturas y desgarres, sin contar la mujer que atacó a Wanda y que estará varios días en el hospital.
-¿No vas a discutir eso, o si? La gente del autobús esta aún viva.
-NO! Joe hizo lo que tenía que hacer y yo estoy detrás de ello, pero ahora la ciudad sabe que ella existe; no estoy muz seguro de que eso ayude mucho. El comisionado de seguridad quiere respuestas, luego vendrá la prensa y no se quien más después.
-bueno, no tienen que enterarse de todos los detalles, o sí?
-Tampoco quiero que se enteren de tu estado por ahora.
En ese punto se dieron cuenta que Joe los miraba desde la cabina
- ¿Cómo se siente ella? -Preguntó Steve
-No es su mejor día; el caos la sacó de quicio, pero sus niveles de tensión están bajando. Hill pudo encontrar ciertos puntos de mejoría con el dispositivo de su localizador. El primero fue cuando llegó Tony y estableció contacto con ella, eso evitó de golpe que siguieran subiendo. -Bucky sonrió levemente a Joelle a través del cristal y se dirigió a la puerta para entrar.
Bucky estuvo sólo un par de minutos y después se despidió dejando su lugar a Steve. Tenía bastante que pensar esa noche, por ejemplo, el hecho de que no era el único que tenía problemas para comandar su cabeza. Hasta ese día se había sentido como una víctima de las circunstancias y no había analizado la situación de Joe. Mientras ella lo había acompañado todo este tiempo e intentaba sacarlo del pozo donde estaba, había estado sola intentando controlar la energía que recibía, incluyendo la suya cuando tenía crisis nerviosas y sentía de nueva cuenta las torturas de Hydra. El había visto sus ojos desaparecer por unos segundos mas de una vez, se había cohibido bastante, pero en general, siempre la había creído mas fuerte de lo que realmente era. Ahora estaba claro que Joe se estaba jugando bastante cada vez que lo liberaba.
Steve entro a la cabina y no pudo evitar abrazar a Joe de lleno y ella sintió un alivio enorme teniéndolo a su lado, su presencia siempre la hacía sentir en paz y relajada. No pudieron hablar a solas, pero durante el tiempo que él estuvo con ella no dejó de tomarla por la mano. Después hizo efecto el sedante y mientras Joe se quedaba dormida, Steve tuvo oportunidad de acercarse y darle un beso en la mejilla. A su lado, un aparato registraba la tensión de Joe bajar lentamente.
-Ya está dormida – le dijo una asistente médica mientras estudiaba una grafica con los movimientos de las últimas horas.
- ¿Eso muestra su tensión?
-Si, esta línea de color naranja muestra el momento de los ataques -explicó, esta cumbre roja es el momento en que dejó de usar el escudo, luego se vuelve purpura hasta este punto. Después llegó el Sr. Stark y tuvo contacto con ella.
Steve observó la línea tomar decididamente otro rumbo dentro de la gráfica. - ¿Y eso? – señaló el ángulo claro que mostraba un descenso y la decoloración drásticamente.
-Esto sucedió 40 minutos después, seguramente cuando ya estaban en el estacionamiento.
-¿Qué pasó ahí?
- Nada, El sargento Barnes estaba ahí esperando al equipo.
Los días pasaron y el equipo se concentró en la obtención de los códigos. Joe por su parte, regresó a las sesiones con Bucky de inmediato. El tiempo que pasaban ocupados con su adiestramiento cambió porque Bucky se volvió aun mas callado y distante. Solía dar direcciones y corregir más energéticamente que antes y no admitía errores o el relajamiento de su atención. Se había vuelto esquivo y malhumorado. Una mañana estalló cuando Joelle hizo una broma y eso provocó una tensión nueva que activó las alarmas e hizo que Hill, Banner y Tony se acercasen hasta la sala donde entrenaban. Joe estaba perdiendo la cabeza y la hostilidad en los ejercicios estaba volviendo la pelea tan real que Nat presionó el botón del localizador para llamar al Capitán. En silencio, los recién llegados se quedaron en el balcón del primer piso observando la pelea. Bucky había comenzado a sangrar por la nariz porque ella había activado el escudo justo en su cara aun cuando estaba esa mañana prohibido; después lo había retirado y ahora sostenía uno de los palos Bo con los cuales habían comenzado a pelear. Bucky hacía lo mismo y durante eternos minutos ninguno parecía avanzar hasta el otro. Ni siquiera Stark quiso hacer la broma para apostar a cuál terminaría en el piso primero porque estaba junto a los otros sosteniendo el aire en los pulmones. Banner llevaba en las manos un transmisor mostrando los movimientos del cerebro de Joe, la línea de tensión se encontraba en el límite entre de su color naranja y eso le indicó a Tony la forma de acabar la pelea. A su comando, los drones de entrenamiento aparecieron en la sala y se dirigieron a ellos.
Bucky miró con fastidio hacia los artefactos en el aire, pero Joe miró a Tony de reojo. Medio segundo después, una lluvia de metrallas cayó sobre ellos y Bucky se lanzó sobre Joe. Para asombro de todos, las municiones de paintball no tocaron a ninguno porque Joe se movió para proteger a Bucky y colocó su escudo sobre él. Ambos quedaron presionados uno con el otro en medio de la sala sin marca alguna.
- "parece que están apunto de graduarse" -sonrió Tony mientras todos miraban la escena. Luego se giró a Steve y le dijo -Posiblemente alguien tenga razón Rogers, los dos resultaron altamente empáticos, aunque quieran matarse el uno al otro. -Tony tomó un par de armas cargadas con softballs de un armario. -Colócate junto a Joe por favor. – Steve adivinó la clase de loca idea que tenía Tony pero lo hizo porque se sentía más responsable que los demás, mientras se acercaba, no sabía si reír o empezar a quejarse de dolor.
- ¡James! -gritó Tony desde arriba –"bájate de Joe" esto todavía no se acaba. -Todos miraron con sorpresa a Tony repartir las armas a Hill y a Nat. -Banner ¿alguna vez has soñado con lazar a Rogers por los aires?
Banner contesto confuso –"quizá, algún par de veces"
-Excelente … adelante!
Banner no supo si bromeaba, pero después miró a Steve cerrar los ojos y caminar decidido hasta plantarse a un lado de Joe, que ahora se levantaba. Nat tomó una de las armas con gusto y no hubo falta que le explicaran su tarea. Bruce colocó cuidadosamente el transmisor que llevaba en las manos sobre el suelo y de un salto por la baranda bajó hasta ellos.
Tony apuntó a Joe con su arma -¿Listo soldado? Tienes cinco segundos para frenar nuestro ataque antes de que comencemos.
Joe abrió los ojos con el mayor asombro de su vida y Hulk rugió tan alto como pudo.
-Cinco … - contó Tony – Bucky miró el escudo de Steve apoyado sobre el pasamanos del primer piso y de un movimiento lanzó uno de los palos y le quitó el arma a Hill haciéndola caer al nivel donde él estaba. Banner hizo un ademan para acercarse a Steve, pero Joe lo colocó tras un muro invisible.
-cuatro – Bucky recogió el arma y comienza a tirar contra Nat mientras esta se oculta tras una columna.
-tres – Iron Man entra en acción con su montura completa y se alista para una pelea cuerpo a cuerpo con Bucky
-dos-Bucky "marca" a Nat y Banner intenta por todos los medios pasar el muro que Joe ha construido.
-uno -Iron Man apunta en dirección a Joe, pero Bucky lo hace errar el tiro cuando deja su arma inservible; la ha trabado con la suya y ahora vuelan ambas por el salón. Tony se dirige hasta el arma de Nat y Bucky corre hasta el punto donde el escudo de Steve descansa sobre la pared. Un minuto después el juego a acabado. La sala de entrenamiento es un desastre, pero los resultados son claros: "Steve esta vivo", "Joe esta viva" y "Bucky está vivo".
Joe cae al piso y Steve se inclina a su lado sintiéndose por fin a salvo. James queda de pie y jadeando y Tony le dice: - Pero tú querías el trabajo.
Los demás sienten un alivio al verlos a ambos interactuar tan cerca por primera vez sin señales de una próxima guerra civil.
- ¿lo tengo? -pregunta Bucky
-Todavía no, primero tenemos que deshacernos de tus fantasmas.
