24 Un Avenger más y un Avenger menos

Ayer pude escribir dos capítulos pero avisaré ahora mismo que la semana que viene no tendré acceso al fan fiction. Espero que no me olviden.

-Joe -la llamó Steve cuando la encontró en el sitio donde antes había estado la casita de herramientas. Ella intentaba poner orden en los destrozos causados por Bucky anteriormente y se dedicaba a reunir los maderos que aún podría utilizar.

-No he tenido tiempo de hablar contigo como quisiera. -Le dijo acercándose. Habían pasado dos días desde lo sucedido en los Mercados y en el complejo estaban todos en alerta. Fuera de las reuniones en donde todo el equipo estaba presente, Steve había encontrado apenas el tiempo suficiente para darle las gracias por lo ocurrido aquel día.

Joe hizo una mueca infantil de enfado y acertó con la cabeza mientras seguía trabajando

- ¿Cómo estás?

-Bien, esperando que me busques, pero parece que hasta Sharon tiene mas tiempo de hablar contigo. – Ella lanzó uno de los maderos que llevaba en las manos.

-estas enfadada

-no -Joe se retiró de donde estaba en cuanto él se acercó

-claro que lo estas, no eres la única que puede sentir el ambiente.

-Steve, discúlpame, tú estás preocupado y entiendo que ahora no estamos precisamente de vacaciones, pero quería pedirte permiso para algo -El capitán había olvidado por completo que él era su superior porque nunca habían actuado juntos hasta esa semana. -Necesito salir del complejo -le dijo de golpe

- ¿Qué?

-Ya sé que no es lo más apropiado, pero necesito – Joe estaba buscando las palabras- … dame un día lejos de aquí, sólo un par de horas. Necesito recargarme y aquí reina un estado de guerra continuo. Lo de hace dos días fue una sorpresa y salió bien, pero te juro que aún necesito calmantes. Ustedes son profesionales, pero yo todavía no sé como saqué al Hulk de ahí y como no maté a Bucky robándole la energía para poder acercarnos a tí.

-Eso fue muy valiente.

- ¡No! Eso fue de dementes y luego tuve que recogerte del piso y ni siquiera pude tomar tu pulso porque estaba tan nerviosa que no sabía que hacer. Discúlpame, pero necesito un pequeño momento de paz en algún sitio fuera de aquí.

-Bien, ¿A dónde quieres ir?

-No sé, me da igual … la playa, Coney Island y el luna Park, te prometo que regreso mañana en la mañana.

- ¿Irás sola?

-sí, no me voy a perder

-No está lejos de Brooklyn

-No -Joe dejó de moverse por todo el sitio.

-podría ir contigo … aún tengo el departamento de Brooklyn que Shield organizó cuando …

- ¿Vas a dejar a Bucky sólo?

Steve se dio cuenta de la disyuntiva, pero se acercó decidido: -Algo me dice que si no voy contigo ahora me voy a arrepentir. -Joe seguía algo alterada por los acontecimientos de los últimos días. -No Steve, de verdad que ahora no, pero gracias por la oferta.

- ¿O sea que he sido más torpe de lo que creo?

Joe hizo otra mueca -No sé de qué estás hablando jefe.

Para ella era claro, la vida de Steve se orientaba en una forma muy distinta a la suya; su deber era lo único importante y salvar al mundo o a Bucky eran casi lo mismo, pero fuera de eso no había lugar para mucho más. Al ser ella mucho más joven se había ido con el engaño romántico de un día poder gozar de otro tipo de amistad con él, pero ahora se había despertado. Steve era su superior, ella había firmado un contrato y por esa razón estaba ahí, pero ni siquiera era un Avenger hasta ahora y si bien, ahí había conocido mucho más de sus habilidades que en ningún otro sitio y con ellos se sentía segura, la verdad es que una parte de ella se había concentrado en atraer la atención del capitán sin pensar mucho en la verdadera razón para estar ahí. Era hora de ver con sinceridad sus posibilidades en el futuro y para eso necesitaba espacio.

Ya de regreso en la vivienda tomó un cambio de ropa y en menos de una hora se encontró en una parada de bus cercana donde un chofer la depositó. Se fue con el transmisor encendido, pero lo colocó en el fondo de su mochila porque le daba una enorme ansiedad verlo en su muñeca. Llegó hasta Brooklyn antes de anochecer y de ahí tomó otro bus hasta Cony Island. Era una noche de anonimidad encantadora, podría perderse entre la gente como cualquier otra persona y cuando llegó hasta la habitación de una pensión con vista a la playa, descargó sus pocas pertenencias y se hecho a la cama con la ventana abierta, afuera llovía y el aire olía exquisito. Luego sonó el timbre haciéndola abrir los ojos y cuando se levantó a abrir la puerta ya tenía una idea de quien sería.

Frunció el ceño y lo miró apostado en el pasillo

-No me digas … se me olvidó apagar el maldito transmisor

-No pude encontrar mejor momento de hablar sinceramente contigo.

-Pasa Tony – Joe se dio cuenta que los Avengers de verdad no conocían lo más mínimo de descanso.

- ¿Qué tal la tarde? – le preguntó él sin tomar asiento; Tony podía tener un humor negro terrible y ser sarcástico, pero también podía ser muy educado. -Dejaste al Cap preocupado

A ella ni siquiera le dio la gana contestar a eso, pero lo invitó a acercarse hasta una silla

-Joe, fuiste genial hace dos días; Rogers no estaría aquí y Bucky estaría en Wakanda o perdido en México sino fuera por lo que pasó.

- ¿No piensas que estaría mejor congelado?

El pareció incomodarse con la pregunta, pero intento ser sincero -Si lo creo, pero el peligro ya no es inmediato y Steve aún cree que tenemos esperanzas con lo otro, así que ustedes siguen con sus planes y los demás vamos tras las réplicas. -Joe seguía de pie esperando saber la verdadera razón de su visita a lo cual él continuó -Joe, le hice una promesa a Bucky…

- ¿Tú? ¿Cuándo?

-Cuando no importa; yo estaré claramente enfadado con él toda mi vida y por eso le prometí hacerme cargo si las cosas fallaban.

- ¿Qué prometiste?

Tony se quedó callado, pero sus gestos hablaban solos.

-ooooh Tony, No estamos hablando de Wakanda, ¿verdad? ¡No puede ser!

-Claramente tengo un problema para cumplirla, si me dices ahora que eres capaz de lidiar con esta locura no tendré que hacer nada.

Joe se restregó la cara con ambas manos – ¿Y si no?

-Si el soldado regresa tendré que cumplirla.

-Steve no sabe nada de esto, estoy segura, ¿o no?

-No, esto fue entre Barnes y yo, él lo quiere así; prefiere terminar con su vida antes de terminar con otras más. Y yo soy el único que cree que podrá hacerlo si el momento llega.

-Si el no me hubiera protegido en los mercados yo no habría llegado hasta ustedes.

-Lo sé, eso me recuerda algo -Tony hurgó en su saco y le extendió una llave

- ¿Para que la quiero?

-Es de tu vestidor … ahí encontrarás tu uniforme. Ayer hicimos una junta e informamos a las autoridades: eres oficialmente parte del equipo; espero que no te incomode seguir viviendo en la planta superior.

Joe sintió su corazón caerle encima a su estomago y a su cabeza saltarle chispas, pero no supo describir sus emociones - ¿Por qué ahora?

-Porque si no el seguro no hubiera cubierto nada niña, ¿Por qué más? -se río Tony

Pero ella no reía, no sabía cómo definir la agitación que sentía y sin embargo tenía muchas más preguntas.

- ¿Tengo que regresar al complejo ahora?

-No, es tu fin de semana libre, le diré a los demás que regresas mañana o pasado mañana.

-Ya tengo sobrenombre?

-si, créeme, te va a encantar, en la mitología escandinava se les llamaba así a las mujeres que decidían empuñar un escudo e ir a la guerra.

Joe frunció la nariz e hizo una mueca -pero no soy una guerrera como Nat o Hill

-Pero eres el escudo oficial de los Avengers, eres una protectora y eso es suficiente; nadie aquí quiere hacer de ti otra cosa.

Tony se fue dejando a Joe pensando en su nueva posición o, mejor dicho, en sus nuevas obligaciones. El día siguiente lo pasó sola en la playa y un día mas tarde, temprano por la mañana, un auto con ventanas obscuras aparcó frente a la pensión.

- ¿Eres tú la Avenger que me pidieron recoger? -le sonrió el hombre tras el volante

-Hola jefe -Se limitó Joe a contestar mientras subía al vehículo

- ¿Qué tal las vacaciones?

-Increíbles, No podrías imaginarte

-Joe… ¿Sigues enfadada conmigo? Steve se quitó los lentes obscuros y giró sobre su asiento para verla mejor

-Eso que importa ahora, necesito la última palabra y ponerme a trabajar

Steve hizo avanzar el auto, pero pocos minutos después, con la vista en el camino optó por seguir la conversación interrumpida

-Sabes que sí importa – Entonces sacó el auto de la vía principal y lo dirigió por un camino vecinal

- ¿a dónde vamos?

-A dar un paseo

Steve condujo por algún tiempo más y llegaron a un barranco donde la vista se ampliaba entonces detuvo el vehículo y se quedó contemplando la vista.

- ¿Qué pasa?

-Tú crees que te estoy utilizando ¿verdad?

Joe prefirió no contestar, en su lugar, se dedicó a observar el movimiento que el viento provocaba sobre los árboles.

-Joe, tengo casi cien años … pasé setenta y cinco en un glaciar, créeme que hay cosas de las que me perdí y estoy deseando retomar en mi vida; pero soy un soldado y ahora estoy en guerra y no puedo olvidarme de la razón por la cual soy lo que soy.

-No hace falta que me digas eso…

-Si hace falta-la interrumpió él – Cuando te conocí pensé que tu y los Avengers estaban hechos el uno para el otro, tu nos estabas necesitando y nosotros a ti.

- ¿Por eso fue que nos seguimos viendo en el parque?

-No, no fue por eso. Tú sabes mejor que nadie porque nos seguimos viendo. -El teléfono en su bolsillo sonó, pero él no contestó.

-Eres el capitán Steve, contesta ese teléfono – Joe se dio cuenta que no podía seguir con esa conversación sin que el resultado terminara doliéndole de alguna forma. Steve la miró con lo que ella creyó que era tristeza y obedeció; después regresaron al camino principal y unas horas después dejaron el auto en el hangar del complejo. Ninguno de los dos había retomado la plática. Un ascensor abierto los invitaba a subirlo, pero ella sabía que el prefería las escaleras así que terminó por no esperarlo, entonces, cuando las puertas estaban por cerrarse, notó que alguien había subido justo después. Steve la envolvió con un brazo por la espalda y se acercó hasta donde ella estaba de pie, el movimiento fue tan rápido que no tuvo tiempo de reaccionar, pero pudo sentir el cuerpo de él contra el suyo. Por el espejo frente a ella pudo verlo cerrar los ojos y hundir su cara en su cuello.

-soy un super soldado pero no significa que al final del día haya dejado de ser un hombre.

-Lo sé, eres un buen hombre, entonces ella también cerro los ojos y dejó que él siguiera presionándola contra su cuerpo hasta que llegaron al nivel deseado.

Cuando descendieron del ascensor, los Avengers estaban reunidos en la sala de estar de la vivienda; Visión tenía una botella de Champagne lista sobre la mesa, pero al abrirla Joe recordó algo.

-No puedo brindar sin mi equipo completo- Entonces corrió por las escaleras un nivel más y se fue en busca de Bucky a quien encontró en su habitación ocupado consigo mismo.

-Me dijeron que obtuviste la llave de tu casillero -sonrió él

-Algo así, ¿Quieres venir? Vamos a brindar

-no sé si debería, yo sigo siendo un No-Avenger

-Eres muy bruto James, si tuviera que pasar de nuevo por hielo o fuego, te necesitaría a mi lado. Velo sabiendo, no voy a ningún lado sin ti.

El equipo formado por un No-Avenger y otro recién iniciado resultó mas efectivo de lo esperado. Se movían juntos, sincronizados perfectamente porque de antemano conocían sus mutuas reacciones.

Durante los siguientes meses ambos desempeñaron tareas de apoyo al equipo principal, Bucky se ganó a pulso la confianza de los demás y esto le permitió salir ocasionalmente del complejo. Durante esas horas, salía en compañía de los otros a despejarse e intentar en entender el mundo que lo rodeaba y como ocupaba bastante tiempo en eso, pronto fue conocido como el hombre más callado y meditativo del staff. En días de trabajo, su rutina con Joe seguía incorruptible y los avances eran notorios. Tony había terminado por aceptar su existencia en el complejo y aunque nunca permanecían en el mismo espacio por varios minutos, la excepción llegó cuando su presencia se hizo necesaria en el las reuniones de planeación, oficialmente, Bucky era un interno pero en la marcha, estaba abriéndose camino como un miembro mas que efectivo del equipo.

Cierta noche estando fuera de casa, se encontraron todos en un evento oficial realizado por el comisionado. El sitio estaba lleno de embajadores y otras personalidades diplomáticas. Los Avengers se habían disipado por el centro de convenciones en donde estaban cuando algo inesperado ocurrió. Joe regresaba de los tocadores cuando un militar de alto rango la detuvo para conversar, en el momento de girarse y mirar hacia la puerta de salida vio en el lobby la figura de una mujer conocida. Su rostro se conmociono y la sangre se le heló en las venas, como le pareció una visión imposible, se adelantó hasta el sitio exacto de la aparición dejando al hombre sólo. Buscó por todos lados, miró tras cada columna e incluso salió a la calle donde el servicio movilizaba los autos que llegaban. Su intuición le dijo que buscara en cada auto y mientras su corazón le latía al máximo empezó a recorrer la calle de arriba abajo. Estaba segura de que la había visto y para confirmarlo se miró en el espejo de una vidriera donde se vendían zapatos. Sus ojos se vaciaron y la obscuridad los inundó. ¡Era hora de irse!

- ¿Cuándo se fue? – Preguntó Steve extrañado

-Hoy en la madrugada, tomó un avión temprano y sólo le avisó a Hill- contestó Nat

- ¿Un vuelo comercial?

-si, es un viaje privado, al menos así lo dijo, parece que tuvo que regresar a resolver algo con su familia.

-Pero ella no tiene contacto con su familia -apuntó Visión

-Ella no desea estar en contacto con su familia por nada del mundo -corrigió Sam

-A lo mejor alguien enfermó o esta en problemas, esas cosas siempre reúnen a la gente -meditó Rodhes

Nat se quedó pensativa, la ida de Joe había sido repentina y según constaba en sus archivos, la forma en que dejó su lugar de origen no había sido exactamente pacífica.

Entonces Bucky apareció bajando las escaleras con un objeto en su mano, llegó hasta el grupo y se los mostró: -No se llevó el transmisor.

-Pero sabemos en donde vive su familia

- ¿Quieres que la busque? – preguntó Rodhes

-No, espera hasta media tarde, si no se comunica lo haremos entonces.

Pero no hubo tiempo de buscarla, estaban sentados a medio día terminando de comer cuando Banner husmeó en los mensajes instantáneos con las noticias en su teléfono móvil.

-oooh, exclamó preocupado mientras se colocaba mejor los lentes para ver en el texto recién llegado - ¡Mierda! ¿Qué sucedió? -Entonces levantó la vista y preguntó - ¿Dónde se supone que Joe este en este momento?

Steve reaccionó en automático recordando el nombre de la ciudad a donde creía que se dirigía -¿Qué estas leyendo?

-El avión con los diplomáticos que estuvieron ayer en el evento fue derribado cerca de Juárez

El silencio se hizo absoluto …

-Díganme que no tomó ese avión -musitó Bucky

La reacción en la cara de Banner fue indescriptible -No … ella lo derribó.