sorry, el capitulo anterior ya fué corregido. Me equivoque y colgué otro en vez del que deberia. Recomiendo leerlo primero antes de seguir.
- "Tu primera salida" -fue el saludo que Bucky le dio cuando la alcanzó a mitad de camino. Joe dejó de caminar en su dirección y en su lugar se apoyó en una de las muletas mientras contestaba -Aún no estoy muy segura de que quiero regresar. ¿Quieres acompañarme? Necesito darte algo antes de poner un pie una vez más en casa.
Bucky la siguió y ambos fueron a dar hasta una de las bancas a lo largo del lago frente al complejo donde Joe tomó asiento nerviosamente – Un día de estos ya saldré sin estas cosas -se refería a las muletas que cada día se hacían menos útiles.
-Ten paciencia, no falta mucho
-Lo dices porque eres el hombre más paciente del mundo, pero ¿Sabes qué? Hay algo que he estado alargando innecesariamente -Ahora los nervios la invadían y estaba empezando a perder la facilidad de palabra o la capacidad de verlo a los ojos, él escuchaba como siempre y ella sufrió un lapso de mudez porque no supo como dar el siguiente paso.
- ¿Qué te pasa? -le dijo Bucky cuando la vio indecisa
-No sé cómo voy a librar esto
- ¿Qué cosa?
-Necesito darte algo que te pertenece … lo he estado llevando tanto tiempo y no me había dado cuenta… - ahora la voz le temblaba
Bucky se alarmó y su preocupación aumentó cuando ella se convirtió en un manojo de nervios de pies a cabeza.
-Creo que esto es tuyo -le dijo tomándole la mano y depositando la brillante cadena con la diminuta llave de oro colgada. El pareció reconocerla y no entendió la razón por la que se la regresaba
- ¡Pero es tuya! -Le dijo con voz queda
- ¡Oh no! -se río Joe buscándose algo bajo la blusa -Esta es mía … esa que tienes ahora es para ti, te pertenece sólo a ti … había estado bastante distraída anteriormente.
Bucky pudo ver entonces las dos llaves idénticas y sus respectivas cadenas.
-Es ovio que todo este tiempo me has estado robando pedazo por pedazo y sin que me diera cuenta pero funcionó y el resultado es ovio: ¡No puedo más! Me cuesta trabajo guardar la distancia que tenemos como amigos; la llave es sólo un símbolo, pero lo que tienes son todos mis pensamientos; te adueñaste de mi y ni siquiera me di cuenta a que hora te volviste tan indispensable… si tomas la llave, tomaré eso como un permiso …
Bucky se quedó petrificado porque la información resultó concisa y directa, pero el susto de haber visto sólo una llave al principio le había puesto el corazón en el piso.
- ¿Para qué? -se redujo a contestar aún con dudas de estar entendiendo bien.
- Para asegurarme de que no quede un milímetro que me separe de ti
Entonces el comenzó a cerrar la mano donde se encontraba la llave mientras su rostro se iluminaba y le dijo:
-Si me la pongo no hay retorno …
Joe lo escuchaba, pero había vuelto a mirarlo desde que le mostró su propia llave y se había quedado prendada del color de sus ojos en donde se reflejaba el sol de la tarde.
-James … -le dijo entonces acercándose más a él - ¿Te molesta si no espero más?
El movió la cabeza casi imperceptiblemente y dejó que ella siguiera acercándose hasta que la tuvo tan cerca que el aliento de ambos se intercambio en la atmosfera. Si él la besó a ella o ella a él primero sería imposible saber, pero ambos se fundieron en los más deliciosos segundos que habían compartido juntos, primero reconocieron el contacto de sus labios y luego el sabor de su boca y al final terminaron intercambiándose cuidadosamente todas las caricias que ambos tenían imaginadas y pensadas exclusivamente para ellos desde hace más tiempo del que eran conscientes. La sensación de saber que Joe era suya invadió a Bucky robándole la noción del tiempo y mientras probaban todo el mar de posibilidades de los besos dados por primera vez dejaron que la noche les cayera encima.
Cuando regresaron, su grupo de amigos se encontraba compartiendo la hora de la cena y aunque hicieron todo lo posible por aparecer serenos y sin novedad ambos estaban más distraídos y emborrachados por la experiencia de lo que eran capaces de esconder, entonces, el sentido común regreso a ambos cuando se percataron que, en torno a la mesa, Steve parecía digerir en silencio todo lo que no se decía o se hacía frente a ellos. Joe no había tocado más a Bucky desde que entraron y este no se había acercado más ella, pero la atmosfera estaba cargada de una agitación indescriptible.
