Cuando dejaron el salón donde los otros se encontraban y cerraron la puerta de la habitación tras ellos, ni Joelle ni Bucky sabían a donde los llevaría lo que habían comenzado, pero tampoco encontraron la manera de frenarlo. Joelle había dejado que el tiempo aumentara su sed por ese hombre y todo lo que él significaba para ella así que en cuanto encontró de nuevo su piel cubierta de pijamas y mantas le pareció que jamás había existido un pedazo de lino más robusto y tosco como aquel; sencillamente los milímetros le salían sobrando y se dio a la tarea de hacer justicia a ese ardor que la estaba comiendo viva.

-Joe … - suspiraba él mientras sentía que sus manos impacientes lo buscaban bajo la camisa, pero se veía completamente inmovilizado para frenarla, al contrario, estaba deseando hacer lo mismo, pero se sentía inseguro porque lo que sentía y hacia no se parecía en nada que hubiera vivido antes; ni siquiera lo que había vivido con Natasha se le figuraba cercano a la forma en que sus instintos estaban siendo disparados al cielo en ese instante. -Joe… me estas dejando sin juicio.

Pero a Joe parecía no impórtale en absoluto porque sus besos se volvieron mas audaces y él tuvo que admitir que la batalla estaba perdida -Joelle -le previno una última vez – No tienes idea de lo que estas empezando…

-James Buchanan Barnes …estoy intentando comenzar lo que tu has estado esperando desde ¿Hace cuánto?

Bucky lo pensó sólo unos segundos -Desde que te ví el día del incendio, cuando estabas ahí, de pie y sin miedo frenando las llamas y te tomé en brazos para sacarte de ahí antes de que ardieras tu también.

Joe recordó la fecha y recordó el poder de su empuje que le hizo caer al piso, también recordó su mirada cuando se levantó lentamente después de depositarla sana y salva en la tierra; luego se acordó del tiempo que pasaron en el auto antes de que él la llevara a casa.

-¿James? … dijiste que no tenías nada mas que ponerte en el corazón

-No te había encontrado, además, tú te metiste sola.

-¿Me vas a dejar ahí por siempre?

-Tú puedes leer mis emociones, sabes la respuesta

-Sé lo que estas sintiendo ahora … pero no te atreves

Bucky la miró y se sintió desnudo ante ella, efectivamente, ella podía ver lo que él sentía ahora

-No te quiero lastimar

-No hay nada que hagas que me lastime

-Joelle …

-¿y si te digo que yo también lo quiero? ¿Qué no puedo imaginar otra cosa ahora mismo? -Joe decidió apostar con todo en lo que había comenzado.

Bucky la miró con la disyuntiva en los ojos ¿Podía ser eso cierto?

-cualquier paso que dé en esa dirección Joelle, hará que me sea imposible después soltarte

-¿Y si te lo pido?

Entonces la mirada de él se volvió sedienta, igual que la suya

-¿Estas segura?

-si

-¿Y mañana?

-y siempre … ¿Y tú?

-por siempre…

Las luces se apagaron en la habitación, pero la luna siguió iluminando todavía horas después a través de los vidrios de la fachada. En la penumbra a medias generada sus sombras se fundieron en una. Bucky intentó ser cuidadoso pero las ganas que tenía de ella le impedían ir tan lento como hubiera querido. Ella lo recibió arrebatada porque cada movimiento de él superaba todo aquello imaginable por ella. James la había querido como nunca a nadie y esa noche le perteneció por completo; se entregó a ella como siempre lo había querido, pero no había imaginado que era posible y el hecho de el deseo de Joe por él fuera sorpresivamente tan perceptible le causaba enormes dificultades para frenar su apetito liberado.

La noche fue mas larga de lo esperado porque continuaban descubriéndose una y otra vez hasta que Bucky decidió que Joe debería tener más cuidado porque él era un supersoldado, cuya sangre le podía hervir en las venas por más tiempo y con más fuerza que a cualquier mortal y eso hacía sus deseos peligrosos para una mortal convaleciente, pero despertaron abrazados al siguiente día bajo un sol que ya estaba en lo alto y a partir de ahí les quedaría claro que habían abierto una puerta a un espacio sin fin que les pertenecía solo a ellos y donde jamás quedaban exhaustos.

-¿Bucky? -Steve llegó hasta donde su amigo entrenaba sólo durante una mañana en el complejo y cuando lo escuchó, Bucky supo la razón por la cual venía.

-Necesito saber algo Bro -le dijo de pie frente a él, entonces ambos se miraron y los ojos de Bucky no pudieron ocultar el secreto que llevaba.

-Hace tiempo te dije que ella debería ser quien tomara una decisión con respecto a nosotros y tengo la impresión de que ya la ha tomado… -Steve tenía el ceño fruncido y a su manera, parecía saber la respuesta pero Bucky no sabía con que palabras contestar para hacer menos daño por lo que Steve terminó por preguntar. -¿Lo ha hecho?

-lo ha hecho -contestó su mejor amigo y hermano

Steve guardó silencio e intentó encontrar el corazón que se le había caído por los suelos -¿Te ha dicho una sola vez que te ama?

Bucky se dio cuenta que por mucho que lo deseara, no habría forma de ahorrarle la tristeza así que contestó con sinceridad porque es lo mínimo que dos amigos siempre se tienen -si, lo hizo

Steve miraba al suelo y entre las piedras del camino pareció buscar los pedazos en que parecía que su corazón se había partido al caer. – Ya lo suponía

-Steve … ella fue quien vino a mí… y yo no podía negarme … jamás hubiera podido

El capitán se mordió los labios – La vas a cuidar ¿verdad? ¿Cómo yo quería hacerlo antes de que me volviera un idiota?

-sabes que lo haré

Un repentino sarcasmo proveniente de la furia que lo invadía por dentro hizo a Steve preguntar sonriendo -¿Y ninguna partícula Pym te hará cambiar de parecer?

-No hay nada en este mundo que me haga cambiar de parecer o me separe de ella, se lo he prometido aun y cuando no era necesario porque tú, ella y yo lo sabemos. ¿Steve? Si tuviera que ir por el mismo camino para encontrarla, lo haría de nuevo… No hay más partículas para mí y si encontráramos una, no sería yo quien la tomase para cambiar lo que tengo ahora.

-Ese fue mi error -suspiró Steve -Me tome la libertad de pensar que estaría bien sin ella… que pendejo. - Steve se movió y de buenas a primeras le ofreció su mano a Bucky -Entonces se acabó para mí.

-¿Steve? Necesitas saber algo más

-¿Qué? ¿podría haber algo que empeore hoy mi día?

Bucky pensó entonces que mejor sería ahorrarse lo que iba a decir, pero ya era tarde

-Voy a casarme con ella … no puedo vivir así, bajo las reglas de este mundo nuevo … ¿Me entiendes?

Bucky tenía razón, esa confesión debió ser ahorrada porque Steve pareció doblarse como si el viento invisible lo hubiera golpeado en las costillas -¿Le has preguntado?

-Lo haré lo antes posible

-¿Por qué la prisa?

Bucky decidió que ahora sí, mejor era callarse, pero Steve lo conocía tan bien que lo adivinó

-ahhh Bucky … tienes suerte de que no tenga el maldito escudo ahora conmigo – y dicho esto golpeó un árbol cercano tan fuerte que le rompió una asta.

-Steve, es la mujer que amo y tengo cien años… voy bastante tarde para ser feliz; antes de ella, no había nada para mí y hoy no tengo razones para esperar más a nada y tampoco quiero cosas parciales. No soy fan de lo platónico.

-No, tu vas por todo … -Steve rió irónico -Al menos uno de los dos no resultó tan idiota luego de cien años… cuídala Bucky.

-¿Qué vas a hacer tú? -preguntó él

Steve lo miró y sin decir nada se llevó la mano al bolsillo de la camisa mientras sonreía -No sé, voy a necesitar tiempo antes de decidirme, pero estaré bien.

-¿Seguro?

-claro – le dijo mientras empezaba a caminar hacia el estacionamiento donde tomaría después un auto. Ambos se despidieron y Steve se alejó pensando en el contenido de su bolsillo. La pequeña y diminuta cápsula que había llevado consigo desde que estuvieron en la zona 51 y pelearon con los elfos obscuros. No sabía que haría con ella pero aún tenía tiempo de pensarlo, lo único seguro hasta entonces era que unos minutos antes le había importado un demonio llevarla consigo, su intención de usarla se había vuelto nula y ahora, después de escuchar lo que Bucky le había dicho, extrañamente, seguía sin encontrarle un uso razonable. Todo eso estaba pensando justo cuando Natasha lo alcanzó en el auto.

-Lo siento mucho Steve

-Estaré bien

-Sabías que pasaría, pusiste demasiado ahínco en esto

-y resultó ¿No?

-¿Vas a usarla?

-¿Qué cosa?

-la partícula Pym que llevas en tu bolsa

-Nat… esta porquería me hizo ver el error que cometí, por buscarla perdí lo que ya tenía, de hecho, es la cosa más peligrosa, después del diario de Peggy, que he tenido conmigo. ¿Sabes que? Tómala.

Nat se quedó paralizada de asombro -¿Qué haces? -Steve le extendió en ese momento la capsula que había llevado todo ese tiempo consigo

-No la quiero

-¡Steve!

-Algo me dice que el anciano tenía razón cuando hablé con él he hice ese pacto

-¿Que dijo?

-me dijo que "ella" me estaba esperando en el futuro y que vendría a mí como un escudo cuando yo sintiera el final.

-¿Quién? ¿Cuál final?

-no sé Nat … pero aún estoy lleno de energía y algo me dice que ese momento no ha llegado.

-¿Vas a volver a esperar?

-si lo haré … ella esta ahí Nat, en mi futuro y aún no sé cómo ni cuándo… pero sé que estará ahí. La conozco demasiado bien

Nat abrazó a Steve … -"parece que voy a tener que sufrir contigo hasta que eso suceda cabeza dura" -Steve se dejó abrazar com un niño que había caido de un árbol y aunque el dolor que sentía no disminuía, sintió que latía tan fuerte que le bastaría para esperar todo el tiempo que fuera necesario.

Continuara….