Capítulo III

–aw aw– se quejó un castaño, enseguida sonrojo para sí mismo, con los ojos aun cerrados, buscó a su lado a la mujer que amaba, y se llevó una decepción al no encontrarla, abrió los ojos de golpe, dejando su cuerpo adolorido atrás, se levantó, busco su reloj,

–Madre mía, pasa del medio día– (si hubiera estado en Pemberley, no se abría exaltado, pero no era el caso estaba en Netherfield Park en la casa de sus cuñados, con la casa llena, que vergüenza pensó el caballero).

Se vistió rápido, y bajó, al comedor.

–buenos días hermano, dormiste bien– preguntó Jane

–Si– contestó sonrojado

–Lizzy, lo disculpo en el desayuno diciendo que habías tenido un largo viaje y estaba agotado, que bueno que durmió bien, pero aún se ve cansado–

–si fue un largo viaje, pero ya no tenia ganas de seguir durmiendo, ¿Y dónde está la señora Darcy?, creí que aquí, la encontraría–

–no, hace rato que terminamos con el desayuno solo que olvide mi sombrero y quería devolverlo a mi habitación, tal vez está en la biblioteca, o en el Jardín, ¿quiere que le pida que le sirvan el desayuno?– preguntó con una enorme amabilidad

–si por favor (aunque se moría de ganas de ir en busca de su mujer, tenía que aceptar que tenia hambre).

–Póngase cómodo, ahorita le sirven el desayuno, y voy en busca de Lizzy para que le haga compañía– comentó sonrientemente Jane,

Darcy sonrió ampliamente ante las palabras de su cuñada favorita, la quería mucho, no solo por ser la hermana de su mujer, si no por muchas cosas, por haberlo perdonado cuando la separo de Charles y sin guárdale resentimiento, por hacer feliz a su mujer amigo, por su amabilidad con el y con Georgina, sin duda Jane Bingley era una gran mujer, ante sus ojos casi igual que Elizabeth Darcy.

–Buenos días– dijo melodiosamente Elizabeth, Darcy sonrió al escuchar a su mujer

Esta se acercó a él y le beso su cabeza, este dirigió su mirado a los ojos de su mujer, y frunció el ceño.

–esas no son maneras de saludar a su marido– comentó con aires diplomáticos el señor Darcy

Elizabeth levanto su cabeza, observo toda la habitación, y al estar segura que no había nadie, volvió a posicionarse frente a frente con su marido, y coloco sus labios frente a los suyos, y comenzó un beso, inocente, el cual Darcy cambio por algo más apasionado..

Lizzy después de unos segundos de rendirse a su marido, se separó y retomo su postura –señor Darcy compórtese–

Darcy sonrió ampliamente –está bien señora Darcy pero en la habitación no me voy a comportar, y ahorra acompáñeme a el almuerzo– ordenó

Elizabeth se sonrojo y sonrió enseguida, después del desayuno se reunieron con Georgina en el salón de música, donde les interpreto música muy animada a todos los presentes.

–¿y donde esta Charles?– susurro Darcy a Elizabeth

–hace un momento vino en busca de Jane para que le ayudara a buscar algo que no encontraba en su habitación– comentó Elizabeth sin dejar de prestar atención Georgina

–usted también debería subir con migo a la habitación a encontrar mmm, no se, que suena más apropiado– Elizabeth al escuchar, lo miró directamente a los ojos confundida.

–que estas tratando de decir– susurró, sonrojada

Darcy ladeo su cabeza de un lado a otro divertido –no me veas así, yo los entiendo–

–estás hablando de mi hermana y Charles– chillo solo para Darcy

–y, se aman casi como nosotros, están casados, es una actividad normal entre un matrimonio joven– comentó inteligentemente.

–y usted es insaciable– respondió Elizabeth

Darcy se sonrojo ante las palabras de su mujer.

Georgina terminó de tocar en el piano y las personas que la escuchaban aplaudieron, intimidando a Georgina, elogios de parte de la señora Hurst y Caroline no se hicieron esperar, enseguida los acompaño Charles y su mujer justificándose por su ausencia, el día comenzó tranquilo agradable, las pláticas no terminaban entre las 2 hermanas y Georgina mientras que el resto jugaba cartas

–y hoy no visitaran a los Bennet– preguntó Caroline

–no, lo aremos pasado mañana, Darcy acaba de llegar y quiero que se termine de instalar– le contesto su hermano.

La señora Bingley y la señora y señorita Darcy salieron al jardín, dejando a los caballeros y a la señora Hurst y señorita Bingley entretenidos en su juego.

–o señor Darcy lo compadezco– susurró Caroline a al hombre que estaba sentado a lado de ella en la mesa de juego.

–porque– le miro confundido.

–por tener que lidiar con los Bennet son pésimas personas, pobre de usted, esa señora tan molesta y ese señor tan raro, y sus hijas– Darcy la miró con una furia inmensa

–usted está equivocada, si se les conoce más afondo, más allá de las apariencias descubrirá que calidad de personas son mis suegros y por favor le pido que no ose hablar de ellos o de nadie más enfrente de mi.

–y que tal esta su tía Lady Matlock– cambió rápidamente de tema esta arpía para evitar una discusión, Darcy relato le estado de su tía…

Las tres mujeres que se encontraban en el jardín entraron para reunirse con el resto del grupo.

Elizabeth iba sonriendo por la gratificante conversación que mantenía con sus hermanas, pero su rostro cambio cuando vio que en la mesa de juego Darcy conversaba con Caroline, animadamente, sintió que se retorcía pero trato de que sus 2 compañeras no se dieran cuenta, y fingió armonía cuando el único sentimiento que tenía era el de arrastrar por el pelirrojo cabello a la mujer que coqueteaba con su marido, las 3 tomaron asiento en la cómoda sala, todos se dieron cuenta de su presencia pero ellas no querían interrumpir el juego así que no les prestaron mucha atención.

–Usted no juega señorita Darcy– habló Caroline

–No es de mi agrado,– contestó

Darcy buscaba la mirada de Elizabeth pero ella en ningún momento se dejó encontrar

Algunos minutos después Darcy se encontraba despedrado, esos hermoso ojos almendrados lo estaban ignorando, su corazón se hizo pequeño ante la sensación, se sentía perdido ya no se concentraba en el juego solo quería ver que le sucedía a su mujer.

–señores ya me canse me retiro– comentó Darcy a el resto de la mesa

–señor Darcy terminemos esta partida– se quejó Caroline

–jueguen ustedes – contestó y se dirigió a donde estaban las mujeres

–me disculpan voy a ver cómo va la cena– Jane se disculpó

Lizzy siguió su plática con georgiana, – hermano que sucede– le dijo Georgina preocupado al hombre que tomaba asiento frente a ella y su cuñada.

–nada gorgi estoy un poco cansado– comentó el.

Georgina asintió –o que descuidada, olvide cerrar la ventana de mi habitación espero no se allá metido ninguna ave, iré a cerrarla– Georgina perdida en su pequeño problema se disparó hacia la puerta.

Darcy apresuradamente se levantó y ocupo el lugar de su hermana junto a Elizabeth

–Compromiso– esta y salió de la habitación, confundiendo a su marido

Sin duda Darcy sabía que estába molesta con el pero no sabía el porqué , desconcertado comenzó a seguirla,,

–¿Elizabeth que sucede?—, grito Darcy a su mujer que buscaba un libro en la biblioteca, esta le ignoro, haciendo que se irritara el caballero, caminó hacia ella, la giro bruscamente para que le viera, y ya más clamado volvió a preguntar – ¿Qué sucede?–

–puedes seguir preguntando yo decido contestar– respondió con altanería

–¿me estas matando que sucede?–

–nada por que tenía que suceder algo– contestó burlona

–porque estas en esa actitud, nunca me habías ignorado, dime que te molesta–

–o me irrita señor Darcy, porque no me deja de molestar de una vez, y se va seguir jugando, con los demás estoy segura que una persona en especial estaría muy feliz de que regrese– contestó

Darcy sonrió, el sentimiento de angustia que sentía había desaparecido – esta celosa– comentó con una gran sonrisa.

Elizabeth lo negó con la cabeza

–Estas celosa– se acercó a ella y la apretó fuertemente en su brazos, ella no respondió – a mí no me interesa nadie más que tu– dijo mientras le besa la cabeza–

–¡Yo no estoy celosa!–

–es la hermana de mi mejor amigo, le tengo respeto no puedo comportarme grosero con ella–

–¡yo no te estoy pidiendo nada! – grito Elizabeth

Elizabeth se alejó de Darcy y salió enojada, dejando a un Darcy confundido, no le daría gusto a su mujer, no tenía por qué estar celosa