Antes de que me maten déjenme explicar mi poca (COFmuchaCOF) tardanza: Culpen al colegio y al internet (hablando de echarle la culpa a otras cosas…) Tuve pruebas prácticamente toda la semana y, aunque nunca he tenido problemas por las notas debía dedicarle cierto tiempo al estudio, en fin, el poco tiempo que tenía libre mayoritariamente lo usaba para meterme a internet y aquí es cuando entra en escena el Wi-Fi. Le dio por ir y venir, ir y venir por lo tanto si leía un fic lo leía a medias y al rato tenía que intentar por leerlo de nuevo. Hubo días en que tenía todo el capítulo en mi mente pero tenía que hacer mis deberes primero y cuando estaba en el compu mágicamente las ideas del capítulo desaparecían xd
Pero bueno, aquí les traigo el segundo cap de esta historia y mejor no voy a hablar más para no aburrirlos. Gracias por los reviews (tenía que decirlo xD) Los reviews me hacen feliz y me dan más ganas de escribir este fic w
Ah, por cierto, los que leyeron mi fic anterior ('Todos tenemos secretos') saben que los reviews los respondía en el capítulo siguiente de la historia, sin embargo aquí no será así, responderé y agradeceré sus reviews por MP y si alguien que no tenga cuenta deja review esos sí los responderé aquí :)
Disclaimer: Yu-Gi-Oh Gx NO me pertenece.
—Hi— Diálogos
"hi" Pensamientos
(*) Dudas o palabras que resolveré al final.
[-EDITADO- Enero 2016.]
~*+~*o*-~Niños otra vez~-*o*~+*~
Capítulo 2: Volviendo a ser un niño
—Esto no estaba planeado— El profesor Einsenstein dijo mientras observaba a Johan y a Judai con increíble calma, por fuera, ya que por dentro estaba casi gritando por los hechos ocurridos. ¿Por qué tuvo que pasar eso? ¿Por qué dejó la ventana abierta? ¿A quién se le ocurrió poner un árbol junto a la ventana? ¡Aquellos jóvenes no debían terminar así! ¡Oh, debía encontrar forma de arreglar eso! ¡Y su carrera, ¿qué pasaría con ella?! No, no, no. Debía mantener la calma. La calma era la base.
Algunas personas describirían su caso como floreciente pánico en estado de negación.
Por otro lado, hacía un rato había ocurrido el suceso de 'rejuvenecimiento involuntario' protagonizado por Johan y Judai, estos ahora sentados encima de un mueble moviendo las piernas a un ritmo sincronizado por aburrimiento. Estaban bastante confundidos sobre lo que había pasado. Lo único que sabían es que todo se debía a la luz verde.
-Hace 6 minutos-
Luego de lo sucedido con la luz y cuando por fin pudieron ver a su alrededor cuando todo estuvo despejado notaron que el mundo era más grande, eso o…
Esperen
Se miraron a ellos mismos y a su alrededor con suma curiosidad y asombro.
¿Por qué de repente la ropa les quedaba tan grande?
Se miraron mutuamente, y allí es donde se quedaron sin aire y ensancharon sus ojos estando en estado de shock.
"Esto no puede ser cierto" pensaron al mismo tiempo antes de que los demás llegaran junto a ellos y se igualaran en estado estático.
Asuka miró a los afectados de todo esto, después a la máquina que en estos momentos estaba bloqueada y luego al profesor. Que a su opinión en esos momentos debía de estar haciendo algo. Los pequeños Johan y Judai eran bastante lindos, pero la seriedad de la situación la superaba y quería ver a sus amigos normales.
—¿No sabe cómo arreglarla?
El profesor Einsenstein negó con la cabeza— En estos momentos no sé si pueda…—Todos los miraron como si estuviera loco ¿Era el creador de la máquina y no sabía arreglarla? Al sentir las miradas de los estudiantes sobre él se vio obligado a continuar hablando para defenderse— ¡Todavía estaba en proceso de pruebas!, antes de hacer cualquier cosa precipitada debo investigar mejor todo, ya que aunque no me crean no sé si los efectos son temporales a plazo prolongado o corto, ojalá cortos, y además ni si quiera sé si hace efectos secundarios.
Los muchachos se preparaban para preguntarle más dudas al científico pero antes de que fuera posible se escuchó el tocar de la puerta.
Todos se callaron. ¿Quién podía ser?
Si alguien entraba y se encontraba con la escena en la que estaban quién sabía cómo iría a reaccionar aquella persona, todos en la escuela conocían el nombre de Judai y Johan y de seguro los reconocerían, y si eso pasaba la máquina del doctor Einsenstein ya no sería un secreto, lo que provocaría que más cosas malas sucedieran. Porque los frutos de la experiencia les decían que los problemas siempre los seguían. Y en esos momentos lo peor que podía ocurrir sería desatar un efecto dominó.
—¿Profesor Einsenstein?— Dijo una voz adulta masculina al otro lado de la puerta.— ¿Está presente?
Se escucharon suspiros de alivio en toda la habitación.
Era el director de la escuela, bien, eso los aliviaba un poco. Él era una persona en la que se podía confiar.
—Yo digo que dejemos que vea a este par —Opinó Jun mirando a los ahora infantes con una ceja enarcada y con los brazos cruzados sobre su pecho en una pose que quería parecer superior, pero su expresión detonaba preocupación por sus compañeros (claro que bien ocultada). Con ayuda de un adulto más competente- y esto porque no confiaba en el científico si no supo controlar su máquina- podrían tener mejores resultados en la decisión correcta.
Judai ladeó su cabeza confundido— ¿Es malo que el rector no vea?
—Lo dudo— Le respondió Daichi observando la puerta— Después de todo el rector era uno de los pocos que sabía de la existencia de su máquina ¿No profesor Einsenstein? —Miró al hombre mayor buscando aprobación.
El doctor Einsenstein asintió con la cabeza— Es muy cierto lo que dicen, y además, tiene derecho a saberlo.
Jim fue a abrir la puerta y, efectivamente, era el director de la escuela quien estaba allí parado. El hombre se mostró algo sorprendido al no esperar que uno de sus estudiantes le abriera, sin embargo, al ver detrás de él a más alumnos que no pudo divisar bien, supuso que el profesor los había invitado a ellos, no había otra forma pues el doctor era bastante introvertido en lo que a sus proyectos respectaba.
—Señor director veo que vino— Se aproximó a la puerta el profesor para recibir a su invitado mientras que Jim volvía con el resto, que parecía estar en una conversación propia.
—Sí, pude hacerme un rato libre para venir aquí. Así que he venido para ver cómo va su proyecto ¿todo bien?
Mientras tanto, el grupo terminó poniéndose de acuerdo en un par de comentarios rápidos en los que prevalecieron Kenzan, Rei y Sho principalmente, en esconder por el momento a los dos duelistas. Se pararon y ordenaron en frente del castaño y del peliverde en una ordenada línea militar. Estos no entendían muy bien lo que pasaba, aún se sentían algo aturdidos pero eso no era lo que más les importaba, de alguna forma, tenían ganas de jugar, dibujar, pintar o jugar una partida de duelo , querían hacer algo y no estar allí sentados sin hacer nada.
Lentamente sentían una forma de ver el mundo distinta -por lo menos un poco- a la de antes. Una que ya habían olvidado y que regresaba rápidamente tomando el mando de sus acciones.
Lo sentían, sentían que algo en ellos estaba cambiando- Y sin embargo, no sintieron que fuera malo.
—Me estoy aburrieeeeeendo— Expresó susurrando Judai un poco infantil mirando a su alrededor para buscar algo interesante en vano, todo lo que veía era objetos rarísimos que nunca había visto en su vida y que tampoco le despertaban interés alguno.
—Yo también— Se quejó Johan cruzándose de brazos— Aquí nada parece divertido…
—¡Shhhhhhhhhhh!—Todos dijeron para que los dos (mini) duelistas dejaran de hacer ruido, restándole importancia a lo que ellos habían dicho e ignorando sus quejas. ¿Qué acaso no veían en la situación en la que estaban?
Ambos niños hicieron una mueca de inconformidad, seguida de una burlesca en la cual les sacaban la lengua a los adolescentes pero que no fue vista por estos al estar de espaldas y atentos a la cercana conversación. Se rieron lo más bajo que pudieron ante esto. Ambos se sentían diferentes pero a la vez sentían que nada había cambiado, una sensación de que algo muy bueno había regresado a ellos los cubría y estaban ansiosos de explorarla.
Johan vio algo interesante en un rincón de la habitación y no dudó en decírselo a Judai en susurro para que no fueran oídos, ya veían que los muchachos no entendían lo que ellos pasaban, y por lo tanto, podrían arruinarles la diversión.
Los otros no sospechaban nada al estar más atentos a la conversación entre el director y el científico.
—Bien, no perdamos más tiempo hablando, pues hay algo que debo comentarle
El director se mostró sorprendido y algo preocupado, pero calmo al ver la expresión del anciano profesor, solo esperaba que no fuera nada demasiado malo y que no tuviera nada que ver con la presencia de los jóvenes duelistas que veía en una… ¿fila militar? Con una sola mirada directa supo quiénes eran, y sus sospechas se vieron confirmadas— ¿Qué hacen ustedes aquí, y… por qué están en esas posiciones? —Notó cómo Sho desviaba a mirada hacia el suelo— ¿Marufuji?
El joven se sobresaltó, pero entre vacilaciones no pudo explicarle nada.
—Verá…— Trató de hacer lo mismo Kenzan para ayudar a su amigo, no obstante, no encontraba las palabras para explicar o contar lo sucedido. Y O' Brian, en un extremo de la fila decidió hablar por todos.
—Ocurrió un accidente con la máquina del profesor—Dijo sin dudar.
—¿Accidente? — El director enarcó una ceja y su preocupación se acentuó. Se volvió al hombre mayor a su lado—¿Qué clase de accidente? —El científico pareció encogerse.
Silencio
—Por cierto, ¿dónde están Judai y Johan? —Volvió a preguntar una vez que dio una mirada general al grupo— Creí que estaban con ustedes.
—Bueno… —Se unió a la conversación Rei mientras jugaba con sus dedos en son de nerviosismo— Ellos están aquí, solo que…
—Ellos…ellos qué ¿Les pasó algo malo?
— No salieron lastimados —El profesor Einsenstein aclaró rápidamente.
El ceño del director se frunció, sin entender por qué tantas vueltas—Entonces… —Presionó.
El grupo se miró y cabecearon al ponerse de acuerdo a través de señales con los ojos.
—¡Ellos se volvieron niños! — Exclamó Rei adelantándose a todos los demás.
—Será mejor mostrarlo— Secundó Jim.
—Rompan formación soldados—Terció Kenzan.
Dieron a conocer lo que ocultaban haciéndose a un lado.
Claro, solo había un problema: no había nadie allí. Y el director los observó con una plena expresión neutra que no les auguraba nada bueno.
En grupo entero empezó a mirar alrededor buscándolos sin éxito ¿Dónde se habían metido?
—¡Estaban allí hace un segundo! —Asuka miraba en todas direcciones.
—Deben estar aquí, no pudieron haber salido— Jim habló mientras seguía buscando. Casi tentado a bajar de su espalda a Karen y pedirle que los rastreara, ¡era una buenísima rastreadora!
—¿Se refieren a Johan y a Judai?
—Sí director— Se apresuró a decir Sho que también hacia lo posible para encontrarlos con la mirada.
Se escuchó un ruido en la habitación, eran risas.
Dejaron de buscar y trataron de encontrar el lugar de donde provenía el sonido, este venía de un rincón de la habitación, rodeado de muebles. Sin perder tiempo se acercaron rápido al sitio indicado pero no encontraron nada. O eso creían. Escucharon nuevamente las risas. Esta vez pudieron distinguir muy bien de donde provenían. Se escuchaban directamente desde dentro de uno de los muebles.
¡Bingo!
Allí estaban los dos duelistas, el director pudo observar que era cierto lo que le habían dicho y no salía de su asombro… o shock, de la forma en que pudieras llamarlo.
—Debería ser ilegal dar infartos como esos— Suspiró Kenzan aliviado.
—Vamos chicos salgan de ahí— Habló Rei acercándose a ellos.
Los dos pequeños se miraron y sonrieron maliciosamente antes de dar sus respuestas.
—…¡No!
Fin del capítulo
N/a: Espero les haya gustado :) ,en el próximo cap será oficial el que los muchachos tendrán que hacer de niñeras pero por ahora los dejo con esto.
¿Me merezco un review? °w° me gustaría saber si me tienen alguna amenaza por la tardanza o algunas quejas, concejos, felicitaciones…(¿? xD) de hecho si tienen alguna duda sobre el fic no duden en preguntarla (puede ser por MP o por review)
Me despido no sin antes pedir perdón otra vez, Bye bye (y sí lo sé, el cap es cortito pero tal vez así sean los capítulos en adelante)
¡Hasta otra!
