Capítulo XVII
Mary pasaría su último día de soltera en Netherfield Park ,ya todo estaba listo para el acontecimiento, había conocido a su suegra fue amor a primera vista la trató como una hija, puede que allá sentido un poco de envida, pero su mamá así bulliciosa como era, la amaba igual, y no la cambiaría por nada.
Sus hermanas le habían organizado un almuerzo, estaba nerviosa, siempre intento ser el centro de atención y ahorra que lo era, ya no era lo que quería, pero aun así, se sintió agradecida de todo lo que hacían por ella, sus esposos, y Marcus y Abram habían salido de caza, y ellas se quedaron disfrutando de el día, jugaron, bailaron como cuando niñas.
—voy a revisar a James— comentó Elizabeth a el grupo
—Te acompaño—se levantó una Jane muy embarazada
Mary se quedó platicando con Georgina sobre algunas sinfonías nuevas que habían escuchado hablar y se morían por escuchar.
—Mary nos acompañas— sugirió Elizabeth
La mujer se sorprendió pensó, que la acompañaría Jane, le miró confundida, y vio suplica en sus ojos, se levantó y las acompaño, sus 2 hermanas sonrieron con picardía.
Subieron las escaleras, lizzy despidió a doncella, y fue hacia su bebe, tenía unos hermosos ojos azules, Elizabeth decía que son idénticos a los del señor Darcy, pero realmente nunca se había tomado la libertad de mirar a su marido a los ojos, Jane sonreía y se tocaba su abultado vientre sin duda ansiosa de que le llegara su turno.
—Gracias por el almuerzo— les agradeció a sus hermanas
Las dos le sonrieron con ternura —te vas a casar es lo mínimo que podemos hacer— habló Jane
Se dirigieron a la salita de la habitación
—Marcus es un hombre afortunado, —comenzó Elizabeth — y es muy guapo, y rico— enumeró las virtudes de su prometido
—y un Duque— termino Jane haciéndolas reír
—Soy consciente— se sonrojó Mary
—¿Le amas?— preguntó seriamente lizzy
La mujer asintió, odiaba ser el centro de atención, sin duda se quiere lo que no se tiene, y ahorra que tiene la atención ya no la quiere.
—la verdad es que se te nota— apuntó Jane—y sin duda él te adora—
Levanto la vista agarrando valor —lo sé Jane, sé que me ama—
Las dos rieron románticas, "dios no, ya se para que me hicieron seguirlas" pensó la ojigris
—Mary— "no aquí van"— mañana serás una mujer casada, y habrá situaciones que tendrás que enfrentar— tanteo Elizabeth
—le pedimos a madre que nos dejara hablar con tigo sobre este tema, cuando ella lo hizo con nosotras respectivamente puede que nos allá asustado—murmuró Jane
Mary se puso muy roja —Mary, ..— titubeo Elizabeth sonrojándose ella también —como sabes, los hombres son diferentes a las mujeres, ellos…— se detuvo esperando que su hermana le salvara
—Son diferentes— repitió Jane
Mary cerró los ojos, intentando ser invisible — tiene ese apéndice extra, .. que— continuo Elizabeth
Mary abrió los ojos de golpe — me lo puedo imaginar, — lizzy y Jane se admiraron —solo, bueno— vacilo la ojigris — ¿me pregunto si dolerá?— las miró expectante
Jane y Elizabeth suspiraron aliviadas —bueno, yo solo tengo un punto de referencia—hablo la señora Darcy — y dolió un poquito la primera vez, pero solo fue un instante después lo olvide por completo—
Mary asintió, eso no era muy tranquilizante miro a su hermana Jane, esta se sonrojo como un tomate —yo no sentí dolor, —miró hacia sus botas
Mary quedo confundida, y Elizabeth entendí que no le estaban ayudando en nada —mira todo depende de la amabilidad con la que te trate tu marido, el dolor puede y no puede aparecer, pero no es muy relevante le encontraras el gusto—
La puerta se abrió de golpe y un metiche Lydia entro por la puerta sin anunciarse antes
—Lydia por el amor de dios, esas no son maneras de irrumpir en habitaciones privadas— regañó Elizabeth
—Elizabeth no tengo por qué tocar, no se encuentran los caballeros, y ustedes son mis hermanas —apuntó la joven
—Aun así, manteníamos pláticas de adultos, baja con Kitty— aconsejó Jane
Lydia ignoro lo que decía y se sentó con ellas —soy una adulto, y puedo adivinar de lo que hablaban, yo también quiero platicar con Mary, necesita saber —
—No quiero escuchar boberías de niñas— se exasperó Mary
—no soy una niña, soy una mujer, que conozco a detalle lo que sucede en el lecho nupcial, cosas que ni te imaginas— se vanaglorio la menor
Mary se levantó irritada era su momento —no lo dudo, por esa razón te le insinuaste a mi futuro marido—acusó
Lydia retrocedió asustada, no esperaba que su hermana tuviera ese tipo de información —¡que! — gritaron sus 2 hermanas mayores
—se le insinuó a Marcus,— les comunico a sus hermanas — Marcus es mi prometido me tiene confianza, creías que no me lo iba a decir, —se burló Mary alzando la voz como nunca antes — pues me lo dijo deberías estar agradecida que no le dije a mis padres, podrás ser experta en el lecho matrimonial pero te falta madurez,— se tocó la cien para hacer énfasis— aquí una lección para ti, una mujer casada no se insinúa a un hombre, y mucho menos si es el prometido de tu hermana—aclaró
Lizzy y Jane se quedaron mudas ante la escena, sabían que Lydia era una niña berrinchuda pero no sabían hasta qué punto.
—Pero lo voy a olvidar, eres mi hermana y te amo—habló más tranquila Mary —pero no te le vuelvas a acercar, nunca — Lydia asintió y salió de la habitación avergonzada como nunca antes.
Las 3 hermanas mayores se quedaron platicando sobre lo sucedió decidiendo tratar de olvidar la escena, bajar con las demás jóvenes y recuperaron su ánimo, a excepción de Lydia quería que la tierra se la tragase.
La boda fue un hervidero de actividad Darcy no podía creer que su tía Lady Catherine de Bourgh se presentase, él le había enviado una carta anunciando el nacimiento de su hijo, pero esta nunca le contesto, su relación estaba rota, y casi imposible de recuperar, pero no, unas semanas atrás ella le envió correspondencia felicitándolos a él, y a su queridísima esposa, por el nacimiento de su heredero, y por la próxima boda de la señorita Bennet con el Duque Wayland, alego que se sentía muy triste esos meses donde se distanciaron y quería pedir perdón, bueno Fitzwilliam no le quedaron dudas que a su tía le importo un rábano su primogénito, lo que quería ella era presumir a sus amistades que su familia, era pariente de un Duque, la mujer elogio todo cuanto pudo, ni en sus más locos sueños él se imaginó que se avergonzaría de su tía, hasta el día de hoy. su hija Ann se veía más respuesta, y no pasó desapercibido la manera en que miro a Abram toda la ceremonia, los hubiera vigilado más si no fuera por los primos de Bridge, un par de gemelos que merodearon a su hermana y cuñada, algo de eso no le gustaba y le ponía nervioso..
Se sintió muy tranquilo, a su suegro le faltaba solo una hija por casar, y como iban las cosas, cada matrimonio mejor que el anterior, quizás emparentaría con un príncipe, eso estaba por verse, los Wickham terminada la ceremonia se retiraron a su hogar le pareció extraño normalmente ellos se aprovechaban, pero lo dejo pasar por que se sintió más tranquilo por su hermana,
Vio a la señorita Bingley coquetear evidentemente con el tío de Marcus, y este le correspondía, eso era raro, normalmente ella no coqueteaba y mucho menos aceptaba coqueteos, por el bien de Charles esperaba que el encuentro terminara en boda.
Los novios partieron a su luna de miel, se veían muy felices, sus respectivas madres los despidieron, aunque su suegra se desconsoló un poco al saber que su hija ahora tendría un nuevo hogar, el señor Bennet la consoló pero podía jurara que vi tristeza en sus ojos,
William vio a su mujer acercarse hacia el, tenia James en brazos, él sonrió ampliamente —no puedo esperar a llevarlo a Pemberley— le tocó la cabecita
Elizabeth miro a su bebe — James también está ansioso en conocer su hogar, verdad que si James —El bebe agito sus regordetes bracitos
—yo tampoco puedo esperar, ya quiero verlo correr por todo el lugar —habló soñadoramente Darcy
Elizabeth sonrió —si pero correr solo no es muy divertido, tal vez con un hermano o hermana –
Darcy le miro sorprendido, no había pensado en otro bebe recién se encontraba disfrutando este, se acercó a los labios de su mujer —amare a todos los niños que la vida quiera regalarme—
Elizabeth le miro coquetea —y como yo soy tu vida—le beso tiernamente, tratando de no aplastar a su bebe
—si mi amor tu eres mi vida—
Fin
…..
Primero que nada quiero dar las gracias, a todas las personas que me leyeron, y esperaban a que actualizara por que se que me perdí mucho tiempo, gracias por ser pacientes y seguir leyendo se de primera mano, que es bastante tedioso dejar alguna lectura y retomarla después como que no se agarra muy bien el hilo, y bueno el final me quedo medio fresa, pero quería marcar como terminada allá arriba, y bueno espero que hayan amado a "Fitzwilliam james Darcy" tanto como yo, no me imagine que esta historia terminaría relatando su nacimiento, el es el primer personaje que cree y le amo, es como mi bebe, bueno aun no es todo pondré un capitulo extra como una especie de epilogo gracias por leer
