CAP 2
Hola buen señor
Seré sincera aquí, no pensaba escribir este capítulo hasta más adelante pero OMG acabo de ver Infinity war el jueves y omg omg omg realmente lo ame y me dio tantas ideas que de no ser porque quede viuda de unos de mis esposos del mundo marvel (¡¿POR QUÉ CARAJO POR QUÉ?!) me hubiera puesto a garabatear ideas furiosamente, bueno sin más preámbulos aquí el capítulo!
Psd: Capitulo largo aquí, no se acostumbren (? xD
Psd2: El dibujo que actualmente esta como mi perfil es el de Darcy en la escena final, lo iba a entramar tipo comic pero aun no configuro mi tableta así que a marcador nomas :v lo tendré como perfil hasta que averigüe como chingados se inserta una imagen en el puto texto de ao3! arg!
Darcy no recordaba mucho sobre su infancia, cuando eres una rata de calle más tratando de sobrevivir, los días pasan rápidos y sin importancia.
Pero sin embargo recordaba mucho a la vez.
Si le preguntabas, sobre su niñez ella te diría que era toda una patea traseros y que incluso antes de la llegada de Thor ella probablemente ya estaba en los registros de SHIELD por romperle la nariz a uno de sus hombres de negro espeluznantes cuando tenía 10 años.
Que incluso antes de la llegada de Thor ella conocía la vida fuera del planeta.
Si le preguntabas sobre sus padres, ella daría una sacudida de mano y diría con aire casual que su supuesta madre la dio en adopción ni bien estuvo fuera de sus entrañas y que su padre probablemente seguía por ahí en algún lugar, no es como si a ella les importara alguno de los dos.
Ella sabía que no los necesitaba, ya que al final del día siempre tenía a alguien que la amaba y protegía aunque los demás no pudieran verla.
Finalmente, si alguien le preguntaba sobre su situación de vida actual y si sentía miedo, ella tendría una mirada soñadora antes de soltar un sólido ¨No¨.
Porque era verdad, ¿No es así?
Porque después de todo, aun si estuviera al filo del mundo, rota y sin una sola persona al rededor, ella no caería.
Ángela.
Al igual que la primera explosión, la segunda vino sin ningún tipo de aviso y cuando sucedió no fue como en las películas donde la música sonaba y el mundo se movía de forma tan lenta que el protagonista podía ver y grabar con fuego en su mente sobre lo que pasaba a su alrededor.
No.
Una explosión en la maldita vida real no era así.
O al menos esos fueron los vagos pensamientos que tenía Darcy mientras trataba de cubrir el pequeño cuerpo tembloroso de Jane con el suyo.
Para suerte o desgracia, depende del punto desde el cual veas la situación, Darcy había logrado tirar a Jane contra ella, justo a tiempo para protegerlas a ambas detrás de una de las grandes mesas de metal antes de que gran parte de los vidrios y madera que decoraban el lugar explotaran.
Los gritos al alrededor se hicieron cada vez más fuertes a cada segundo junto con los pasos frenéticos de las personas que trataban de huir de la trampa de vidrio y metal que momentos antes había sido una hermosa recepción. Cuando a través de su desordenado cabello pudo ver como gente con trajes negros y grandes armas comenzaron a aparecer, Darcy sabía que tenían que salir de ahí y al parecer su pequeña científica favorita compartía sus pensamientos porque la sintió tensarse a la primera vista de ellos.
Haciendo caso omiso a los vidrios que la rodeaban atrapo una de las manos de Jane antes de que ambas salieran corriendo como si el diablo estuviera detrás de ellas.
Lo cual pensó irónicamente Darcy, no estaba muy lejos de la realidad.
Por un breve momento, un pequeño y feliz momento cuando cruzaron la destruida puerta de entrada, ella había pensado que estaban a salvo, que habían logrado salir del infierno solo con pequeños raspones.
Sin embargo esas ilusiones se vieron tiradas al suelo cuando vio a las personas correr y a los agentes disparando a sangre fría a todo aquel que estuviera cerca.
Una parte de su cerebro le reprocho ese pensamiento tan estúpido, porque después de todo ¿Cuándo algo era tan fácil para ella?
-¡Consigan a la doctora Foster!-
Otra fuerte explosión sonó a pocos metros de ellas, sin embargo, esta vez el destino no les sonrió y Darcy pudo sentir el momento exacto en el que la mano de Jane y ella se separaron, cuando sus pies dejaron el suelo y su cuerpo voló como si de una muñeca de trapo se tratara.
Un jadeo sin sonido salió de su boca al sentir su espalda chocar contra el duro suelo de piedra, apretando los dientes, se tragó un grito al sentir un metal perforar en su pierna, condenar su maldita alma si por un corte ella estaría llamando la atención de esos tipos, aunque por otro lado ciertamente tenía que admitirse a sí misma que había sido una idea bastante estúpida el alejarse tanto de la torre como lo habían hecho, tampoco podía tirar a la basura ese pequeño pensamiento traicionero sobre Steve lejos de esta situación por una misión estúpido de SHIELD.
Pero sin embargo, una parte de ella pico, se supone que esto no iba a pasar, Jane prácticamente no había visto a Thor en un año sí, pero incluso entonces Fury había dicho que las dos seguirían bajo su protección incluso si el dios del trueno y la pequeña científica rompían, Jane por su gran cerebro y ella… bueno ella, por su ¨conexión¨ con Steve.
Ahora que su cabeza zumbaba y su visión se volvía borrosa, el recuerdo de Fury diciéndole a Tony que ambas estarían protegidas en esta conferencia por agentes de SHIELD cruzo su memoria.
Un par de botas de combate negras y llenas de polvo aparecieron ante su ya borrosa vista.
-Así que aquí estabas pequeña perra-
Estúpido SHIELD ¿Dónde estaba cuando se le necesitaba?
A decir verdad, ella no recordaba mucho sobre el momento en el que rescataron a Jane y ella, al diablo, no recordaba más que pequeños fragmentos borrosos de su estancia en ese lugar en realidad.
Cuando despertó 3 semanas después, contando las 2 semanas que estuvieron dentro de esas instalaciones de Hydra, lo primero que vio fue a un par de maltrechos científicos con el nombre de Jane y Tony.
La pequeña científica se había tirado sobre ella prácticamente al momento en el que abrió los ojos mientras Tony las miraba con algo parecido a ¿Dolor?
Vagando su mirada por la habitación, Darcy trato de buscar disimuladamente señales de una cabellera rubia y ojos azules.
La mueca que vio en la cara de Tony cuando al parecer se dio cuenta de lo que buscaba envió un pequeño ladrillo de pesar a su estómago.
-El idiota de tu novio salió hace unos 6 días a una misión- declaró, con claro enfado en el rostro.
Jane sollozó sobre su hombro, apretándola más fuerte.
-Oh…-
Darcy no estaba molesta.
¿Herida? Demonios si, tanto física como sentimentalmente.
¿Triste? Le dolía el no ver a Steve después de una experiencia como esa.
¿Asustada? Como el infierno, no sabía lo que le habían hecho durante esa semana en la que había estado capturada bajo las garras de Hydra.
Pero enfadada no, Steve le había advertido, le había dicho que habría momentos en los que él no podría estar para ella, le había suplicado en ese momento que entendiera porque la vida de un súper héroe no era fácil.
Darcy había aceptado y por eso había tratado de sofocar esa pequeña llama de odio que había querido crecer dentro de ella, Tony junto a Bruce habían sido quienes las habían salvado y ella estaba infinitamente agradecida, no iba a mandar sus esfuerzos a la basura solo por ponerse sentimental.
Mientras que Jane había sido encerrado en un gran laboratorio custodiada por 8 guardias que le doblaban el tamaño, Darcy había sido encontrada en otro laboratorio lleno de viales y agujas espeluznantes, a pesar de que todos los exámenes hechos por los médicos de Shield habían salido negativos indicando que no había nada raro en su cuerpo, Darcy casi podía sentir como algo dentro de ella se había roto, algo ajeno pero cálido a la vez.
El crujido de la puerta abriéndose la saco de sus pensamientos.
-Darcy…-
El sonido de una bolsa golpeando el duro suelo seguido de unos pesados pero apresurados pasos resonaron dentro del apartamento que compartían.
Parándose a solo un paso de ella, al fin pudo ver lo agotado que se veía, con grandes ojeras debajo de los ojos, con las manos temblorosas y el pelo fuera su habitual peinado perfecto.
-Steve…-
Y como si una señal o un permiso hubiera sido dado, Darcy se encontró atrapada por sus fuertes brazos y con la cara presionada contra su clavícula.
-Lo lamento… lo lamento tanto muñeca-
Con las manos aferradas al traje táctico aún sucio de Steve, Darcy se permitió soltar las primeras lágrimas desde su secuestro.
Ella se sentía tan malditamente sola.
-¿Qué?-
- Yo…- El pesado suspiro masculino resonó en la cocina- No podemos seguir juntos Darcy, nosotros, yo… no puedo.
El silencio invadió la habitación.
-¿Por qué?- Preguntó Darcy en voz baja, tratando de ignorar el chasquido que por un momento creyó escuchar dentro de ella.
-Ellos, Hydra está detrás de ti ahora y yo ni siquiera pude protegerte, si no fuera porque Tony se dio cuenta a tiempo, entonces tu podrías haber estado-
Dejando su taza de café sobre el mostrador, Darcy camino hasta estar parada frente a Steve mirando como su mandíbula comenzaba a temblar.
-Estaban detrás de Jane- Aclaró la morena- esto viene con el trabajo ya sabes…
Sacudiendo la cabeza Steve dio un paso atrás, Darcy trato de no sentirse herida ante su abrupta distancia.
-Si Tony no hubiera revisado su tableta en ese momento…- Bramó – Entonces por mi culpa tú podrías… tú podrías-
-Steve, escúchame- Trato de atrapar su mano, pero esta salió de su alcance- ¡Steve!
-Darcy no- suspiro, alejando su mirada de ella- yo-
Sabes cariño… desde la primera vez que te vi, supe que me harías sufrir.
-¡Con un demonio Steve, no todo es por ti!- Gritó Darcy apretando ambos puños- ¡Si no te das cuenta yo ya estaba muy profundo en esta mierda cuando nos conocimos! ¡Soy la maldita asistente de dos de los cientificos más codiciados del mundo y-
Y sin embargo me deje caer en ese precipicio confiando en ti para que abrieras los brazos y me atraparas.
-¡No lo entiendes Darcy!- las manos de Steve volaron a los hombros de la morena- ¡Estar conmigo no es más que una gran diana en tu espalda! ¡Entiéndelo, nunca podremos ser esa pareja que tanto anhelas-!
-¡Yo nunca dije-!
¿Recuerdas esos momentos? En los que éramos felices y despertábamos con las manos entrelazadas.
-lo sé, nunca lo dijiste…- Susurró soltándola- Pero sin embargo sé que lo deseas… sé que deseas una familia y yo no puedo darte eso Darcy… tú siempre estarás en peligro conmigo.
Me prometías que siempre estarías para mí y que nunca me dejarías caer.
Sus ojos picaban, pero no podía apartar la mirada del rostro del varón frente a ella.
-Esto no tiene que ser así…- Susurró la morena, llevando ambas manos a las mejillas del rubio, tratando de atrapar su mirada- Steve… esto no tiene que ser así- Repitió pero él seguía sin dirigirle la mirada- Steve… mírame.
Dijiste que estaríamos juntos, que no me abandonarías como los demás.
-Steve- Lagrimas comenzaron a caer por su rostro pero igual continuo -Si en realidad quieres que esto se termine… si en realidad quieres que salga de tu vida, quiero que me mires y q-que me digas que ya no me quieres.
Lo prometiste mil y un veces mientras besabas el dorso de mi mano.
-Mírame- Suplico Darcy sujetando su rostro entre sus manos- ¡Por un demonio, Steve mírame!
Y sin embargo ahora te vas como todos los demás, ¡Dejándome sola de nuevo!
Ojos azules se encontraron con los verdes y por un momento solo por un pequeño momento Darcy casi se permitió respirar.
Pero incluso ahora, una parte de mi grita a garganta viva y ronca-
-Lo siento Darcy-
¡Lo prometiste!
La primera vez que Darcy habla con la Viuda negra directamente a pesar de que habían vivido en las mismas instalaciones por alrededor de un año, fue una mañana 13 días después de que la relación de Steve y ella terminara.
-Él solo está siendo un idiota de nuevo- Le había dicho parándose de brazos cruzados frente a ella- Por favor no lo dejes ir, él te necesita ahora más que nunca.
Y luego la pelirroja había salido de la cocina como había entrado, sin una mirada atrás.
Sus palabras habían picado y por unos momentos, unos gloriosos y tiernos momentos Darcy se había permitido creer en aquellas palabras.
Pero todo se había venido abajo cuando esa misma tarde había visto a Steve en la cafetería a unas cuadras de la torre junto a una rubia.
Ellos estaban sonriéndose entre sí, con las manos demasiado cerca como para la comodidad de dos personas que son simplemente amigos.
Y con ese brillo en los ojos que Darcy no había visto en meses dirigirse hacia ella.
Sus pasos de regreso a la torre comenzaron antes de que ella incluso lo registrara.
Jane había exigido vivir fuera de la torre.
Tony había discutido.
Fury había gritado.
Pero al final ambas obtuvieron un apartamento con un laboratorio en el sótano a unas cuadras de la Torre.
Cuando Jane y ella se mudaron de la torre, Darcy casi esperaba ver salir por el ascensor a Steve hacia el vestíbulo pidiendo que no se fuera.
Sin embargo cuando ambas estuvieron en las grandes puertas del edificio, solo Tony y Bruce estuvieron ahí para despedirse de ellas.
'Él salió esta madrugada a otra misión'- Le había dicho Natasha antes de irse también.
La pequeña llama de odio volvió a surgir en su pecho.
Había estado vomitando y ella estaba casi 90% segura de que no era debido a que su estómago mágicamente se había vuelto sensible luego de comerse un pote de helado con un paquete de galletas durante sus funciones de cine nocturno semanales con Jane.
Esto ya había venido sucediendo desde hace un par de semanas, pero no se había preocupado o al menos no lo había hecho, hasta que había sentido más de una vez al día que la visión se le volvía borrosa de repente, como si en cualquier momento se fuera a desmayar.
Primero había pensado, que tal vez su anemia había vuelto pero eso quedó descartado unos días después cuando en medio de uno de los maratones de ¡Ciencia! de sus científicos había visto un calendario abandonado entre sus papeles.
Y entonces la sospecha le había pegado fuerte como un camión de carga en todo el rostro.
¨Es totalmente imposible que esto suceda, ya han pasado como ¿2 meses? Incluso entonces, estuve secuestrada y revisada por los doctores de Shield, ellos se hubieran dado cuenta… ¿Cierto?¨- Trato de calmarse a sí misma.
Apretando la cajita rosa entre sus manos, Darcy soltó un suspiro tembloroso.
¨Solamente es para descartar posibilidades¨- Se repitió mentalmente.
Recogiendo la prueba de embarazo sobre el lavado que había estado tratando de evitar mirar, soltó otro tembloroso aliento y abrió los ojos.
Dos líneas dentro de un pequeño rectángulo blanco saltaron a su vista.
-Joder.
Cuando Darcy al fin había decidido contárselo a Jane, ya había pasado alrededor de 9 días, no era que ella no confiara en su pequeña científica todo lo contraria, ella solo… había estado buscando el momento perfecto.
Había esperado un montón de gritos o al menos un jadeo conmocionado, pero en cambio, solo había conseguido un-
-Oh…- había murmurado antes de dejar sus papeles sobre la mesa plegable del pequeño comedor- ¿Cuánto tiempo?
-Alrededor de dos meses- había respondido.
Una brusca toma de aire casi hace que Darcy baje la cabeza, pero la mirada de preocupación desnuda en los ojos de Jane la detuvo.
-tú- ¡Oh dios! ¡Saliste volando durante la explosión! ¡Y-y luego tomaste tantos medicamentos! ¡¿Cómo los doctores de Shield no pudieron-?!
-No lo sé…- Cortó suavemente Darcy mirando a los ojos de su amiga- Pero ellos si… por eso no hicieron nada conmigo en esa sala de experimentación Jane, por eso-
Las manos de Jane temblaban sobre sus hombros al mismo tiempo que sus ojos se abrieron en realización.
-¿Ellos…?- susurró.
-Hydra-
Solo después de programar un viaje a Chicago el fin de semana junto a una cita con una obstetra amiga de la mamá de Jane que había prometido mantener todo lo más confidencial posible, Darcy se había permitido respirar con algo parecido al alivio.
-¨ ¿Pero por cuánto tiempo?¨- Su cerebro traicionero susurró.
Ciertamente ella estaba 100% segura de que Hydra sabía de su bebé y muy probablemente Shield también por eso no dañaron su cuerpo, necesitaban al potencial hija o hijo de Capitán América.
Al fin y al cabo ¿Qué les valía más, un nuevo soldado moldeable o unas muestras de ADN que tenían muchas posibilidades de fallar?
El estómago de Darcy dio un revoltijo ante el pensamiento.
Cuando el fin de semana pasó y Darcy se encontraba en una habitación de hotel de mala muerte con los resultados de los exámenes en la obstetra en sus manos, por fin pudo llorar.
No le importo si su llanto pudo haber atraído la atención de todos los demás en el piso, ella estaba tan malditamente aliviada.
Su bebé, esa pequeña cosa que parecía un maní en esa radiografía estaba absoluta y completamente sano formándose dentro de ella de manera saludable.
2 meses con casi 3 semanas.
Alrededor de 2 meses desde que Hydra la había secuestrado, Alrededor de 2 meses desde que despertó en aquella sala médica de Shield y 1 mes desde que Steve la había dejado.
Con los brazos abrazando su vientre, una risa escapo de entre sus sollozos.
Ella no iba a perder a su bebé.
El día que SHIELD cae, fue uno normal, era casi como las explosiones, en un momento estaba ahí y al siguiente… no.
Darcy no había estado cerca cuando sucedió, a pesar de todas las llamadas y mensajes de Tony sobre que volviera a la torre junto con Jane, ellas habían permanecido tercamente en su pequeño departamento en un barrio poco poblado.
Ahora no sabía si estaba agradecida de eso.
Jane se había ido hace unos días a una supuesta investigación por orden de Fury aunque esta vez, la seguridad había sido contratada por gente de confianza de Stark, mientras Darcy se había quedado en el pequeño pero hogareño apartamento.
Cuando la mierda golpeo más fuerte y en todos los noticieros del país salió sobre la verdadera identidad del soldado de invierno, sus rodillas temblaron.
Cuando Hydra salio a luz publica y todos los archivos de SHIELD fueron subidos a Internet , incluso los de poca relevancia como los de Darcy, el primero en volar a través de su ventana (literalmente) fue Tony.
Había parecido desesperado, con el cabello fuera de lugar y con una mirada un poco loca.
Cuando se miraron Darcy no estaba mejor, ella estaba abrumada, con miedo, sola y llorando sobre su cama con el celular en mano tratando de contactar con Jane.
Porque oh dulce Frigga, SHIELD la había dejado en lo que probablemente se convertiría en una zona de batalla y ella estaba aterrorizada, su bebé, podía perderlo si tenía un mal golpe, su bebé.
Un escalofrió recorrió la espina dorsal de la morena, ahora ya no había SHIELD para que trabajaran detrás de las cortinas manteniéndola vigilada, era solo cuestión de tiempo para que vinieran por ella y su bebé.
Por eso, no sintió ningún tipo de vergüenza cuando se lanzó sobre Tony abrazándolo desesperada ni bien lo vio cruzar el umbral de la puerta de su habitación, en ese punto ni siquiera le importaba si había roto la ventana de su sala.
-¿Chico, estas bi-?
-¡Por favor…!- Sollozó, apretándolo más fuerte- ¡Por favor… no dejes que me lo quiten…!
Lagrimas corrían por su rostro, su promesa de no llorar rota y olvidada en algún lugar oscuro de su mente.
-¡Por favor, no dejes que me quiten a mi bebé!
Toca su violín imaginario ¿más sad o así está bien?
By. Jewell
