CAPITULO VIII

"¡A la escuela!"


Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi


"...lo más gracioso es que yo de alguna forma creí que le gustaba, un poco" - no solo un poco - "he estado pensándolo, si él no me quiere, si a él no le intereso mejor dejarlo ser feliz, no tiene por qué seguir amarrado a un compromiso que lo hostiga y que no le permite estar contento" - eso no es verdad – "yo quiero cancelar..." - ah no, no – "el compromiso".

- ¡Claro que no! - Ranma cierra el libro con fuerza, con un miedo desesperado - ¡jamás permitiré que te alejes de mi vida!, no puedes, yo te...- "te necesito".

Con ese pensamiento, el joven de la trenza comenzó a sentir que el sueño se adueñaba de él y se fue a dormir. Había pasado cerca de 2 horas leyendo el pequeño diario y a cada minuto que pasaba se sentía más despreciable y solo.

- Vuelve conmigo Akane, no me dejes solo - finalmente el sueño lo venció.


A la mañana siguiente

El sol comenzó a calentar y sus rayos llegaron a la ventana de un chico peliazul que al sentir el leve toque de luz, se despertó lenta y perezosamente.

- Ahh que sueño más raro he tenido - "una pequeña chica persiguiendo con un mazo a..." - ¿quién sería? - "solo recuerdo una sombra...una sombra muy molesta - él joven frunció el ceño sin saber a ciencia cierta porque se sintió enojado - bueno, mejor me levanto se me hará tarde para la escuela ¡Ahh! - bostezo el joven mientras se vestía.


En el comedor

Kasumi ya estaba despierta, preparando el desayuno. Se encontraba muy feliz ya que, a pesar del cambio, Akane seguía siendo la dulce chica que siempre fue aunque ahora sea un chico alto y apuesto - ella es muy linda tiene sentido que él lo sea - pensaba en voz alta la mayor de las Tendo.

- Buenos días Kasumi oneechan.

- Buenos días Aki-kun, ¿cómo te sientes?

- Yo muy bien, pero tengo mucha hambre jaja – comenzó a rascarse la nuca mientras su estómago rugía – perdón por eso.

- No es nada, ¿podrías poner las cosas para comer?

- ¡Claro!


Minutos después

- Listo, ¿necesitas algo más Kasumi?

- Muchas gracias Aki-kun ahora, ¿podrías ir a despertar a Ranma?

"Ve a despertar a Ranma" nuevamente imágenes pasaron por su mente y su oído comenzó a arder.

- ¡Auch! - Aki poso su mano en la oreja.

- ¿Qué pasa? ¿Estás bien? - Kasumi miraba al joven, parecía adolorido.

- No, no es nada oneechan - el peliazul trato de volver a su estado normal - no te preocupes iré a despertar a Ranma - comenzó a correr hacia la escalera.

- ¿Seguro?

- ¡Sí, seguro! - grito ya en el segundo piso.


Minutos después

Antes de ir a despertar a Ranma, Aki decidió pasar al baño y así disminuir el dolor que se formaba en su oído.

- ¿Tal vez el arete se infectó?

Luego de un rato puso marcha hacia la habitación del chico de la trenza.

Él estaba recostado en su futón. La manta, que supuestamente debía cubrirlo, se encontraba a un metro alejada del muchacho.

- ¡Vaya!, pareces un huracán - dijo Aki divertido por la escena - Hey! dormilón levántate, hay que ir a la escuela.

Al no recibir repuesta (y después de varios intentos pacíficos) el peliazul decidió utilizar su fiel compañero, el mazo. Estaba a punto de golpearlo pero...

- Creo que es demasiado - cambio el arma por el mini mazo, que aún siendo pequeño era muy eficiente.

- ¡Ya despierta koala! - PAM *golpe del mini mazo.

- ¡Auch! Akane, ¿qué rayos te hice? - Ranma aún no habría sus ojos. Se sobaba la cabeza de manera exagerada - esa no es forma de despertar a tu prome...- paro en seco al darse cuenta quien tenía al lado. Aki se encontraba de cuclillas esperando la reacción del pelinegro.

"Pensé que todo era un sueño, ¡rayos!"

- Buenos días, será mejor que te apures, se hace tarde y el desayuno está listo - el peliazul comenzó a caminar hacia la salida y cerró la puerta.

- Akane...- suspiro el chico de la trenza creyéndose solo.

- Por cierto, se nota que te gusta esa chica no paras de suspirar su nombre - Ranma miro hacia la puerta estaba entreabierta y Aki mostraba su cabeza por la rendija junto con una gran sonrisa - debe ser muy especial - reía.

- no...No sé de qué...que hablas ¡ya vete de aquí! - el chico de la trenza fue rápidamente hasta su puerta y la cerro de una.

- Oh, vamos, no pasa nada si te gusta, ¿verdad? – hablaba Aki en tono burlón tras la puerta.

- Tú cállate y vete.

- Eres un cobarde y un poco hombre, estoy seguro de que ella se aburrió de ti y se fue.

- Tú no sabes nada, además, me dice poco hombre el chico que estaba llorando en su pieza ¡je! no me hagas reír - de la nada el joven artista marcial sintió un aura de batalla pero no alcanzó a responder cuando un puño atravesó su puerta dejando un agujero en ella.

- Jamás le digas a nadie que me viste llorando, ¡oíste! - Aki hablo con una voz ronca que asustó a Ranma luego solo se escucharon las pisadas del chico anunciando su retirada.

- ¿Qué rayos? - Ranma miro su puerta que ahora tenía un pequeño agujero - ¿de dónde saco tanta fuerza? - "¡Maldición! Ahora tendré que taparlo...creo haber visto una tabla...por ahí"

Y así el joven Saotome comenzó a reparar su puerta pensando aún en la gran fuerza del peliazul "marimacho se nace, marimacho se muere"


Largo tiempo después

- Te dije que te apuraras por tu culpa llegaremos tarde.

- ¡Eh! ¿mi culpa?, te recuerdo que hiciste trizas mi puerta, tenía que repararla – dijo Ranma señalando de manera acusadora al chico.

- Qué exagerado solo le di un leve golpe – Aki desvió la mirada.

- Siempre tan delicada

- ¡Deja de hablarme como si fuera una chica!

- Oh cierto...no lo eres... ¡pero aun así rompiste mi puerta! fue tu culpa que nos retrasáramos.

- La puerta ni siquiera es tuya – mascullo el joven.

- Pues, tuya menos.

- Yo soy el heredero del dojo y de la casa así que prácticamente es mía.

- grrr - gruño el pelinegro "yo también lo soy...técnicamente"

- ¡Despierta idiota, ya llegamos! recuerda que debo hacerme pasar por un "primo" - Aki recalco la última frase con desagrado.

- Muy bien chico nuevo pero tú recuerda que debes acompañarme a un lugar después de clases.

- ¿Cuándo acordamos eso?

- ¡Ah!, ¿no te lo dije?

- No se dé qué hablas – respondió Aki con cara de interrogante.

- Bueno, solo acompáñame a comer después de clases, ¿vale?

- Ah, bien vamos a la sala.


Tiempo después en clases

Ranma se encontraba conversando con Daisuke y Hiroshi, hace rato había dejado al peliazul en la oficina del director (aunque en ella estaba el subdirector ya que el "señor" se encontraba en Hawái)

- Oye Ranma, ¿dónde está Akane?

- Si, ¿dónde dejaste a la linda Akane?

- ¿Linda?, por favor. Ella está enferma - respondió el joven cortante.

- ¿Seguro que no te dejo solo?

- Quizás ya se aburrió de soportarte y ya te abandono – dijo Daisuke levantando los hombros.

- ¡¿Qué saben ustedes?!

- Saotome cállese y tome asiento - el profesor Nakao hizo su aparición dispersando a los grupos que se formaban en la sala de clases - Buenos días estudiantes, el día de hoy tenemos un alumno nuevo, por favor sean corteses y no lo hagan arrepentirse de haber elegido este colegio. Pasa hijo y preséntate.

Aki comenzó a caminar hasta quedar frente a sus compañeros. Se sentía nervioso, ya que, a pesar de ya conocerlos la situación no era la misma de siempre.

- Hola, mucho gusto, mi nombre es Tendo Aki espero que nos llevemos bien - Aki hizo una leve reverencia y miró a los demás todos estaban silenciosos y lo miraban expectantes - por favor no me miren así me ponen nervioso - y sonrió tímidamente. Esa sonrisa hizo estallar el salón haciendo que varias chicas ahogaran sus gritos ante tal joven guapo que les sonría de una manera especial e hipnotizaste, tan especial que hasta sus compañeros varones se sonrojaron levemente y para que hablar de nuestro joven de la trenza, él ya se encontraba perdido en los ojos avellanas del peliazul.

- Tome asiento Tendo por ahora el único sitio vacío es el de Akane-san, pronto tendrá su propio pupitre

- ¡Gracias profesor! - respondió Aki volviendo a sonreír ampliamente.

- Kyaa~ - esta vez las hormonas femeninas no pudieron resistirse y su grito a coro fue escuchado hasta en el otro extremo de Nerima.

- Será un día muy largo - suspiro el joven Tendo mientras una gota de sudor se escurría por su frente.


En el recreo

Aki se encontraba acorralado y sin posibilidades de escape, estaba en el patio de la escuela rodeado de muchas chicas que le hacían una que otra pregunta, que dudaba, poder contestar correctamente.

- ¿De dónde eres?

- ¿Cuántos años tienes?

- ¿Eres primo de Akane?

- ¿Me das tu número?

- ¿Cuál es tu color favorito?

- Pues, yo... - el joven se encontraba nervioso – bueno…yo…Tengo 16 años y si soy primo de Akane.

- ¿De dónde viene?

- EH ¿de donde? ...yo... - "¿vengo del vientre de mi madre sirve como respuesta?" - pues...yo vengo de... mmm…na... ¡Nagoya! ¡Sí, Nagoya!

- ¿De qué parte?

- Pues...yo…

Mientras el peliazul trataba de dar escusas sobre su vida, un enojado chico egocéntrico lo observaba (desde una posición segura para no ser visto claro está).

- ¿Qué rayos le ven a ese niño? ¿Y por qué todas lo rodean? - "denme un respiro".

- ¡Ranma baja de ese árbol! - Daisuke lo saco de sus pensamientos.

- Ya voy - miro por última vez a Aki y luego bajo murmurando cosas inentendibles.

- ¿Qué es lo que quieres? - dijo con molestia.

- ¿Qué opinas del chico nuevo? Lo conoces, ¿verdad? Es el primo de Akane, ¿no?

- A mí no me interesa ese niño, lo único que se dé él, es que es primo de Akane - "y es muy molesto".

- Bueno, se parecen mucho - de repente el joven se sonrojo - ya sabes, tienen la misma sonrisa.

- No me digas que te gusta – exclamo el joven de la trenza con sorpresa.

- ¡Solo dije que tiene la misma sonrisa! – expreso Daisuke moviendo sus manos en todas direcciones.

- Si, lo que tu digas - "maldición ahora no solo son las chicas, los hombre también siente cierto efecto, ¿qué rayos?".


Donde Aki

- ¿Tienes novia?

- Yo...pues, no.

- ¿Quieres una?

- Quisiera conocerla primero

- ¿Cómo te gustan las chicas?

- Bueno, no sabría decirte – Aki comenzó a rascarse la nuca, estaba muy nervioso y las preguntas de las jovencitas comenzaron a incomodarlo.

- Bueno, quizás yo no sea tu tipo pero definitivamente tú si eres el mío - una chica alta, de cabello negro y lacio, además de ser muy linda, comenzó a acercarse al peliazul y tomo su brazo de forma sensual - demos un paseo juntos, ¿ok? - dijo coqueta.

- Pues...yo...no...

- Lo lamento pero él no puede dar un paseo contigo - una pequeña chica de lentes grandes y cabello castaño largo, quito a la coqueta chica y tomo el brazo del peliazul posesivamente- el dará un paseo conmigo, ¿no es así? Aki-kun.

- ¡Ah! yo no sé si deba.

- Eso no importa, vámonos - la pequeña chica comenzó a correr lejos, arrastrando a un sorprendido Aki.


En algún lugar del patio

La pequeña chica llevo a nuestro protagonista muy lejos del grupo de mujeres sin darles tiempo para reaccionar.

- Oye, ¿podrías parar?

Silencio.

- ¿Quisiera andar con mis propios pies?

Silencio.

- ¡Ya detente Ranma! - grito el peliazul.

La chica paro en seco sorprendida y en el fondo asustada por el grito.

- ¿Cómo supiste que era yo?

- Bueno, no era muy difícil darse cuenta - Aki tomo la trenza rojiza que sobresalía de la peluca castaña - ¿lo ves?

- Maldición, mi disfraz perfecto - dijo la joven sacándose la peluca.

- ¿Por qué lo hiciste? – Aki sentía curiosidad, no había razones para que lo alejara de las chicas aunque se sentí aliviado de no estar entre ellas.

- Bueno...tu...pues...parecías tener problemas así que...decidí ayudarte - dijo la chica apartando su mirada de los ojos avellanas.

- Bien, si ese es el caso ¡muchas gracias! - el peliazul comenzó a acariciar la cabeza de la pelirroja - eres una chica muy buena - reía.

La jovencita había quedado de piedra y sonrojada pero en el momento de escuchar que la trataba como chica su actitud cambio.

- ¿A quien le dices buena chica? ¡Deja de tocar mi cabeza! – aparto bruscamente la mano del joven Tendo.

- Lo siento, pero eres tan pequeña que solo reaccione así - sonreía - no te enojes ahora eres una chica - se agacho un poco hasta quedar a la altura de su compañera - y una chica muy linda - seguía riéndose.

La muchacha se sonrojo

- Deja de tratarme así, ¡soy un hombre!- grito la pelirroja furiosa.

- Ahora sabes lo que se siente – Aki le mostro la lengua a la joven burlonamente – es mi venganza jaja.

- grrr tú también eres pequeña – mascullo enojado.

- ¿Que dices?, si en tu forma masculina me ganas solo por un par de centímetros – dijo Aki moviendo ligeramente su cabeza a un lado en un gesto de no entender.

- No me refiero así – señalo al peliazul - tú como chica eres igual de pequeña – gruño.

- ¿Cómo chica? ¿Te refieres a Akane?, cuantas veces tengo que decirte que soy Aki idiota - suspiro - ¿cómo me puedes confundir con una mujer?

- Porque lo pareces.

- Lo dice el chico que se convierte en mujer – dijo el peliazul cruzándose de brazos.

- ¡Ahh! maldición déjame en paz, ¡es una maldición!, bastantes problemas me ha traído esta apariencia... - la pelirroja comenzó a hablar sin parar a lo que el peliazul se tapó los oídos - todo el mundo me trata así estoy harto todos no se...

RING RING RING

- Ya sonó el timbre – Aki suspiro aliviado - será mejor que vayamos a clases, pero antes ve a buscar agua caliente - nuevamente acaricio la cabeza de la pelirroja - no creo que quieras seguir siendo mujer, ¿verdad?

- ¡Ya deja de tocar mi cabeza! - exclamo la pelirroja, enojada, comenzando a perseguir al peliazul.

- ¡Perdóname!, ¡lo siento!, perdón, ¡no te enojes! - Aki corría sin rumbo, en círculos, corría por su vida, alejándose de la pequeña chica.

- ¡Deja de correr y enfréntame como hombre!

- ¿Ahora soy un hombre?, que bipolar eres.

- ¡Cállate niño!


Nota de la autora: Un nuevo capítulo, por fin van a la escuela, espero les guste mucho y que lo lean jaja ¡Gracias por leer!

Agradecimientos especiales:

Chat'de'Lune: Agradezco profundamente tus reviews. Sobre si se van a distanciar mi respuesta es no (no del todo) ya que la Akane original, no lo haría, a menos que tenga que ver con la vida de Ranma y sobre la confusión en los sentimientos de Aki pues, estoy intentándolo pero es difícil, de todos modos, te spoileo que tal vez~ tenga un poco de confusión/celos en el siguiente capítulo. Espero te guste la lectura y muchos saludos!

¡Gracias por los reviews!

Luna Glow