CAPITULO XVIII

"Por fin de vuelta"


Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi.


Ranma abrió los ojos de golpe descubriendo que aún estaba en el Nekohanten. Rápidamente miro su mano pero la de Akane ya no estaba sujetando la suya. Desesperado corrió hacia la habitación donde habían dejado a Aki botando uno que otro objeto en su camino.

Ya frente de la puerta dudo algunos segundos en abrirla. El miedo a no encontrar más que las sábanas en la cama lo atemorizó, pero no podía seguir ahí de pie, no después de todo lo vivido. Entonces se decidió y abrió la puerta.

En el interior un cuerpo menudo y delicado dormía profundamente en la acolchada cama. Ni rastro quedaba del chico que antes, en aquella misma habitación, yacía desmayado. – Has vuelto, Akane – Ranma sonrió feliz y acarició con el dorso de su mano la cara de la joven.

Esa delicada caricia logró despertarla. Abrió los ojos lentamente y miró a Ranma a su lado. – Ranma, al fin logramos regresar – dijo con una ligera sonrisa.

Él le sonrió de vuelta – el arete, ¿aún lo tienes? – pregunto preocupado.

Akane palpo su oreja y logro sacarse el arete. Este había perdido aquel vivo color rojo, ahora parecía simple joyería barata. – Esto es tan extraño, nunca pensé que un arete pudiera crear esta loca aventura. – Akane seguía mirando atenta la pequeña joya mientras le hablaba al joven a su lado. – fue bastante duro, ¿no Ranma?

Él se giró dándole la espalda. – Pues sí, bastante – dijo de forma burlona mientras se sentaba en la cama de la chica – tuve que cuidar de un niño torpe y molesto durante varios días y luego salvar a una chica gritona de la mismísima muerte. – cerro sus brazos en una pose dramática – siento que mi vida se vuelve más y más loca con el pasar del tiempo.

Akane frunció el ceño pero no dijo nada. Un simple "lo siento" salió de sus labios. No podía estar enfadada con el chico, después de todo, él la había salvado de ese extraño ser. Aún recordaba la sensación de los grilletes en sus pies y manos, inconscientemente se abrazó a sí misma, tratando de olvidar la sensación. De la nada su cuerpo dio un pequeño sobresalto al sentir la mano de Ranma sujetar la suya. – Pero me alegro de que al fin estés a salvo, además nada de esto fue tu culpa. – decía con la intención de animarla – y a pesar de todo me divertí bastante con ese chiquillo y me di cuenta de que...me gusta estar a tu lado – los hombros de Ranma se hundieron en su cuerpo, su cara miraba al lado contrario de la chica ocultando su sonrojo, mientras su mano seguía firmemente anclada a la de Akane. Quería decirle tantas cosas. Cuánto había extrañado su cálida sonrisa, la desesperación que sintió al ver que su versión masculina caía desmayado y lo alocado que resulto todo. Incluso deseaba transmitirle sus preocupaciones ate los extraños sentimientos que tenía por Aki. Pero no podía, por eso solo siguió tomando su mano, esperando al menos con eso transmitirle algo de lo que su torpe corazón callaba.

Y Akane, estaba completamente sonrojada. – Ranma – sus palabras la hicieron comprender que no todo fue tan malo. Recordó lo vivido en el inframundo. – "quizás fue una horrible experiencia, pero al menos sé que siempre contaré contigo, mi torpe salvador". – pensó para sí misma. Miró sus manos juntas y sonrió, sonrió con toda la alegría y ternura que guardaba en su corazón.

Hace días que no lograba sonreír de aquella forma. – A mí también me hace feliz estar junto a ti, Ranma.

Besó su mejilla suavemente a lo que el chico respondió con un ligero estremecimiento pero no aparto su mano, al contrario, afianzo más su agarre. Y se quedaron así un rato. Tomados de la mano y tranquilos, en aquella habitación.

Mientras caminaban hacia la salida del restaurante se toparon con Shampoo, quién estaba dispuesta a luchar por su amado "Airén", al ver lo cerca que estaban los prometidos, pero esta vez Ranma no lo consintió.

– ¿Por qué meterse en el camino de Shampoo, Airén? – gruño molesta.

– Akane acaba de despertar, lo mejor es dejarla tranquila, además no puedes olvidar que tu empezaste esta locura - era obvio que el chico no tenía ganas de aguantar a la amazona, después de todos los problemas causados simplemente ya estaba harto – toma – se quitó el collar que la vieja momia le había prestado para ir al inframundo, este se había roto al regresar de aquel inhóspito lugar. – nos vamos – declaró y salió del lugar junto a Akane.

Shampoo solo se resignó y lanzo un gruñido por lo bajo. Si seguía así Ranma realmente se enfadaría con ella. – Maldición – resoplo molesta.

– ¿Por qué maldices así, querida Shampoo? – pregunto Mousse al entrar al comedor. Shampoo lo fulminó con la mirada.

– Tú callar pato tonto o me desquitaré contigo – con grandes zancadas se alejó del lugar dejando al pobre chico-pato solo.

– ¿Por qué siempre eres tan fría, linda Shampoo? – se lamentaba mientras las lágrimas caían de sus ojos.

...

Ranma y Akane caminaban a casa tranquilos. Ya era el atardecer de ese largo y alocado día. De repente algo vino a la mente del chico.

– Oye Akane, tú sabes ¿qué es lo que era Aki al final? – preguntó. Después de todo le había tomado cierto cariño, y molesto cariño según él, al chico.

A Akane le extraño la pregunta pero comenzó a pensar – mm, según tengo entendido solo era una mezcla de algunos de mis sentimientos y recuerdos. Como un clon pero más extraño – dijo un poco dudosa.

El chico solo hizo un ligero ruido al comprender. De alguna forma extrañaría a esa versión de Akane. La chica le miró con extrañeza – ¿qué pasa? ¿Acaso extrañaras a mi versión chico? No me digas que una parte de ti… ¿Cayo ante sus encantos? – dijo la joven para luego echar a reír con ganas. Ranma sé sonrojo por completo.

– ¡N-no seas tonta! Solo lo decía porque, porque… – el chico detuvo su andar y se puso a jugar con sus dedos. Akane le miro desde delante con atención.

– ¿Por qué?

– Porque era como tú. Extraño pero a la vez demasiado similar – dijo mientras mirado atentamente el suelo.

Ella le sonrió enternecida. Sé acerco al chico y tomo con delicadeza sus manos. – En serio gracias por todo Ranma – con un adorable sonrojo volvió a besar la mejilla del chico, tal y como había hecho en la habitación del Nekohanten. Ranma agacho su cabeza y sonrió nervioso.

– Bueno, siempre es mejor tener a la verdadera Akane – dijo con una gran sonrisa mientras soltaba sus manos de golpe, camino veloz dejando un tanto atrás a la chica. Akane al principio se sorprendió por la rapidez con la que se deshizo de sus manos pero después solo sonrió de lado. "El muy bobo solo está nervioso" pensó para sí misma. Y comenzó a caminar detrás del chico.

Ranma metió sus manos en sus bolsillos y caminaba de forma torpe, tambaleándose de vez en cuando. "Vamos, vamos" se decía para darse valor. Detuvo su andar y comenzó a correr a gran velocidad en dirección a Akane. Ella se asustó y se puso en pose de defensa pero en realidad quedo completamente desprevenida con la acción del chico, quién de un solo movimiento y con toda su fuerza la abrazo. – "Bienvenida a casa, Akane" – dijo mientras afianzaba el abrazo llegando a levantar a la chica, dejando sus pies suspendidos en el aire.

Ella se largó a reír feliz recordando viejos momentos.

– "¡He regresado!" – grito con entusiasmo mientras abrazaba a Ranma por el cuello.

El resto del camino solo se podía apreciar a dos jóvenes andar tranquilamente a casa, tomados de la mano.

Fin.

….

Nota de la autora: la verdad no sé porque tantas personas leyeron esta historia, siendo sincera no lo logró comprender. Releyendo me di cuenta de todas las faltas de coherencia (más que ortográficas y gramaticales que aún poseo) y creo que "me fui en volá" (como diríamos por el fin del mundo) con la historia. Eso me pasa por hacer algo tan largo con nulos conocimientos literarios.

Lo mío no es escribir, en definitiva. Aun así, admiro a las personas que logran transmitir tan bien y tanto en sus relatos.

Esta historia nació pensando en "¿cómo se vería Akane siendo hombre?" de hecho tengo un "cómic" de Ranma 1/2 de este año 2020 sobre algo por el estilo, pero es menos disparatado que la historia que escribí aquí.

Para todas las personas que leyeron o leerán esta historia, la verdad no la recomiendo, a mí que la creé no me gusta para nada, pero agradezco a todos los que la siguieron hace como dos años atrás y a los que en el último tiempo optaron por leerla. No creo volver a escribir algo, no se me da bien. De hecho este final también es bastante malo. Le faltan bastantes cosas que antes había escrito, pero no podía recuperar el original porque quedo en otro celular y bueno, no puedo hacer nada. Solo quería darle un final porque no hace mucho me llego un mensaje de que alguien seguía la historia y yo quede como: "¿todavía la gente lee esto?". Así que para no alargar más la espera, y como entiendo la sensación de que demoren años en actualizar un fic, aquí está el final. Trate de dar lo mejor pero la verdad es que tengo cero expectativas con este texto.

Actualmente me dedico más al dibujo, no dejaré mis redes porque no vengo a hacer spam, solo quería mencionarlo.

Si llegaste hasta el final de esta larga nota, espero que tengas un muy buen día, y si eres un antiguo lector de esta historia te pido disculpas por tardar tanto en darle un final, sé que probablemente no es lo que esperabas pero al menos ha llegado a su fin.

Gracias por todo y perdón por tan poco.

Adiós.

Heather Ran