A Juuzou le gustaba el color rojo. Era un color llamativo, era el color de la sangre y sobretodo ello, muchos dulces eran rojos. Pero ahora mientras mira su pecho manchado de rojo, no puede sentir más que repugnancia.
No le importaba morir, nunca le había importado. Todos íbamos a morir, eso nunca iba a cambiar, pero en ese momento realmente no desearía morir.
Podía sentir como su conciencia se iba desvaneciendo poco a poco, sus pensamientos se volvieron confusos y su corazón lentamente empezaba a dejar de latir.
El sudor corría por su frente, el cansancio cada vez era más notorio en Ruby Rose. Hace dos años había iniciado en la Academia Signal y ahora está entrenando para convertirse en una genial cazadora.
Su agarre sobre Crescent Rose era firme, y su postura se notaba algo cansada, pero la adrenalina era superior a su cansancio. Estaba entrenando con su tío Qrow para mejorar su habilidad con su preciosa Crescent Rose.
—Eso es suficiente— hablo Qrow con apenas el mínimo indicio de cansancio— Hemos estado aquí durante dos horas, creo que es hora de un descanso.
—¡Pero apenas acabamos de empezar a mejorar mi postura así que yo creo que...— lo que iba a decir murió en su garganta al ver la mirada seca de su tío.— Bien... ¡pero solo será un pequeño descanso!
Sin perder tiempo, Qrow saco una cerveza y empezó a beberla con tragos grandes y lentos.
—¡Tío! No podremos prácticar si estás borracho— grito Ruby con enfadó. Qrow solo sacudió la mano con indiferencia y siguió tomando, para molestia de Ruby.
Después de unas cuantas cervezas, Qrow se detuvo, aunque por sus mejillas sonrojadas, se podría ver qué estaba un poco borracho— Ruby, te conseguí un compañero de practica, así no me molestarse todo el día.
Al instante la emoción lleno a Ruby— ¡Un compañero! ¡¿Que clase de arma tiene?!, ¡Si vamos a práctica juntos supongo que será una guadaña!, ¡Cómo estará hecha su arma! ¡¿Habrá hecho su arma o la habra comprado?!—pero tan repentina que vino su emoción, también se fue— ¡Que tal si le caigo mal! ¡Tal vez le voy a aparecer rara! ¡Nunca podré tener amigos!.—Ruby era consciente de que una fanática de las armas no son las personas más populares y combinándolo con su personalidad socialmente incómoda, no mucha gente quería ser su amiga.
—Tranquila, tranquila, tranquila— la calmo Qrow— Es mayormente una buena persona y ambos son raros— ignoro el grito de indignación de Ruby— ¿Que tal si te cuento un poco de el?— espero hasta recibir el suave asentimiento de la niña— ¿Que te puedo decir? Es... raro, le gustan mucho los dulces y las jirafas. Raramente habla con alguien y tiene una extraña fascinación por su arma, de echo... ustedes son bastante parecidos— esa respuesta pareció aliviar un poco a Ruby.
—¿Crees... crees que seremos amigos?
—No me importa.
—¡Oye!.
—¿Que? Es la verdad, lo importante es que te ayude a mejorar.
—Por cierto, tío, ¿Cómo se llama el chico con el que voy a entrenar?
Su tío suspiro antes de responder— Juuzou Suzuya.
