Anteriormente:
Shigaraki POV
- Esa chiquilla no es tonta, por el contrario es demasiado astuta, lo que pasó con el ejecutivo no fue una casualidad, estoy seguro de que ella lo provocó, sin mencionar que supo demasiada información de él con solo verlo. Lo que no comprendo es ¿por qué se dejaría expuesta de esa forma? Al revelar que su padre no la salvaría, lo lógico sería pensar que la mataríamos, pero aun así se arriesgó. No sé qué es lo que trama.
- Vayamos a preguntárselo.
Ririchiyo POV
Estuve demasiado tiempo inconsciente, un mes, ¿qué más pudo haber pasado en todo ese tiempo?, lo que me reconforta un poco es que pudieron rescatar a Bakugou… Sé que los héroes me salvarán, tarde o temprano me encontrarán… ¿Y qué haré después? Eso es algo en lo que prefiero no pensar. El estar aquí en parte me hace sentir aislada, en otro mundo… Me mantiene cuerda. Volveré a dormir, prefiero no pensar… Aunque la pregunta es ¿podré dormir realmente?
Shigaraki POV
Después de 2 días Kurogiri permitió que Twice se encargara de llevarle comida a Hime-sama, mientras tanto él se había hecho cargo.
Yo preferí no acercarme al sótano, estar lejos de ella me tenía intranquilo pero algo en mi me decía que si estaba a solas con ella podría cometer algún error.
Trataba de pensar en ella lo menos posible, me altera demasiado, me hace sentir extraño, me desequilibra… Nunca me había pasado esto, no lo entiendo.
Estábamos desayunando, cuando escuché que gritos de alguien que conocía. Me levanté y fui a la puerta para bajar al sótano, ahí estaba el ejecutivo discutiendo con Twice.
- ¡¿Qué significa esto Shigaraki?! Este tipo me niega la entrada para ver a la chiquilla.- dijo el tipo hecho una furia.
- Hime-sama está dormida y al parecer no se siente bien. – la excusó Twice.
¿En serio Twice? ¿No se te ocurre algo mejor?, pensé.
- Ya lo oíste, Sr. Ejecutivo. Vuelve otro día. – le dije al tipo.
- ¡¿Pero qué?!
- La vez pasada las cosas terminaron mal, no tiene sentido que se repita. ¿Has conseguido algo? – pregunté.
- No, el maldito no responde. –admitió.
- Entonces vuelve cuando consigas algo.
- ¡Estamos juntos en esto!, ¿acaso ya te acobardaste? – me cuestionó el ejecutivo.
Le puse mi mano en su cuello, dejando mi dedo medio levantado. No le di oportunidad de reaccionar.
- Ten cuidado con lo que dices Sr. Ejecutivo, tenemos un trato y espero que lo cumplas… - amenacé mientras el tipo me miraba sin pestañear.
Lo solté y el tipo se fue hecho una furia. Le ordené a Twice ir a desayunar y me contuve para bajar, regresé a comer.
Dudo que ese ejecutivo regrese en un tiempo, o hasta que consiga algo. Toga y Twice bajaban al sótano todos los días para molestia de Kurogiri, pero Hime-sama estando encadenada dudo que logre escapar.
FLASHBACK
Ririchiyo POV
Han pasado días desde aquel incidente con esas chicas, no han vuelto a acercarse pero cuando nos encontramos me lanzan una mirada de odio. Afortunadamente tengo amigos como Midoriya, Uraraka e Iida, aunque me da la impresión de que Midoriya sabe algo respecto a lo sucedido pero tal vez sea mi imaginación.
Tuve que contarle a Soushi después de haber llegado empapada era difícil ocultarlo ya que estaba esperando fuera de mi departamento, pero no le dije de quienes se trataba, podría afectar su desempeño como profesor... Aunque ahora me lo encuentro más seguido en los pasillos y me siento asediada.
No tuve oportunidades para hablar con All Might, o más bien preferí no dárselas, sólo le lleve un bento a la sala de maestros al día siguiente como agradecimiento.
El resto de la clase parece haber olvidado lo sucedido con Mineta y ya hablan conmigo con regularidad y me piden ayuda con algunas materias, especialmente matemáticas. Yaoyorozu es muy inteligente y también le piden ayuda con algunas materias. En una ocasión tuvimos una plática bastante interesante respecto a compositores neoclásicos y Jiro nos escuchaba atentamente.
Continúan las clases con regularidad, aunque Present Mic-sensei nos puso a practicar ingles por pareja y me tocó con Bakugou...
Cómo siempre comenzó a hablar a gritos, era evidente que no le agradara que hiciéramos equipo y a mí tampoco me hacía muy feliz pero traté de mantener la calma y evitar que saliera mi "mal hábito" pero con Bakugou fue imposible... Después de discutir e insultarnos en inglés, todos parecían bastante impresionados, incluyendo al profesor. Nos felicitó por nuestro nivel de inglés pero nos reprendió por discutir e insultarnos a media clase... Nos sacó al pasillo.
El ambiente era tenso. Pero finalmente lo mejor era hablar de una vez como gente civilizada, aunque dudo conseguirlo porque siempre grita... Tomé aire y traté de mantener la calma.
- Bakugou. –le llamé.
Sólo me dirigió una mirada irritada, mostrando los dientes.
- Creo que... empezamos mal. – dije con calma.
- Di algo que me interese. -gritó.
- ¡Por eso no se puede hablar contigo! ¡Gritas demasiado!
- ¡Cállate!, ¡¿quieres pelear?!
Le di una patada en el estómago y por fin... Dejó de gritar. Tal vez me excedí un poco por el golpe. Bakugou calló de rodillas sofocado y me miró furioso. Me agaché para quedar a su mismo nivel y hablar.
- Me disculpo por eso, pero necesito que cierres la boca por un momento. No sé qué te traes con Midoriya y no es mi asunto, pero él es mi amigo y cuando vi que lo trataste así me molesté y bueno... Ya sabes lo que pasó, pero estoy segura de que si alguien hubiera molestado a alguien importante para ti habrías hecho mucho más de lo que yo hice.
- No pienso escuchar tus estúpidas disculpas. - Me contestó serio con una mirada desafiante.
- Me disculpé por el golpe que te acabo de dar para callarte, pero no me disculparé por haber defendido a mi amigo. - de nuevo pude ver esa mirada irritada en el rostro de Bakugou, pero fue grato que me respondiera sin gritos.
-¿Qué rayos me ves?... te mataré.
- Es sólo que es la primera vez que me respondes sin gritar. - Sin darme cuenta tuve una ligera sonrisa en mi rostro y la mirada de Bakugou cambió, no esperaba que le sonriera.
- Chicos la clase terminó, pueden entrar al salón pero la próxima vez que se comporten de esa forma les pondré un reporte, ¿está claro?
- Sí. -dijimos al mismo tiempo.
Miré a Bakugou, no esperaba que contestara con un simple sí.
Después de eso nos fuimos a almorzar y a prepararnos para la siguiente clase de entrenamiento. Aizawa-sensei me llamó para comentarme que mi traje de heroína aún no estaba listo y que investigó un poco más...
- No has dado bien las especificaciones para tu traje, así que están esperando que lo hagas. Se le notificó al director Nezu al respecto, tienes que tener un traje, si no sabes cómo hacerlo apóyate en algún profesor o compañero. Tienes una semana. – me notificó Aizawa-sensei mirándome con seriedad pero había algo diferente aunque no sé lo que es.
Llegó la hora del entrenamiento. Aizawa-sensei nos llevará a hacer un entrenamiento de rescate. En el camino Asui le dijo a Midoriya que su don se parece al de All Might y aunque a Kirishima no le parece, creo que podría tener razón.
Al llegar nos recibió el héroe 13 en la USJ. Cuando dijo "hay muchas particularidades que pueden fácilmente matar por un mal paso", sentí un vacío en el estómago.
Justo cuando estaba inmersa en mis pensamientos, sentí que algo se repagaba contra mi pierna, era un gatito negro, lo levanté y me maulló. Los chicos miraron al gatito que tenía entre mis brazos y repentinamente tuve un extraño presentimiento... Aizawa-sensei se puso sus googles y en guardia.
- Esos son villanos. – dijo Aizawa-sensei.
¡¿Villanos en la USJ?! ¡¿Cómo es posible?! Los villanos siguen saliendo de ese extraño portal oscuro... Son demasiados.
Aizawa-sensei iba a luchar y Midoriya replicó que eran demasiados y no iba acorde a su estilo de pelea.
- No puedes ser un héroe con un sólo truco. - le respondió secamente. Tenía razón.
Me acerqué a Yaoyorozu, necesitaba su ayuda.
- Yaoyorozu. Debo pedirte un favor.
- ¿Qué sucede Shirakiin?
- Necesito que uses tu don para hacerme una katana.
-¡¿Eh?!
- También necesitare que tenga su funda y algo con que sujetarla a mi cadera. – le pedí.
- ¡Por supuesto que no!, debemos ir al refugio. – dijo la chica.
- Yaoyorozu, esos de ahí son villanos, no creo que nos dejen ir tan fácilmente, si llegamos al refugio prometo que te la devolveré pero si ocurre algo debemos estar preparados.
Yaoyorozu me miraba dubitativa, sabía que tenía razón pero darme un arma era otra historia.
- Pero están los profesores y la ayuda vendrá pronto. – dijo esperanzada.
- Entiendo que debemos obedecer pero no está de más tomar precauciones y en mi caso tal vez el pelear cuerpo a cuerpo no sea suficiente, si algo llegara a suceder no podemos ser una carga. Aizawa-sensei y trece que tienen que luchar solos. – le dije tratando de convencerla.
- Entiendo. - Yaoyorozu dudaba pero aun así me hizo la katana y me la entregó, sin que Trece-sensei lo notara.
Trece-sensei nos pidió seguirlo al refugio pero frente a nosotros apareció el portal negro y se presentó como parte de "la liga de villanos" y buscaban a All Might.
Bakugou y Kirishima se lanzaron contra él pero no lograron hacerle daño y ese portal nos envolvió.
Repentinamente aparecí en otro lugar abrazando al gatito y con la katana en una mano. Era una meseta al lado del lago, la cual tenía una altura considerable.
Aparecieron varios villanos frente a mí... Me encontraba sola y debía pelear sola.
Probablemente los demás están dispersos por la USJ enfrentando enemigos. La situación era terrible.
Los villanos comenzaron a atacarme, tendría que usar mis piernas para pelear, no podía soltar la espada y menos al gatito.
Me lancé al ataque no les daría tiempo de reaccionar, al villano que tenía más cerca le di una patada en el estómago, y rodillazo en la nariz. El villano que estaba a su lado quería golpearme y desvíe su puño con mi antebrazo y le propiné una patada en la cabeza. El resto de los villanos se acercaba seguí peleando asegurándome de dejarlos inconscientes. Uno de los villanos me tomó por sorpresa algo me rozó, de repente me sentí mareada.
- No escaparás chiquilla, no lo haces mal pero vas a morir aquí. – dijo el villano.
El mareó se volvía peor. Tenía que hacer algo rápido.
- No te preocupes quédate quieta y te daré una muerte rápida. Voy a matarte antes de que el veneno lo haga ¿qué te parece? – dijo el villano sacando un cuchillo y comenzó a caminar hacia mí con una sonrisa triunfal, dudo mucho que quisiera matarme rápido, se notaba que el tipo era un sádico.
- ¿Veneno? – pregunté.
-El dardo que te lance tenía algo de veneno.
- No veo que tengas una cerbatana. -dije con sorna.
- ¿Ah, aún tienes energías para actuar de forma tan engreída? No necesito una, sólo genero el veneno y escupo el dardo, aunque no tuviste suerte, si te hubiera dado directamente el efecto sería más rápido y terminaría pronto... Pero siendo un roce vas a sufrir más lentamente, pero no importa, yo te ayudaré. - me dijo con malicia, me mostró el cuchillo, tenía que ocuparme del veneno y de él.
Debía dejar que se acercara confiado, fingí sentirme peor de lo que en realidad me sentía, sólo necesitaba un poco de tiempo y el veneno dejaría de ser un problema, me arrodillé. El villano sonrió triunfalmente y comenzó a acercarse como si acechara a una presa, justo cuando estaba lo suficientemente cerca le di una patada y lo derribé, pero se recuperó rápidamente, me lanzó un golpe y me escupió un dardo a la cara que apenas pude evitar y con el mango de la katana le di un golpe a la mandíbula, el cual lo hizo cerrar su boca inmediatamente y lo noqueó... pero el golpe no pude eludirlo y caí por la ladera al lago.
El agua estaba formando un remolino con varios villanos siendo arrastrados y pude ver a Midoriya, Asui y Mineta saliendo de ahí. Protegí al gatito, sostuve fuertemente mi katana, agarré aire y caí al lago.
Enterré la katana al fondo del lago y logré evitar que me jalara la corriente por unos momentos, pero fue tiempo suficiente para que el remolino se deshiciera y poder nadar para salir de ahí pero había perdido al gatito.
Me amarré la katana y nadé en búsqueda del gatito. Pude ver un pequeño hilo de sangre saliendo por la herida que había causado el roce del dardo envenenado, espero tenga razón y con esto el veneno salga de mi cuerpo.
Logré encontrarlo antes de que se ahogara, me pareció escuchar voces tal vez sean Midoriya, Asui y Mineta. Estoy cerca de la orilla y debo salir cuanto antes o nos ahogaremos.
Al salir coloqué al gatito en tierra y comenzó a sacudirse, de repente se erizó, bufó y salió corriendo.
Salí del agua y busqué la razón del porqué el gatito había huido.
Había un hombre vestido de negro cubierto de manos a un lado mío, un villano.
FIN DEL FLASHBACK
Ririchiyo POV
- Tomura… - susurré abriendo mis ojos esperando encontrar oscuridad, pero estaba la luz encendida.
- ¿Estabas soñando?
Unos curiosos ojos amarillos estaban clavados en mí.
- ¡Himiko-chan!, ¿qué haces aquí?
Vaya forma de despertar, pensé.
- Vine a visitarte Chiyo-chan – Dijo mientras me abrazaba. – Pero sabes este lugar es bastante frío y oscuro, ¿ya te acostumbraste a estar aquí sola?
- Yo nunca estoy sola… eso es lo aterrador.
- ¿Eh? ¿De qué hablas?
- ¿Tienes mucho tiempo aquí? – dije cambiando el tema.
- Algo… Jejeje estabas soñando con Tomura-kun. – dijo curiosa.
- ¿Eh?
- Lo llamaste cuando estabas despertando.
- Estaba soñando cuando atacaron la USJ. – dije.
-Qué aburrido, creí que sería algo más interesante. – se quejó.
- Himiko-chan ¿dónde está Twice? Nunca has venido sola a visitarme. – pregunté sin dar a notar mi preocupación.
- Salió con Dabi a una misión, Kurogiri no sabe que estoy aquí.
- ¿No te dejan venir aquí sola? – pregunté, aunque la respuesta es obvia, pero debía llevar las cosas en calma con ella.
- Eso no importa Chiyo-chan… ya han pasado días y no te he visto sangrar, así que vine a darte una mano. – dijo y sacó su cuchillo. Estaba en problemas, no podía dejar que me cortara, si lo permitía una vez, la tendría aquí cortándome diario. – Aunque no será como me lo prometiste… Tendré que cortarte cerca de los ojos y la lengua.
- ¿Te lo has estado imaginando verdad? – dije tranquila.
- ¡Sí! Debe ser genial verte sangrar sola, pero ya no quiero esperar más… - respondió animada.
- El cortarme la lengua no se verá igual a cuando vomito sangre ¿no crees?
- No. – Concedió. – Pero realmente quiero verte, aquella vez te veías encantadora.
- ¿Aquella vez?
- Cuando te volviste loca, en el campamento. Había tanta sangre lloviendo sobre ti, y después parecía como si flotaras con ella, ¡fue tan genial!
Acababa de enterarme de algo que no quería saber, pero teniendo enfrente las amenazas, o más bien deseos retorcidos de Himiko-chan, no podía ponerme a pensar en eso ahora.
- Para que sangre necesito pelear mucho y llegar a mi límite, no es que sangre así nada más… Pero cuando lo hago supongo que para ti es algo digno de ver, mejor que si me cortaras. – le expliqué tratando de convencerla.
- Entonces…
Himiko-chan sacó una llave y me soltó, sin darme oportunidad de preguntar o reaccionar me jaló de un brazo llevándome arriba.
- Espera un momento. ¿Qué haces? – pregunté confundida.
- Vamos a qué pelees. Faltan Dabi, Twice y Kurogiri que salió por unas cosas, pero quedamos suficientes aquí.
No estaba segura de poder pelear aún, físicamente me sentía mejor, pero solo me alimentaban una vez al día y con algo ligero para mantenerme débil, ya eran prácticamente 2 semanas desde que estoy aquí y además de la poca comida me recuperé de una fiebre terrible y sigo en un cuarto frío, además de las constantes peleas que me desgastan… Dudo que mis movimientos sean lo bastante rápidos aun si faltan miembros de la liga de villanos.
- Te vas a meter en problemas Himiko-chan.
- No hay problema. En tu condición actual no puedes escapar. – aseguró.
Ella… No es nada tonta, está loca, pero no es tonta.
- ¡Chicos, vamos a hacer sangrar a Chiyo-chan! – grito animada y alzando su cuchillo.
- ¡Toga, qué demonios hiciste! – recriminó Tomura Shigaraki molesto, demasiado.
- Jeje, sólo quiero verla sangrar. – respondió Himiko-chan en tono juguetón.
- Este no es el momento, ¡regrésala al sótano de inmediato! – ordenó el líder.
Estaban ocupados, eso era seguro, pude ver el televisor encendido en las noticias, una radio y unos planos. Himiko mencionó algo de una misión… Todos están tensos y si no es por mi presencia, entonces hay algo malo con la misión.
- ¡Tomura, los héroes nos están siguiendo! – escuché la voz de Dabi.
- ¡Maldición! ¡Es genial!
Pude ver el noticiero, estaban persiguiendo a Dabi y Twice, reconocí el distrito donde se encontraban, no sé si estaban cerca o lejos de aquí, cuál era el objetivo o hacia donde debían ir, pero iban a atraparlos si seguían corriendo. El héroe que los seguía era Kamui Woods, no era un oponente tan sencillo y más estando en el distrito que le corresponde proteger, Dabi y Twice seguían corriendo.
- Parece que los estamos perdiendo.
- Nos salvamos. Estamos acabados.
Si siguen corriendo hacia allá… Twice… Corrí a donde estaba Tomura Shigaraki con la radio.
- ¡Van a una trampa! – advertí.
Me miraron atónitos.
- ¿Hime-sama? Saliste del sótano. Sigues encerrada.
- Twice, escúchame van a una trampa, si siguen los atraparán, esos callejones ya deben tenerlos cubiertos esperándolos, a estas alturas ya están rodeados. – advertí.
- ¿Cómo estás tan segura de eso? – preguntó Dabi desconfiado.
- No hay tiempo para explicaciones, si quieren salir de ahí harán lo que les diga. – Dije con seguridad.
- Oye, oye… ¿quién te puso a cargo Hime-sama? – dijo Tomura Shigaraki con cierta molestia.
- Tú lo harás, si quieres que los saque de ahí Tomura Shigaraki.
- Tan engreída como siempre Hime-sama.
- Me disculpo por mi tono, mi mal hábito tiende a salir, especialmente cuando hablo con Dabi. – Tomura Shigaraki me miró de una forma que no pude descifrar. - ¿Qué decides?
- Dabi, Twice… sigan las instrucciones de Hime-sama. – ordenó el líder.
- De acuerdo. Me niego. – aceptó Twice.
- …
- Dabi… - Dijo Tomura serio.
- Entendido. – Confirmó Dabi con un dejo de molestia y desconfianza.
Comenzaron a escucharse disparos.
- Dabi, Twice, den vuelta a la derecha avancen 200 metros y den vuelta a la izquierda. – ordené.
- Nos están siguiendo no es tan sencillo. – se quejó Dabi.
- Sólo sigan corriendo, cuando den vuelta a la izquierda debe de haber un contenedor de basura, detrás de él hay un agujero en el muro, entren ahí.
Escuché que movían el contenedor y se arrastraban.
- Los perdimos. Nos atraparon.
- Ese agujero era estrecho, por suerte somos delgados, ¿ahora qué? Ésta bodega es demasiado pequeña y apesta.
- Hay una entrada a la alcantarilla, deben bajar. – Ordené.
- Qué asco. Que delicia.
- Si no hay otra alternativa… - Dabi estaba molesto y su actitud podría complicar las cosas.
- Dabi. Las alcantarillas de ese distrito forman un laberinto, tendrás que decirme exactamente el lugar en donde se encuentran, un paso en falso y podrían no salir en un buen tiempo.
- Entendido. Aunque no me preocupa, más te vale sacarnos de ésta o sufrirás las consecuencias, sigues en el cuartel de la liga de villanos, no lo olvides. – Amenazó.
- Estoy secuestrada y sin posibilidades de que paguen un rescate, tarde o temprano se ocuparán de mí así que dime… ¿Qué puedo perder si no los saco de ahí? – le respondí sarcásticamente.
- Maldita mocosa. – dijo y chasqueó la lengua.
- No es el momento para pelear. ¡Es hora de pelear!
- No llegaremos a nada con esto, voy a sacarlos de ahí. –aseguré.
- ¿Y por qué debería confiar en ti? – preguntó Dabi.
- No deberías, pero no tienes otra opción, además me interesa sacar de ahí a Twice. – confesé.
- ¿Twice? – preguntaron Tomura y Dabi.
- Le debo un favor. Ahora avancen.
Dabi y Twice bajaron por la alcantarilla y me especificaba el lugar donde se encontraban, repentinamente se escucharon disparos y golpes, había iniciado una batalla. No respondieron. Después de casi 5 minutos, habló Dabi, había un héroe y unos policías abajo pero lograron perderlos ocultándose, ahora estaban en un túnel detrás de una vieja reja que estaba rota de un lado y les permitió pasar. El problema, Twice estaba herido.
- No sé dónde estamos, ni cuanto corrimos o donde dimos vuelta. ¿Alguna idea?
Tomura Shigaraki iba a darle una orden cuando lo interrumpí.
- Esa reja, en la parte superior ¿tiene un diseño torcido con hojas?
- ¿Cómo lo sabes?
- Porque tienen demasiada suerte. Se desviaron de la salida a donde debían ir pero hay otro lugar a donde pueden ir y salir de ahí, pero será un camino largo y a Twice le dispararon, tendrás que cargarlo.
- ¿Hacia dónde?
- Toma una de las hojas que adornan la reja en la parte superior. Luego continúa avanzando por ese túnel, son unos 5 minutos caminando, va a comenzar a abrirse como si fuera un pasillo alto, vas a encontrar otra reja, necesitarás la hoja para abrirla. Después de eso sigue avanzando y encontrarás unas escaleras.
- Entendido.
Pasó tiempo y nadie decía nada, sólo esperábamos en silencio. Después de 10 minutos Dabi se comunicó, ya había subido las escaleras y encontró una trampilla, que no podía abrir y amenazaba con quemarla.
- Usa tu cabeza un momento, si la quemas llamarás la atención, además tiene truco, busca en la izquierda inferior derecha, notarás que hay algo en la madera, sólo tienes que deslizar la trampa para que se abra y sin soltarla haces lo mismo en la esquina superior.
- Abrió. – avisó Dabi.
- Espera un momento. – pedí.
- ¿Qué pasa?
- Debe de haber una mesita arriba de la trampilla, ábrela lentamente y mueve la mesa para que no hagas ruido.
- Listo. Parece la habitación de una niña, hay muñecas y cosas. ¿Dónde estamos?
- En mi habitación.
Pude notar la sorpresa de los miembros de la liga.
- Jeje, tengo curiosidad de saber cómo es tu habitación Chiyo-chan.
- No creo que sea el momento para describírtela Himiko-chan. Debe haber un velador y tienen que moverse rápido. – les avisé.
- ¿En serio nos trajiste a tu casa? Eres de un clan antiguo y tengo entendido que viven en comunidades, habrá muchas personas cerca y tendremos problemas. – dijo Dabi con desconfianza.
- No, no están ahí, están en una villa lejana, no tendrán problema, sólo sean sigilosos y no maten al velador.
- Twice está peor, no será fácil ser sigilosos Hime-sama.
- Resuélvelo. – ordené secamente.
- Puedo incendiar la habitación para crear una distracción.
- Sólo si quieres morir calcinado. La habitación debe tener candado.
- ¿Por qué tu habitación tiene candado? – inquirió Dabi.
- Ve al guardarropa, arriba hay una ganzúa, espero sepas usarla.
- Esto es cada vez más extraño. – dijo Dabi y esperé unos minutos. -Ya abrí. ¿Ahora?
- Deja la ganzúa en su lugar, salgan y cierra en candado, después avanza por el pasillo a tu izquierda, vas a llegar al jardín, hay un árbol que puedes trepar para brincar la barda.
- ¡¿Qué está pasando aquí?!
Kurogiri había regresado y estaba molesto.
- Estamos en medio de un escape. – dije sin voltear a verlo.
- Ririchiyo Shirakiin, explícate.
- Temo que no hay tiempo para eso, Twice está herido. ¿Podría usar su habilidad para traerlos aquí Kurogiri-san?
- ¿Qué dices?
- Kurogiri… Ve por ellos, te lo explicaré todo luego. – Por fortuna Tomura Shigaraki me apoyó en esto y Kurogiri no tuvo otra opción más que obedecer.
Le di las coordenadas a Kurogiri y fue por Dabi y Twice. Estaban sucios y apestaban, Twice estaba sangrando demasiado. Pedí que lo subieran a la mesa, rompí su traje de donde estaba sangrando, tenía una herida de bala y estaba sucia de agua de alcantarilla, no había tiempo que perder. Tomé un pedazo de papel e hice una lista con lo que necesitaba, apunté el piso y el lugar exacto donde tenían los medicamentos, sangre y el equipo médico.
- Kurogiri-san por favor tráeme esto. – le extendí la nota y la tomó.
- Esto es…
- No hay mucho tiempo, necesito que traigas esto, está en la clínica Sayano, ya sabes llegar.
- ¿Cómo estás tan segura, Ririchiyo Shirakiin?
- Mi padre no hubiera permitido que me llevaran a otro lugar, así que debiste usar tu habilidad para secuestrarme cuando estaba hospitalizada. Este no es momento para preguntas, ve por favor.
Kurogiri miró a Tomura Shigaraki pidiéndole su aprobación, él asintió y Kurogiri se fue. Momentos después regresó y me acercó las cosas.
- ¿Piensas operarlo? – me preguntó Kurogiri desconfiado.
- No hay otra opción, a menos que tengan a un médico. – sentencié.
Todos me miraban incrédulos, sin decir palabra. Twice seguía consciente retorciéndose de dolor mientras lo limpiaba.
- Hime-sama, no necesitas afanarte, he perdido mucha sangre y no tengo salvación, además soy un villano y…
- ¡PERO TU TAMBIEN SIENTES Y SANGRAS, ¿NO ES CIERTO?! – Grité frustrada. Twice me había ayudado a evitar que el ejecutivo entrara a verme, fue amable conmigo, no es una mala persona.
- Hime… - Dijo Twice con un hilo de voz. No cabía en su sorpresa.
- No te preocupes, te salvaré, sólo confía en mí. – Tomé la jeringa con la anestesia, Twice interrumpió mis movimientos tomando mi brazo.
- Confío en ti, confío en que harás lo posible por salvarme, pero si muero… Está bien, Ririchiyo-chan.
- Twice… Nos veremos después. – le sonreí y lo anestesié.
Twice sólo sonrió y cayó inconsciente.
Comencé a operarlo, todos en la liga estaban presentes mirando y esperando, Toga estaba extasiada…
Lamentablemente las cosas no estaban bien para Twice, estuvo demasiado tiempo en las alcantarillas, estaba temblando por la fiebre, tenía una infección, posiblemente una sepsis y aun con la transfusión no estoy segura de que lo logre. Me invadió la desesperación, mis manos temblaban…
- ¿Qué pasa Hime-sama? – Tomura Shigaraki me miraba con la misma tranquilidad con la que se escuchaba su voz.
- Yo no… No puedo salvarlo con esto.
- Él dijo que si moría estaba bien. – Es el líder de la liga de villanos, y escuchar eso de él… No lo entiendo, ¿ese fue un intento de consuelo?
"¿Estás segura de esto?"
- No hay otra opción.
"Si te descontrolas, algo terrible pasará"
Sólo asentí a la voz que escuchaba en mi interior.
"Concéntrate y siente el flujo"
Sentía el flujo de sangre, los latidos de su corazón, sus órganos… también pude detectar las bacterias y parásitos que estaban en la sangre de Twice, de alguna manera logré acarrearlas y hacerlas salir fuera del cuerpo de Twice sacando una gran cantidad de sangre de su cuerpo, la sangre contaminada flotaba a mi alrededor. Sentí que se me acababan las fuerzas, comencé a vomitar sangre, salía sangre de mis ojos, estaba a punto de caer pero me sostuve de la mesa. Dabi era el que se encontraba más cerca y di un paso al frente para ayudarme, pero le hice una seña con la mano para que se detuviera.
La sangre comenzaba a formar cientos de agujas sobre mí, como siempre… Cuando utilizo mi maldición, algo sale mal.
Tomura Shigaraki comenzó a acercarse con la vista fija en las agujas ¿quiere ayudarme?, Dabi creó una llama en su mano. Sólo empeorarán las cosas.
- Esperen. – pedí con voz ronca. – Si hacen algo, esas agujas irán contra ustedes y no podré hacer nada.
- Chiquilla idiota, usaste tu quirk sin saber controlarlo en primer lugar. – criticó Dabi.
- No voy a decir que no me lo gané. Sólo denme un momento para pensar en algo. No interfieran. – Vomité más sangre, caí de rodillas, estaba en mi límite y tenía que pensar rápido en cómo controlar esas agujas o al menos seguir manteniéndolas arriba, pero el mantenerlas así me desgastaba todavía más.
- Hime-sama… - me llamó con un hilo de voz, lo miré, detrás de esa mano podía ver sus ojos, me miraba ¿preocupado? No, eso no era posible. Hay momentos en los que no comprendo a ese hombre… Tomura Shigaraki.
Una aguja cayó a un lado de mi mano, las demás comenzaron a temblar, iban a caer… bajé la cabeza y traté de concentrarme.
"Estás en tu límite, ¡corre!"
"No puedo correr, no pueden ayudarme, no puedo controlarlas, sólo caerán"
Entonces lo comprendí, miré la sangre que había vomitado, mi salvación estaba frente a mí todo el tiempo.
Las agujas cayeron estrepitosamente mientras yo cristalizaba mi sangre sobre mí creando un escudo. Me había salvado. El escudo lleno de agujas cayó pesadamente contra el piso para después volverse sangre líquida nuevamente.
Ahora debía continuar atendiendo a Twice.
Me levanté con dificultad y continué ahora sólo faltaba coserlo.
- Chiyo-chan luces encantadora, ¡eres genial! – dijo Himiko-chan extasiada.
Creo que nunca comprenderé a Himiko, pero al menos ya no querrá cortarme en un rato.
Me recompuse lo mejor posible y le pedí a Dabi que quemara la sangre, lo hizo sin replicar.
Seguí cosiendo a Twice, mi vista me fallaba, mis rodillas flaqueaban, pero no podía rendirme, tenía que terminar. Finalmente terminé de coserlo. Le pedí a los demás que lo bañaran muy bien, teniendo cuidado con la herida, usando el quirk de Kurogiri no será difícil, si se les complicaba bañarlo.
Mi mirada se encontraba cada vez más cerca del piso, de repente sentí que alguien me sostenía ¿Dabi?
- Será mejor que descanses, a ti también te hace falta un baño. ¿Qué dices Tomura? – preguntó Dabi.
- Ve a bañarte tú también, apestas. Llevaré a Hime-sama al baño que tiene tina. – dijo Tomura Shigaraki.
- ¡Si! Vamos a bañarnos juntas Chiyo-chan.
- Toga, no es tiempo para juegos. – dijo Tomura Shigaraki con tono severo.
- No seas tan severo, además necesitas que alguien la vigile ¿o no?
Tomura debía admitir que tenía un punto, pero bañarme con ella no me lo podía imaginar.
- No me digas que querías vigilarla mientras se bañaba, ¡Tomura-kun eres un pervertido!
- Déjate de estupideces. Báñate con ella si quieres.
Le da instrucciones a Kurogiri respecto a los medicamentos que debe tomar Twice, creo que de todos es el que va a encargarse de él.
Dabi me ayudó a llegar al baño del tercer piso, seguido por Tomura Shigaraki y Himiko-chan. Al llegar al baño los hombres salieron, no sin antes dar el aviso de que Tomura se quedaría afuera esperando. Himiko me desvistió y me ayudó a entrar a la bañera, después ella entró, nos teníamos frente a frente, sólo me miraba, no me resultó incómodo, creo que ya me acostumbré a la forma en que me mira. El agua estaba caliente era agradable y por primera vez en mucho tiempo me relajé y disfruté la sensación del agua caliente rodeando mi cuerpo, cerré los ojos y sentí que Himiko se había levantado, "va a estar sobre mí mirándome", abrí los ojos y así era.
- ¿Himiko…chan?
- Jeje, es nuestro primer baño juntas y podemos conocernos mejor.
- ¿De qué ha…? – Puso sus manos sobre mis senos, solté un grito ahogado mientras mi cara enrojecía. - ¿Pe-pero q-qué…?
- Ah, eres pequeña y delgada pero no está mal. Cuando crezcas un poco más serán de un buen tamaño, sin ser gigantescos.
- ¡E-espe-espera! ¡No toques ahí! – me quejé avergonzada tratando de liberarme de su acoso.
- Tú también puedes tocarme lo que quieras Chiyo-chan.
- ¡Es- espera Himiko-chan!
Al final me tocó todo lo que quiso y prácticamente me obligó a tocarle los pechos, fue tan vergonzoso. Aún estaba sonrojada mientras Himiko-chan me ayudaba a secarme y cepillarme el cabello.
- Jeje, ¿nunca habías jugado en el baño con tus amigas? Es común en un viaje escolar. – dijo pícara.
- ¡Eh!, n-no, nunca… - confesé avergonzada.
- Chiyo-chan, ¿nunca tuviste amigas? – preguntó la chica.
- No, nunca, hasta que fui a vivir a la mansión Ayakashi.
- ¿Mansión?
- Es una mansión que tiene varias habitaciones, ahí van las personas que pertenecen a clanes antiguos, digamos que cuando se quiere salir de la comunidad o la villa del clan, se puede ir ahí. – le conté.
- ¿Y era divertido?
- Mucho. Pero tuve que dejarlo atrás, decidí ir a la U.A. y convertirme en heroína desde que era una niña, aunque decidí no mencionarlo hasta que llegara el momento.
- ¿Por qué?
- Porque alguien que pertenece a un clan antiguo tiene prohibido ser un héroe, especialmente si forma parte de la familia principal.
- No me refería a eso… ¿Por qué quieres ser un héroe Chiyo-chan?
- Eso es un secreto que nunca diré, Himiko-chan.
- ¡No es justo, dime! – se quejó.
- No puedo hacerlo. – me hizo un puchero, parece una niña. – Gracias por ayudarme… ¿Me pasas la ropa? – le pedí.
- ¿Piensas ponerte la misma ropa? – me dijo arqueando una ceja.
- Temo que no tengo otra. – dije avergonzada.
- No te preocupes, te traeré algo. – me dijo contenta.
- Oye espera tú también estas… - me apresuré a decir pero me ignoró.
- To-mu-ra-kuuuuun – canturreó.
- ¡¿Qué rayos Toga?! – dijo el líder alzando la voz.
- Estoy envuelta en una toalla… ¿O querías ver algo más? – preguntó con picardía.
- No jodas. Di que quieres.
- Necesitamos ropa, ¿puedes traer algo de mi habitación? O prestarme tu cazadora para ir yo. – pidió Himiko-chan.
- Toma. Ve por eso rápido. – ordenó Tomura Shigaraki.
Escuché la conversación detrás de la puerta, Himiko se fue brincoteando. Me quedé envuelta en una toalla esperando.
Vi la sudadera de Tomura Shigaraki, no tuve cuidado de no ensuciarla, esperaba que tuviera mucha sangre, pero no había rastro de nada, ni una gota, debo haberla utilizado para protegerme. Me acerqué a la puerta y me apoyé en ella.
- Tomura Shigaraki… - le llamé.
- ¿Qué pasa? – su voz se escuchó extraña, ¿nerviosa?
- Lo lamento, aún no te he regresado tu sudadera. – me disculpé.
- No pasa nada. – me respondió en un tono neutral.
- Además apesta a mí, no me habían permitido bañarme en días. – dije avergonzada.
- Sólo hay que lavarla y ya. – hubo un silencio momentáneo, iba a alejarme de la puerta, cuando escuché de nuevo su voz. - ¿Estás bien?
Es mi secuestrador y el líder de la liga de villanos, ¿por qué me pregunta si estoy bien?
- Tomura Shigaraki… no logro comprenderte.
- Hime…
- ¡Ya regresé! Jejeje, ¿pensabas espiar? – preguntó Himiko jugando con la paciencia de su líder.
- Entra de una vez. – ordenó Tomura Shigaraki.
Toga me trajo un vestido azul sencillo que dudaba que me ayudara con el frío pero también me trajo unas calcetas altas y un suéter blanco, no dejaba de quejarse de que rojo sería mejor o en todo caso buscar la oportunidad de hacerme sangrar para que quedara mejor. Sigo sin comprenderla pero al menos ya estoy aprendiendo a relacionarme con ella.
Salimos del baño, aún estaba débil, di unos cuantos pasos y estaba a punto de caer, entonces sentí que me levantaban, fue Tomura Shigaraki.
- Jejeje, te están cargando como a una princesa, Chiyo-chan.
Sentí mi rostro arder, miré a Shigaraki y detrás de la mano que tenía en su rostro, también noté un tono rojizo en sus mejillas, preferí no decir nada al respecto, debe ser vergonzoso para él siendo el líder hacer algo como esto.
Shigaraki POV
- ¡Chicos, vamos a hacer sangrar a Chiyo-chan! – llegó Toga gritando.
- ¡Toga, qué demonios hiciste! – Lo que faltaba, esta idiota trae a mi prisionera sin ninguna precaución.
- Jeje, sólo quiero verla sangrar.
- Este no es el momento, ¡regrésala al sótano de inmediato! – le ordené.
Dabi comenzó a hablarme por el transmisor, los estaban siguiendo, ya perdimos a 3 en el campamento y también a Sensei, nos quedamos sin guarida… no podemos tener más mermas. La persecución de Dabi y Twice estaba en el noticiero, sólo tenía eso y un viejo plano del distrito para tratar de ayudarlos desde lejos, Kurogiri salió temprano y no ha regresado. No creí que fuéramos a necesitarlo, un error de mi parte.
Continuaron corriendo hasta llegar a una sección de bodegas y callejones, es posible que los pierdan ahí, al menos ahora tenemos posibilidades…
- ¡Van a una trampa! – gritó Hime-sama.
Estaba desconcertado, apareció de la nada a un lado mío hablando por la radio, somos sus secuestradores y nos advierte de una trampa… ¿Cuán insólita puede ser esta situación?
- ¿Hime-sama? Saliste del sótano. Sigues encerrada.
- Twice, escúchame van a una trampa, si siguen los atraparán, esos callejones ya deben tenerlos cubiertos esperándolos, a estas alturas ya están rodeados. – advirtió.
- ¿Cómo estás tan segura de eso? – preguntó Dabi desconfiado.
- No hay tiempo para explicaciones, si quieren salir de ahí harán lo que les diga.
Ese tono arrogante de nuevo, por una parte deseo callarla y por otro lado me fascina, pero no debes olvidar cuál es tu lugar Hime-sama…
- Oye, oye… ¿quién te puso a cargo Hime-sama? – dije un poco molesto ante su forma de pasar ante mi autoridad.
- Tú lo harás, si quieres que los saque de ahí Tomura Shigaraki.
- Tan engreída como siempre Hime-sama.
- Me disculpo por mi tono, mi mal hábito tiende a salir, especialmente cuando hablo con Dabi.
¿Se disculpa? Tiene modales aunque a veces saca ese tono engreído y esa actitud insufrible… ¿Dabi la provoca? ¿Y yo? ¿Qué te provoco Hime-sama?
- ¿Qué decides? – preguntó.
Su pregunta me sacó de mis pensamientos, pero retomando la situación no tenía un plan, ni mucho menos una solución, la única opción sobre la mesa era ella.
- Dabi, Twice… Sigan las instrucciones de Hime-sama. – les ordené.
- De acuerdo. Me niego.
- …
- Dabi… - le llamé.
- Entendido.
Comenzaron a escucharse disparos.
Hime-sama comenzó a darles instrucciones para sacarlos de ahí, logró guiarlos a una alcantarilla y cuando creímos que los habíamos perdido, logró ubicar en donde estaban, debo admitir que me impresionó, tomaba decisiones rápidas y daba órdenes directas. La forma en la que discutía con Dabi podría dar problemas en el futuro, después de todo le dijo abiertamente que no podía confiar en ella, de no ser porque le interesa ayudar a Twice. Debo descubrir por qué, además es evidente que conoce ese laberinto en las cloacas, no es el lugar adecuado para una chica como ella, ya averiguaré después al respecto.
Se escucharon ruidos, están peleando si los atrapan ahí perderé otros 2 aliados, si se pierden no podremos encontrarlos fácilmente y sacar a Hime-sama para que nos ayude a buscarlos no es una opción.
- No sé dónde estamos, ni cuanto corrimos o donde dimos vuelta. ¿Alguna idea? – preguntó Dabi.
Debo decirles que busquen alguna salida a la superficie, no importa donde sea, desconocemos totalmente su posición.
- Esa reja, en la parte superior ¿tiene un diseño torcido con hojas? – preguntó Hime-sama.
- ¿Cómo lo sabes? – preguntó Dabi sorprendido.
Definitivamente conoce bien ese lugar, e incluso da instrucciones precisas hacia dónde ir y con tiempos, pero Twice está herido y están en una cloaca ¿podrá aguantar?, no tenemos un médico que se encargue, ya buscaremos uno cuando llegue Kurogiri, esperemos coopere rápido el médico que encontremos… Dependiendo de lo cooperativo que sea será la muerte que se le dará.
Por fin Dabi se comunicó, ya había subido las escaleras y encontró una trampilla, no podía abrirla y quería quemarla, Hime-sama le riñó y le dijo como abrirla, también le dijo que había una mesa sobre la trampilla, ¿a dónde los llevó?
- Listo. Parece la habitación de una niña, hay muñecas y cosas. ¿Dónde estamos? – preguntó Dabi.
- En mi habitación. – declaró Hime-sama.
¡Su habitación!, debe haber gente en su casa ¿nos ha tendido una trampa? No, algo me dice que no lo haría, pero si Kurogiri estuviera aquí ya estaría encargándose de ella.
- ¿En serio nos trajiste a tu casa? Eres de un clan antiguo y tengo entendido que viven en comunidades, habrá muchas personas cerca y tendremos problemas. – criticó Dabi con tono desconfiado, probablemente ya debe pensar que ella nos había traicionado.
- No, no están ahí, están en una villa lejana, no tendrán problema, sólo sean sigilosos y no maten al velador. – dijo Hime-sama con seguridad y en tono calmado.
¿Una villa lejana? ¿Por qué vivías lejos de los tuyos? Tantas preguntas… Tantas cosas que no sé de ti… Y ansío saberlo todo.
- Twice está peor, no será fácil ser sigilosos Hime-sama.
- Resuélvelo.
Me encanta, definitivamente me encantas, me impresionas y jamás me aburres Hime-sama.
Ahora sé que te encerraban en tu habitación y tú tenías tu forma de salir, ¿tan mala es tu relación con tu padre?, ¿por eso no moverá un dedo por ti?
- ¡¿Qué está pasando aquí?! – gritó una voz muy familiar.
Mierda… Esperaba que volviera más tarde.
- Estamos en medio de un escape. – se lo dices tan fácilmente Hime-sama, no tienes idea de lo cruel que puede ser Kurogiri…
- Ririchiyo Shirakiin, explícate. – demandó Kurogiri.
- Temo que no hay tiempo para eso, Twice está herido. ¿Podría usar su habilidad para traerlos aquí?
- ¿Qué dices? – dijo estupefacto.
A Kurogiri no le hizo gracia escuchar que ella le pidiera un favor que casi sonaba como una orden, tendré que encontrar la forma de explicarle luego.
- Kurogiri… Ve por ellos, te lo explicaré todo luego.
Hime-sama le dio las coordenadas a Kurogiri para ir por Dabi y Twice, además de las coordenadas del hospital donde la secuestramos junto con el lugar exacto donde guardaban los medicamentos, equipo médico y sangre, es extraño que sepa algo como eso con tanta exactitud. Sin mencionar que sabía que la habíamos secuestrado de ese hospital. Le di mi aprobación a Kurogiri y fue por lo que Hime-sama le pidió, mientras rompía el traje de Twice y le revisaba la herida.
Momentos después regresó y le acercó las cosas a Hime-sama.
- ¿Piensas operarlo? – preguntó Kurogiri incrédulo.
- No hay otra opción, a menos que tengan a un médico. – dijo Hime-sama tratando se mantener su temple y sonar lo más segura posible.
Oye, oye… ¿Va en serio? ¿Cómo va a operarlo? Dudo que a su edad haya hecho algo como esto antes.
- Hime-sama, no necesitas afanarte, he perdido mucha sangre y no tengo salvación, además soy un villano y…
- ¡PERO TU TAMBIEN SIENTES Y SANGRAS, ¿NO ES CIERTO?!
Hime-sama… Ante tus ojos él no es sólo un villano, lo estás tratando como una persona, igual que aquella vez que me salvaste, me veías como una persona y no como a un villano… ¿Eres sincera? Aunque quiero dudar, sé que lo eres… Hime-sama, nunca dejaré que te marches.
- Confío en ti, confío en que harás lo posible por salvarme, pero si muero… Está bien, Ririchiyo-chan.
- Twice… Nos veremos después. – le dijo Hime-sama y lo anestesió.
¿Ririchiyo-chan? Vaya que eres igualado Twice… Yo también quiero llamarla por su nombre… Y que ella me llame por el mío, que me llame Tomura con una sonrisa en su rostro y mirándome sólo a mí con esos ojos amatista…
Toga no puede dejar de sonreír y hacer ruidos, todos esperamos que Hime-sama lo salve pero ésta debe ser la primera vez que hace algo como esto, se ve muy segura, la familia Shirakiin tiene negocios relacionados con la medicina, debieron enseñarle al respecto, aunque entre la teoría y la práctica hay una diferencia abismal.
Kurogiri está analizando la situación y no le quita la vista de encima, él ya vio de primera mano el quirk de Hime-sama y está relacionado con la sangre, ¿está esperando un ataque sorpresa? Si ella lo intenta Kurogiri está más que preparado.
Tus manos están temblando, ¿estás nerviosa por Twice?, ¿o Kurogiri tiene razón y yo me he equivocado contigo?, debo saberlo, te hablaré con tranquilidad, necesitas calmarte.
- ¿Qué pasa Hime-sama? – le pregunté con tono calmado.
- Yo no… No puedo salvarlo con esto. – dijo preocupada.
Kurogiri está equivocado, tu única preocupación ahora es salvar a Twice, debes estar frustrada incluso triste, no te sientas así.
- Él dijo que si moría estaba bien. – le dije tratando de calmarla.
- No hay otra opción.
Dice eso y luego asiente, no esperaba que se resignara tan pronto, ya debe haber agotado todas las opciones… O algo se le ocurrió. Hime-sama debes tener cuidado, un movimiento en falso y Kurogiri podría atacarte, su quirk de portal puede partirte en 2 si le da la gana.
Cerraste tus ojos, ¿qué estás pensando?
La sangre de Twice comenzó a salir de su herida como un chorro incontrolable que comenzó a flotar a tu alrededor. ¡Kurogiri va a atacarte, Hime-sama!, di unos pasos adelante y le hice una seña de que se detuviera… Justo a tiempo, tenías tus ojos cerrados y no te percataste, si vuelves a hacer algo así no creo poder detenerlo está demasiado tenso y alerta.
Estás vomitando sangre, apenas y lograste sujetarte a la mesa, al menos al ver tu estado Kurogiri se está relajando un poco. ¿Dabi intenta ayudarte? Vaya sorpresa, no se han llevado bien desde el inicio.
La sangre está formando agujas y están sobre ti, en tu condición no podrás huir, apenas si te mantienes en pie. Me acercaré y las desintegraré con mi quirk, Dabi también tiene sus flamas listas, hay que hacerlo rápido… ¿En qué momento te pusiste en peligro?
- Esperen. Si hacen algo, esas agujas irán contra ustedes y no podré hacer nada. – advirtió.
- Chiquilla idiota, usaste tu quirk sin saber controlarlo en primer lugar. – le recriminó Dabi.
Dabi me había quitado las palabras de la boca… Si no puedes salvar a Twice ¿por qué te arriesgas de ésta manera?
Estás en tu límite, ya no te puedes sostener, estás de rodillas, indefensa, vomitas más sangre, si te desmayas estarás perdida y esas agujas tan finas te dejarán como una coladera. ¡Maldición!
- Hime-sama… - nuestras miradas se cruzaron. Temo por ti, no me importa que te des cuenta, sólo quiero que te salves.
Una aguja cayó a un lado de su mano, las demás comenzaron a temblar, iban a caer. ¡No bajes la cabeza! ¡No te rindas! Si lo haces yo… ¡Iré a protegerte con mi cuerpo!
Estuve a punto de correr y lanzarme sobre ella, pero vi que la sangre que había vomitado se elevaba formando un escudo que la protegió de las agujas. Estaba a salvo, pero muy débil, lo más sorprendente es que continuaste tu labor en atender a Twice y lograste terminar.
Estabas a punto de caer al suelo y Dabi te sostuvo, ese maldito ha tratado de acercarse a ti, no me agrada ver que te toque.
- Será mejor que descanses, a ti también te hace falta un baño. ¿Qué dices Tomura? – me preguntó Dabi.
- Ve a bañarte tú también, apestas. Llevaré a Hime-sama al baño que tiene tina. – Eso… Sólo aléjate o te partiré la cara.
- ¡Sí! Vamos a bañarnos juntas Chiyo-chan.
- Toga, no es tiempo para juegos. – le dije.
- No seas tan severo, además necesitas que alguien la vigile ¿o no?
No creo que escape pero increíblemente lo que dice está loca tiene lógica,
- No me digas que querías vigilarla mientras se bañaba, ¡Tomura-kun eres un pervertido!
- Déjate de estupideces. Báñate con ella si quieres. – Nunca pensé en observarla en un momento tan íntimo, espero ella no piense lo mismo que esa loca.
Hime-sama le dio instrucciones a Kurogiri respecto a los medicamentos para Twice.
Maldita sea Dabi le está ayudando a Hime-sama a llegar al baño del tercer piso, mi quirk no me permite tocarla, ni a ella, ni a nadie, podría desintegrarla si no tengo cuidado… Es una chiquilla, que va a convertirse en heroína ¿por qué no quiero matarla?, ¿por qué tuve miedo de que muriera?
Me quedé afuera del baño esperándolas, traté de concentrarme en mis pensamientos pero escuchar a Toga juguetear con Hime-sama me hizo sentir extraño, mi rostro lo siento caliente, ¿estoy sonrojándome?, ¿el tamaño de sus pechos? Ahora me siento más extraño. ¡¿Por qué uso mi mano para tratar de imaginar el tamaño?! ¡Mierda! ¡¿Qué rayos me pasa?!
Ya terminaron… Ahora sólo debo esperar que salgan. No pude evitar escuchar su plática, al parecer tu vida siempre fue solitaria, hasta que llegaste a ese lugar, entonces la relación con tu familia nunca fue buena, ¿huiste a ese lugar para evitar tu encierro?
- Alguien que pertenece a un clan antiguo tiene prohibido ser un héroe, especialmente si forma parte de la familia principal.
- No me refería a eso… ¿Por qué quieres ser un héroe Chiyo-chan?
- Eso es un secreto que nunca diré, Himiko-chan.
Es un secreto que me encargaré de descubrir Hime-sama… Lo sabré todo sobre ti, lo he decidido.
- ¡No es justo, dime! – le recriminó Toga.
- No puedo hacerlo. Gracias por ayudarme… ¿Me pasas la ropa?
Es cierto, no tiene ropa, volví a sonrojarme, Toga podría prestarle pero de cualquier forma va a necesitar algo más, la ropa de Toga le queda un poco grande, pero si le pido a Kurogiri ropa para Hi…
- To-mu-ra-kuuuuun – canturreó Toga saliendo del baño.
- ¡¿Qué rayos Toga?! – me quejé ante su descaro.
- Estoy envuelta en una toalla… ¿O querías ver algo más?
- No jodas. Di que quieres.
- Necesitamos ropa, ¿puedes traer algo de mi habitación? O prestarme tu cazadora para ir yo.
- Toma. Ve por eso rápido. – le dije dándole mi cazadora. Maldita loca a causa de su quirk siempre termina desnuda y ahora me pide algo para cubrirse pero no quería discutir, le preste mi cazadora para que fuera por ropa, yo no iba a meterme en eso, no tenía idea de que traerles.
- Tomura Shigaraki… - escuché a Hime-sama llamarme.
¿Me está hablando? Está detrás de la puerta y debe estar envuelta en una toalla… Mi rostro arde y mis latidos se aceleran, debo calmarme.
- ¿Qué pasa? – le contesté tratando de sonar lo más normal posible.
- Lo lamento, aún no te he regresado tu sudadera.
- No pasa nada.
- Además apesta a mí, no me habían permitido bañarme en días.
- Sólo hay que lavarla y ya.
No pude evitar pensar que no quería lavarla y quería que me la entregara así, ¿qué clase de pensamiento absurdo es ese?, no puedo usarla si está sucia. No escucho nada más, ¿se habrá desmayado?
- ¿Estás bien? – pregunté.
- Tomura Shigaraki… no logro comprenderte.
Está bien, no se desmayó, me alegra… Coincido con ella, yo tampoco me entiendo, no entiendo que me pasa con ella, pero ahora quisiera pedirle que me sólo me llame Tomura, por ahora sólo quiero eso.
- Hime…
- ¡Ya regresé! Jejeje, ¿pensabas espiar? – Toga siempre tan inoportuna.
- Entra de una vez.
Cuando salieron del baño la vi. Hime-sama lucía tan linda con esa ropa, al menos con ese suéter y esas calcetas no tendrá tanto frío en el sótano… No quiero llevarla ahí, pero debo preparar el camino con Kurogiri, no te preocupes Hime-sama, pronto te sacaré de ese sótano… Siempre y cuando aceptes mi propuesta.
Vi por el rabillo del ojo que iba a caerse y antes de pensarlo ya la estaba cargando, tuve cuidado de no tocarla con los 5 dedos, sentí la piel de su pierna en una de mis manos, me sentí nervioso… Era cálida, tal y como lo recordaba.
- Jejeje, te están cargando como a una princesa, Chiyo-chan.
Hime-sama estás sonrojada… Y siento que yo también, no me mires… No quiero que te des cuenta.
