La llave de tus recuerdos
PARTE 2
Cause every night I lie in bed
The brightest colors fill my head
A million dreams are keeping me awake
I think of what the world could be
A vision of the one I see
A million dreams is all it's gonna take
TRADUCCION: Porque cada noche que me acuesto en la cama los colores mas brillantes llenan mi cabeza. Un millón de sueños me mantienen despierto. Pienso en cómo el mundo podría ser, una cisión del que veo. Un millón de sueños es todo lo que va a tomar.
La expedición dio inicio y Levi tenía una única misión, así como su escuadrón y era el proteger a Hange mientras ella analizaba la estructura de un titan muerto.
-Diles a los demás que estén alertas -ordeno a Petra quien siempre estaba a su lado, ella asintió y se alejó de Levi. Él alzo la vista admirando el paisaje que le ofrecía aquel lugar, colinas verdes, cielo azul despejado y aves revoloteando mientras entonaban una canción. De algún modo el aire era más puro en el exterior y todo parecía más bello. Un lugar ideal de no ser porque en cualquier momento podrían ser comida de titan.
-Líder tengo un mal presentimiento -dijo Petra a Levi.
Petra tenía el don de poder sentir el peligro y Levi siempre confiaba en ella.
-Entendido, suban a los árboles y verifiquen la zona -ordeno-. Hasta el momento no han emitido avistamientos de titanes, pero es mejor estar alerta -dijo y entonces escucho un sonido que temía. El sonido de véngala no era tan lejano y además pudo ver humo negro en el cielo-. Excéntrico -dijo desenfundando sus cuchillas.
-A unos kilómetros -coincidió Petra.
-Líder, hemos divisado un caballo sin su jinete -anuncio Auruo bajando de la rama de un árbol.
-¡Todos a los árboles ahora! -ordenó y enseguida busco la figura de Hange.
Ella seguía centrada en el cuerpo del titan que empezaba a desaparecer emitiendo cada vez más humo evitando que Levi pudiera localizarla.
-¡Un excéntrico se acerca! -anuncio Petra y Moblit logro escucharla.
-Hora de irnos líder -dijo alarmado Moblit que siempre estaba al lado de Hange.
-Un minuto -hablo calmada mientras inspeccionaba detenidamente algo que había llamado su atención.
-¡Líder! -grito Moblit y gracias a ello Levi pudo ubicarla.
-Tsk esa idiota -maldijo y corrió lo más rápido que pudo, estaban en campo abierto lejos de los árboles, un titan se acercaba y aquella loca seguía sin salir corriendo para salvar su trasero.
El excéntrico apareció justo cuando Levi llego al lado de Hange.
-¡Idiota, es hora de irnos! -grito Levi jalándola del brazo.
-¡No! -grito zafándose del agarre de Levi-. Moblit ve ayudar a los demás.
-Pero líder -dijo alterado Moblit.
-¡Es una orden! -grito Hange. Aunque su intención no era otra más que mantener a su amigo seguro-. Levi tú también deberías irte, yo terminare y me reuniré con ustedes.
-¡Idiota, si tú te quedas yo me quedo! -le grito frustrado, sabía que no existía poder humano que pudiera hacer retroceder a Hange, entonces tomo la decisión de que la protegería y la regresaría viva.
El escuadrón de Levi hacia un intento fallido por distraer al titan y mantenerlo alejado de Levi y Hange. pero el vapor se dispersó debido a una ráfaga de viento y el titan logro verlos dirigiéndose hacia ellos.
-¡Líder! -grito Petra. Levi levanto la vista dispuesto a aniquilar al titan. En cuanto lo tuvo a una distancia prudente desplego su equipo de maniobras y rebano a la altura de los tobillos para derribarlo, una vez en el suelo fue fácil aniquilarlo.
Se sentía satisfecho por haber eliminado la amenaza, pero entonces vio más véngalas en el cielo. Apareciendo esta vez dos titanes. El escuadrón de Levi le ayudo con la distracción de uno mientras él lo mataba y en cuanto lo hizo busco al siguiente.
-¡Líder! -volvió a gritar Moblit, pero este grito se escuchaba desesperado.
Levi miro en su dirección y vio como Hange estaba presa en la mano del titan que la llevaba a su boca. Él estaba lejos, no llegaría a tiempo, nadie lo haría.
Pero Hange rebano los dedos del titan liberándose de su agarre, luego con su equipo de maniobras se impulsó hacia arriba y se lazo en caída libre sobre el cuello decapitándolo. La cabeza rodo unos centímetros cerca de los pies de Levi y él la observo unos segundos, después miro con dirección a Hange. La sangre del titan cubría parte de la capa verde de su uniforme. Admiro la escena detenidamente y sonrió en su interior, a veces olvidaba lo letal que podía llegar a ser ella y eso le hacía admirarla más.
La legión regreso con heridos y bajas, pero no tenían tiempo para lamentos. Hange de inmediato se puso a investigar y realizar su informe sobre los avances.
Levi camio hacia el cuarto de Hange. La había bajado a buscar a su laboratorio, pero ella no estaba por lo que entonces se dirigió a su segunda opción.
-Deberías dormir -dijo Levi mientras miraba a Hange trabajar.
Aquella mujer era una despistada, la había estado observando minutos atrás y ella no había notado su presencia.
-No puedo, Erwin quiere el informe terminado para mañana -contesto sin dejar de escribir y sin mirarlo.
-Erwin un día de estos te matara, ese idiota debería ser más considerado contigo -dijo entrando en la habitación sin ser invitado.
Con cada paso que daba hacia Hange sentía como su corazón latía aceleradamente y no podía dejar de pensar en lo hermosa que lucía bajo la luz de la vela que iluminaba su escritorio.
-¿Por qué debería recibir mejor trato? -contesto despegando finalmente la mirada de su trabajo para míralo a él indignada-. ¿Por ser su pareja? -pregunto quitándose los lentes, ella hacia eso cuando estaba enojada.
-No me refiero a eso -dijo entendiendo que había cometido un error con ese comentario.
-¿Entonces por ser mujer? -pregunto más ofendida.
-Tienes razón, me refería a lo primero -contesto.
Durante esa breve discusión había caminado hacia ella como si un imán lo arrastrara, ahora estaba a centímetros de distancia y podía ver con más claridad aquellos ojos cafés llenos de furia y esos labios que le tentaban besar.
-Pues precisamente por ser su pareja es mi deber el esforzarme más, demostrar que no tengo mi puesto debido a que me acuesto con mi capitán -dicho esto ella dejo de ver a Levi para regresar a su trabajo.
Entonces Levi opto por retirarse, sabía que de quedarse no podría controlarse y mientras caminaba por la oscuridad del pasillo se preguntaba ¿Cuánto tiempo más podría reprimir aquel sentimiento?
Llego a su habitación y se maldijo por pensar en Hange, sabía que al hacerlo estaba traicionando a su amigo. Erwin confiaba en él, le había puesto de niñero de Hange para mantenerla viva debido a que le importaba y aunque la mayoría del tiempo Hange era molesta, también debía admitir que ella era intrigante, una mujer con demasiados atributos que él no podía dejar de ver.
.
La noche avanzo mientras Levi se encontraba sentado leyendo un libro de poemas que Hange le había prestado, cambio de hoja y tomo su taza para darle otro sorbo a su bebida notando que ya no tenía más liquido en su interior. Cerro el libro y se puso de pie decidido a bajar por más té a la cocina. Al entrar vio a Hange y se quedó mirándola.
Ella también había decidido tomar un descanso de su investigación e ir por una bebida que la ayudara a mantenerse despierta. Estaba centrada en lo suyo cuando sintió aquella presencia nuevamente, esos ojos grises que siempre la contemplaban desde lejos y los nervios la invadieron tomando la tetera sin cuidado y resbalo de su mano vertiéndose agua hirviendo en la otra mano.
-¡Quema! -grito agitando por el dolor su mano hasta que las manos de Levi la sujetaron y la llevo hacia el fregadero donde dejo que el agua fría calmara el ardor.
-Tsk eres muy torpe -dijo mirando la mano de Hange que se mojaba bajo el chorro de agua.
Cerro la llave e inspecciono que la piel se estaba tornando roja.
-Tendrás que aplicarte algo y vendarla, te va a doler por una temporada -dijo centrado en la herida y por ello no noto el sonrojo de Hange.
Ella antes había tocado a Levi, como cuando lo abrazaba amistosamente, pero él siempre se apartaba bruscamente. Ahora él sostenía su mano por su propia voluntad y eso generaba una especie de corriente eléctrica en ella que no lograba entender o más bien dicho generaba en ella ese sentimiento que no deseaba aceptar.
-Estaré bien -logro decir sin que la voz le temblara ya que todo su cuerpo estaba temblando-. Solo ha sido la epidermis, no es una quemadura grave -Levi la miro y ella comenzó a hablar-. La piel se divide en tres capas, la epidermis, dermis y la hipodermis, justo en ese orden.
Ella continúo hablando sobre el tema mientras Levi preparaba las bebidas, después ambos caminaron hacia el cuarto de Hange, ella continuaba hablando sin cesar y Levi se limitaba a escuchar.
-Y aunque la mayoría piensa que gracias a la piel es que sentimos realmente también tiene mucho que ver las terminaciones nerviosas dentro de esta -continuaba explicando mientras Levi aplicaba ungüento y vendaba su mano.
-Ya está, debes cambiarte la venda diario -dijo al concluir su trabajo.
-Gracias -dijo mirándose la mano vendada-. No tenías porque, no estamos en el exterior para que cuides de mí.
Hange no era tonta, sabía que la razón de que Levi siempre estuviera a su lado no era debido a que la considerara su amiga, era debido a que Erwin se lo ordenaba. Aun así, pensar eso le dolía. Levi había llegado a significar mucho para ella al grado de quererlo tener cerca siempre.
-Eres torpe y un día terminaras matándote -dijo mirándola y Hange sintió de nuevo esa mirada fría sobre ella, haciendo un esfuerzo por no mirar y centrándose en el suelo.
-Supongo que cuando llegue ese día tu bailaras de la felicidad, ya no tendrás que ser la niñera de esta torpe -dijo con amargura.
-Eres torpe -dijo nuevamente y Hange sonrió.
-Eso ya lo dijiste.
Ella levanto la mirada y en ese preciso instante sus miradas se cruzaron y ambos se sintieron atraídos ante el deseo y el sentimiento. Levi se maldijo por lo que estaba por hacer, pero no podía contenerse, simplemente ya no tenía fuera de voluntad, había soportado dos años infernales y ahora su cuerpo y mente no el obedecían. Tomo a Hange del cabello y la atrajo a sus labios, él esperaba que ella se resistiera y lo apartara, en su lugar ella decidió también ceder ante sus deseos y respondió al beso entreabriendo su boca para permitirle el paso a la lengua de Levi. Él la besaba con pasión y sin tregua, Hange tomo el cuello de Levi con sus manos y presiono más mientras disfrutaba de aquel beso.
Ambos se soltaron para poder tomar aire y Hange pensó que ese sería el final de aquella noche llena de malas decisiones, pero entonces Levi la sujetó de los brazos con gran fuerza y la puso de pie al mismo tiempo que él hacia lo mismo tirando la silla por aquel movimiento brusco, la atrajo nuevamente a sus labios y ella no protesto.
Levi la cargo y coloco sobre el escritorio tirando algunos papeles y las tazas derramando el líquido dentro de ellas. Preso de su excitación dirigió sus manos hacia la blusa de Hange y con un rápido movimiento la rasgo dejándola abierta y uno que otro botón salió volando haciendo sonido al caer al suelo.
-¿Que haces? -logro hablar Hange y aunque su cerebro le gritaba que lo detuviera su cuerpo desobedeció rodeándolo con sus brazos para atraerlo más.
-Eres torpe al pensar que festejare tu muerte -dijo antes de volverla a besar.
Levi dejo sus labios y paso a su cuello mientras la rodeaba con sus brazos manteniéndola prisionera. Ella tenía sus manos libres, podía empujarlo y deber aquella locura, pero en su lugar le quito la chamarra café a Levi mientras sentía sus músculos a través de la tela de su camisa al momento de deslizar la chamarra.
Hange rodeo a Levi con sus piernas mientras él la cargaba y llevaba hacia la cama. En cuanto su cuerpo toco el colchón Levi se separó unos centímetros y dirigió una de sus manos hacia el pantalón de ella desabrochando el cinturón mientras que con su otra mano sujetaba las muñecas de Hange sobre su cabeza dejándola inmóvil.
Hange había dejado de razonar, lo único que sabía era que deseaba a Levi, lo había deseado desde hace tiempo, pero antes eran solo fantasías, ahora era la realidad.
Levi bajo su pantalón a medio muslo dejando ver sus pantaletas y entonces la soltó apartándose de ella, dejándola confundida. Levi se dio media vuelta y ella se subió los pantalones.
-No puedo -dijo dándole la espalda caminando hacia el escritorio para recoger su chamarra que estaba en el suelo.
Hange lo tomo desprevenido y lo abrazo por la espalda, entonces susurro a su oído.
-Te deseo Levi, no solo eso, creo que siento algo por ti más que amistad -dijo y sus manos bajaron de su pecho hacia el pantalón de él desabrochando el cinturón.
La sujetó de las muñecas con la intención de apartarla, Hange sintió decepción pues la estaba rechazando. Finalmente él había entendido que era un terrible error y debía sentirse aliviada de que fuera él quien tuviera la cordura de detenerla, pero después la soltó de sus muñecas y ella le bajo el cierre del pantalón metiendo su mano para estimular su miembro por unos instantes hasta que él se giró para tomarla entre sus brazos y besarla sin tregua mientras Hange lo dirigía a la cama, una vez que las piernas de Levi se toparon con el filo de la cama Hange lo empujo para que cayera sobre el colchón sentándose sobre él y sin perder tiempo comenzó a desabotonar su camisa. Una vez expuesto su torso desnudo ella lo admiro, ya suponía que debía de estar marcado por el ejercicio que realizaba, pero la ropa que siempre usaba daba la apariencia más bien de ser un hombre delgado.
-Nada mal -dijo sin despegar la mirada de aquel hombre en su cama y procedió a repartir besos por todo el torso de Levi.
Él acariciaba la espalda de Hange por debajo de la blusa y su otra mano estaba enredada en su cabellera castaña en un intento de quitarle la que ataba el cabello de Hange, al lograrlo su castaña cabellera cayó libremente a la altura de sus hombros. Hange se apartó y puso de pie. Levi estaba por hacer lo mismo cuando ella se lo impidió poniendo bruscamente una de sus manos en su pecho obligándolo a permanecer sentado. Entonces se sentó de rodillas frente a él y paso sus manos por sus muslos mientras sonreía. Él la miro intrigado pues no sabía que estaba por hacer hasta que sintió como tomaba su miembro y lo introducía a su boca. Podía sentir la lengua de Hange repasando de arriba abajo su miembro a un ritmo al principio lento y después más rápido, comenzaba a excitarse y trato de reprimir sus gemidos, pero al final soltó uno. Entonces Hange dejo de lamer su miembro poniéndose nuevamente de pie y reclamo los labios de Levi.
Continuaron besándose mientras Hange repasaba el torso desnudo de Levi con sus dedos, mientras que él le terminaba de quitar la blusa seguida de brasier, una vez que tubo ante sus ojos los pechos desnudos de ella, comenzó a lamer los pezones deseando escuchar un gemido de ella. Hange sentía una gran satisfacción y como sus pechos se ponían duros, así como también comenzaba a mojar sus pantalones.
Sus corazones palpitaban agitados y Levi sentía que debía hacerla suya en ese instante o moriría. Con un rápido movimiento se giró posicionando a Hange debajo de él y no perdió tiempo en bajarle los pantalones y las pantaletas. Se levantó para quitarle las botas y terminar de despojarla de toda su ropa y la admiro por un instante, estaba completamente desnuda recostada en la cama con la cara roja causándole una gran excitación pensando que ni en sus sueños más eróticos podría haberse imaginado tanta perfección, la deseaba. Desesperadamente y sin previo aviso la penetro haciendo que Hange soltara un gran gemido.
-Levi -logro decir para llamar su atención, en ese momento la voz de Hange le resultaba tan seductora como la de una sirena que lo atraía a una muerte segura, cosa que quizás pasaría si Erwin llegaba a enterarse de aquella noche.
Levi beso a Hange, sus manos tomaron su cadera y ella lo rodeo por el cuello. Comenzó con pequeñas embestidas disfrutando la sensación de estar dentro de ella. Hange gemía y mientras más aceleraba el paso sus gemidos eran más altos.
Hange se sentía demasiado excitada sucumbiendo ante el orgasmo que estaba teniendo, hacía tiempo que no se sentía así con Erwin, tenía meses que él no la tocaba y la última vez había tenido que fingir un orgasmo, pero con Levi era diferente, estaba dando rinda suelta a sus instintos más bajos y entones arqueo su espalda haciendo su cabeza hacia atrás y se dejó llevar por aquel orgasmo.
Levi continuo con las envestidas ahora más rápidas y profundas mientras disfrutaba de cada sensación que Hange le ofrecía, todos sus sentidos estaban alerta y más estando cerca del clímax. Hange araño su espalda y él se corrió dentro de ella soltando un último gemido de placer. Oculto el rostro en el cuello de Hange y trato de regularizar su ritmo cardiaco notando que incluso carecía de aire. Se mantuvo así por un instante y luego se dejó caer a un lado de Hange.
Ella se incorporó y sentó sobre su cuerpo, paso toda su castaña cabellera a un solo lado y comenzó a besar el pecho de Levi recorriendo cada parte causando una gran sensación cada área de su cuerpo. Sus miradas intensas y llenas de deseo se cruzaron y ahora entendía que le sería más difícil el alejarse de Hange después de aquella noche, había cometido un terrible error y no podía dar marcha atrás.
Hange logro que tuviera una segunda erección y la noche avanzo entre caricias y deseo hasta que finalmente el cansancio los dejo tumbados en la cama mientras él abrazaba el cuerpo desnudo de Hange.
Hange escuchaba atentamente los latidos de Levi y acariciaba su brazo.
-Te has quedado muda -dijo para romper el silencio.
-Siempre me estas molestando con que soy demasiado habladora -contesto-. Además, usualmente no soy muy habladora en la cama -dijo y soltó una risita.
-No, ya vi que mas bien eres toda una fiera, me has dejado arañada la espalda.
-Lo siento -se disculpo avergonzada y Levi beso su cabeza.
-¿Con quién fue tu primera vez? -pregunto curiosa.
-¿Por qué quieres saber?
-Curiosidad, quiero saber cuántas han existido aparte de mí.
-Una -contesto, pero sin mostrar importancia.
-¿Quién? -pregunto aunque en realidad no quería saber. Ahora se sentía tonta sintiendo celos por una mujer que no conocía o quizás sí.
-No tiene importancia, no la conoces y jamás lo harás -contesto.
-Debió ser alguien muy importante como para que decidieras acostarte con ella -medito en voz alta pues conocía a Levi y sabia que no se iría a la cama con cualquier mujer, de ser así entonces tendría una larga lista de mujeres con las que hubiera pasado la noche debido a que varias de la legión lo deseaban-. Al menos dime como era.
-Era pelirroja, cabello largo, alta, delgada y con un lunar debajo de sus ojos verdes.
-Pensé que tenías un tipo de chica -dijo meditando-. Ya sabes, castañas cuatro ojos.
-El físico no es lo que me interesa.
-¿Cuál era su nombre?
-Rose, como la muralla o la flor.
Hange pensó que ese nombre debía pertenecer a una mujer sumamente sexy y más por la descripción que Levi le había dado.
-Ella era astuta, una carterista profesional y seductora, sumamente seductora. Nos conocimos cuando me intento robar.
-Así que te gustan fuertes, inteligentes y astutas -dedujo Hange-. Supongo que te sigue esperando en la ciudad subterránea.
-Ella está muerta -hablo con amargura y decidió continuar antes de que Hange lo llenara de preguntas-. Era una gran seductora porque además de robar se dedicaba a la prostitución, solo vio en mi un blanco, era joven e ingenuo, al final le robo a alguien que no debía y termino con una bala en el pecho.
-Lo siento, siento que te rompieran el corazón -dijo sintiendo como el corazón de Levi se había agitado desde que había pronunciado su nombre.
-Ella no rompió mi corazón, solo éramos compañeros de cama -contesto.
Solo existía una mujer que le había robado sus pensamientos y ahora su corazón y aunque no era la intención de Hange al final era ella quien le rompería el corazón ya que al amanecer ella seguiría siendo la pareja de Erwin y él su niñero.
-¿Tu no quieres saber con cuantos? -pregunto sacándolo de sus pensamientos y al no recibir respuesta de Levi ella de todos modos decidió hablar-. Solo Erwin.
Que Hange pronunciara aquel nombre hizo que se odiara por lo que acababa de pasar así que la soltó decidido a salir del lugar, pero Hange lo sostuvo del brazo.
-Lo siento, no debí pronunciar su nombre, se que no es fácil para ti como tampoco lo es para mí.
-Debería irme -dijo girándose para verla una última vez.
-Quédate -suplico.
