La llave de tus recuerdos
PARTE 3
There's a house we can build
Every room inside is filled
With things from far away
The special things I compile
Each one there to make you smile
On a rainy day
TRADUCCION: Hay una casa que podemos construir, cada habitación en su interior está llena con cosas de muy lejos. Cosas especiales que reuní. Cada una de ellas para hacerte reír en un día lluvioso.
No supo cuando paso, pero se quedó dormido entre los brazos de Hange y no despertó hasta que la luz del sol le dio directo, él se cubrió el rostro con su brazo y se quejó.
-Ya es de día -dijo adormilada Hange.
Levi estaba por hablar cuando escucharon como llamaban a su puerta.
-Hange ¿estas despierta?
Levi y Hange se miraron asustados, era Erwin y Hange sabía que no tardaría en entrar. Ambos saltaron apresurados fuera de la cama en busca de sus ropas.
-Si, dame un segundo -contesto mientras Levi terminaba de vestirse-. Sal por la ventana -dijo en voz baja mientras lo empujaba en esa dirección.
-¿Estas loca? Es el tercer piso.
-Te he visto saltar de más altura y caer de pie como gato -alego y empujo fuera del cuarto, la puerta se abrió justo cuando Hange se metió rápidamente a la cama cubriéndose para que no la viera desnuda.
-¿Sigues en cama? -pregunto al entrar y verla tapada hasta el cuello entre las cobijas.
-Si, estaba cansada -contesto Hange y fingió bostezar.
Erwin se sentó a la orilla de la cama e intento quitarle las cobijas a Hange, pero ella no lo permitió.
-Necesito verte en media hora abajo, ponte algo lindo ¿sí? -pidió y beso su frente.
-Si, dame solo cinco minutos -dijo y fingió una sonrisa a Erwin.
Erwin sonrió y salió del cuarto. Al hacerlo se topó con Mike.
-Todo listo -anuncio sonriente Mike-. Desayuno romántico preparado, ramo de rosas aguardando y… -hizo una pausa y le mostro una botella.
-Es muy temprano para beber -regaño.
-Es por si dice que no -aclaro.
.
Por su parte Levi había caído de pie sin ningún daño y se levantó dispuesto a continuar con su escape cuando se topó de frente a Petra.
-Líder -dijo Petra sorprendida y lo inspecciono de arriba abajo, era obvio que había pasado la noche en compañía de alguien más y miro hacia el tercer piso de donde lo había visto salir, fue cuando supo que había dormido con la líder Hange Zoe.
-No digas ni una palabra Petra -pidió y ella asintió.
Hange bajo usando un traje negro y lista para una reunión pues pensaba que para eso le había pedido Erwin que bajara. Ella se topo con Erwin al pie de la escalera y él le sonrió.
-Ven conmigo -dijo tomándola de los hombros y jalándola hacia el comedor donde al entrar fue recibida con un gran letrero que sostenían dos miembros de la legión y en el que se leía ¿Te casarías conmigo?
Erwin ya había notado la distancia que crecía entre ambos conforme pasaba el tiempo. Y no pudo evitar pensar en cómo por torpe había perdido a su primer amor Marie, había aprendido de ese error, no perdería a Hange y por ello estaba dispuesto a colocarle un anillo si con eso lograba mantenerla a su lado.
-Erwin ¿Qué es todo esto? -pregunto asustada y al mirar a Erwin vio que estaba arrodillado con un anillo.
-Es simple, Hange Zoe ¿Me harías el honor de ser mi esposa? -pregunto con una gran sonrisa.
El anillo era hermoso y lucia costoso. Se preguntó ¿cuánto había ahorrado Erwin para comprarlo? y ahora no sabía que contestar.
-Erwin es muy ostentoso eso -logro decir.
-No existe nada que no pueda darte o que te negara, si tan solo contestaras que si -dijo aun con un gran sonrisa-. Dime que si Hange.
-Yo no lo sé…
-Te diré algo -dijo poniéndose de pie y tomando la mano de Hange-. Tomate unos días para considerarlo -dicho esto le coloco el anillo-. Pase lo que pase mi corazón siempre será tuyo -beso sus nudillos y Hange miro el anillo.
La noticia del compromiso se extendió por toda la legión e inevitablemente llego a oídos de Levi quien ahora está bebiendo, un habito horrible al cual solo había sucumbido una vez hacía muchos años.
-Líder -hablo Petra preocupada.
Ella había pasado el día entero buscándolo y finalmente lo había encontrado en su habitación bebiendo, cosa que no era natural en él, porque hasta donde sabia, su líder odiaba la bebida.
-Estoy festejando -dijo levantando la botella y sirviéndose en un vaso-. Por Hange y Erwin, que tengan una linda boda, una excelente luna de miel y a la larga unos hermosos hijos.
-Líder creo que ya bebió demasiado -dijo Petra acercándose a Levi y le arrebato la botella.
-Estoy bien -se quejó y tomo lo que quedaba de la bebida en el vaso-. Estoy mejor que bien, estoy perfecto.
A decir verdad, había consumido tanto alcohol que tenía varios de sus sentidos adormecidos y apenas era consciente de lo que sucedía a su alrededor.
Petra odiaba ver al hombre que amaba en esas condiciones y deseaba animarlo, darle un poco de esperanza.
-Líder, usted la ama -dijo inspeccionándolo.
-Es una mujer escandalosa, desordenada, torpe… -comenzó a enumerar, quizás si se enfocaba en todo lo que odiaba de ella entonces sus sentimientos se desvanecerían, solo tenía un problema, él amaba todo de ella incluso sus defectos-. ¿Qué pensaba? ¿Qué ella dejaría a Erwin? -dijo amargamente pues a decir verdad después de haber estado juntos él hubiera esperado eso, pero esos solo eran sueños y ahora estaba en la realidad, Hange era la pareja de Erwin, tenían historia de fondo y él… bueno él había traicionado a su amigo.
-¿Por qué no le pregunta? -sugirió-. Quizás cuando este sobrio.
Dicho esto, ella se inclinó con el propósito de besarlo, estaba a centímetros de sus labios y fue cuando Levi la detuvo.
-No estoy tan borracho cadete Ral.
Petra sonrió y se apartó.
-Era para sostener mi teoría -dijo y decidió explicarse-. Si ella no sintiera nada por usted esa noche no hubiera pasado, simplemente lo hubiera detenido como usted a mí.
-Gracias Petra -dijo tomando su mano.
Petra sentía algo por Levi, pero sabia que él no sentía nada por ella mas que amistad y podía vivir con eso al menos de momento.
Mientras tanto Erwin pensaba en Hange y trataba de convencerse de que era lo correcto, aunque en el fondo habría deseado que Hange digiera que no. Pero era lo que se suponía debía de hacer, tenía dos opciones, perder a Hange o casarse y como estaba claro que no quería perderla entonces el matrimonio era la respuesta más lógica. Ya una vez había perdido a Marie con Nile y no esperaría a que apareciera otro para robarle a Hange, eso simplemente no podía permitir que pasara, y por eso él la arrasaría al altar de ser necesario si así la mantenía a su lado.
-Ya estoy aquí -hablo Levi a sus espaldas, era tan sigiloso que no lo había podido escuchar acercarse.
-¿Has bebido? -pregunto sorprendido al notar la cara de resaca de Levi.
-Algo, ayer, pero ya estoy bien -contesto-. ¿Qué quieres ahora?
-Tenemos programada una nueva expedición, la investigación de Hange nos la consiguió -anuncio-. Esta vez quiero que tu equipo tenga una misión especial fuera de la formación ridícula que Shadis quiere implementar.
Hange miraba su anillo, pero en lugar de pensar en Erwin pensaba en Levi. El amor por Erwin había terminado antes incluso que apareciera Levi en el mapa, pero jamás había tenido el valor para terminar con él y ahora estaba en ese dilema de la boda mientras su corazón le pertenecía a alguien más.
-Se que es ostentoso, pero deja de mirarlo -dijo Levi parado debajo del marco de la puerta-. Erwin me envió para recordarte sobre la fiesta de hoy.
Levi miro detenidamente a Hange, ella no lucia contenta con el compromiso, a decir verdad, lucia triste, pero no sabía el motivo y no era lo suficientemente arrogante como para pensar que se debía a él.
-Se que estás pensando -dijo Hange sin siquiera mirarlo-. Pero no podía decirle no frente a toda esa gente. Claro esta que tampoco le dije que si -dicho esto levanto la vista para mirar esos ojos que tanto amaba.
-¿Le amas? -pregunto cerrando la puerta de la habitación para que nadie escuchara.
-Lo admiro -confeso-. El me salvo la vida.
Levi había escuchado infinidad de veces por los pasillos como Erwin había salvado a Hange, decían que debido a eso su historia de amor era con la que todas las chicas soñaban y suspiraban, pero nadie sabia por completo la historia, todos se limitaban a decir "el capitán salvo a Hange" "el capitán siempre ha cuidado de Hange" sin dar mas detalles y ahora Levi sentía curiosidad, pero antes de que preguntara Hange volvió a hablar.
-Además antes de que saliera con Erwin los altos mandos ni siquiera me escuchaban, una mujer, decían, que va a saber una mujer sobre ciencia -dijo frunciendo el ceño al recordar esas frases-. Sentía que estaba en un cuarto clamando, gritando con todas mis fuerzas y nadie escuchaba, bueno solo uno, Erwin. Él me escucho…
-¿Pero le amas? -volvió a preguntar Levi.
-Eso no te concierne preguntar -dijo poniéndose de pie y dándole la espalda.
-Es simple, ¿le amas o no? -dijo enojado y tomo de su brazo para girarla y que lo encarara-. ¡Contesta la maldita pregunta!
Levi deseaba saber, si su respuesta era si entonces la dejaría y nunca más volvería a besarla o siquiera mirarla, pero si ella decía que no…
-En un mundo perfecto… quizás -contesto.
-Pero este no es un mundo perfecto.
-Y es por eso que no se me permite seguir a mi corazón.
Levi beso a Hange, ella lo rodeo por el cuello y correspondió el beso.
Ambos caminaron hacia la cama donde quedaron recostados mientras continuaban el beso.
-No Levi, alguien podría entrar -dijo deteniéndolo cuando se dio cuenta de que Levi comenzaba a desabotonarle la blusa-. Ayer fuimos afortunados.
Aun así, Levi no la soltó, en su lugar admiro el rostro de aquella mujer que le había robado el corazón y probablemente la que lo rompería en pedazos. Ambos intercambiando miradas. Miradas llenas de amor y deseo.
-Termine de leer el libro que me diste -dijo tomando la mano vendada de Hange.
-¿Te han gustado los poemas? -pregunto entrelazando sus dedos con los de Levi mientras que con su otra mano acaricio su cabeza.
-Uno -dijo tomando la mano de Hange y depositando un tierno beso en su muñeca-. ¿Te comparo con un día de verano? Vos sos mas templado y placentero -dijo justo antes de reclamar los labios de Hange para después continuar diciendo el poema en su oído-. A veces quema el sol con su destello -dicho esto bajo sus labios al cuello de Hange y trazo una línea de besos desde ese punto hasta llegar nuevamente a sus labios por cada frase que decía-. Mientras los hombres respiren y los ojos vean, vas a vivir en aquellos que me lean.
Hange abrazo a Levi para atraerlo mas a su cuerpo, ella necesitaba sentirlo cerca, sentir como su pecho subía y bajaba debido a su respiración agitada. Ella le amaba y ya no podía estar sin él.
Levi la beso como si fuera el ultimo que podría darle, se separo un poco de Hange y sus manos terminaron de desabotonar la blusa de ella, una ves expuesto su pecho comenzó a acariciarla mientras Hange sentía como su piel se erizaba por donde la tocaba.
Levi continuo su camino hasta el pantalón de Hange para desabotonarlo. Tenerla tan cerca, sentir sus labios y la respiración agitada de su cuerpo hicieron efecto en él teniendo una erección y así como la noche anterior no tardo tiempo en hacer suya a Hange.
Esta vez ese momento fue rápido, unos minutos después él se estaba alejando del cuarto de Hange y sintiéndose mas miserable que antes.
Tomo una ducha rápida y se cambio para asistir a esa ridícula fiesta. Ahora estaba con Mike y Erwin esperando a que bajara Hange.
-Es tarde -dijo Erwin mirando hacia arriba esperando a Hange-. ¿Le recordaste? -pregunto sin ver a Levi.
-Tsk claro que lo hice -contesto, aunque intentaba repasar si en verdad le había recodado, solo podía recordar que habían tenido un rápido desliz y ahora que lo pensaba quizás no le había recordado.
Levi se juró que si no aparecía por los escalones en dos minutos subiría por ella y la arrastraría a esa maldita fiesta, pues entre más rápido terminaran con eso para él sería mejor. No quería pensar en lo insufrible que sería el camino de ida viendo como Hange estaba al lado de Erwin y como los vería bailar y reír juntos toda la noche.
En ese momento Hange apareció luciendo un largo vestido rojo con piedras negras en el escote, llevaba guantes blancos y su cabello recogido en un elegante chongo decorado con piedras de cristal que brillaban por la luz. Sus labios eran rojos tentadores y sus ojos estaban delineados haciéndolos ver más grandes. Y por un instante sintió que el tiempo caminaba más despacio mientras la imagen de Hange bajaba por aquellos escalones.
-Luces hermosa -dijo Erwin y Hange sonrió, aunque después de eso miro rápidamente a Levi quien no había dejado de admirarla y ella tampoco pudo negar que él lucia muy bien con ese traje negro.
Levi pensó que en su vida había visto algo tan bello, era la combinación perfecta entre delicadeza y fuerza.
Hange tomo el brazo de Erwin y caminaron con Levi y Mike siguiéndolos. Subieron a la carreta y emprendieron su camino.
Al llegar a la fiesta tomaron asiento en la mesa de los altos mandos.
-El comandante Shadis se disculpa por no venir -dijo Erwin e intento pensar en alguna escusa.
-Ahórratelo Smith, ya sabemos que Kait odia estas reuniones sociales -dijo Pixis quien ya estaba borracho.
Erwin sonrió y miro a Nile quien para su agrado había llegado solo.
-Nile ¿Marie se quedó en casa?
-Tiene que, en unos días dará a luz a nuestro segundo hijo -Contesto Nile complacido.
-Disfruta ahora Nile -intervino Pixis-. Después del tercero no te quedaran ganas de volver a tocar a tu mujer.
Dicho esto, todos los hombres de la mesa rieron y Hange miro molesta a Erwin.
-Erwin ¿para cuándo la boda y los hijos? -pregunto Pixis-. Ya notamos que la señorita lleva un anillo.
-Es muy reciente el compromiso, no hemos pensado la fecha -contesto Erwin-. Y mucho menos hemos pensado en tener hijos.
-Bueno, pero ya habrán hablado de cuantos quieren tener -dijo Nile-. Recuerda irte a lo grande Erwin, aunque esta claro que no puedes compararte conmigo, ya sabes a lo que me refiero.
Hange miro furiosa a Erwin y luego decidió hablar.
-¿Han leído la teoría de Freud? -pregunto sonriente mirando como todos los hombres se quedaban callados con una expresión confusa. Todos menos Levi quien hizo un esfuerzo sobrehumano para no escupir la bebida por la risa que le había provocado. Él había leído a Freud gracias a Hange y ya sabía por dónde iba-. El tiene ideas acerca de la percepción del hombre respecto al tamaño que podría ser de su interés.
-No entiendo -dijo Nile.
-¿Has escuchado la frase dime de que presumes y te diré de lo que careces? -pregunto Levi.
Dicho esto, todos los hombres de la mesa comenzaron a reír a excepción de Erwin.
-Hange, unos minutos -pidió y ambos se levantaron de la mesa.
Levi estaba por seguirlos cuando Mike lo detuvo.
-Déjalos, son pleitos de pareja y aquí no van a entrar titanes así que están a salvo a menos que ella lo mate.
Después de unos minutos la pareja regreso a la mesa, Hange lucia furiosa y Erwin trato de fingir una sonrisa.
-Caballeros, una disculpa -dijo tomando asiento-. ¿Nos hemos perdido de algo? -pregunto mirando a todos.
-Comentábamos de planes a futuro -contesto Zackly- y ahora es su turno.
-Bueno, continuar explorando, descubrir mas sobre los titanes y claro casarme y todo eso -dijo Erwin no luciendo muy a gusto con esto último.
-¿Señorita Zoe? -pregunto ahora mirándola a ella.
-No necesito pensar a futuro, tengo todo lo que necesito, aire en mis pulmones y un corazón que funciona -contesto de inmediato-. Es mejor despertarse en la mañana y no tener ni idea de lo que va a pasar, eso permite que cada día sea especial, que las personas que conoces signifiquen algo -ella miro a Levi instintivamente-. Me di cuenta que la vida es un regalo que no pienso desperdiciar porque nunca sabes lo que vendrá después. La vida es lo que sucede cuando estas ocupado haciendo planes, así es como pienso y por ello hago que cada día sea importante. Si me la pasara planeando entonces me perdería de demasiadas cosas.
Todos se quedaron callados reflexionando aquellas palabras hasta que Nile hablo.
-El pensamiento de una mujer -dijo y soltó una carcajada, los demás le siguieron el juego incluso Erwin. A excepción claro esta de Levi quien continuaba mirando serio a Hange, para él sus palabras siempre permanecerían grabadas en su cabeza. La vida era un regalo y él no lo desperdiciaría.
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Durante la fiesta Erwin aprovecho para platicar con los altos mandos mientras Hange paseaba de un lado a otro harta de estar en aquel lugar.
-Vamos a bailar Erwin -pidió Hange extendiéndole su mano.
-No puedo, debo hablar con uno de los del consejo del rey, Shadis me ha encargado esa tarea -dijo soltando la mano de Hange y al verla pudo notar su decepción.
Levi miraba a la pareja y maldecía a Erwin por lo idiota que era. De ser él no gastaría ni un solo segundo en compañía de Hange, después de todo nunca sabían cuando morirían.
-Ven Levi, bailemos -pidió Hange tomándolo de la mano y pudo sentir el anillo de su dedo, haciéndole recordar que ella nunca seria de él.
Ambos caminaron hacia la pista de baile. Hange coloco una mano en el hombro de su compañero y con la otra tomo la de Levi mientras él colocaba una a la altura de su espalda. La música comenzó a sonar y ambos bailaron en silencio por unos segundos mientras se miraban directamente a los ojos.
-No sabia que supieras bailar -dijo Hange y soltó una risita.
-Muchas cosas que no sabes de mi -contesto Levi-. Además, es lo único que se puede hacer en esta fiesta tan aburrida. En la ciudad subterránea sabían hacer buenas fiestas. La danza era alegre, las personas aplaudían al compás, otros bebían y las risas no faltaban. A Isabel le encantaba cantar a todo pulmón, algo desentonada, pero la gente por alguna extraña razón le aplaudía y Farlan bailaba toda la noche acompañado de un sinfín de mujeres hermosas.
-¿Y tú? -pregunto Hange contenta de escuchar aquella historia y saber más del pasado de Levi.
-Me limitaba a ver, siempre he sido muy observador.
Desde iniciado el baile no dejaron de mirarse y sintieron como su corazón latía agitadamente, se amaban el uno al otro y siempre seria así aun cuando el destino los mantuviera alejados.
-¿Si no amas mas a Erwin porque sigues con esto? -pregunto Levi.
-Sin él apoyándome mis experimentos no serían llevados a cabo y más vidas se perderían en las misiones -dijo agachando la mirada.
Levi la atrajo más hacia él y susurro a su oído.
-Escapemos, solo por esta noche.
Hange se separó de Levi y salió apresurada de la pista de baile tomándolo de la mano.
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-Mike ¿has visto a Hange? -pregunto Erwin y este negó.
-Pero puedo olerla -dijo olfateando el ambiente.
-Búscala por favor, necesito que este a mi lado cuando hable con Zackly, quizás así me preste atención, él nunca se negaría a mirar a una mujer.
Mike siguió el aroma y vio a la distancia como Hange y Levi salían del gran salón lleno de gente.
-Mike nos sigue -advirtió Levi al ver que Mike se encaminaba a la misa puerta-. Su olfato, no lo lograremos perder.
A menos que… -ella saco de su bolsa una pequeña botella de perfume y se colocó unas gotas en el cuello y muñecas, luego se la paso a Levi.
-¿Porque traes perfume?
-Antes de que fueras mi niñero, ese cargo era de Mike y él era mil veces peor que tu -contesto riendo y emprendieron la huida.
Mike salió y no pudo olfatear más el aroma de Hange o el de Levi y entre las personas que entraban y salían miles de aromas se mesclaban, entonces tomo un pasillo esperando fuera el correcto.
Levi y Hange corrían entre los pasillos de la enorme mansión mientras ella reía, se toparon con uno de los sirvientes y accidentalmente tiraron la bandeja que cargaba con bebidas.
-Lo sentimos -dijo Hange antes de tomar el siguiente corredor-. Aquí, esta puerta da a las escaleras de la servidumbre -dijo abriendo la puerta y ambos ingresaron. Antes de cerrar la puerta Levi alcanzo a ver la silueta de Mike acercándose.
-Es persistente -dijo mientras corrían escaleras abajo.
Ellos lograron salir del lugar, Hange corría tomada de la mano de Levi por las calles empedradas de la ciudad hasta que se detuvo.
-Aguarda, déjame quitarme estos tacones -dijo quitándose los zapatos.
La noche comenzaba a sentirse fría, Levi se quitó su saco negro y se lo coloco en los hombros a Hange, luego la cargo.
-¿Qué haces? bájame -dijo, pero en tono divertido.
-Si caminas descalza terminaras con heridas en los pies -alego y entonces comenzaron a caer gotas de lluvia sobre ellos.
-Se desatará una tormenta -dijo Hange mirando al cielo negro.
-Será mejor que busquemos refugio -sugirió Levi.
-Tengo el lugar ideal -hablo Hange.
Caminaron dos calles y llegaron a una puerta de madera algo desgastada, Hange la abrió y entro.
-Vamos -ánimo y Levi la siguió-. Dentro todo estaba oscuro hasta que ella encendió una vela que había encontrado o quizás que sabía que estaba ahí.
Al mirar el lugar este tenía un montón de libros por todos lados, mapas, prototipos de inventos y un sinfín de otras cosas dispersas por todos lados. Era casi como el laboratorio que tenía Hange en el cuartel, solo que este lugar lucía abandonado. También estaban muebles polvorientos y desgastados por el abandono, entre ellos estaba una mesa de madera, libreros repletos y un sofá.
-Este era mi refugio, bueno mío y de mi padre -dijo prendiendo otras velas para iluminar mas el lugar-. Cuando la policía militar lo mato yo solía venir aquí y continuar leyendo todo lo que dejo, después me fue más difícil escapar para poder hacerlo.
Levi repasaba cada parte del lugar con la vista, Hange le estaba mostrando parte de su pasado. Camino a una mesa de madera y tomo un libro que estaba empolvado. Se imaginó las veces que ella había estado ahí en compañía de su padre aprendiendo un sinfín de cosas.
El lugar estaba sucio y necesitaba una gran limpieza, pero no le importo. Dejo el libro en el mismo sitio de donde los tomo y camino hacia Hange, la tomo entre sus brazos atrayéndola más a su cuerpo y beso sus labios sin tregua hasta que requirió de aire, entonces bajo a su cuello, el aroma de ese perfume despertaba en él la necesidad de sentir su cuerpo desnudo bajando una de las mangas de su vestido para dejar al descubierto su hombro.
-Te amo Levi -logro decir en voz baja Hange mientras Levi la besaba-. Ya me decidí, voy a dejar a Erwin.
Levi no contesto, estaba ocupado besándola y olfateando aquel aroma dulce que provenía de la piel de Hange. Bajo la cremallera del vestido ubicada en la espalda de Hange y acaricio su piel desnuda.
Ella desabotono su camisa blanca que seguía mojada y pegada a su cuerpo marcado el cual repaso con las manos enguantadas.
Levi la tumbo sobre el sofá mientras la besaba lleno de pasión desenfrenada, ansiaba su boca, su olor y sentir su piel.
Le quito apresurado uno de los guantes largos que llevaba y tomo su mano entrelazando sus dedos mientras que su otra mano se deslizaba por debajo de su vestido mojado debido a la lluvia acariciándole una de las piernas hasta arriba donde sintió la ropa interior de Hange.
Hange estaba tan cerca del cuerpo de Levi que podía sentir como su pecho subía y bajaba con velocidad por su respiración agitada. Soltó la mano de Levi y se quito deprisa el otro guante para poder sentir su piel. Ella poso una de sus manos en el pecho de Levi a la altura de su corazón y pudo sentir sus latidos agitados.
-Hange -murmuro mientras se aferraba a ella y besaba su clavícula.
Levi termino por quitarle el vestido repasando con sus labios y manos todo su cuerpo.
Hange tampoco perdió tiempo en quitarle la camisa a Levi y después bajarle los pantalones.
Ambos estaban prácticamente desnudos mientras continuaban besándose y al cavo de poco tiempo se deshicieron de toda la ropa. Para Hange sentir el cuerpo cálido de Levi junto al suyo era una emoción inimaginable, ella lo amaba, lo deseaba y quería que permanecieran así eternamente juntos.
Ambos se sintonizaron en sus movimientos, mientras sus cuerpos estaban envueltos en la pasión desenfrenada que sentían hasta que al final ambos alcanzaron el clímax.
Las velas casi se habían extinto, no sabía cuánto tiempo había pasado desde su llegada y Levi cayo rendido cerrando sus ojos por un instante, cuando volvió a abrirlos miro a Hange, ella lo veía fascinada y acariciaba su frente con delicadeza.
Levi la miro atentamente y ella sonrió.
-¿Que? -pregunto Hange al notar esa mirada.
-Sabes, siempre pensé que la vida era una gran mierda -confeso besando el hombro de Hange -. Todo cambio cuando te conocí.
-Así que básicamente soy tu ángel.
-Hange Zoe, para mi tu eres todo mi maldito mundo -dijo acariciando la mejilla de Hange-. Y yo te amo.
Hange sintió como una lagrima suya se deslizaba sobre su mejilla y encontraba camino a través de los dedos de Levi.
Levi se incorporó y miro nuevamente el lugar, seguía sucio lleno de capas de polvo y telarañas en las vigas, no podía creer que hubiera dormido o tenido relaciones en un lugar así, pero eso solo confirmaba lo loco que lo volvía aquella mujer.
Hange y Levi regresaron a escondidas al complejo y compartieron un rápido beso antes de que cada uno tomara su rumbo.
En cuanto llego a su cuarto se desplomo sobre la cama y saco un pequeño cristal de su bolsillo del pantalón para admirarlo, era uno de los tantos que Hange llevaba en el cabello aquella noche, un suvenir que había tomado para recordar que ambos se amaban aun cuando la vida los estuviera separando.
Saludos y mil gracias por los reviews, aquí he puesto la escena del poema, la visión que Levi tiene después del baile de San Valentín y lo de Petra dando explicacion de porque el otro Levi no alcanzo a comprender bien esta visión, estaba medio borracho. Ahora sobre los comentarios me dio mucha risa ¡deja al cejotas y quédate con Levi! jajaja si yo haría lo mismo, aunque la verdad pobre Erwin todavía que lo cuernean con el amigo y el otro le baja a Marie, mientras él todo ocupado en el trabajo, pero él tiene la culpa, para que le pone un niñero tan suculento.
Respecto a las actualizaciones iré subiendo uno por día e irán intercalados, mañana comenzamos con uno nuevo de La llave de tus recuerdos (es que ya lo tengo escrito) y el miércoles con uno nuevo de High School y así sucesivamente, excepto el domingo que es de descanso. En cuanto el horario, los estaré subiendo por la madrugada entre las 12:00 pm y las 2:00 am. Saludos.
