La llave de tus recuerdos

PARTE 6

Take my hand, will you share this with me?
'Cause darling without you

All the shine of a thousand spotlights
All the stars we steal from the night sky
Will never be enough
Towers of gold are still too little
These hands could hold the world but it'll
Never be enough
For me

TRADUCCION: Toma mi mano ¿vas a compartir esto conmigo? Porque cariño sin ti. Todo el brillo de mil focos, todas las estrellas que robamos del cielo nocturno nunca serán suficiente. Torres de oro son todavía demasiado pequeñas. Estas manos podrían sostener el mundo, pero nunca será suficiente para mí.

El sonido de las campanas despertó a Hange, ella se cubrió la cabeza con la almohada y maldijo por lo bajo.

-Oye cuatro ojos despiértate -dijo Levi quitándole la cobija.

-No, solo unos minutos más -se quejó e intento taparse nuevamente.

-Ni un minuto más -volvió a regañar.

-Es tu culpa, tú me mantuviste despierta toda la noche -dijo asiéndose bolita debido al frio.

-Recuerda que tenemos que patrullar los refugios y pronto repartirán las provisiones.

Hange se levanto con pesadez y se puso una bata blanca sobre su pijama para quitarse el frio.

-Bien, dame cinco minutos.

-Vas a requerir más de cinco minutos, no permitiré que salgas de aquí sin tomar un baño -dijo cruzándose de brazos.

-Tome un baño ayer -alego cansada.

-¡Los baños se toman diario! -grito y al ver que Hange estaba por regresar a la cama a dormir camino hacia ella y la cargo sobre su hombro.

-¡Bájame enano idiota! -grito y pataleo.

-Vas a tomar un baño o juro que nunca más volveré a tocarte -dijo decidido mientras salía del cuarto rumbo al baño.

.

Segundos más tarde Hange estaba en la tina meditando un sinfín de cosas mientras Levi pasaba la esponja por su espalda y sentía alivio en su cuerpo magullado gracias al agua caliente.

-Auch -se quejó por el dolor.

-Ayer por la noche no te quejaste del dolor -dijo mirando los moretones en la espalda de Hange-. Espero que el dolor te haga entender que debes ser menos imprudente.

-Oye eres mi pareja, no mi madre.

Levi se levantó y tomo una toalla.

-Debemos darnos prisa -dijo extendiéndola.

-Tu fuiste el que insistió en el baño -dijo Hange saliendo de la tina y enrollando la toalla en su cuerpo desnudo.

-Me niego a tocarte si estas sucia -dijo abrasándola por detrás y besando su hombro.


Al llegar al lugar de repartición vieron el caos en persona. La gente se empujaba, gritaba y arrancaba la comida. Las personas ya no hacían fila y se escuchaba el llanto de niños y una que otra mujer.

Entre ellos varios hombres se estaban golpeando y otros atacaban a los soldados para llegar a la comida.

-¡Hagan una fila! -gritaba un miembro de las tropas estacionarias, pero nadie le hacía caso.

-Ve a detener la pelea, yo a que hagan una maldita fila -dijo Hange y Levi asintió.

-¿Problemas para controlar el rebaño? -pegunto Hange al hombre.

-Lo que faltaba, que estuvieran fastidiando los inútiles de la legión -dijo mirando a Hange con desprecio.

Hange miro a su alrededor, varios de las tropas estacionarias hacían una cadena humana para bloquearles el paso.

-Lo están haciendo mal -dijo al notar que estaban a punto de pasar los civiles.

-Supongo que tienes una mejor forma de controlarlos -dijo burlón.

-Algunas, pero por ahora -contesto Hange y le arrebato la escopeta al hombre.

-¿Qué haces? -pregunto sorprendido, pero al instante Hange disparo al muro a una altura considerable.

La gente entro en pánico y se agacho cubriendo sus cabezas.

-¡Primer tiro de advertencia, no daré un segundo, formen una maldita línea o quédense sin alimento! -grito Hange y la gente se levanto asustada mientras formaban una línea. Ella sonrió complacida y le entrego la escopeta al soldado-. El rebaño asustado se controla con miedo -dijo y vio como se había quedado con la boca abierta-. El miedo les nubla el cerebro, nunca entenderán a base de palabras solo de acciones y la barrera humana está mal, los brazos deben ir a la espalda entrelazados con los de sus otros compañeros, así les será más difícil romperla sin mencionar que los civiles no serán agredidos en el proceso.

Hange se alejo y superviso durante unos minutos hasta que el alboroto comenzó de nuevo debido al anuncio.

-¡Las raciones se han agotado! -grito un miembro de la policía militar y nuevamente empezaron a protestar los civiles, así como empujarse y arrebatarse la comida.

-¡Dame eso, no he comido desde ayer! -grito un hombre que se jaloneaba con otro más robusto y alto.

-¡Aléjate es mi comida! -gritaba y entonces le soltaba un puñetazo al otro hombre haciendo que trastabillara hacia atrás y empujara a un miembro de la policía militar.

El hombre se giro y arrebato el arma al soldado y luego apunto.

La gente grito como loca y salió corriendo, el hombre disparo y en lugar de darle a su blanco fallo y le dio a una mujer creando más pánico.

-¡Alto ahí! -ordeno un hombre de la policía militar mientras le apuntaba.

-¡Fue un accidente, lo juro! -dijo el hombre y comenzó a llorar.

Hange sabía que eso acabaría mal y entonces el hombre ante la presión apunto a su cabeza y se disparó. Restos de su cerebro salieron volando y ensuciando a su alrededor y Hange sintió nauseas.

-No veas, ven conmigo -dijo Levi cubriéndole los ojos mientras ella se llevaba una mano a la boca y otra a la altura de su estómago.

Levi la arrastro lejos del caos y entonces vomito.

-Diseccionas aves, titanes y animales y vomitas por un poco de sangre humana -dijo mirando a Hange quien lucía pálida.

-No ha sido por la sangre Levi -dijo recuperándose-. Solo no puedo creer que se comporten como animales.

-Es la naturaleza humana, la necesidad de vivir les hace actuar sin pensar en los demás -explico sin mostrar algún sentimiento. Para Hange todo ese alboroto era algo nuevo, para él no, había visto cosas peores en la ciudad subterránea.


-La situación se sale de control -dijo Erwin mirando por la ventana. Él estaba en compañía de Levi quien le había comunicado sobre el incidente-. Apenas han pasado unas semanas y ya se empieza a notar la escasez de comida, la gente se esta volviendo mas agresiva debido al hambre y pronto comenzaran a morir.

-Y entre más cadáveres en las calles mas alimañas, entre mas alimañas mas enfermedades y la población continuara muriendo.

-Si la gente empieza a morir por enfermedad esto afectara tanto a ricos como pobres, debo plantear ese punto en la siguiente reunión -dijo decidido Erwin.

-No escucharan Erwin, ellos solo quieren que la gente refugiada muera, son un lastre y no desean hundirse con ellos.

-Pero algo se ha de intentar -dijo girándose para ver a Levi directamente-. ¿Hange esta bien? -pregunto y un rastro pequeño de angustia se reflejó en su rostro.

-Un poco alterada por el incidente de la mañana.

-Ya veo -dijo y se giro de nuevo-. Eso es todo Levi.

Él se puso de pie y salió de la oficina.


Hange miraba sin ánimos su plato de comida y por mas que intentaba comer no lo lograba pues temía que fuera a vomitarlo todo de nuevo.

-Tienes que comer -dijo Levi sentándose a su lado y noto el plato lleno.

-No tengo apetito -contesto apartando el plato-. Erwin me dijo que me tomara el día, pero eso solo empeorara las cosas.

-Eres mujer de ciencia no soldado, entiendo que sientas que te ha cortado las alas -dijo mirando el rostro triste de Hange.

-Extraño mis investigaciones, tener mi cabeza ocupada y no pensar en tanta miseria -confeso- Incluso preferiría matar titanes antes que seguir encerrada aquí.

-Es muy temprano para pensar en una misión al exterior, casi van a cumplirse dos meses desde lo del muro.

-No han sido dos meses -dijo Hange.

-Dije casi -aclaro.

-No, no llevamos tanto tiempo -alego y se puso a meditar.

-Torpe te digo que si -regaño Levi y entonces Hange se levantó asustada.

-Tengo que irme -dijo y antes de salir volvió a girarse y tomo el plato.


Hange salió a dar un paseo, necesitaba despejarse y meditar, además esa noche tenía una misión. Ella diviso a lo lejos un niño pequeño que estaba sentado en el suelo con la espalda pegada a la pared, temblaba de frio y además se veía demasiado sucio y demacrado.

-Hola pequeño -saludo Hange sonriendo y sin ser demasiado escandalosa para no asustarlo-. Toma -dijo entregándole su plato y el niño lo tomo mientras su mirada se iluminaba, eso hizo a Hange sonreír verdaderamente y luego se quitó la capa verde de la legión y se la coloco al niño-. Comienza a sentirse frio.

-Gracias señorita -hablo el pequeño y miro el nombre bordado de la capa-. Han… Han Zoe.

-Hange Zoe -corrigió alborotándole el cabello-. Continúa practicando pequeño.

Dicho esto, continuo su caminata hasta que se detuvo y sonrió-. Se que me estas siguiendo Levi -dijo y una figura descendió del tejado.

-Viejos hábitos -dijo caminando hasta estar al lado de Hange.

-Siempre podre sentir esa mirada tuya sobre mi -contesto mirándolo de lado.

-No deberías pasearte sola por las calles de noche, eres mujer y muchos hombres son unos cerdos.

-Puedo defenderme -dijo molesta, pero Levi la tomo desprevenida y la empujo hacia la pared colocando sus brazos a cada lado de Hange para impedirle escapar.

-No lo creo -dijo acercándose a su rostro y besándola con intensidad.

-Es que tu eres mi debilidad -contesto en cuanto Levi dejo sus labios.

Levi se quito su capa y se la coloco a Hange.

-Hace frio, debemos irnos o nos congelaremos -dijo apartándose de ella.

Hange asintió y se aferro a la capa de Levi, fue cuando noto que sus manos estaban heladas, pronto el frio seria otro factor que diezmaría la población.

-¿No tienes frio? -pregunto alcanzándolo.

-Estoy acostumbrado -contesto.

-Por vivir en la ciudad subterránea -dedujo y Levi asintió-. Dime más de ti -pidió Hange a Levi mientras caminaban.

-Mi madre murió cuando era niño -comenzó a decir y tomo la mano de Hange-. Después Kenny un amigo de mi madre o al menos así fue como se presentó, cuido de mí.

-¿Dices que quizás era tu padre? -pregunto intrigada

-No, pero podría haber sido un familiar. Nunca lo sabre -respondió-. Él se fue cuando era un mocoso y entonces tuve que valerme por mí mismo.

-Lo lamento -dijo tratando de imaginar lo que Levi había tenido que vivir a esa edad solo. Ella había perdido a su familia a los trece años y aun así sin Erwin jamás se hubiera imaginado seguir viva.

-Me entreno y enseño a sobrevivir, no necesitaba más de él -contesto amargamente-. Y ahora es tu turno, hemos hablando de cómo me crie, pero no has dicho nada de ti.

-¿Qué quieres saber?

-Como te enamoraste de Erwin.

-¿Seguro? -pregunto sorprendida y él asintió-. Bueno fue una época muy mala para mí -comenzó a narrar-. Se lo que estás pensando ¿Qué puedo yo saber sobre miseria?

-En realidad pienso que tu juventud debió ser muy jodida como para que seas tan dura y fuerte.

-No te equivocas. Mi padre era inventor y estaba inventando algo que según él podría cambiar la vida dentro de las murallas, veras él estaba estudiando la anatomía de las aves y creía que el humano algún día podría volar gracias a su invento ¿chiflado no?

-No creo que estuviera loco, solo veía el mundo de diferente forma.

-Pues la policía militar tampoco pensó que estaba loco y fueron a buscarlo una noche, yo tenia trece y Erwin dieciséis…

.

Hange era una joven de trece años, llevaba el cabello largo amarrado en media cola y un vestido. Se encontraba en la cocina ayudando a preparar la cena mientras su madre le explicaba los motivos por los que su padre creía que existía vida más allá de las murallas y que su invento los ayudaría a evitar a los titanes. Entonces un hombre entro estrepitosamente rompiendo la puerta de entrada y después cayendo de rodillas al suelo.

-Amigo ¿Qué te ha pasado? -pregunto el padre de Hange agachándose para ver cómo se encontraba.

Hange y su madre se asomaron y ella pudo notar que el hombre sangraba.

-Elena trae vendas -pidió el padre de Hange.

-¡Charles rápido la policía ya viene!

En ese instante el padre de Hange la miro a ella y a su madre y pudo ver el terror en sus ojos.

-Ven Hange rápido -dijo su madre tomándola de la muñeca y arrastrándola hacia la sala.

El padre de Hange las siguió y retiro un tapete dejando ver una puertita escondida.

-Corre y no me esperes -pidió a su esposa compartiendo un último beso. Hange ingreso primero y después su madre, luego su padre cerro la puertita y Hange escucho como irrumpían en la casa.

-Charls Pikale se le ha encontrado culpable de confabular contra la corona -dijo un hombre y enseguida se escuchó un disparo.

Los ojos de Hange se llenaron de lágrimas y su madre le tapó la boca para que no hiciera ningún sonido, luego la guio por el túnel y salieron al exterior a unos kilómetros de la casa.

-Corre Hange -dijo llena de miedo su madre mientras Hange apenas podía caminar debido al frio pues estaban en pleno invierno.

-¡Allí están! -grito un hombre y señalo a las prófugas, otro de sus compañeros salió de a casa y apunto.

Hange corría tomada de la mano de su madre y escucho el disparo, luego su madre cayo a la nieve soltándola.

-Corre Hange -volvió a decirle antes de morir, pero ella se quedó petrificada.

Los hombres llegaron a ella y la tomaron del brazo.

-Mira, hemos encontrado una lindura en el bosque -dijo mirándola lascivamente y tirándola al suelo-. Voy a disfrutar esto.

Pero antes de que pudiera hacer algo fue decapitado por detrás manchando a Hange de sangre. Los otros dos hombres salieron corriendo y entonces Hange miro aquel hombre montado sobre un caballo blanco. Él desmonto y camino hacia Hange, se agacho para poder verla y le extendió su mano mientras le sonreía.

-Hange Pikale, mi nombre es Erwin Smith -se presentó, pero Hange no se enfocó en el rostro de su salvador, su mirada estaba sobre la capa verde que portaba y en el pequeño escudo de esta.

-Las alas de libertad -dijo con voz temblorosa.

Hange había escuchado miles de historias sobre los valientes guerreros que estaban dentro de la legión de exploración y en ese momento para ella Erwin parecía todo un ángel enviado a protegerla.

Erwin se quitó la capa y se la coloco a Hange ya que noto que temblaba, la subió al caballo y se reunió con otro hombre.

-Uno escapo, no llegamos a tiempo -anuncio.

-El invento de Charls iba a hacer un gran cambio -dijo Erwin y en su cabeza maldijo su suerte-. ¿Ahora que capitán? -pregunto a aquel hombre encapuchado.

-Nada, tenemos que esconderla -al decir esto fijo su mirada en Hange-. La policía militar no descansara hasta encontrarla y matarla.

-Podemos fingir su muerte -sugirió Erwin-. Quememos la casa y así no podrán identificar los cuerpos.

-¿Qué pasara con el hombre que escapo?

-Va a guardar silencio, a él no le convendrá decir que una chica de trece se le escapo, es más se dará el crédito por el incendio.

Tras este encuentro Erwin se llevó a Hange a una posada y le entrego ropa de la legión para que se cambiara.

Pero ella no podía superar la muerte de sus padres así que por la noche escapo y subió a la muralla. Miro hacia la ciudad dentro de las murallas y luego miro al exterior, cerro los ojos y más lagrimas cayeron. Ella estaba por dar un paso cuando una voz la detuvo.

-Yo no haría eso -dijo Erwin a sus espaldas.

-¿A ti que más te da? -contesto triste.

-Es una larga caída, te dará tiempo de pensar, pero una vez que saltes no podrás dar paso atrás -contesto acercándose a ella lentamente.

-No es que importe mucho si muero -dijo Hange.

-Pues a mi si, tu padre decía que eras un ser brillante, sé que un día lograras grandes cosas y podrías ayudar mucho -dicho esto le extendió su mano.

-No puedo ayudar en nada, mi familia está muerta y no pude hacer nada -contesto girándose para ver a Erwin.

-Tienes razón, no pudiste hacer nada ¿Sabes por qué? Porque eres débil y estúpida -contento dejando atrás el rostro amable y mostrando una cara diferente-. Pero no tiene por qué ser así, claro esa es tu decisión. Aunque si me lo preguntas yo veo que poses gran valor, una mujer que está dispuesta a saltar… yo ciertamente no lo haría. Claro está que se necesita más valor para vivir ¿dime Hange cuanto valor tienes?

Hange miro la mano de Erwin y la tomo.

-Te ayudare con una condición -dijo apartándose de la orilla-. Quiero unirme al cuerpo de exploración, quiero ser fuerte.

-Primero tendrás que recibir entrenamiento y por tu edad…

-¡No me importa! -le grito y después lo miro decidida-. Voy a ser la mejor.

-Entonces necesitaras un nuevo apellido.

-Zoe -contesto-. Como la guerrera Zoe Belladona y su significado es vida.

-Muy bien -asintió Erwin-. Aquí descansa Hange Pikale y nace Hange Zoe la mujer más letal e inteligente que cualquiera podría llegar a conocer.

.

-Era débil y por ello no había podido salvar a mi familia, tenía que ser fuerte. Así que me uní a la legión, me cambie el apellido y aquí estoy escondida a plena vista del gobierno, además, me gradué como primera de mi clase. Ahora hago que cada día cuente, hacer planes es ridículo, un día estas vivo y otro ya no. Cuando la gente pregunta ¿Cómo conocí a Erwin? simplemente les contesto que él me salvo.

-¿Y el sujeto que escapo?

-Los mate, lenta y dolorosamente -contesto y Levi pudo ver el fuego en sus ojos.

-Nunca más te hare enfadar -contesto experimentando por primera vez el miedo.


Por la noche Hange dormía junto a Levi y entonces se levanto sintiendo ganas de vomitar nuevamente, pero logro controlarlo.

-Eso te pasa por no comer -le dijo Levi sin abrir los ojos.

-¿Acaso no duermes nunca? -pregunto molesta.

-Sueño ligero, el más mínimo movimiento me despierta -contesto y esta vez abrió sus parpados para ver a Hange.

Ella también lo miro cautivada por esos ojos.

-Supongo que es otro veneficio de haber vivido en la ciudad subterránea -dijo pasando sus dedos entre la cabellera negra de su compañero.

-Tienes que comer Hange, si dejas de hacerlo comenzaras a sentirte débil -dijo incorporándose para poder tener su rostro mas cerca-. Experimentar hambre no es agradable, es una muerte lenta. Cuando Kenny me encontró estaba casi en los huesos y al borde de la muerte -explico tomando su mano.

-Gracias Levi, ya sabes por estar a mi lado y hablarme de tu pasado, se que no te es fácil.

-Contigo todo es fácil -contesto robándole después un beso.

-Levi, creo que puedo estar embarazada -confeso.


Erwin estaba trabajando cuando alguien llamo a la puerta.

-Adelante -dijo sin despegar la mirada del papel.

-Comandante una mujer lo busca -anuncio uno de sus subordinados.

-Dile que si no es urgente entonces que espere hasta mañana -contesto molesto ¿Quién podía querer verlo a esas horas de la noche? Pensó que quizás era otra broma de Pixis y que e había enviado una prostituta.

-Siempre trabajando Erwin -dijo una voz que conocía a la perfección.

-Marie -pronuncio su nombre y levanto la vista, ella lucia hermosa y en sus brazos cargaba un niño.

Marie ingreso a la oficina y el subordinado cerró la puerta.

-Veo que tu hijo nacio.

-Alexandre -hablo y sonrió mirando al bebe-. La comadrona dice que se parece mucho a mí, pero yo le veo un ligero parecido a su padre, como por ejemplo las cejas -dijo alzando la vista para ver a Erwin.

-Eres cruel -dijo poniéndose de pie-. Traerlo aquí ¿para qué? ¿Para que lo conozca y después crezca con el apellido Dok?

Erwin había amado a Marie, pero después de que lo dejara por dinero y puro interés ahora podía ver a la verdadera mujer que tenia enfrente, ella no era amable ni buena ni honesta, era una mujer interesada y superficial y aun sabiendo todo esto había caído nuevamente en sus redes unos meses atrás.

-La cosa es que su nombre completo es Alexandre Smith -dijo y noto la expresión de sorpresa en el rostro de Erwin.

Ella lo examino, estaba de pie mirándola incrédulo, tan atractivo como siempre y se preguntó ¿Cómo podía no amarlo? No importaba el dinero que Nile pudiera darle, no importaban las fiestas glamorosas o sus ropas de seda, todo eso carecía de significado si tan solo pudiera tener nuevamente el amor de Erwin, pero ella haba elegido y no existía marcha atrás, no podía dejar a Nile y esperar vivir un cuento de hadas con Erwin, no era lo suficientemente valiente para enfrentar las críticas de la sociedad.

Al fin, ya pueden saber de quién es el hijo, aunque uno de ustedes en sus comentarios ya lo sabía jeje muy buen análisis detective, me atrapaste desde que comentaste que no podía ser hijo LeviHan debido a los genes Ackerman y que como Marie se parecerse a Hange podía ser de ella. Aunque también les deje pistas en High School cuando Hange menciona que si Erwin tuviera hijos con Marie estos serían castaños y además cada clase que da Pixis es un adelanto de lo que se viene, en este caso cuando hablan de el libro La letra escarlata, una mujer que cometió adulterio.