CAPÍTULO 6

CHRISTIAN

¿Por qué siempre que hablaban me daba la sensación que sobraba? Suspiré, no entendía porque Ana tenía tanto secretismo conmigo… ¿Sería por lo del secuestro? Eso no era buena señal…No confiaba en mí ¡Maldita sea! Aunque tal vez sólo se cuidaba que supiera demasiado, no sería raro que intentaran llegar a ella a través de mí. Pero por otro lado, era algo ilógico ya que apenas la conocía…Volví a suspirar apenado, iba a ser difícil conocerla como deseaba, si ella no me dejaba acercarme mi mes acabaría igual que empezó, sin conseguir conocerla y que sienta algo por mi…

-¡Christian!- me llamó Bob nada más entrar a su despacho, andaba tan ensimismado que ni cuenta me había dado que había llegado.

-¿Tienes los resultados?- asintió mientras los imprimía.

-Está perfectamente, solo debe guardar absoluto reposo al menos 2 días y después empezar a moverse de a poco para no recaer- asentí algo cabizbajo.

-Procuraré que lo haga… ¿Vas a darle el alta tú o…?- sonrió mientras negaba con la cabeza.

-Conociendo tu relación con mi paciente y la confianza que tenemos te lo daré a ti- le sonreí en agradecimiento.

-Gracias Bob…- negó.

-Me haces un favor…Tengo mucho que hacer.

-Lo entiendo perfectamente…- sonreímos y tras un corto silencio volvió a hablar.

-¿Volverás al hospital en un mes?- suspiré, seguramente así sería pero de momento mantendría la esperanza.

-No lo sé…

-Supongo que te refieres a según vaya tu relación…- asentí.

-Así es…De todas formas mi cargo como su doctor personal será pasajero, pero me gustaría volver manteniendo nuestra relación.

-¿Estáis empezando?

-Así es…- no me apetecía hablar más, tampoco es que tuviera mucho más que decir, lamentablemente apenas nos conocíamos- Todo depende de ella…- dije al fin, él volvió a sonreírme mientras me guiñaba el ojo.

-En ese caso te deseo toda la suerte del mundo Christian.

-Gracias…- me levanté para darle un apretón de manos para despedirme.

-Te lo mereces…- sus palabras me sorprendieron y él debió darse cuenta porque enseguida agregó- Sé que nunca hemos hablado de estas cosas, pero eres un buen tipo.

-Tú también…- tras el apretón de manos, le agradecí con la mirada y mientras el volvía a lo suyo yo salí en busca de Ana con los papeles del alta. Iba camino de su habitación pero me entraron dudas ¿Habría terminado su charla con Carrick? La verdad no quería interrumpir, al llegar y ver a los 2 tipos de seguridad en la puerta les pregunté- ¿Puedo pasar?- se miraron entre ellos y después a mí, el más alto de los 2 fue el que habló.

-Su médico está dentro…-alcé una ceja.

-¿Su médico?- asintieron y les entrecerré los ojos.

-A su médico acabo de dejarlo en la oficina y me dio sus papeles…- no me dio tiempo a terminar cuando uno de ellos entró mientras el otro obstaculizada el paso a la habitación. Enseguida escuché un ruido seco que me resultaba bastante conocido seguido de una maldición de Ana ¿Sería posible que…?

ANA

Cuando estaba a punto de alcanzar mi brazo lo aparté, no sabía la razón pero algo me olía mal en este hombre, él sonrió como si no pasara nada ¡Mierda! ¿Dónde estaba Christian cuando lo necesitaba? Seguramente fueran cosas mías, pero aun así no sabía que hacer ¿Era doctor o no?

-¿Me da su brazo Ana?- dijo demasiado amablemente, antes que pudiera reaccionar entró uno de mis hombres y le disparó a bocajarro en la cabeza, cerré los ojos al instante…

-¡Mierda!- grité más que fúrica mientras me quitaba los restos de mi cara antes de abrir los ojos.

-¿Se encuentra bien jefa?- le entrecerré los ojos bastante enojada.

-¿Me puedes decir porque disparaste sin más?

-No era su médico…- dijo a modo de explicación y alzó los hombros, suspiré tratando de tranquilizarme.

-¿Quieres decir que intentaba matarme?- se agachó junto al cadáver y tomó la jeringa que llevaba para guardarla en una bolsa.

-Lo averiguaremos…- suspiré cansada.

-Deberías haber esperado ¿no se te ha ocurrido pensar que podría ser otro médico o incluso alguien que pudiera llevarnos a Luke?- pregunté bastante enojada, él volvió a alzar los hombros y llamó a los demás.

-¡Necesito el equipo de limpieza en el hospital para ya!… Exacto, en su habitación…- colgó, al volverse me preguntó- ¿Quiere que la ayude a asearse?- negué, me las apañaría sola, no sabía cuándo volvería Christian para que pudiera ayudarme ¡Mierda! No iba a quedarme así.

-Yo lo haré…- entonces lo escuché.

-¡Déjame entrar maldita sea!- le entrecerré los ojos a mi guardaespaldas que volvió a alzar lo hombros… ¿Por qué demonios tenía que hacer ese gesto cada vez que hablaba? Me estaba empezando a poner de los nervios…

-¿Puedes dejar que pase y me ayude con este desastre?- me señalé y el dudó un momento antes de coger de nuevo el móvil y llamar… ¿En serio? ¡Maldito idiota! Sin prestarle atención fui a la puerta para hacerlo pasar yo misma. Lo encontré intentando apartar al chico de seguridad, algo imposible teniendo en cuenta que le doblaba en peso, no me sabía el nombre de ninguno así que solo carraspeé antes de hablar- ¿Puedes soltar a mi médico y dejar que entre a ayudarme?- se volvieron los 2 a mí, Christian puso cara de horror al verme y el de seguridad sólo asintió.

-Sí, jefa…- al soltarlo se acercó rápidamente a mí y empezó a palparme por todos sitios.

-¿Estas bien Ana?- asentí.

-Solo manchada… ¿Puedes ayudarme con eso? Pediré ropa a Caroline…- miré al guardaespaldas- ¡Llama a Caroline y dile que me traiga una muda isofacto!- asintió.

-Sí, jefa.

-¿Qué ha…- comenzó a preguntar pero al entrar a la habitación y ver el cuerpo enseguida se agachó a mirarlo, rodé los ojos, ya nada podía hacer por él y la prueba estaba esparcida sobre mí- está muerto…?- el guardaespaldas rió antes de salir, lo miré mal, este gilipollas no seguiría conmigo ni un día más- ¿Seguro que estas bien Ana?

-¡Ya te dije que sí! - grité más alto de la cuenta, estaba tan cansada de esa maldita pregunta…

-No quería incomodarte es solo que estoy preocupado…- se quedó pensativo, no quería que pensara más de la cuenta, así que lo cogí del brazo y lo arrastré al baño donde comencé a desnudarme, el me ayudaba bastante callado, cuando entré a la ducha, él se dedicó a limpiarme a conciencia, sus caricias por todo mi cuerpo despertaron de nuevo mis deseos más profundos pero el volvió a negar- Esta vez no me harás caer…- suspiré, seguramente tuviera razón, esperaría a llegar a casa.

-Alcánzame una toalla…- él la cogió y comenzó a secarme cuando terminó me dio otra seca para que me la pusiera por encima.

-Ana… ¿Puedes explicarme algo de todo esto?- negué.

-Es mejor que te mantengas al margen…- su cara decayó y eso me hizo sentir culpable, así que intenté arreglarlo- Solo te diré que está relacionado con mi intento de secuestro- tras unos segundos dubitativo volvió a preguntar.

-¿Lo de Jack también? – la verdad no sabía cómo explicarle esa parte ¿Qué iba a decirle? ¿Qué un loco había intentado matarme por órdenes de otro y había alcanzado a Jack por error? ¡Dios! Sonaba todo tan estúpido…

-Christian…- era el momento de dejarle claras las cosas- Hay algo importante que debes saber si vamos a estar juntos…- abrió los ojos sorprendido y seguí- no quiero que metas las narices en ciertos asuntos- apartó la vista de mí.

-¿Te refieres a todo esto?- alzó las manos para enfatizar lo que decía y asentí.

-No quiero ser grosera, pero así es…- tras unos segundos en silencio me miró algo triste.

-Necesito aire…- dijo bastante cabizbajo me acompañó a la cama- llámame al móvil si me necesitas…- dijo antes de salir, su cara no era la mejor… ¡Dios! ¿Por qué sentía esta angustia en el pecho? Christian había despertado cosas que llevaban tiempo enterradas en mí, estaba convencida que necesitaba aire para pensar en nuestro acuerdo ¿Lo dejaría? Suspiré hondamente, por mucho que me doliera tal vez era lo mejor…

CHRISTIAN

¡Lo sabía! ¿Por qué me dolían sus palabras cuando ya lo sabía? ¡Maldita sea! Cuando me dijo que me metiera en sus asuntos tuve que hacer de tripas corazón para no montar una escena…Ella había sido bastante clara en nuestro trato y relación no quería cabrearla para que me mandara a mi casa, suspiré frustrado, para ella sería fácil encontrar otro amante pero yo estaría en casa con el corazón roto ¿Por qué aparece el amor de mi vida y tiene que ser todo tan difícil? ¡Dios, nunca he pedido nada pero en esta ocasión te pido que permitas que abra su corazón! Como siempre que necesitaba desconectar fui a la terraza del hospital, pero no llevaba ni 5 minutos cuando un hombre se puso junto a mí…

-Parece que tiene un mal día…- suspiré.

-Puede ser…

-Dicen que cuando te desahogas con alguien se pasa…- lo miré, era un hombre joven, más o menos de mi edad, con cabello moreno y una cicatriz en su cara que le cogía casi todo el pómulo derecho- ¿Tal vez podrías probar?- preguntó sacándome de mis divagaciones y negué.

-No es nada…- se acercó más a mí, cosa que me incomodaba bastante- por tu cara diría que son problemas de amor…- intenté negar lo obvio.

-Nada de eso, mi novia y yo estamos bien…- su cara cambió radicalmente, ya no se veía tan amable como antes.

-No creo que sea tu novia…- le entrecerré los ojos, no lo conocía de nada y no podía saber la verdadera relación que tenía con Ana, así que afiancé mí declaración.

-Si lo es…- el volvió a mirarme enojado y la verdad no entendía el porqué, así que descargué mi frustración con él- Además… ¿Usted que sabe?- ya se me quitaron las ganas de estar allí y me volví para irme pero cuando sólo había dados unos pasos volvió a hablar.

-La conozco mejor que nadie…- abrí los ojos sorprendido ¿Conocía a Ana?- He visto sus 2 caras…- paré mi avance ¿2 caras? ¿A qué se refería? – Ella siempre ha sido mía…- ¿qué? Me volví para encararlo y me apuntaba con una arma- Quería saber quién era el nuevo gilipollas que se la está follando…- me miró de arriba abajo con asco- No sabes las ganas que tengo de volarte los sesos ahora mismo…- dijo mientras se acercaba a mí, tragué grueso- Si no fuera por ti estaría muerta y mi obsesión también…- lo interrumpí.

-¿Tú eres el que intenta secuestrarla?- comenzó a reír como desquiciado, cuando por fin terminó siguió.

-Christian…Christian…Veo que te mantiene al margen de todo…- se acercó a mi oído- Eso debería darte a entender que no te quiere…- intenté reprimir las lágrimas que luchaban por salir.

-¡Nunca conseguirás lo que pretendes! ¡La policía o sus hombres te cogerán!- siguió riendo.

-Eres bastante gracioso…- comenzó a dar vueltas alrededor de mi- Estas aquí, siendo amenazado con una arma y aun así me amenazas…- quitó el seguro y apuntó directamente a mí cabeza- ¡Nadie amenaza a Luke Sawyer y vive para contarlo!

-¡No me importa si tengo que morir! Lo haré feliz de haber pasado mis últimos días con Ana…- le dije sinceramente, seguramente muriera aquí y ahora pero lo haría feliz por haber encontrado el amor antes de morir, él sonrió de lado.

-Haré algo mejor…- me guiñó mientras dirigí su arma a mí estómago- este lugar no se ve muy frecuentado, te dispararé para que mueras solo y muy lentamente…- en ese momento se abrió la puerta de un golpe y el me agarró usándome como escudo, pude ver a Carrick apuntándolo con un arma ¡Gracias a dios!

-¡Suelta al chico Luke!- gritó de forma amenazante, pero sólo lo hizo reír.

-¿Crees que lo haré?- siguió riendo, mientras que Carrick quitaba el gatillo él puso el arma en mi sien- Será mejor que dejes el arma si no quieres que esparza los sesos de nuestro querido doctor por toda la azotea…- se quedó inmóvil sin apartar la vista de él.

-¡Déjalo, él no tiene nada que ver en todo esto!- volvió a reír.

-¡Ahora sí! - se acercó a mi oído a susurrar- Has tenido suerte esta vez pero volveré por ti en otra ocasión…- tragué grueso- solo recuerda que si no te mato yo lo hará ella- me golpeó y caí inconsciente…

CARRICK

Cuando volví junto a Ana y no vi a Christian me preocupé, fuera solo había uno de sus guardaespaldas por lo que seguramente él otro fue tras él, cuando me vio apartó la mirada.

-¿Está todo bien?- negó y ya me imaginaba lo que podía ser.

-¿Lo dejaste Ana?- resopló.

-¡No! – señaló al cuerpo en el suelo- Solo preguntó más de la cuenta y le dije que no se metiera en mis asuntos- traté de calmarme antes de contestar.

-Ana, Christian es bueno para ti, si le dieras la oportunidad…- me interrumpió.

-Lo de Christian es otra relación como las demás…- mintió, la conocía lo suficiente para saber cuándo lo hacía, no creía que estuviera enamorada pero estaba en camino de estarlo o al menos eso esperaba- Carrick no es lo que quiero pero parece que él no puede sobrellevar todo esto, tal vez…- ¿Se estaba rindiendo? ¿O sólo quería apartarlo para que no pudiera entrar en su frío corazón? Resoplé mientras me pasaba la mano por la cara con exasperación.

-Ana…Tu costumbre de alejar a la gente no es buena…- volvió a mirarme duramente, sabía que no quería hablar de ciertas cosas conmigo pero sabía que solo hablando de ellas podría seguir adelante, hasta el momento solo había conseguido malas caras y gritos para mandarme callar. Tenía la vaga esperanza que Christian la hiciera cambiar, era perfecto para ella, solo quedaba que se diera cuenta igual que yo…

-¡No quiero alejarlo!- gritó bastante decidida- Pero seguramente es lo mejor…- negué.

-¿Es muy tarde para eso no crees?- ella apartó la mirada de nuevo, no sabía si había conseguido entender mi doble intención pero tras unos segundos volvió a hablar.

-¡Esta bien! ¡Ve a buscarlo! ¡Hablaré con el!- sonreí para mis adentros, eso era un adelanto grandísimo. Cada vez estaba más convencido que Christian había conseguido alcanzar su corazón aunque todavía le quedara un arduo camino por delante.

-¡Enseguida vuelvo!- iba a llamar a mi otro hombre cuando al salir lo vi allí ¿qué demonios? Los miré bastante enojado- ¿Podéis decirme que hacéis los 2 aquí?

-Vigilamos a la jefa…- me agarré el puente de la nariz con los dedos.

-¿Habéis dejado a Christian sólo?- se miraron desconcertados.

-Pensamos que solo la jefa corría peligro…- suspiré, traté de tranquilizarme antes de hablarles, debí ser más claro cuando les di órdenes de vigilarnos.

-Pronto vendrá Elliot junto a su equipo para encargarse de nuestro amigo…- señalé a uno de los 2- Iremos a buscar a Christian…- me puse más serio antes de añadir- a partir de ahora ninguno de los 2 queda sin vigilancia ¿De acuerdo?- asintieron ¿Para qué pensaron que necesitaba 2 hombres? ¡Dios, dame paciencia!

-Lo siento jefe no pensamos que fuera un objetivo…

-No os pago para pensar, si no para acatar órdenes y os dije que no quería que les quitaran el ojo de encima.

-Lo siento…- volvieron a disculparse, no valía la pena seguir, tenía que encontrar a Christian, la cosa se había puesto demasiado fea para dejarlo sólo. Todavía no podía creer que Olivia lo perdiera en el bar ¿Qué demonios la había entretenido? Se puso bastante nerviosa y no fue clara, algo muy raro en ella. Localicé a Christian a través del su GPS, estaba en la azotea cosa que me tranquilizó, seguramente solo necesitaba desconectar un momento, cuando llegamos e iba a salir lo escuché ¡Mierda!

-Eres bastante gracioso… Estas aquí, siendo amenazado con un arma y aun así me amenazas…- respiré hondo, le hice una seña a mi refuerzo y el asintió preparando su arma- ¡Nadie amenaza a Luke Sawyer y vive para contarlo!

-Quédate aquí y no salgas a menos que sea necesario, si intenta escapar dispara a matar…- asintió.

-¡No me importa si tengo que morir! Lo haré feliz de haber pasado mis últimos días con Ana…- lo había subestimado, Christian a pesar de todo tenía los huevos bien puestos. Me preparé para salir, necesitaba proteger a Christian aunque no sabía si podría hacerlo- No me arrepiento de nada…- le dijo valientemente, sonreí, era perfecto para Ana, una pena que ella no lograra verlo.

-Haré algo mejor… Este lugar no se ve muy frecuentado, te dispararé para que mueras solo y muy lentamente…- no podía esperar más, le di una patada a la puerta y salí, enseguida nuestras miradas conectaron y el usó a Christian de escudo ¡Mierda! No me atrevía a dispararle así, para mi mala suerte no era tan buen tirador como Ana, no quería arriesgarme a dañarlo.

-¡Suelta al chico Luke!- le grité mientras le seguía apuntando con el arma, él comenzó a reír.

-¿Crees que lo haré?- preguntó con ironía mientras no paraba de reír, a continuación apuntó a Christian en la cabeza ¡Maldita sea! No paré de apuntarlo en ningún momento pero no sabía qué hacer - Será mejor que dejes el arma si no quieres que esparza los sesos de nuestro querido doctor por toda la azotea…- ¡Mierda! Por nada del mundo quería que le hiciera nada a Christian pero no me atrevía a soltar mi arma…Aunque…

-¡Déjalo, él no tiene nada que ver en todo esto!- le grité para ganar tiempo, miré de reojo a mi hombre para hacerle una señal mientras Luke no paraba de reír.

-Ahora sí…- dijo antes de susurrarle algo a Christian y darle un fuerte golpe en la cabeza, lo dejó caer y me disparó mientras corría hacía mí, tuve el tiempo justo de tirarme al suelo, antes de poder reaccionar me quitó el arma, en ese instante mi refuerzo salió para ayudarme pero Luke le disparó antes que él pudiera hacerlo- ¿En serio creías que caería en esto?- preguntó con ironía mientras cogía nuestras armas y se acercaba de forma amenazante a mí- Los años no te han hecho bien…-siguió riendo, al momento se puso más serio- No puedo decir que me alegro de verte pero…- me dio una fuerte patada en el estómago que me dejó sin respiración- Ya no soy aquel joven…- hizo un chasquido con la boca- al igual que Ana he aprendido bastante…- se agachó a mi altura y apretó su arma en mi cabeza- Esto no ha hecho más que comenzar…Y esta vez nada ni nadie conseguirá apartarme de mi objetivo…- enseguida se levantó y se fue tras cerrar la puerta. Me levanté rápidamente para poder seguirlo pero estaba atrancada ¡Maldita sea! Volví a ver como estaba Christian y mi chico, a pesar del disparo saldría de ésta, llamé a emergencias y me quedé apretando la herida mientras llegaban. En cuanto lo hicieron me aparté para llamar a mi equipo e informar de todo.

-Señor…- me llamó uno de los médicos- a Christian lo llevaremos a revisión, recibió un fuerte golpe en la cabeza pero aparentemente está bien, al otro señor lo llevaremos a quirófano para extraer la bala- asentí.

-De acuerdo, iré con ustedes…- por suerte ambos estarían bien. Sobre todo Christian… ¿Por qué la había tomado con él? Iba a matarlo antes que yo llegara pero después cambió de idea… ¿O sólo fueron las circunstancias? Suspiré enojado ¿Para qué molestarme en sus motivos? Ese idiota había firmado su sentencia de muerte y sin importar lo que dijera Ana la próxima vez que nos viéramos dispararía a matar…

ANA

¿Por qué tardaban tanto en venir? ¡Odiaba esperar! No podía estar tirada en la cama sin más así que me levantaría para ir a pedir un teléfono para llamarlos, cuando estaba por hacerlo entró Caroline como una bala…

-¡Hay que vestirse ya!- le alcé una ceja.

-¿Qué pasó?- miró hacia el cadáver y luego de nuevo a mí.

-Elliot esta fuera, se encargará de esto…- ¿Había cambiado de tema o me parecía a mí? - Nosotras debemos ir a casa, ha habido un contratiempo…- le entrecerré los ojos.

-¿Un contratiempo? – asintió y no dijo más- Primero buscaremos a Christian – ella apartó la vista y me temí lo peor- ¿Le ha pasado algo? - tragué grueso, de solo pensarlo algo dentro de mi dolió…

-Afortunadamente solo fue un golpe, lo tienen en revisión y…- me levanté y comencé a vestirme rápidamente, ella me ayudó mientras que me explicaba lo que había ocurrido… ¡Hijo de puta! ¿Cómo se atrevía a meterse con los míos? ¡Iba a saber quién era yo en cuanto estuviera repuesta! Nuestra guerra no había hecho más que comenzar.

-Me alegro que no hayamos tenido ninguna baja…- algo inusual en su forma de actuar ¿Habría cambiado con los años? No lo creía posible...

-Hemos tenido suerte, ahora debemos ir a casa y reforzar tu seguridad…- resoplé, era bastante capaz de cuidarme sola… ¡Mi problema era esta maldita herida!

-Iremos a verlos…- me interrumpió.

-Ana, no es momento de discutir, tengo ordenes de llevarte a casa y es lo que vamos a hacer…- dijo a modo de orden y la miré bastante enojada.

-No voy a irme de aquí sin ninguno de los 2…- mantuvimos un duelo de miradas durante unos segundos que parecieron horas, hasta que la voz de Elliot nos interrumpió.

-¿Podemos pasar ya?

-¡Pasa Elliot!- grité, cuando entró nos miró a ambas extrañado. Nosotras seguíamos nuestro duelo de miradas.

-¿Pasa algo chicas?- negué.

-Solo un desencuentro de opiniones… ¿Verdad Caroline?- asintió sin cambiar su dura mirada.

-Iremos a casa Ana…- volvió a ordenar, ignorándola por completo salí rumbo a recepción para preguntar por Christian y Carrick, ella y el chico de seguridad no tardaron en alcanzarme - ¡Ana! ¿No me oíste?

-Te oí perfectamente, pero como bien te dije no me iré de aquí sin ninguno de los 2…- suspiró rendida, me conocía lo suficientemente bien para saber que no daría mi brazo a torcer.

-¡Está bien! ¡Tú ganas! Iremos a verlos y después me acompañarás a casa ¿De acuerdo?- asentí triunfante.

-De acuerdo Caroline…- rodó los ojos y fuimos en relativo silencio en su busca, en cuanto nos dieron la habitación y llegamos suspiré aliviada de verlos bien…

-¿Ana, se puede saber qué haces aquí?- preguntó Carrick de bastante mal humor, Christian no me miraba mucho mejor.

-¡No deberías estar levantada, ya te dije que reposo absoluto durante 2 días al menos! – agregó Christian y resoplé.

-Solo vine a ver como estaban…- Carrick asintió, en casa lo hablaríamos mejor no quería meter a Christian en todo esto, aunque algo me decía que ya era demasiado tarde.

-Christian tiene que permanecer aquí un par de horas más, yo me quedaré con él tú vuelve con Caroline y no hagas nada más que estar acostada- ¡Qué cansada estaba de esta mierda del descanso!

-¡Si, papá!- dije en un tono irónico pero su mirada pareció iluminarse. Aunque nunca le dijera nada lo consideraba como tal, él ha sido mi guía desde que era una niña, incluso tras la muerte de mis padres se hizo cargo de mi cuando bien podía haberse ido. Les debía mucho a ambos, tanto Grace como él me cuidaron como los padres que perdí en mi niñez…

-Ana ¿Podemos irnos ya?- volvió a preguntar Caroline sacándome de mis divagaciones, volví a ignorarla y me acerqué a Christian, necesitaba sentirlo para asegurarme que realmente estaba bien…

-¿Cómo te encuentras? - me miró fijamente antes de agarrar mi cara con ambas manos y besarme, fue un beso tierno, de esos que llevaba años sin practicar, a pesar de todo no me incomodó en absoluto.

-Chicos…- dijo entre tosidos Carrick- recuerden donde estamos…- sonreí mientras lo abrazaba fuertemente.

-Te veré en casa en un rato, solo ha sido un golpe tonto ¡Estaré bien!- le sonreí en respuesta y a continuación me dirigí a Carrick.

-¿Tú también estas bien?- asintió pero sin mirarme a los ojos, eso no me gustaba- ¿Seguro?- volvió a hacerlo, algo andaba mal, él nunca hablaba sin mirarme a menos que…

-¡Vamos Ana! Tenemos que volver cuanto antes…- dijo Caroline mientras tiraba de mi brazo para salir hacia fuera pero lo aparté y me dirigí a Carrick.

-¡Tú te vienes conmigo! Caroline tu quedas al cargo de Christian- ordené.

-¡Pero…!- comenzó a protestar pero al ver mi mirada se calló y bajó la vista apenada, luego volví mi dura mirada a Carrick que asintió.

-De acuerdo…- se levantó y Caroline ocupó su lugar- ¡Vamos! - me volví a Christian.

-Te veo luego…- en sus ojos había preocupación, seguramente por lo que pudiera decirle a Carrick en cierto modo no me conocía lo suficiente para saber realmente, tampoco tenía que darle explicaciones pero Carrick me ocultaba algo que necesitaba saber. Fuimos en silencio hasta el auto que me esperaba fuera y una vez que entramos comencé el interrogatorio- ¿Qué me escondes Carrick? – suspiró.

-Nada Ana, Caroline ya te contó todo lo que pasó…- reí.

-Te conozco Carrick… ¿Qué es lo que no me cuentas?

-Nada Ana ¿Por qué crees que escondo algo? - le alcé una ceja.

-Tu cara Carrick, llevamos muchos años conociéndonos y sé cuándo no me dices toda la verdad…- resopló- ¿Qué me escondes Carrick?- volvió a contestar sin mirarme.

-Nada Ana…- lo interrumpí.

-¡Deja de mentirme Carrick! – siguió sin levantar su vista y le grité bastante airada- ¡Dime de una maldita vez la verdad!- me encaró y contestó de forma dura.

-¡Voy a matarlo nada más vuelva a verlo! – lo miré muy mal- ¿Contenta?

-Quiero hacerlo yo…- negó y me señaló.

-No estás en condiciones de hacerlo…

-¡Podemos esperar!- volvió a negar.

-Quiere vengarse Ana y estoy convencido que no esperará tu mejora…- dijo con algo de cinismo- Quiere hacer lo mismo que tú… Disfrutar su venganza…- ¡Mierda! - Y no solo contigo Ana…

-¡Maldito hijo de puta! ¡Tengo que encontrarlo cuanto antes!- me miró mal.

-Lo único que harás a partir de ahora será guardar reposo en casa hasta que me recuperes…Yo me encargaré de Luke…

-¡Quiero hacerlo yo!- volvió a negar.

-Ana esto es serio, siento no haberte creído antes…- volvió a apartar la vista apenado- Pero ahora que sé lo que planea no puedo esperarte…- iba a protestar de nuevo y gritó airado- ¡No estás en condiciones de hacer nada!- gruñí de impotencia.

-¡Maldita sea!- me recosté con cuidado en el asiento y él se acercó a mí, cogió mi mano y la apretó.

-Por una vez tendrás que dejar que otro se encargue…- suspiré rendida, entendía lo que quería decir, mi recuperación iba a ser lenta y esto era prioritario.

-De acuerdo, lo haremos a tu manera- volvió a apretar mi mano.

-No es a mi manera, sino la única que tenemos ahora mismo- asentí.

-Solo te pido que lo hagas sufrir…- dio un último apretón en la mano y permanecimos en silencio hasta que llegamos a casa, me acompañó a la cama y me dejó sola…Me quedé pensando en todo lo ocurrido, no podía quitarme la sensación que algo se me escapaba y eso me tenía bastante molesta…Tal vez si descansaba, nada más acomodarme me quedé dormida…

CHRISTIAN

Después de lo ocurrido con ese tipo no me gustaba la idea de tener que quedarme mientras Ana iba a casa, pero tampoco podía hacer nada, tendría que aprender a defenderme o sólo sería un estorbo para ella. Hablaría con Carrick sobre ello, suspiré rendido, una pena que se hubiese tenido que ir con ella, miré Caroline junto a mí, no se veía más contenta que yo… Entonces escuché sus gritos.

-¡Maldita sea! ¡Déjenme pasar! Necesito ver que mi amigo está bien…- miré a Caroline.

-¿Caroline, puedes dejar que pase? – al ver su cara añadí- Es mi amigo…- se levantó sin decir nada y al salir entró un José muy preocupado.

-¿Dónde coño te metiste?- suspiré.

-¡Ni yo mismo lo sé!- se sentó junto a mí.

-Christian, vuelvo a repetir que esto no me gusta, si sigues con esa mujer acabarás muerto…- la palabras de ese tipo vinieron a mi mente… Si no te mato yo, lo hará ella…- ¿Me escuchas Christian?

-No puedo alejarme José, la amo…- suspiró apartando su mirada de la mía- Sé que no entiendes lo que es eso pero…-me interrumpió.

-Puede que te entienda mejor de lo que crees…- le entrecerré los ojos.

-¿Qué quieres decir?- suspiró hondamente antes de volver a mirarme y sus palabras me dejaron perplejo.

-Estoy enamorado…

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.