CAPÍTULO 7

CHRISTIAN

-¿Enamorado? ¿Pero cuando?- tras un hondo suspiro me contestó.

-Fue anoche cuando te fuiste…- le entrecerré los ojos.

-¿Anoche?- asintió y tras unos segundos pensativo comenzó a relatarme lo ocurrido cuando me fui…

JOSÉ

-No lo creo…- le contesté sinceramente, todo ese asunto alrededor de su novia no me gustaba. Sabía el misterio alrededor de su persona pero nunca me imaginé que pudiera haber quién la quisiera muerta o a Christian en su defecto. En el instante que desvié mi vista hacía la barra pude ver la mujer más sexy y hermosa que había conocido, me relamí los labios admirando todo su cuerpo, debía ser una fiera en la cama…

-¿Viste algo que te gusta verdad?- preguntó Christian y asentí.

-Cuando te vayas me acercaré- rió, me conocía bastante bien.

-Ya no tengo mucho más que decir…Si quieres te dejo con tu nueva conquista- sonreí de lado, aunque quisiera mucho a mi amigo esa mujer merecía la pena, viéndola bien me parecía extraño que estuviese sola ¡Debía darme prisa antes que se me adelantara otro!

-¿En serio que no te importa?- volví a preguntar más que nada por compromiso y negó.

-Así iré antes con Ana…- ¡Mierda! No pude evitar ponerme más serio.

-Ten cuidado Christian, no quisiera que te pasara nada.

-Lo tendré…- nos dimos un leve abrazo antes de irse. Era mi oportunidad de acercarme, parecía a punto de irse pero le di alcance antes que lo hiciera.

-Buenas noches preciosa…- le dije con mi más sexy sonrisa, ella en cambio me miró como si fuera un insecto.

-Ahora no tengo tiempo…- iba a alejarse de nuevo pero la cogí por el brazo.

-¡Vamos nena! ¡Te invito a algo!- resopló algo molesta.

-¡Estoy trabajando imbécil!- gritó enojada mientras sacudía su brazo para que la soltara ¡Tenía carácter, eso me gustaba! La volví a admirar de nuevo ¿quién trabaja así vestida?

-No tienes pinta de estar trabajando…A menos que…- alcé ambas cejas, intentaba romper el hielo con una de mis bromas pero no parecía tener mucho sentido del humor y me dio una fuerte cachetada.

-¿En serio?- negó -¡Eres más idiota de lo que pensaba!- ¡Joder! Tenía un buen derechazo, su grosería y rudez me estaba poniendo a 100.

-¡Nena, no hay que ponerse así! Sólo estaba bromeando…- me entrecerró los ojos.

-¿Tú crees?- asentí mientras le hacía una seña al camarero para que nos sirviera lo mismo que tomaba.

-Siento haberte molestado…- el camarero puso las copas sobre la barra y le acerqué una- brindemos y todo olvidado- se quedó un momento pensativa, luego puso cara de horror y comenzó a mirar alrededor.

-¿Dónde está?

-¿De quién hablas?

-¡Mierda! ¡Por tu culpa lo he perdido!

-¿Buscas a tu novio?- me miró de nuevo bastante enfadada.

-¡No te interesa!- le di la copa.

-¿Por qué no te tomas ésta conmigo y limamos asperezas…?- miró el vaso y luego a mí, a continuación lo cogió con una sonrisa que daba miedo.

-¿Sabes qué?...Tienes razón…- tras coger la copa me la vació en la cara.

-¿Qué demonios?- grité bastante enfadado, ya le había pedido perdón ¿Por qué tenía que ponerse así? Ella se fue sin decir nada y la seguí bastante cabreado- ¿Qué te pasa? ¡No había motivos para ser tan grosera!

-¡Déjame en paz imbécil! Ya te he dicho que estoy trabajando…- iba casi corriendo por el aparcamiento, cuando le di alcance la cogí del brazo, ella con una agilidad pasmosa lo dobló, me tiró al suelo y se colocó a horcajadas sobre mí- ¿No sabes respetar?- había quedado su intimidad sobre la mía, me relamí los labios de sólo pensar en dar rienda suelta a mis deseos.

-Me gustas…Mucho…- mis manos fueron a su trasero, ella se quedó en shock y me incorporé lo suficiente para besarla, aunque al principio no me correspondió, en cuanto metí las manos bajo sus bragas y apreté sus nalgas, tiró de mi cabello hacia atrás…

-¿Te gustan los retos?- le sonreí.

-No sabes cuánto…- me dio una sonrisa bastante pícara antes de comenzar a desnudarme…- ¿Qué haces?- me miró como si fuera estúpido.

-¿No querías emociones fuertes?- miré alrededor, aunque no fuera un sitio muy concurrido, podía pasar alguien en cualquier momento.

-¿Aquí?- volví a preguntar, ella asintió mientras sacaba mi erección.

-¿Tienes un preservativo?

-En mi bolsillo…- lo cogió y me lo puso más rápido que yo mismo, a continuación se puso sobre mí echando su ropa interior a un lado y penetrándose ella misma…-¡Joder nena!- estaba a 100.

-¡Cállate idiota!- incluso sus gritos insultándome me ponían, nunca antes había conocido a una chica que le gustara usar ese lenguaje mientras follaba… Siguió montándome hasta que alcanzó el orgasmo y se levantó de encima sin esperar que yo terminara…

-¿Qué?- sonrió de lado.

-Terminé…- se colocó la ropa y se alejó, enseguida me levanté y fui tras ella.

-¡No puedes dejarme así!

-¡Pues mírame como lo hago!...- le di alcance antes de entrar a su coche y la acorralé contra éste besándola de nuevo- ¡Idiota!- susurró entre besos ¿Por qué me ponía tanto que me llamara así? La alcé al aire para penetrarla de nuevo, la follé duro y fuerte hasta que alcancé el orgasmo, entonces salí de su interior, me quité el preservativo y lo eché a un lado.

-¿Seguimos en tu casa o en la mía?- me alzó ambas cejas.

-¿Qué te hace pensar que quiero más?- sonreí de lado.

-Simplemente lo sé…- tras unos segundos pensativa contestó.

-Mejor en la tuya…

CHRISTIAN

No pude si no pasarme la mano por la cara con exasperación. Conforme avanzaba su historia más increíble me parecía…

-El resto es historia… Fuimos a casa y estuvimos follando hasta que se fue…- dijo bastante cabizbajo.

-José… ¿Estás seguro que estás enamorado?- rodó los ojos.

-Aunque no lo creas, noto la diferencia de un simple capricho a algo más…- suspiré.

-No es por eso, sólo me sorprende, tal vez sólo la veas como un reto ya que no ha caído bajos tus encantos- resopló.

-¿Sabes Christian? Ni yo mismo lo entiendo, pero esa mujer…- hizo algunos gestos obscenos- ¡Es dinamita pura! ¡La necesito de nuevo!- negué.

-Se nota lo enamorado que estas…- dije con algo de sarcasmo y me miró mal.

-Una cosa no quita a la otra…- rodé los ojos, no tenía ganas de discutir bastante tenía con lo de ese tipo.

-Está bien… ¿Cuándo la verás de nuevo?- se sonrojó.

-La verdad es que no sé cómo encontrarla.

-¿No le pediste su número?- negó.

-No me dio tiempo, se fue tan rápido que ni alcancé…

-Preguntaremos por ella en el bar…- tragó grueso, eso no me gustaba- José ¿Sabes su nombre, verdad?- volvió a negar y aunque traté de hablar lo más calmado posible no pude- ¿O sea que conoces a una mujer que según tú te interesa para algo más que sexo y sólo te dedicas a follar?

-¡Lo sé Christian, pero en ese momento no pensé que fuera a irse tan rápido…!- negué con la cabeza.

-Tal vez para ella fue solo sexo…- negó convencido.

-Estoy seguro que sintió lo mismo que yo, estábamos a punto de hablarlo cuando su teléfono nos interrumpió…- ¿Su teléfono?

-¿Con quién habló?- negó.

-No lo sé pero se veía bastante enojada, no paró de maldecir y llamarme idiota hasta que se fue.

-¿No te has parado a pensar que puede estar casada y solo fueras una aventura?- suspiró bastante desanimado.

-Puede ser… La verdad que no hablamos mucho…- le alcé una ceja.

-Yo más bien diría que no hablaron nada…- apartó la vista avergonzado- Si de verdad te interesaba deberías haber puesto interés en algo más que el sexo…

-¡Joder tío, deja de echármelo en cara! ¡Sé que he sido un idiota pero ahora necesito tu ayuda para volver a verla…!- rodé los ojos.

-¡Pero no sabemos nada! Ni siquiera la he visto ¿Cómo voy a saber?- traté de hacerle entender pero puso su cara de súplica, esa a la que no podía negarme ¡Maldita sea!

-Hermano no puedes dejarme así…- suspiré rendido.

-Está bien…Mañana iremos a ese bar por si alguien más la conoce…- sonrió más animado.

-¡Gracias Christian! - tras un efusivo abrazo volvió a ponerse serio- Y volviendo a tu ataque.

-¡No quiero hablar de eso!- lo interrumpí gritando y me señaló con el dedo.

-¡Pues deberías! Desde que estás con esa mujer no paran de atacarte…- y amenazarme pensé, su palabras volvieron a mi mente, pero seguía sin entenderlas ¿Por qué Ana iba a matarme?- ¿Christian me escuchas?- resoplé.

-La amo, todo esto no es más que algo temporal…- justifiqué, más bien era lo que deseaba, que fuera algo temporal… Pero mi instinto me decía que había algo más, todo alrededor de Ana era un misterio muy difícil de descifrar, el negó.

-¿Por qué no te alejas de ella mientras que cogen a ese tipo?

-No puedo…- se sentó junto a mí y cogió mi mano.

-Christian…Solo será un tiempo, cuando no haya amenazas podréis retomar vuestra relación…- ¿Cómo podía explicarle sin decirle la verdad? Él no sabía que realmente éramos amantes no novios… Si hacía lo que me aconsejaba buscaría a otro y ya me imaginaba cual sería…Gruñí molesto solo de recordar el momento en que estaban a punto de besarse.

-¡No!- grité más alto de la cuenta y enseguida entró Caroline junto al chico de seguridad.

-¿Todo bien?- preguntó mirando con bastante desconfianza a José y asentí.

-Sí, solo estamos discutiendo algo personal…- volvió a asentir mirándonos del mismo modo antes de dar la orden de salir.

-¿Esa chica es la jefa?- preguntó José nada más cerraron la puerta y no pude evitar reír.

-Exceptuando a Carrick y los guardaespaldas, todos alrededor de Ana son mujeres…- sonrió.

-SI son como esta debe ser bastante agradable vivir allí…- rodé los ojos.

-¿No que estabas enamorado?

-Enamorado no ciego…- me guiñó el ojo- puedo ver lo que desee…- reímos juntos y se me ocurrió la idea que si veía su casa estaría más tranquilo en cuanto a mí seguridad.

-¿Por qué no me acompañas a casa de Ana para que la conozcas? – era bastante arriesgado pero tal vez Ana no quisiera conocerlo, estaba convencido que cuando José viera aquello dejaría de molestarme con la idea de alejarme.

-¿Sabes qué?- se levantó de la cama bastante sonriente- ¡Iré! Quiero conocer a tu chica- abrí los ojos algo horrorizado.

-No sé si pueda bajar, está convaleciente y…- me interrumpió.

-¿No tendrás miedo que caiga bajo mis encantos?- resoplé.

-Nada que ver…- sonrió de lado.

-¡Bien, entonces ya sabes!- me guiñó el ojo- Quiero conocerla.

-De acuerdo, pero recuerda que es mi chica cuando te la presente…- rodó los ojos.

-Nunca me metería entre vosotros.

-Lo sé, pero tampoco quiero coqueteos…- sonrió mientras lo señalaba con el dedo.

-Eso no puedo prometerlo…- añadió y volvimos a reír, por mucho que quisiera José siempre sería José. En ese momento entró mi médico para darme el alta, por fin podía volver con Ana.

Fuimos al coche junto a Caroline y el chico de seguridad, era increíble que cuando les dije que José vendría no pusieran impedimentos, sólo asintieron, ahora sólo que quedaba esperar que Ana no tuviera ganas de verlo o si lo hacía no saliera nada de novios en la conversación. En cuanto aparcamos dentro de la casa José salió del coche admirando todo bastante embobado ¿Así me vería yo cuando la vi por primera vez?

-Christian…- vino Caroline junto a nosotros- Nosotros debemos irnos…- asentí- Pueden andar por donde quieran menos las puertas cerradas con llave…- ¿Había puertas con llave en la casa? ¿Sería donde guardaban sus cosas de valor?- Si por alguna razón quisieran salir avisa a Carrick, yo me retiro a descansar…- hizo un gesto al otro tipo y ambos se fueron dejándonos solos en el jardín, cuando íbamos a entrar a la casa llegó Less junto a nosotros.

-¡Hola pequeño!- me agache a acariciarlo y jugar un poco mientras no paraba de lamerme, José nos observaba divertido.

-¿Ya te ganaste a su mascota?

-Lo conocí antes que a ella…- abrió los ojos en conocimiento.

-Él es…- asentí.

-Sí…Él me guio a ella…- seguí acariciándolo un momento más hasta que Carrick nos interrumpió.

-Buenos días…- se acercó a José- Carrick…- él le ofreció su mano mientras se presentaba de vuelta.

-José, soy como un hermano para Christian…- me sonrió.

-Me alegro de conocerle joven…

-Háblame de tú, me haces sentir viejo con ese usted…- sonrió.

-Está bien José… ¿Quieren pasar a tomar algo?

-¡Claro que sí! – contestó de vuelta, pero antes de nada necesitaba ver a Ana.

-¿Ana está en su habitación?- me sonrió de una forma que no sabía describir.

-Se quedó dormida, así que no te preocupes en disfrutar con tu amigo, estaré atento por si despierta para avisarte.

-Gracias…- nos llevó al salón y tras sacarnos unas botellas del minibar se despidió.

-Voy a resolver unos pendientes…Si necesitan cualquier cosa solo llamen a este botón…- señaló un telefonillo que había junto a la puerta- Si yo no puedo venir lo hará Olivia.

-No te preocupes, estaremos bien… Sólo avísame si Ana…- volvió a sonreír.

-Estaré al pendiente…- tras despedirse de nosotros con un gesto de cabeza salió, José quedó admirando todo mientras bebía de su vaso.

-Ahora entiendo que no quieras irte…- lo miré mal.

-No me interesa esto…- bebí también yo- me interesa ella.

-¿Pero no me negarás que es un plus excelente?

-Cómo te dije no me interesa nada de esto…- señalé alrededor- Seria feliz con ella en un mísero piso de una habitación…-se quedó un momento pensativo antes de agregar.

-Yo no cambiaría esta mansión por un mísero piso…- rodé los ojos.

-No he dicho nada de cambiarlo, sólo que lo haría solo por estar con ella…

-Tal vez esa sea la solución a lo que está pasando…- resoplé, ya empezaba con sus intentos de miembro del FBI- deberías llevártela lejos donde nadie os conozca hasta que todo esto termine…- no estaba mal la idea, si no fuera por su actual estado de salud.

-Ahora mismo no está para viajar…- resopló.

-Me había olvidado de su estado…- volvió a beber- bueno en ese caso lo mejor será que esperes a que se recupere un poco para hacerlo...- suspiré, sonaba tan sencillo ¿Ana querría estar conmigo como si fuese alguien normal? Tal vez solo un tiempo…- ¿Christian te encuentras bien?- asentí intentando esconder mi desánimo.

-Sí, solo un poco cansado…- mentí.

-Puedo irme y volver otro día…- lo interrumpí.

-No es necesario, dormiré después…- la verdad es que no tenía mucho sueño, tenía la cabeza en lo ocurrido recientemente ¿Por qué Ana no quería decirme todo? ¿Qué escondía? ¿Por qué tanto misterio? Y lo más importante ¿Algún día confiaría en mi lo suficiente para contarme?

-¿Seguro que estas bien?- me sacó la preocupada voz de José de mi ensimismamiento, tal vez solo necesitaba una tila para tranquilizarme.

-Si…- me levanté para ir al telefonillo- voy a pedir un tila ¿quieres algo?- negó mientras mostraba su vaso.

-Con esto estoy más que sobrado…- reí.

-De acuerdo…- le di al botón y al momento se oyó la voz de una chica.

-¿Quiere algo joven Christian?

-Me gustaría una tila, podría ir yo a la cocina pero no sé dónde la tienen y no…

-No se preocupe, enseguida se la llevo ¿Algo más?- mi estómago rugió en ese momento.

-Algo dulce para comer, por favor.

-Enseguida estoy ahí...- cuando volví junto a José se hallaba bastante raro.

-¿Cómo dijiste que se llama esa chica?- le entrecerré los ojos.

-¿Qué chica?- señaló el telefonillo- Olivia creo que dijo Carrick ¿Por qué?- se quedó bastante pensativo.

-Me suena mucho su voz pero no estoy seguro de donde la he escuchado…- rodé los ojos, no me extrañaría que hubiera estado con alguna de las chicas de aquí previamente.

-¿Quién sabe? Ahora cuando la veamos me dirás…- seguimos conversando de mi "relación" hasta que llamaron a la puerta- ¡Pase!- al momento de abrirse, la chica se quedó pálida mirando a José, no tardó ni 3 segundos en recomponerse y poner la bandeja sobre la mesa.

-Aquí tienen…- antes que se alejara José la cogió del brazo.

-Esta vez no te escapas…Tenemos que hablar…- me hizo un gesto con la cabeza que entendí perfectamente… ¡No podía creer que el destino nos hubiera acercado al mismo tiempo a 2 chicas tan cercanas!

OLIVIA

¡No podía creer que estuviera este imbécil aquí! ¡Dios! ¿Cómo pude dejarme llevar por la lujuria? Tanto tiempo sin sexo me había pasado factura… Pero su forma de mirarme, hablarme, tocarme… Eso sin contar que estaba bastante bueno… ¡Mierda! ¡No es más que un idiota! Me reprendí, anoche por su culpa me desconcentré en mi trabajo, algo que nunca antes me había pasado.

-No tenemos nada que hablar…- agregué con bastante autoridad, cuando quería podía ser tan perra como la jefa.

-A mí me parece que si…- nos retamos con la mirada hasta que el joven Christian se levantó.

-Yo voy a ver como esta Ana, enseguida vuelvo…- ¡No podía quedarme aquí sola con él!

-No hace falta joven Christian yo no…- salió antes de dejarme terminar ¡Mierda!

-¿Por qué te fuiste sin decirme al menos tu nombre?- le entrecerré los ojos.

-Ni siquiera te molestaste en saberlo…- apartó la vista bastante avergonzado- Además lo de anoche fue un error- rió.

-Pues lo disfrutaste mucho para serlo…

-¡Hijo de…!- antes de terminar de decirlo me besó y volví a perderme ¿Qué demonios tenía este imbécil que me gustaba tanto? Tenía la clara convicción que era la falta de sexo lo que me hacía reaccionar así con él.

-Sabía que el sentimiento era mutuo…- susurró entre besos.

-¿Qué? ¿De qué hablas?- sonrió de lado mientras me mantenía bien sujeta de la cintura.

-Lo de anoche fue más que sexo para ambos…-abrí los ojos horrorizada.

-¿Qué demonios estas diciendo? ¡Ya te dije que fue un error…! – todavía recordaba la llamada de Carrick bastante preocupado para preguntarme si había tenido algún contratiempo… No podía decirle que me dejé llevar por mis más salvajes instintos por un idiota cuando debería estar cuidando de Christian, me puse tan nerviosa que no supe que decir ¡Nunca había dejado el trabajo de lado por nadie, pero este idiota tenía algo que me desquiciaba y me atraía a la vez!

-No te creo nada…- me apretó más fuerte contra él, sentí su erección y sin querer se me escapó un gemido de mis labios- ¿Ves? Reaccionas a mí como yo a ti…- tomé aire tratando de centrarme en lo que estaba, ahora mismo seguía trabajando y no podía dejarme llevar de nuevo.

-Debo irme…- lo empujé lo más fuerte que pude, el me miró bastante enojado.

-¿Por qué no hablamos antes?- negué mientras iba hacia la puerta.

-No me interesa lo que tengas que decir…- me fui a pesar que deseaba todo lo contrario ¿Cómo podía un idiota como este hacerme perder la compostura? Salí rápidamente, cerré la puerta de un portazo y corrí hacia mi puesto como si mi vida dependiera de ello ¿Por qué demonios tuve que salir anoche? ¡Maldita sea! Por eso prefiero quedarme junto a los ordenadores, ellos no traen este tipo de complicaciones… ¡Tenía que sacar a ese idiota de mi cabeza cuanto antes!

ANA

No sabía cuánto tiempo había pasado pero desperté sobresaltada como siempre ¿Por qué demonios no se iban las malditas pesadillas?

-¿Estás bien Ana?- me sorprendió la voz de Christian junto a mi… ¡Joder! Ni me había percatado que estaba allí, esto de la convalecencia era lo peor.

-¡No vuelvas a asustarme así!- lo reprendí y suspiró apenado.

-Lo siento, yo solo venía a asegurarme que estabas bien pero al verte algo nerviosa quise quedarme un momento para intentar tranquilizarte…- ¡Cómo si eso pudiera conseguirse! Había intentado de todo y nada había conseguido alejar las pesadillas sobre lo ocurrido aquel día.

-Gracias Christian… Pero lo que no me deja dormir no se puede remediar…- casi susurré.

-¿A qué te refieres?- negué, nunca había hablado de esto con nadie ni pensaba hacerlo.

-Cosas mías…- le sonreí- Tengo hambre…- le dije relamiéndome los labios a lo que enseguida negó.

-Hoy solo descansarás, ya habrá tiempo de tener sexo mañana…- resoplé.

-¿No lo dirás en serio?- asintió más que convencido y grité frustrada.

-¡Necesito relajarme!- me entrecerró los ojos.

-¿Te traigo una tila o…?- lo miré como si fuera idiota.

-A veces pienso que no tienes la edad que dices tener…- resopló.

-Ana, hay formas de relajarse sin sexo…- puse mis brazos en cruz y negué.

-En mi caso no…- al momento cambió de tema.

-Además abajo tengo visita y no sería adecuado… - le alcé una ceja.

-¿Visita?- asintió bastante nervioso- ¿Quién es?

-Es mi mejor amigo y compañero de piso José…- ¿Con que ese José? Sería la oportunidad idónea de conocerlo.

-¡Bien! Te acompañaré entonces…- abrió los ojos bastante sorprendido.

-¿No prefieres que te traiga algo y sigues descansando?- ¿Por qué me daba la sensación que no quería que lo conociera?

-Christian… ¡Bajaremos, ahora…!- asintió sin rechistar, cuando iba a levantarme enseguida trajo la maldita silla junto a mí… ¡Juro que la quemaría en cuanto estuviera repuesta!

-Venga te ayudaré a subirte…- dejé que lo hiciera, de todas formas sólo será algo temporal, cuando bajamos me llevó al salón donde había un chico moreno tirado sobre mi sofá, con la cara tapada con su brazo - ¿José?- el chico comenzó a gritar sin apartar el brazo de su cara.

-¡Me ha dado calabazas tío! ¡No lo puedo creer! – su forma de hablar me daba a entender que estaba algo bebido y le entrecerré los ojos a Christian.

-¿Por qué tu amigo esta borracho en mí casa? – por el gesto de su cara él tampoco debía saberlo, me dejó junto al otro sofá y se acercó a él sin contestarme, esto no me gustaba, se supone que su amigo era un médico bastante reconocido al igual que Christian ¿Porque se encontraba en ese estado? Odiaba a los borrachos, esa era la razón por la que apenas bebía…Su olor…Sacudí la cabeza intentando alejar esos odiosos recuerdos de mi cabeza…

-¿Te has bebido la botella entera en un rato que me he ido?- comenzó a reír como loco.

-Lo necesitaba tío, Olivia me ha mandado a la mierda…

-¿Olivia?- pregunté bastante desconcertada y en ese momento pareció percatarse de mi presencia, se quitó el brazo de la cara para darme un buen repaso.

-Hola preciosa…- se incorporó para presentarse- soy José…- rodé los ojos.

-Ana…- dije de forma seca, no me apetecía hablar con alguien en su estado, me dirigí a Christian- ¿Puedes explicarme esto?

-Yo lo haré hermano…- lo interrumpió José y lo miré expectante por su explicación- vine para conocer a su hermosa novia…- abrí los ojos bastante sorprendida, mi mirada conectó con la de Christian que apartó la vista avergonzado ¿Le había dicho que era su novia? ¡Mierda! No podía creer que no tomara en cuenta lo que le pedí, nada de etiquetas…- pero encontré aquí a mi amor perdido y me dio calabazas…- ¡Dios, no entendía nada! Christian seguía con la vista apartada de la mía, José se levantó, fue hacía el telefonillo y gritó- ¡Olivia te amo!

-José, tranquilízate por favor…- Christian fue a traerlo de vuelta al sofá, en lugar de sentarse frente a mí lo hizo a mi lado.

-No quiero que te lleves una mala impresión de mi preciosa…- ¡Era suficiente! Lo cogí del cuello de su camisa y apreté lo justo para ser molesto.

-Que sea la última vez que me llamas así…- dije bastante enojada, él asintió bastante sorprendido- mi nombre es Ana…- Christian me interrumpió.

-José, lo mejor será que te lleve a casa y…

-¡NO! – le grité- Tú te quedas, mandaré a alguien que lo lleve…

-¿Puedes pedírselo a Olivia?- preguntó José y le entrecerré los ojos.

-¿Hablas de mi Olivia o de otra?- asintió.

-Anoche tuvimos feeling, pero se fue tras nuestros acalorados encuentros sin decirme ni quien era y hoy…- ¿Se pensaba que me interesaban sus dramas? Ahora entendía porque lo había mandado a la mierda, cogí mi móvil para avisar a las chicas, Olivia fue la que contestó.

-Olivia…- antes de seguir comenzó a disculparse.

-Lo siento Ana, ya sé que lo has conocido, yo anoche no sé qué me pasó pero…- suspiré cansada.

-No me importa, sólo quiero que se lo lleven de aquí, Christian debe quedarse conmigo.

-Voy a mandar a…

-¡Lo llevarás tú! Así aclaran lo que sea que tengan porque no quiero volver a verlo por aquí y mucho menos en ese estado- le dije a modo de orden.

-De acuerdo jefa, enseguida lo recojo.

-Que sea más pronto que tarde…- exigí antes de colgar y le sonreí a José- Estas de suerte…

-¡Gracias!- me abrazó fuertemente antes de poder esquivarlo, cuando iba a apartarlo Christian lo hizo por mí ¿Se veía enojado o sólo me parecía?

-¡José, deja en paz a Ana! ¿No ves que la incomodas?

-¡Claro que no! Solo le estaba agradeciendo… - me sonrió de nuevo- Ha conseguido que mi sirena vuelva a darme otra oportunidad…- tomé aire antes de contestar.

-No he dicho eso…Sólo te acompañará a tu casa y aclarará esto…- lo miré seria antes de amenazarlo- ¡No quiero volver a verte por aquí en ese estado! - tragó grueso antes de responder.

-No lo haré…

-¡Bien! En cuanto llegue te largas…- me giré a Christian- Vamos a la cocina a comer algo…

-Pero no puedo dejarlo así…- rodé los ojos.

-Estará bien, Olivia no debe tardar…- le entrecerré los ojos bastante enojada- Además ¿No dejarás a tu "novia" sola?- dijo destilando sarcasmo y se puso bastante nervioso.

-Si…Vamos…- se dirigió a José.

-No la cagues esta vez…

-¡No lo haré hermano! ¡Gracias a tu novia tengo una oportunidad!- rodé los ojos, no perdería el tiempo explicándole lo mismo, en su estado sólo escuchaba lo que le convenía. Tras despedirse me llevó a la cocina en silencio, uno que aproveché para llamarle la atención.

-¿Por qué le dijiste que era tu novia?...- escuché un sonoro soplido y seguí- Christian, te dije claramente que no quería etiquetas.

-No podía decirle a mi amigo que solo éramos amantes…-¡Otra vez con lo mismo!

-¡No entiendo que tiene de malo! –grité fuera de mí.

-No es que sea malo, pero prefiero pensar que eres solo mía…- frené la silla y él tropezó, me di la vuelta para encararlo.

-¿Crees que si no somos novios no lo soy?- se quedó callado, cosa que me molestó bastante ¿En serio pensaba que era una especie de puta? - ¡Es increíble! – me giré enojada y seguí empujando la silla yo sola.

-Ana espera yo no pretendía…

-¿No pretendías que Christian? Creo que fui clara cuando te informé que me gusta tener un amante a la vez…Aunque no lo creas ¡No necesito más!- lo amenacé con el dedo- ¡Pero si piensas que por cambiar lo nuestro de nombre será diferente no te necesito aquí! – di la vuelta para seguir mi camino hacía la cocina, no me agradaba la idea de dejarlo ir pero no iba a consentir esta clase de comentarios o exigencias…Antes de alcanzarla Christian paró mi avance.

-Has malentendido lo que pretendía decirte…- lo miré mal y aunque avergonzado siguió- Soy un hombre bastante tradicional, no soy de amantes ni de follar…- rodé los ojos ¡Como si no lo hubiera deducido yo sola!- Me gusta tener novia y hacerle el amor…- se arrodilló frente a mí- Sé que no es lo que sueles hacer ¿Pero te importa que te presente como novia frente a otros? No voy a pedirte lo mismo pero…- Las palabras salieron de mí sin siquiera pensarlas ¿Cómo podía ser posible?

-¡Está bien! ¡Preséntame como quieras!- ¡Mierda!

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias a todos por su apoyo.

Cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA STEELE*