La llave de tus recuerdos

PARTE 19

Think of me, think of me waking
Silent and resigned
Imagine me trying too hard
To put you from my mind
Recall those days
Look back on all those times
Think of the things we'll never do
There will never be a day
When I won't think of you

TRADUCCIÓN: Piensa en mí, piensa en mí despertando silencioso y resignado. Imagíname tratando demasiado de alejarte de mi mente. Recordemos aquellos días, mira hacia atrás en todos esos tiempos. Piensa en las cosas que nunca haremos. Nunca habrá un día en el que yo no pensare en ti.

Moblit miraba un dibujo de Nifa y trataba de recordar su sonrisa, su aroma, el brillo de sus ojos y su dulce voz. Entonces se estremeció al recordar algo y era que con el tiempo todo eso se esfumaría por más que intentara aferrarse, el tiempo haría que olvidara el olor de su perfume y el tono de su risa.

Durante los días anteriores todo había sido un caos y eso lo mantuvo ocupado y apartado del dolor, pero ahora que todo era tranquilidad ese dolor finalmente comenzaba a surgir, así como las lágrimas que lo acompañaban.

-Moblit -llamo Hange sentándose a su lado para brindarle apoyo.

-Íbamos a casarnos -le dijo pensando en aquella noche donde finalmente le había propuesto matrimonio.

-Lo siento tanto.

-Nifa debió acompañarla, yo debí quedarme con el capitán Levi -se lamentó-. Yo debí morir y no ella.

-Antes que cualquier otra cosa somos soldados Moblit y ella entendía el deber que eso trae.

-Lo sé, solo que… la extraño tanto -al decir esto más lágrimas brotaron de sus ojos-. No dejo de pensar en todo lo que íbamos a hacer.

-Ella se pudo haber ido, pero siempre tendrá un lugar en mis pensamientos -dijo Hange en un intento de consolar a su amigo-. Recuerdo la primera vez que la conocí, una cadete joven llena de vida y deseosa por descubrir el mundo. Sin imaginarlo se convirtió en una gran amiga y viviré eternamente agradecida ya que ella fue quien trajo a Tomoe al mundo.

-Era una luz radiante en medio de tanta oscuridad -coincidió Moblit.

Moblit recordaba el día en que vio por primera vez a Nifa. En ese tiempo él estaba perdidamente enamorado de Hange, la admiraba y sentía celos por el capitán Erwin.

Llevaba un montón de documentos que Hange tenía que leer y libros que le había pedido, apenas y podía ver por donde caminaba y entonces un libro se le cayó. Él intento agacharse para agarrarlo, pero mantener el equilibrio no resultaba tarea fácil.

-Déjame ayudarte -le dijo Nifa tomando la hoja.

Moblit no podía ver su rostro debido a que la pila de libros se lo impedía, pero era la voz más linda que hubiera escuchado jamás y pudo ver la mano pequeña y delicada de aquella mujer.

-Gracias -logro decir sin tartamudear y tomo la hoja.

-Nifa -dijo y aguardo a que aquel desconocido le digiera su nombre, pero al parecer no había captado así que decidió volver a hablar-. ¿Y tú eres?

-Oh lo siento -dijo Moblit avergonzado-. Me llamo Moblit Berner.

-Un placer Moblit -dijo Nifa-. ¿Podrías decirme donde puedo encontrar a la líder de escuadrón Hange Zoe?

-No me digas que tú eres la experta en medicina -dijo sorprendido porque se escuchaba demasiado joven.

-Experta es un decir -contesto Nifa-. Solo saque sobresaliente en mi examen y tome unos cuantos cursos con algunos doctores en Shina, eso es todo, no soy ninguna doctora aunque me gustaría serlo.

Hange aquel día le había comunicado que recibirían a un cadete nuevo en la división de investigación y había estado emocionada ya que ella podía saber una gran cantidad de cosas sobre biología, pero existían otras cosas en el campo de la medicina y composición del cuerpo humano que no terminaba de entender del todo y aquella nueva recluta parecía tener un conocimiento más amplio en el tema, por lo que Hange no oculto su felicidad al pensar que sus estudios avanzarían.

-Yo te llevare -se ofreció Moblit.

-No es necesario -dijo Nifa de inmediato.

-En serio, no es ningún problema -insistió Moblit.

-Y yo dije que no -contesto en un tono enojado dejando atrás la dulzura-. No trates de ser amable conmigo solo porque soy una mujer joven y además atractiva.

-En realidad no sé cómo luces porque no puedo verte -contesto-. Y cuando decía que no era ningún problema era porque yo soy el sublíder y de hecho voy de camino con la líder Hange.

Nifa sintió vergüenza tornándose roja y agradeció que aquel chico no pudiera verla.

-Lo siento tanto -se disculpó.

-Sin problema, tienes carácter, eso es bueno porque la líder odia a las personas carentes de valor y vaya que vas a necesitarlo porque nuestra división es la corre más riesgo que cualquiera.

-¿De qué hablas?

-La líder se dedica a investigar sobre la biología de los titanes y eso significa que vas a ver muchos y muy de cerca -explico Moblit para después arrepentirse pues creyó que con esas palabras había asustado a la nueva.

-Estoy aquí porque quiero hacer un cambio, si muero quiero que sea por el bien de la humanidad -dijo Nifa firmemente dejando la cobardía de lado y llevando su puño al corazón.

-Eso díselo a la líder -dijo Moblit sonriéndole, pensando que aquella chica tenía mucho valor.

Nifa lo acompaño hasta una tienda instalada a las afueras del complejo donde Hange discutía nuevamente con Levi mientras que su escuadrón estaba afuera aguardando instrucciones.

-¿Peleando nuevamente? -pregunto Moblit a los presentes.

-Como cada hora de cada día -dijo Keiji bosteando del aburrimiento.

-Ahora la líder le dirá enano idiota -dijo Abel quien también estaba aburrido.

-¡Enano idiota maniático de la limpieza! -se escuchó como gritaba Hange.

-Y ahora el líder Levi le dirá torpe cuatro ojos de mierda -dijo Erd.

-Tsk torpe cuatro ojos de mierda, no es mi culpa que seas una loca amante de los titanes -se escuchó la voz de Levi.

-Ese insulto es nuevo -dijo Gunter.

-¿Es la nueva? -pregunto Auruo viendo a Nifa.

-Soy Nifa -dijo alegre.

-Un placer y espero que no te coma un titan como le paso al chico anterior -bromeo.

-Auruo no seas malo -regaño Petra-. Lo siento, su sentido del humor es pésimo. Yo soy Petra.

Petra le presento al resto de los compañeros justo antes de que Levi saliera de la tienda maldiciendo por lo bajo.

-Nos vamos -ordeno a su escuadrón.

-Adiós Nifa, nos veremos seguido ya que estaremos trabajando codo a codo -dijo Petra alejándose y siguiendo a Levi, así como lo hicieron Auruo, Gunter y Erd.

-¿A qué se refería con eso? -pregunto Nifa girándose para ver a Moblit quien ya había dejado su cargamento de libros en el suelo dejando finalmente descubierto su rostro y ella no pudo evitar pensar que era el chico más atractivo que jamás había visto.

Moblit también quedo embelesado por la belleza de Nifa y ambos se quedaron mirándose directamente a los ojos mientras estos brillaban, había sido amor a primera vista y desde entonces Moblit había dejado de pensar en Hange.

Aquel día Nifa sobrevivió a las excentricidades de Hange y mostro gran interés en sus estudios ganándose de inmediato el afecto de Hange y no solo de ella, sino que también de Petra quien se convirtió en su mejor amiga ya que tal como le había dicho ambos escuadrones trabajarían codo a codo debido a que la misión de Hange era investigar titanes y la de Levi junto con sus escuadrón era el cuidar que no terminara en el estómago de un titan.

Nifa incluso cuidaba constantemente de que Moblit no abusara del alcohol debido al estrés que sentía por el trabajo. Además, se encargaba de vigilar que durmiera y que comiera para estar saludable por si Hange llegaba a necesitarlo y eso los hizo más unidos convirtiéndose a la larga en pareja cuando ella decidió confesarle su amor harta de esperar que él lo hiciera.

Moblit sonrió al recordarla y supo que, así como su imagen se borraría, también a la larga lo haría el dolor, más sin embargo existía algo que jamás olvidaría y era el amor que sentía por ella porque gracias a Nifa Moblit había podido reconstruir su corazón en pedazos, porque gracias a ella había sido feliz esos años y porque sin ella él seguiría perdido sin saber lo que era realmente el amor.


Tomoe viajo a Trost en compañía de su cuidadora por la mañana porque sabía que de no llevarla la niña encontraría una forma de volver a escapar ya que ella podía llegar a ser demasiado testaruda cuando una idea se metía en su cabeza.

El aire que soplaba era frio a pesar del sol que iluminaba el día. Pronto llegaría diciembre y la nieve caería trayendo consigo la muerte de los cultivos, así como de varias personas desafortunadas que comenzarían a sufrir por los escases de comida o de un lugar caliente, mientras que los ricos tendrían de una gran cena con su familia en el interior de su cómoda casa disfrutando del calor de una chimenea.

Trost estaba sumergida en una gran depresión económica tras el ataque de los titanes. Varias personas vagaban por las calles pues lo habían perdido todo y para su desgracia la poca ayuda que recibían había sido destinada para la reconstrucción de Stohes tras el ataque del titan femenino.

-Espera aquí Tomoe y no te muevas -pidió la mujer al escuchar a dos mujeres hablando sobre la nueva reina y un nuevo ataque de un titan más grande que el colosal en la ciudad de Orvud.

-Es lo que faltaba-. Se quejo una ciudadana-. Ahora menos nos brindaran ayuda porque destinaran más dinero a restaurar otra ciudad del muro interior.

Tomoe miraba y veía tristeza a su alrededor y entre la multitud con caras decaídas vio a una mujer con su hijo que estaba sentada en el suelo pidiendo dinero. La gente pasaba sin prestarle atención e incluso parecía que la repudiaban, así que ella tomo la decisión de acerarse, le dedico una sonrisa y procedió a quitarse la capa rosa que su tía Nifa le había regalado extendiéndosela.

-Está bien -dijo sonriéndole-. Tengo más ropa en casa.

La mujer indecisa extendió su mano y la tomo para después colocarle la prenda a su pequeña quien sonrió al sentir la tela suave y caliente, además del aroma que desprendía y para Tomoe eso fue gratificante, el ver a aquella niña asustada sonreír.

Esta pequeña se puso de pie y camino hacia Tomoe. La niña desconocida era más alta a pesar de que tenían la misma edad, pero eso a no le importo ya que sabía que su destino era ser bajita como su padre.

-Lindo listón -le dijo Tomoe mirando el listón blando que pasaba por la castaña cabellera de la niña y ella se lo quito para entregárselo como forma de retribuir el favor. Tomoe lo tomo y la chica le estornudo-. Salud -dijo reprimiendo el instinto de ir en busca de jabón urgentemente pues consideró que sería grosero y ofensivo.

Tomoe camino de regreso a donde le habían indicado que no se moviera mientras sentía como el frio recorría su cuerpo.

-¡Dame eso niña! -dijo un hombre tomándola del brazo bruscamente mientras miraba el collar de oro que su madre le había dado.

-¡No, es de mi mamá! -grito asustada.

Aquel hombre no mostraba compasión y pudo ver que sus ojos reflejaban odio hacia ella por alguna extraña razón.

-¡Oye tú, suelta a esa niña! -grito un hombre de las tropas de guarnición.

El hombre junto con sus amigos había estado tomando y dedicándose a no hacer nada a pesar de los robos y peleas que se estaban dando por los rumbos debido a la desesperación de los ciudadanos, pero al ver las ropas de Tomoe supuso que debía de ser alguien proveniente del muro interior y saboreo la paga que recibiría en compensación por su valor.

-Dame el collar niña -ordeno tomándolo y arrancándoselo violentamente del cuello lastimándola.

-¡Dije que no! -grito Tomoe sintiendo nuevamente como una gran cantidad de energía emanaba desde el interior de su cuerpo.

Ella tomo la mano del agresor y la torció escuchando como el hueso se rompia. El agresor soltó el collar mientras gritaba de dolor haciendo que Tomoe lo soltara asustada por lo que había hecho y enseguida fue capturado.

-¡Suéltenme, tengo dos hijos que necesitan comer! -grito el agresor mientras forcejeaba.

-¿Estas bien niña? -pregunto el soldado inclinándose para verla-. ¿De dónde vienes?

Tomoe no contesto, solo veía el collar en el suelo y pensaba.

-¿Por qué el hombre lo quería? -pregunto ella sin desviar la mirada del objeto.

-Es oro, es muy valioso -contesto tomándolo del suelo para mirarlo y leer la inscripción "Siempre te amare L."

-¿Con el comería su familia? -pregunto esta vez mirando al hombre quien asintió.

-Por un par de días solamente -le dijo tomando su pequeña mano que estaba fría debido al clima y coloco el collar en su palma.

-¿Qué pasara con él? -pregunto sintiendo lastima.

-Ira a una celda -explico.

-¿Y su familia?

Aquel hombre quería decirle que el ladrón y su familia posiblemente morirían antes de que el invierno terminara y que no valía la pena que se preocupara por algo que ocurría año con año, pero no sabía que palabras usar para no lastimarla.

-Morirán ¿Cierto? -dedujo por la expresión que había puesto. Ella odiaba cuando las personas adultas querían dosificar la verdad debido a su edad, pero sus padres desde que tenía uso de razón nunca se habían andado con rodeos respecto al tema de la muerte.

"Es algo natural, todo el mundo muere". Solía decirle su madre "La muerte no discrimina entre jóvenes y viejos, buenos y malos, esta toma y toma y jamás se detiene".

-Tú no tienes que preocuparte por eso -contesto el hombre-. Era un hombre malo que quería hacerte daño debido a que te envidiaba por como luces.

Tomoe miro sus ropas y después inspecciono las de los demás encontrando al instante las diferencias. Mientras las suyas lucían limpias y en perfectas condiciones, las del resto de la población estaba sucia, parchada y desgastada. ¿En verdad el humano era tan tonto como para discriminarse por una simple tela? A ella le parecía ridículo porque sería como si una cebra sintiera celos de otra con más rayas. Después miro el collar ¿En verdad un objeto tenía más valor que una vida? De ser así ella no lo quería.

-Tomoe, te dije que no te movieras -le regaño su cuidadora-. Gracias por cuidarla -dijo al hombre y le dio un poco de dinero por su acto tan noble.

-Muchas gracias y un consejo, no deambulen por estos lados, las cosas se pondrán difíciles conforme nos acerquemos a diciembre -les dijo para después retirarse contento por la paga recibida.

-¿Dónde está tu capa? Te estas congelando -dijo al notar su piel fría y quitarse la suya para ponérsela a la niña.

-Se la di a alguien que la necesitaba más -contesto Tomoe triste.

-Me han informado que tus padres no estan en Trost, ellos estan en Orvud y estan bien -le dijo entregándole el periódico donde se leía la noticia en la que la legión quedaba libre de todo cargo y sobre el golpe de estado.


Al día siguiente se llevó a cabo la coronación de Historia en la plaza frente a los ciudadanos quienes aplaudían y vitoreaban el nombre de Historia, la chica que sería para siempre recordada como la mujer que derroto al titan más grande incluso que el colosal, pero para los de la 104 ella seria recordada como la mujer que le dio un golpe al capitán Levi para después verlo sonreír dejándolos más impresionados.

-Gracias chicos -dijo Levi quien sonrió porque vio a su hija en compañía de Hange.

-¡Eren! -grito Tomoe soltando la mano de Hange para correr hacia él a pesar del dolor que sentía en la pierna debido a la herida que se había hecho en el bosque al escapar de casa angustiada por sus padres.

-Pequeña guerrera -dijo Eren agachándose y estirando sus brazos.

Tomoe brinco a los brazos de Eren quien la levanto y dio unos giros haciéndola sonreír.

-Miren que monada -dijo Connie al ver a la pequeña.

-¿Una pequeña Mikasa? -se preguntó Jean al notar el parecido.

-Es tan linda -dijo Armin inspeccionando a la niña que sonreía y enseguida encontró el parecido-. Ya veo, debes ser hija de nuestro capitán.

-¡¿Que?! -gritaron todos sorprendidos mirando a Levi a la espera de la confirmación.

-Mocosos, Tomoe Ackerman Zoe. Tomoe los mocosos -presento Levi.

-Eres tan tierna y hermosa -dijo Historia tomando el cabello negro de la niña, pero a cambio recibo un golpe en la mano.

-No me toques vieja fea -dijo Tomoe para después sacarle la lengua.

-Amor ella es la reina, debes ser amable -regaño Hange.

-Eso no le quita lo vieja y fea -contesto aferrándose más a Eren-. Y no toques a mi Eren -amenazo-. Él y yo nos casaremos.

-Mikasa creo que te han quitado a Eren -dijo entre risas Sasha.

-Maldita enana -murmuro Mikasa.


Hange y Levi se reunieron con Historia, así como el resto de su escuadrón para contarle todo lo que debía saber respecto a su hija y Eren fue el encargado de vigilarla por lo que terminaron dando un paseo en los jardines del castillo.

-¿Qué pasa Eren? -pregunto al notar la tristeza en su rostro.

-Desde que descubrí mis poderes pensé que era especial y por ello aceptaba que otros soldados murieran por mi -confeso bajando la mirada pensando en el escuadrón de Levi-. Y acepte convertirme en un titan a pesar de mi odio hacia ellos porque creía que esa fuerza me pertenecía, pero resultó que no era así-. Termino de hablar para después sonreír debido a lo gracioso del asunto, él estaba hablando de sus problemas existenciales con una niña de cuatro años.

-Ese poder es tuyo Eren -le dijo Tomoe apretando más su mano-. Tu eres quien lo controla, es algo que está dentro de ti y debes aprender a confiar en tus decisiones.

-La verdad es que no sé si sea capaz de salvar a la humanidad -admitió-. Ellos cuentan conmigo, soy su arma…

-Todo buen guerrero necesita un arma, pero también un escudo, habilidad, inteligencia, un ejército que lo respalde, un buen líder…

-No te entiendo.

-Lo que digo es que no es solo tu responsabilidad -contesto-. Debería leer más novelas épicas.

-Pensé que en las historias existía solo el elegido, ya sabes el héroe que debe luchar contra los malos y salvar al mundo.

-Es verdad, pero el elegido no podría lograr nada sin la ayuda de sus amigos. Es como con mis papás, Tío Erwin es la inteligencia que guía, mamá el escudo que protege y papá el arma que elimina -dijo sonriéndole para después adoptar una expresión seria-. Así que saca toda esa mierda de tu cerebro Jaeger y deja de lamentarte o pensar que salvar la humanidad es solamente tu responsabilidad porque todos tenemos un papel que jugar.

-Debo estar muy mal si tengo que recurrir a los consejos de una niña de cuatro años -bromeo.

-Cuatro y medio -aclaro inflando los cachetes enojada.


Esa misma mañana todos regresaron al cuartel general después de despedirse de Historia y ambos padres decidieron pasar el resto del día con su hija ya que la habían extrañado demasiado y merecían un tiempo de paz después de aquellos días tan ajetreados.

Levi estaba frente a un corral y su mirada estaba fija en un caballo grande color negro que galopaba mientras su crin ondeaba al aire y como jinete tenía a una niña pequeña con una gran sonrisa.

-¡Es suficiente Tomoe deja descansar al caballo! -le grito Levi y Tomoe se acercó a la barda hecha de madera.

-Pronto podre cabalgar de pie sobre el lomo de Tormenta como papá -dijo satisfecha.

-Claro que si -contesto bajándola del caballo-. Eres mi pequeña guerrera.

Levi la tenía en brazos y la miro examinando cada parte de su hija. Ella junto con Hange lo eran todo para él y no pudo evitar pensar si así se había sentido su madre cada día que paso a su lado. Podía ser que Kenny no se sintiera listo para asumir el papel de padre, pero nadie lo estaba nunca. Aun podía recordar el miedo que sintió al cargar a su hija por primera vez, a ese bebe tan frágil y que con apenas una mirada se había llevado su corazón y alma.

Tomoe también lo veía con un brillo en los ojos y una gran sonrisa en su rostro, para ella su padre era su máximo héroe en el mundo y después estornudo.

-Espero que no te estés enfermando -dijo preocupado y Tomoe negó rápidamente-. ¿No? ¿Segura? -pregunto.

-Lo juro -dijo poniendo ojos tiernos en un intento de convencimiento-. Odio ir al médico.

-De que hablas, solo vas dos veces al año a chequeo de rutina -le dijo Levi.

-Alex dice que los médicos inyectan y que duele mucho -contesto Tomoe.

-Pero es porque Alex se enferma constantemente por salir a la lluvia a jugar o hacer todo tipo de diabluras.

-¿En serio Tormenta ya es mío? -pregunto Tomoe mirando a su padre.

-Si -contesto poniendo su mano en la frente de su hija-. Te sientes caliente.

-Estoy bien -se quejo para estornudar de nuevo.

Saludos amados lectores, sé que se preguntarán ¿Por qué subí tres capítulos? Bueno es porque esta semana andaré un poco ocupada y no podré subir capítulos así que quería compensárselos de alguna forma. Ahora si vamos a lo triste.