CAPÍTULO 17
ANA
¿Así eran los frikis de hoy día? ¡Madre de dios! Si tenían los músculos más grandes que los de Schwarzenegger… ¿Cuándo demonios buscaban tiempo de mantenerse así? Uno de ellos enseguida se acercó a mí con una sexy sonrisa en su cara.
-Buenos días señorita Steele, mi nombre es Ben, encantado…- tras coger mi mano la besó y se volvió a su compañero- Él es Félix mi mano derecha…- hizo lo mismo que él, tras soltar mi mano asentí mientras tosía un poco para serenarme.
-Encantada…- asintieron- Como seguramente les han informado me gustaría ser la que se encargue de todo a partir de ahora…- al ver su cara asustada me expliqué mejor- Sin dejar de contar con su ayuda por supuesto…- asintieron en acuerdo.
-No hay ningún problema señorita…- lo paré con la mano en alto.
-Solo Ana…- asintieron sonrientes- Ahora ¿Por qué no me ponen al día? Así podré ponerme manos a la obra cuanto antes…- tras guiarme a la mesa Caroline se quedó en el sofá junto a la entrada, allí comenzaron con sus explicaciones sobre todo lo concerniente a la empresa ¡No podía creer lo oxidada que estaba! Para evitar interrupciones apagué el móvil ¡Total! Todos sabían dónde buscarme. Aun no habíamos acabado cuando una soberbia Victoria irrumpió sin llamar siquiera, cuando la miré enfadada amplió su sonrisa- ¿Qué haces aquí?- pregunté tratando de controlar mi ira- No recuerdo haberte citado…- su sonrisa en una mueca no me gustó nada.
-Ni falta que hace…- se sentó frente a mí sin esperar ser invitada y viendo como Caroline se preparaba para lo peor decidí quitar a los chicos de en medio.
-¿Ben, Félix? ¿Les importa que sigamos después?- tras negar salieron sin percatarse de la tensión en el ambiente- ¿Puedes explicarme qué demonios haces aquí otra vez?
-La última no fue muy constructiva…- chasqueó la lengua- Así que debía volver…- le entrecerré los ojos.
-Si vienes por lo mismo pierdes tu tiempo, no he cambiado de opinión…- se incorporó recostándose sobre el escritorio.
-Tal vez ahora tenga más suerte…- le alcé una ceja y reí con ganas.
-¡Si eso crees eres más estúpida de lo que pensaba!- dije con ironía y su mirada tornó furiosa, en cuanto se enderezó en la silla siguió.
-Esta vez tengo algo que ofrecer…- me pasé la mano por la cara con desesperación ¿Acaso era tan idiota?
-¡No puedo creer que me esté pasando esto!- reí- ¿Acaso crees que cambiaré de opinión por dinero?- ahora rió ella.
-No es dinero lo que tengo en mi poder…- volvió a sonreír consiguiendo que mi corazón diera un vuelco.
-Escucho…- le hice un gesto con la mano para que se explicara, sin dejar de mirar sus manos, no creía que llevara un arma en esa minúscula ropa o ese estúpido y enano bolso pero una nunca sabe.
-Verás Ana…- se relamió los labios- He conocido a tu prometido…- me levanté de la mesa y fui hacia ella agarrándola del cuello con fuerza.
-¡No te atrevas a acercarte de nuevo o te mato maldita lunática!- comenzó a reír cosa que no hizo más que aumentar mi enojo.
-A pesar que esperaba algo mejor… No deja de ser un bocadito delicioso…- volvió a relamerse los labios y ciega de ira saqué mi arma de la chaqueta para apuntarle la cabeza.
-¿Acaso eres idiota? ¡Voy a matarte si sigues por ahí! – se puso más seria.
-Si mis hombres no reciben noticias mías lo matarán… ¿Eso quieres Ana?- tuve que tragar grueso para no perder la compostura.
-Caroline…- asintió y vino a ocupar mi lugar mientras tomaba el móvil… Tenía varias llamadas recientes suyas pero cuando traté de llamarlo no lo cogía ¡Maldita sea!
-¡No lo conseguirás! Como te dije lo tengo en mi poder y así será a menos que hagas lo que quiero…- ¡No podía dejar que ésta loca hiciera lo que quería! ¡Debía encontrarlo a como diera lugar!
-De momento te quedarás al cargo de mis chicas…- la señalé con el dedo bastante enfadada- Cuando vea que hiciste veré que hago contigo…- dije decidida y su cara cambió al enojo, aunque había algo raro...
-¿Acaso no me oíste? ¡Lo matarán si no vuelvo!
-¡Ni yo pienso soltarte como ellos no lo hagan!- enseguida entraron Kate y Andrea que se la llevaron casi a rastras seguidas por Caroline, yo aproveché de llamar a Elliot que tardó en cogerlo.
-¿Diga?- preguntó con voz ronca y grité.
-¿Acaso no dijiste que la vigilaban?
-¿Qué? ¿Ana? ¿De qué hablas?- escuché ruidos, seguramente estaba durmiendo y se estaba incorporando de la misma.
-¡Esa loca de Victoria ha secuestrado a Christian!
-¿Qué? ¡Eso no puede ser! ¡Me hubieran informado!- suspiré mientras pasaba la palma de la mano por mi cara- ¡Un momento!- me dejó en espera unos minutos que se me hicieron eternos hasta que volvió de nuevo- ¡Mierda! ¡Ha matado a mis hombres!- apreté los dientes con fuerza ¡Como le hubiera tocado un solo pelo a Christian se iba a enterar de quien era!- Por lo visto los atacó a las afueras de su anterior departamento y…- corrí hacía el coche como si la vida me fuera en ello con la esperanza de encontrar alguna pista que me guiara hacía dónde estaba.
-¡Voy para allá! – grité sin dejarlo terminar antes montarme en el coche de la empresa y conducir como una loca, sabía que no debería haberme ido sola pero ni por un demonio iba a esperar que viniera alguien para ir ¡Joder! ¡No podía perder a nadie más! ¡Y mucho menos así! Nada más llegar dejé el coche como pude sin molestarme en aparcar bien y subí rápidamente, vi que la puerta estaba entreabierta y pistola en mano le di una fuerte patada antes de entrar. Para mi tranquilidad estaba allí.
-¿Christian?- pregunté preocupada de verlo en el suelo.
-¡Ana!- gritó bastante asustado y lo abracé bastante aliviada ¡Esa maldita loca me había mentido!
-¡No sabes cómo me alegro que estés bien!- suspiró entre mis brazos.
-Se han llevado a José…
-¿Qué? ¿A José?- lo aparté para verlo a los ojos y asintió bastante preocupado.
-Mientras estaba en la cocina él abrió la puerta y entraron 2 tipos con una mujer que no conozco…- me imaginaba quiénes eran- Se lo llevaron sin más…
-Eso explica su presencia en la empresa…- pensé en voz alta, seguramente lo cogió por equivocación, entonces miré alrededor y me percaté que no había nadie más- ¿Viniste solo?- cuando apartó la mirada me cabreé ¿Acaso no entendiste cuando te dije que debías llevar vigilancia?
-¿Acaso crees que eso importa ahora?- me levanté sobresaltada tratando de controlar mi ira.
-¡Si lo hubieras llevado esto no habría pasado!
-¡Ni siquiera sabía si debía informar o algo! ¡Simplemente salí de casa y ya!- negué con la cabeza mientras trataba de pensar, no ganábamos nada con discutir.
-No podemos dejar que sepa que se ha confundido o lo matarán…
-¿Qué? ¿Matarlo?- preguntó preocupado.
-Ella está en mi poder…- dije para tranquilizarlo, mientras siguiera así tendríamos una oportunidad de salvarlo y darle su merecido- Debo volver y averiguar dónde se llevaron a José antes que Olivia…
-¿Antes que yo qué?- ¡Mierda! Carrick y ella estaban en el marco de la puerta mirándome muy serios con reprobación.
-Por sus caras deduzco que ya lo saben…- asintieron.
-Christian me llamó enseguida y tras informarla de todo vinimos…- la señaló- Ahora debemos encontrarlo.
-No es necesario…- me alzó una ceja y me expliqué- Vino en mi busca a jactarse de ello…
-¿Qué? – gritó fuera de control- ¿Se atrevió a volver?
-Interrumpió mi reunión para decir que o le dejaba hacer lo que quisiera o…- miré a Olivia sin saber si terminar o no pero lo entendió al momento y gritó alterada.
-¡Joder! ¡Debemos encontrarlo cuanto antes!
-Te prometo que me encargaré…- me quedé unos segundos pensativa- Lo primero es ir a casa para sacarle la información ¿De acuerdo?- asintió tratando de mantener sus formas- Pero lo principal es que no sepa de su equivocación…- asintió de nuevo.
-¿Estás segura de poder hacerlo sin ayuda de la policía?- preguntó Christian preocupado.
-Si…- no se veía muy convencido pero no dijo nada más.
-Será mejor que volvamos…- interrumpió Carrick antes de volverse a él- ¿Te duele algo?
-Me he caído y lastimado el brazo, nada de importancia...- se acercó a verlo.
-¿Puedes moverlo?- asintió- ¡Bien! Debe ser solo el golpe…- a continuación salimos para volver a casa- Pero de todas maneras haré que te lo miren en cuanto lleguemos…- siguieron hablando del tema mientras ambas quedábamos atrás.
-Te necesito en esto Ana.
-Ya te dije que haré todo lo que esté en mi mano…- me miró muy seria.
-Ya sabes a qué me refiero…- miró de reojo a Carrick y lo entendí a la perfección.
-Entiendo…- suspiró.
-Sé que nunca rompes tus promesas pero es necesario…- asentí a la vez que paraba y los veía alejarse.
-Estoy segura que él lo entenderá…
-¿Y si no lo hace?- sonreí para darle todo el ánimo que pudiera.
-En ese caso en cuanto tengamos el lugar iremos como siempre ¿De acuerdo?- asintió decidida- Pero lo importante es que no le dejes saber que tiene al hombre equivocado…- me quedé pensando en lo extraño de todo- Todavía no me explico cómo fue a buscarlo ahí…
-Lo siguieron de tu casa…- abrí los ojos sorprendida- Carrick quería una vigilancia disimulada…- ¡Mierda!- Así que el chico encargado de Christian lo siguió a distancia…- eso no explicaba que- Aun así pudo informarnos antes que lo matara…- me di una palmada en la cara con exasperación.
-¿También ha matado a su vigilancia?
-Así es…- ¡Esa maldita mujer iba a saber quién soy en cuanto liberara a José!
-Le daré lo que se merece…- ella sonrió decidida y no pude evitar volver mi vista a Christian, había estado a punto de morir, su amigo podría hacerlo y todo por mi culpa… Por primera vez en mi vida deseé no ser quién era.
En cuanto llegamos al coche pusimos rumbo a casa, él médico ya esperaba a Christian para revisarlo y lo dejamos con él mientras que Carrick, Olivia y yo íbamos al sótano a hablar con Victoria. Ésta se hallaba atada a una silla, custodiada por Kate y Andrea.
-¿Has vuelto?- sonrió con suficiencia- Parece que serás viuda antes de casarte…- sin poder detenerla Olivia la golpeó bien fuerte y Carrick tuvo que ir a cogerla.
-¡Maldita! ¡Lo pagarás caro!- viendo la clara intención de Olivia de contestarle hablé yo.
-¡Yo me encargo!- les dije mientras ambos se alejaban susurrando y me acercaba amenazante a ella- Pensaba que eras lo suficientemente lista…- reí- O al menos no lo bastante tonta…- me miró mal- Para hacerlo por las buenas…- chasqueé la lengua- Pero prefieres por las malas…
-Yo tampoco pensaba que antepusieras tus principios a la vida de tu hombre…- dijo retándome con la mirada y apreté los dientes con fuerza.
-¡Vamos! Ambas sabemos cómo acabará esto…- me agaché para que nuestros ojos estuvieran a la misma altura- Así que dime de una vez dónde está y pensaré en dejarte con vida…- comenzó a reír.
-¿Crees que podrás vivir con la culpa otra vez?- la agarré del cuello con fuerza.
-¡No te permito que me hables así! – Cuando vi que casi no podía respirar la solté- ¡Vas a decirme dónde y quienes ahora mismo!- tras reponerse negó.
-¡Nunca! ¡Le prometí a Luke que acabaría contigo y eso haré!- sonreí de lado.
-Sabía que no eras tan brillante para hacer algo así…- me miró mal.
-¿A qué te refieres?- reí.
-¿Acaso no es obvio? – Me agaché para susurrar de forma bastante sarcástica- La inteligencia no es lo tuyo…
-¡Maldita hija de puta!- comenzó a revolverse en la silla y me alejé para disfrutar del espectáculo- ¡Te juro que voy a matarte con mis propias manos! ¡Así tendré lo que merezco! ¡Debí hacerlo hace mucho!
-¿Con que querías acabar conmigo hace tiempo? ¿Fue antes o después de hacer lo mismo con tu padre?- paró abruptamente, me miró entre seria y preocupada.
-¿Qué insinúas?- alcé los hombros.
-Solo repito las sospechas de la policía…- me puse el índice en la barbilla fingiendo que pensaba- ¿Te imaginas lo que harán las familias si se enteran de lo que hiciste?
-¡Eso es mentira! ¡Yo no hice tal cosa!- volvió a gritar, su nerviosismo y miedo implícito fue la respuesta que necesitaba.
-Sé que lo es…- sonreí de lado- Pero puedo dejarlo pasar si me dices lo que quiero…- bajó la mirada y quedó pensativa ¡Bien! Iba por buen camino…
-Entonces… ¿Si te digo dónde encontrarlo me dejarás libre?- negué.
-Te dejaré al cargo de la justicia…- volvió a mirarme mal.
-¡Eso y dejarme a manos de las familias es lo mismo!
-Es lo único que puedo darte…- volví a agacharme a la altura de sus ojos- Así seguirás viva…- volvió a quedarse pensativa hasta que con una rara sonrisa volvió a mirarme.
-¡De acuerdo! ¡Tú ganas!- le alcé una ceja- Pero con la condición de acompañarte…
-¡De eso ni hablar! – gritó Carrick interrumpiéndola- Iremos juntos y sin ella.
-¡Entonces no hay trato!- en su mirada podía ver que escondía algo pero también sabía que era la única oportunidad de encontrar a José.
-¡De acuerdo!
-¡Ana no!- gritó Carrick de nuevo y lo alejé para hablar con él donde no pudiera oírnos-Esto me huele mal.
-A mí también…- me alzó una ceja.
-¿Entonces?
-He pensado en hacerla creer que vamos solas…- ahora sonrió.
-No es que me agrade la idea pero me gusta.
-Vosotros nos seguiréis a la distancia sin que se dé cuenta y actuaréis en cuanto os de la orden.
-Puedes apostar que sí…- sonreí con algo de tristeza.
-¿Siempre será así verdad?
-¿Qué?
-Nunca tendré una vida normal y si llegara a alcanzarla tendré que estar mirando a todos lados por miedo a que mueran…
-Ana…- miró a todos lados- Tenemos que hablar…- me llevó a su despacho donde tuvimos una conversación bastante productiva…
-¡Estamos listas Ana!- interrumpió Olivia en el despacho y tras darle un asentimiento a Carrick fui a cambiarme, mientras me colocaba las armas llegó Christian.
-Ana…- susurró mientras me abrazaba- No sé exactamente que van a hacer pero ten cuidado…- me volví para abrazarlo.
-Te amo Christian, demasiado…- lo besé con desesperación- Pase lo que pase siempre te estaré esperando…- ahora mismo sólo yo sabía el alcance de mis propias palabras.
-¿Qué? – lo besé de nuevo para cambiar de tema, no era el momento.
-Siento mucho que te hayas visto envuelto en todo esto por mi culpa… Por nada del mundo quisiera que acabarás como mi…- me abrazó sin dejarme terminar.
-¡Eso nunca pasará! Te prometí que entrenaría duro para ayudarte, defenderme y no ser una carga…- si todo salía bien no sería necesario.
-No creo que sea…- me besó.
-¡Ni se te ocurra pensar que dejarme es una opción!- me abrazó con fuerza.
-Nunca dije eso.
-¡Bien! Porque te amo demasiado para hacerlo…
-Yo también…
-Lamento interrumpir pero es la hora…- se disculpó Carrick y me separé de él con bastante trabajo.
-¡Nos veremos…!- me despedí a modo de promesa, tras un último beso fui por Victoria y tras asegurarla en el coche me puse al volante. Conduje por dónde me iba indicando y a pesar que no los veía sabía que estaban ahí. Sonreí recordando mi conversación con Carrick, si todo salía bien sería la última vez.
-¡Aquí es!- gritó cuando llegamos a una casa aparentemente normal, lo más llamativo es que se encontraba bastante alejada de la ciudad y rodeada de bosque. Tras ojear bien el lugar salí y fui por ella preparando mis armas para lo que pudiera encontrarme dentro. Sabía que podía ser una trampa y de momento estaba sola.
-Ahora que estamos aquí puedo decir que nunca pensé que vendrías sola…- rodé los ojos.
-Soy bastante capaz de revolver las cosas por mí misma…- ella rió y la empujé con tal fuerza que cayó de boca al suelo manchándose de tierra hasta la cara.
-¡Perdona!- dije con la mayor ironía- ¿Te has caído?- pregunté con sarcasmo y me miró muy mal.
-¡Te juro que…!- la cogí con brusquedad sin dejarla terminar y fui hacía la puerta usándola de escudo, no apreciaba movimiento cosa que me inquietaba bastante…
-¡Abre la puerta!- sonrió con ironía.
-¿Cómo?- alzó las manos para evidenciar las esposas y le rodé los ojos, sin dejar de ponerla delante le di una patada a la puerta que enseguida cedió dejándome ver la presencia de los mismos hombres que la acompañaron en la empresa, junto a ellos había un artefacto que parecía ser una bomba ¡Mierda! ¡Sabía que algo iba mal!
-¿Qué se supone que es esto?- ella volvió a reír.
-No eres tan inteligente como crees…- apreté con fuerza mi agarre en su brazo.
-¿A qué te refieres?
-Sabía que me cogerías cuando fuera a verte, que tratarías de sacarme la información del lugar para salvarlo, etc., etc., etc…- ¡Mierda!- Así que tengo todo preparado para acabar contigo de una vez por todas…- apunté a su cabeza y ellos sacaron sus armas ¡Joder!
-Si me matas moriremos las 2…- a pesar que deseaba hacerlo no estaba dispuesta a morir… Hoy no.
-¿Él no está aquí?- rió como loca.
-¡Por supuesto que sí!- me hizo una seña a las esposas- En cuanto me sueltes podrás ir a salvarlo…- ahora reí yo.
-¿En serio crees que te soltaré?
-Si no quieres perder a tu prometido tendrás que hacerlo…- entonces comenzó a sonar la bomba y los apunté a ambos.
-¡Desactívenla ahora mismo o los mataré también!- eran 2 pero jugaba con la ventaja de tener a Victoria de escudo, pero para mí mala suerte me dio un cabezazo en la cara y salió corriendo hacía ellos.
-¡Nos veremos en el infierno Ana!- rodé hacía un mueble cercano mientras disparaba a los 3. Uno cayó fulminado al instante pero al otro solo pude herirlo en el brazo ¡Maldita sea! Aunque sabía que Carrick y las chicas se encargarían de ellos, así que al ver que sólo tenía 5 minutos para encontrarlo y salir de ahí, corrí hasta arriba, no tardé en encontrarlo y ver que estaba aparentemente bien.
-¿Estás bien?- me miró extrañado.
-¿Ana? ¿Qué haces aquí?- ¡Como si eso ahora importara!
-¡No hay tiempo de explicaciones! ¡Corre!- tras soltarlo corrimos juntos escaleras abajo pero en vez de salir con él decidí tomar mi segunda opción- ¡Adelántate! ¡Enseguida te sigo! - él salió sin replicar y supe que era mi oportunidad…
CHRISTIAN
¡Maldita sea! La espera me estaba matando… ¿Por qué tardaban tanto? ¿Eso era bueno o no? Me despeiné el cabello por no sé cuanta vez… Esto era desesperante… Me gustaría haberlos acompañado pero aparte que tenía el brazo lastimado no sería de mucha ayuda.
-Ella estará bien…- susurró Grace junto a mí, estaba tan ensimismado que no me había percatado de su presencia.
-¿Siempre es así?- no hizo falta más explicaciones y sonrió antes de contestar.
-Así es…- suspiró esperanzada- Aunque Ana ya lo ha dejado…- negué.
-Siempre habrá algo que la haga volver…- dije desanimado y puso su mano en mi hombro.
-Debemos ser positivos…- asentí sin ganas.
-Estoy demasiado nervioso para estarlo… ¿Han llamado?- negó.
-¿Quieres tomar algo para que te tranquilices?
-No… Ahora mismo mi estómago está cerrado.
-Te entiendo perfectamente…- se sentó junto a mí y estuvimos en silencio bastante tiempo, supongo que nuestras mentes vagaban por lo mismo. Hasta que escuché ruido y salí como una bala a buscarla.
-¡Ana!- grité pero cuando llegué junto a ellos no estaba, antes de preguntar José se abalanzó sobre mí y me abrazó mientras lloraba.
-Lo siento tío…- tragué grueso temiendo lo peor.
-¿Ana?
-No lo ha conseguido…- esas palabras resonaron en mi cabeza sin parar.
-¿Qué?- Carrick se acercó.
-Christian, tenemos que hablar…- no necesitaba hacerlo para saber que ella me había dejado, así que sin pararme a escuchar salí por la puerta rumbo a cualquier lugar lejos de aquí. Mi primera parada fue un bar donde bebí hasta no poder más, viendo la insistencia de Carrick apagué el móvil y me fui a un motel. Todas las televisiones y la prensa se hicieron eco de la trágica muerte de Ana Steele, a pesar que dolía no podía dejar de ver las imágenes que pasaban de ella cuando estaba viva y lloré como nunca en mi vida. Había perdido a mi persona especial sin tener tiempo de disfrutarla.
Pasé encerrado sin apenas salir de aquella habitación varias semanas ¡Ni siquiera podía decir el tiempo exacto! Había perdido la cuenta, mi móvil no volví a encenderlo desde aquel día pero hoy tenía curiosidad. Casi todas las llamadas y mensajes eran de Carrick y José, no me apetecía que sintieran pena por mí ¡Bastante tenía conmigo mismo! Pero mientras pasaba el sin fin de ellos uno en particular llamó mi atención… No conocía el remitente pero ponía textualmente…
"Será mejor que muevas tu culo aquí o sabrás quién soy" ¿Quién podría ser? Mi estómago dio un vuelco pensando que… Negué ¡No podía ser! Entonces escuché la puerta y la miré como si fuera un monstruo.
-¡Christian, sé que estás ahí! ¡Abre ahora mismo!- gritó la inconfundible voz de Carrick y no tuve más remedio que levantarme a hacerlo, cuando me vio negó con la cabeza- Te ves horrible.
-¿A eso viniste?- suspiró.
-Vengo a traerte esto…- me dio un sobre- Si deseas encontrar lo que buscas ve allí…- l entrecerré los ojos.
-¿Qué diablos significa eso?- sonrió.
-Primero dúchate, aféitate y te cambias de ropa…- rodé los ojos.
-No huelo tan mal…- me defendí y me alzó una ceja, a lo que instintivamente me olí por encima y me sonrojé- ¡Bien, lo haré!
-Eso está mejor…- miró su reloj- Yo debo irme, así que no llegues tarde o la perderás para siempre…- otra vez me dio un vuelco el corazón.
-¿A qué te refieres? ¿Acaso ella…?- paró ante la puerta con el pomo en la mano.
-Las respuestas te esperan ahí…- miró el sobre en mis manos y salió sin decir nada más. Una vez solo lo abrí para encontrar una dirección y unas llaves, además de la hora de un vuelo privado a España ¿Qué significaba esto? Las palabras de Carrick resonaron en mi cabeza y me dije que no pasaba nada por ir. Tras arreglarme como se debe, tomé lo poco que tenía a mano y fui a tomar ese vuelo. Por primera vez en estas semanas tenía esperanza… Tal vez demasiadas, porque había visto todas las noticias al respecto y en cada una de ellas la daban por muerta ¿Por qué habrían de mentir? En el hangar me esperaban 3 hombres que no conocía que me llegaron dentro y tras acomodarme caí profundamente dormido hasta que tomamos tierra. Un chófer me esperaba para llevarme a la dirección apuntada, era una casa bastante grande situada muy cerca de la playa, entré con nerviosismo y sobre todo la esperanza de encontrarla pero no lo hice y mi ánimo decayó de nuevo… ¿Qué clase de idiota cree algo así? Dejé la maleta junto a la entrada ya que no pensaba permanecer mucho tiempo aquí y fui a la cocina a preparar algo de comer ¡Dios! Ni recordaba la última vez que había comido, para mi sorpresa había de todo, tanto en el frigorífico como en los muebles. Cuando estaba empezando me pareció escucharla…
-Espero que estés haciendo suficiente para 2…- tuve que agarrarme de la encimera para no caer, tenía miedo de volverme y que solo fuera mi imaginación- ¡Hoy tengo mucha hambre! ¿Tú no Less?- al escuchar su ladrido me volví y la vi tan hermosa como la última vez, corrí hacía ella y la abracé con fuerza- ¡Eh cuidado!
-¡Oh dios! ¡Ana! ¡No puedo creer que estés aquí!
-Si hubieras hablado con Carrick…- la volví a apretar con fuerza mientras trataba de controlar mis lágrimas.
-No puedes hacerte una idea de lo mal que lo he pasado.
-¿Tú?- resopló- ¡Llevo esperándote aquí casi 2 meses!- me separó de ella- ¡Y todo por perderte dios sabe dónde!- me sonrojé.
-Lo lamento…- volví a apretarla a mí- Pero te creí muerta y necesitaba llorar mi dolor…- ahora ella me abrazó también.
-Solo por eso lo dejaré pasar.
-Ahora mismo temo que esté soñando…- Less ladró llamando nuestra atención y Ana se agachó a su altura.
-¿Es el momento verdad?- vi cómo le lamía la cara y volvió a enderezarse- ¡Joder! ¡Nunca me acostumbraré a esto!- dijo mientras se limpiaba- ¡Bien! Para empezar si no te hubieras ido como lo hiciste o le hubieras cogido el teléfono a Carrick sabrías que fingí mi muerte para poder escapar de quién soy…- abrí los ojos sorprendido.
-Eso quiere decir que…
-Ahora podemos vivir esa vida que deseabas…- se acercó y nos besamos, al comienzo fue lento pero enseguida se volvió bastante salvaje, cuando paramos por falta de aire siguió- Todos hemos tomado identidades falsas para vivir aquí…- me guiñó- Tu también tienes la tuya...
-¿Qué?
-Ahora serás Christian Trevelyan y yo Anastasia Shadows.
-Suena bastante bien…- mordió mi labio.
-Así me parecía…- cuando iba a besarla de nuevo me detuvo- Pero antes de nada hay algo que debes saber…- asentí y esperé pacientemente que hablara.
-Aquí podrás ser doctor de nuevo en el hospital de Málaga que desees, montar una consulta privada o lo que quieras…- asentí feliz, ahora mismo era lo que menos me importaba- Yo soy la presidenta de mi propia empresa en la sede de aquí…
-Suena perfecto…- comencé a besar su cuello y la sentí reírse.
-¡Christian! ¡Para! ¡Es importante!- volví a abrazarla.
-Me alegra que por fin seamos solo nosotros como gente normal…- volvió a separarme y me miró más seria.
-En eso te equivocas…- se señaló- En unos meses más seremos 4…- abrí los ojos bastante sorprendido.
-¿Qué?- rodó los ojos con exageración.
-¡Joder Christian! He dicho que seremos 4…- la alegría que me embargaba me dejó sin palabras y tuve que tragar grueso para poder decir algo coherente.
-¿Estás…?
-Sí, estoy embarazada de gemelos…- volví a besarla con desesperación, no sabía cómo ni porqué pero poco me importaba. Había recuperado al amor de vida, teníamos toda la vida por delante para disfrutar como gente normal y ahora me daba la mejor de las noticias al decirme que seré padre en poco tiempo ¿Acaso podía pedir algo más?- ¡No puedo creerlo! ¡Temo estar soñando!- susurré entre besos y me contestó igualmente.
-Puedo asegurarte que no lo estás…- metió la mano en mis pantalones para agarrar mi miembro que no tardó en reaccionar- Llevo demasiado tiempo sin sexo…- se relamió los labios- ¿Qué te parece sí dejamos la comida para después?- sonreí.
-¡Me parece una idea fantástica!- agarré tu trasero para alzarla, ella enseguida enrolló sus piernas en mi cintura y la llevé a la habitación… ¡Dios! Todavía me parecía estar en un sueño, pero como pude comprobar tras deleitarnos mutuamente era mi sueño hecho realidad. Uno que no había hecho más que comenzar y que completaríamos juntos, sonreí con gran felicidad, juntos con nuestra propia familia en camino, acaricié el lugar donde se estaban formando mis hijos, al fin tendría lo que siempre había deseado…
FIN…
URSU.
A CONTINUACIÓN LES SUBIRÉ EL EPÍLOGO...
:)
